"¿que es la muerte? ¿ a donde nos lleva? ¿por que todos morimos?
En esos dias no tenia las respuestas a esas preguntas que se me arremolinaban en la cabeza. Siempre me he preguntado eso...bueno, en realidad no siempre, diria que desde hace un año...si...un año exactamente..."

Caminaba por las calles de la ciudad de lo mas tranquila, pensando en todo aquello... El mes de octubre era algo caluroso, y se podia disfrutar el espectaculo de las rojizas hojas al caer de la copa de los arboles, mecidas por el viento.

"Ese sueño que tuve no es normal...que habra sido? solo recuerdo que...una muerte...y yo me encontraba muy mal...llorando? podria ser... y...un joven... me decia algo...pero yo gritaba que...a quien amaba?"

Sono el timbre de entrada, y se dio cuenta que llegaba tarde. Trato de evadir a sus compañeras, siempre le hacian preguntas algo embarazosas.

- Ahome!!
- Ahome: "Ay no..."
- Ahome! viniste!
- Ahome: ajaja...hola chicas...
- Ahome dinos, como esta ese tal joven...gruñon, egoista y grosero que tanto te gusta?
- Ahome: Inuyasha?
- Ese nombre es extraño si quieres mi opinion, al igual que su aspecto...es un rebelde sin duda...
- Si, tiene el pelo plateado y los ojos dorados...lentes de contacto tal vez? el dijo que nacio asi, nadie nace con ese color...
- Ahome: si, lo que digan...

Ahome no queria hablar de Inuyasha, pero le sorprendio que en todo el dia no haya pensado mas que en el sueño y no en que llevaba una semana en su epoca.

Paso la tarde, y Ahome regresaba lentamente a su casa, pasando por un hermoso parque. Se detuvo mirandolo, pero luego decidio volver a emprender la marcha.

Llego a su casa, y su madre dijo que saliera al jardin, que alguien la estaba esperando. Ahome salio al lugar en donde se encontraba el arbol sagrado plantado, y toco el agujero que habia en el, cuando sintio una presencia detras de ella, y se volteo algo sorprendida.

- Ahome: que haces aqui?
Ella observo como se le acercaba lentamente, y le tendia una flor bonita, pero algo extraña; era de color blanco con sombras moradas, y estaba cubierta por rocio. Ahome la tomo sorprendida, admirando la belleza de aquella flor, y dandose cuenta de que era la primera vez que la veia, y penso que quizas aquella flor ya no existiria.
- La recogi...y queria dartela...
- Ahome: pero, por que?
- Pues...hacia tiempo que no te veia...paseaba por alli cuando la vi, y me recordo a ti...
- Ahome: por que no habias venido antes? siempre te enojas cuando no regreso a tiempo...
- Inuyasha: tan bestia te parezco? - poniendo cara triste
- Ahome: yo...no quise decir eso...
- Inuyasha: lo se, pero es que...
- Ahome: es que...que?
- Inuyasha: ...tenia deseos de verte...te has tardado demasiado... - se puso rojo, pero Ahome le sonrio.
- Ahome: no te preocupes Inuyasha, no puedo enojarme contigo por eso. La verdad, yo tambien te extrañe...
Inuyasha la miro, pero no dijo nada.
- Ahome: Quieres regresar ahora?
- Inuyasha: no creo que puedas, siempre estas ocupada...
Ahome se sorprendio, y el joven mitad bestia se dio cuenta.
- Inuyasha:Miroku y Sango siempre me decian que tenias dos vidas, y me di cuenta de que eso es algo complicado y dificil, incluso para alguien tan fuerte como tu...por eso, creo que deberias volver cuando quieras...
- Ahome: Inuyasha, gracias por comprender, aunque nunca crei que lo harias - lo que nunca creyo Ahome era que Inuyasha fuera tan amable con ella, pero sabia como él se sentia - Que tal si volvemos mañana? hoy es luna nueva...
- Inuyasha: de acuerdo...me quedare contigo...