Hellsing no me pertenece, es propiedad absoluta de Kota Hirano. Los OC son de mi completa autoridad.

Advertencias: Rango T. Posible OoC (Porque algunas veces es inevitable) y OC (tal vez…no se)

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Snow White Queen-Evanescence.

Preludio 2

Llevaba más de media hora observando sus ojos con aquel color sangre. Extrañamente, ya no me sentía incomoda, pero eso no significaba que hubiera perdido mi miedo hacia él. Él seguía siendo una bestia a mis ojos. Tal vez había notado la soledad en este inmenso castillo sin luz, tal vez se sentía solo, tal vez por eso me había secuestrado...

Cambié el rumbo de mi mirada, sintiendo como él se volvía a disolver en las sombras y se materializaba tras de mí, respirando el aroma de mis cabellos. Me removí para que dejara de hacer tal acción, pero en vez de molestarlo comenzó a reír de aquella manera tan característica suya.

– ¿Por qué me secuestraste?–Le pregunté como por doceava vez desde que llegué al castillo– ¿Por qué haces esto?–

Sonrió aún más amplio, dejándome ver sus afilados colmillos–La noche es hermosa, ¿no cree?–Dijo entre risas observando por el gran ventanal la enorme luna llena que se alzaba en el cielo nocturno. Volvió a evadir el tema de la misma manera–Pero no te preocupes–Se acercó a mi nuevamente–Nada se puede comparar con tu belleza–Agarró un mechón de mi cabello y lo acomodó tras mi oreja.

–No estamos hablando de eso–Le aparté la mano–No me evadas más el tema–

Él volvió a reír–Tiempo al tiempo, mi condesa–

–No soy tu condesa–Le gruñí.

Él suspiró claramente divertido acorralándome contra la pared. Traté de escapar pero, obviamente, no pude lograr el cometido.

–Tú me perteneces, mi reina–Acarició mi rostro con sus grandes manos. Terror, puro terror sentí recorrer mis venas.

Le acerté un fuerte golpe que me dejó libre y, haciendo uso de toda la energía que poseía en esos momentos, comencé a correr por el inmenso castillo, escuchando su siniestra risa hacer eco alrededor.

No puedes escapar. Lo escuchaba mientras abría cada una de las puertas que encontraba. Así que solo acéptalo.

Llegué a una inmensa habitación donde solo residía un gran espejo de cuerpo entero. Me acerque a él tambaleando logrando ver mi reflejo, notando que me encontraba llorando. Sentí su presencia tras de mí, pero aun así no me moví, sabía que no podía hacer nada contra él.

–Pronto, yo sé que veras–Agarró mis temblorosos hombros y fijó su vista en el espejo, él no se reflejaba–que te pareces a mí–

–No me conoces…–Le susurré dolida–Ni ahora, ni nunca–El silencio reino por unos minutos–Me estoy volviendo loca…y tú solo te quedas ahí, observando como mi mundo se destruye–Dije entre sollozos–…como lo destruyes…–

El no dijo nada, solo se fundió con las sombras dejándome sola en la gran habitación junto con mi llanto, mi rabia, mi dolor, mi impotencia.

-o-o-o-

Hola Hola! ¿Qué les pareció? Creo que ya deben de saber sobre que personajes se está tratando, ¿no? Si lo saben dejen un comentario diciendo quienes son! (pero creo que es más que obvio)