-¡RAMÓN! –

Arroyin fue detrás del berteno, aunque la experiencia con la chef lo hacía guardar la distancia, escondido cerca de unos botes de basura pudo ver como aquel chico le entregaba a Ramón a una joven bertena quien lo acepto dichosa, la casa de la chica estaba a pocos pasos del árbol troll, escucho lo que decían:

-¿Eres tú el que canta con esa voz tan linda? – pregunto la bertena.

Ramón no contesto, se veía muy asustado para hacerlo.

-Te aseguro que este es, yo mismo lo escuche hace un momento, Griselda… sobre mi propuesta, ¿Cuál es tu respuesta? –

-Aun no lo sé, solo dame tiempo. – dijo cerrándole la puerta en la cara. El berteno se fue muy desanimado calle abajo; Arroyin aprovecho para escurrirse dentro de la casa cuando por fin dio con la chica quien sostenía con brusquedad al troll a la vez que lo zarandeaba.

-Tu voz es de lo más bonita, desde que te escuché cantar la primera vez supe que tenía que ser mía, solo yo puedo escucharla, CANTA. – le ordenaba al mismo tiempo que lo sacudía.

-Espera, espera. – grito Arroyin.

-¿Tú quién eres? –

-Soy…Soy un troll. –

-Sí, es bastante obvio. –

-Si, lo sé, y por eso mismo te explico algo, nosotros necesitamos mucha paz tranquilidad y principalmente libertad para cantar, el no podrá hacerlo si lo sostienes de esa manera. –

La bertena miro a Ramón y con desconfianza de perderlo lo dejo sobre la mesa alado de Arroyin, este se tambaleo para terminar cayendo.

-Ramón ¿estás bien? – pregunto preocupado Arroyin.

-No, creo que me lastime el pie. – dijo mostrando su tobillo ligeramente hinchado.

-¿Crees poder huir conmigo? – susurro para no ser oídos por la bertena.

-No lo creo. – contesto bastante serio.

-Bien, me quedare contigo. –

-¿Qué? Estás loco, no, vuelve al árbol troll y dile a Poppy lo que está pasando. –

-¿De verdad confías en mi para que haga eso? – pregunto incrédulo y un tanto molesto por la orden. – Vamos, ambos sabemos que no confías en mí, sé que no te caigo bien, pero créeme, soy bueno hablando y convenciendo a la gente, si convencía a la chef de no comerme puedo convencerla a ella de que nos deje en libertad. –

-Claro. – dijo con tono irónico. – seguro le entregaras a todos los trolls para que los tenga como caja musical. –

-Ramón, sé que si me voy trataras de escapar, ya estas lastimado, si te llega a pasar algo más Poppy jamás me lo perdonara. –

-Como no lo pensé antes, siempre estás pensando en ti y tu beneficio –

-Cuales sean mis motivos no te importan, el hecho es que me quedare a tu lado y evitare que te lastimen o que tú te lastimes más. – sentención por fin Arroyin.

-¿Qué tanto hablan los dos? – pregunto la bertena bastante enojada.

-Nada, solo decíamos que tienes una hermosa casa. – dijo Arroyin para adularla.

-¿La tengo?...si, la tengo. –

-Una encantadora voz. –

-¿Enserio? –

-Claro, y tus manos son tan…bonitas. – dijo eso ultimo dudando del hecho.

-¿Lo son? –

-Si…y tú…eh. –

-Espera un momento ¿estás tratando de engañarme? –

-¿Yo?, no ¿Cómo podría engañar a un ser tan majestuoso? –

-Si lo estas. – la bertena tomo un cofre de la repisa y sin más introdujo a ambos dentro de el. – se quedarán ahí y cantarán para mí cuando yo se los diga. – tras decir eso los encerró.

-Excelente, ahora estamos encerrados los dos, ¿Por qué nadie escucha mis planes? -

-Ramón, dejarte solo y salvarme habría sido lo mismo que hice con Dj suki y los demás ¿Por qué no entiendes que de verdad cambie? –

-Arroyin, si hubieras regresado y contado lo que paso no estaríamos secuestrados, incluso sino hubieras dicho nada los demás dudarían de ti, en especial Poppy. –

-Sabes, pude haber regresado y decirles a todos que luego de su pelea de novios decidiste irte del árbol troll para no volver, eso sí me lo crearían. – dijo cruzándose de brazos.

-¿Pelea de novios?...no, no somos novios. –

-Oh, creí que por lo que dijo tú y ella son… -

-¿Pareja?, pues…no y sí, pero no. –

-Ya veo, es complicado. – comento asertivo.

-Si. – concluyo Ramón con una dulce sonrisa que revelaba todo lo que sentía por ella, aunque segundos después recobro su normal seriedad. – pero eso no viene al caso, estamos encerrados y es tu culpa. –

-Cálmate Ramón, ¿es mi culpa que la bertena se enamorara de tu voz? –

-No.-

-¿Es mi culpa que su pretendiente te secuestrara? –

-No.-

-Entonces, si lo vez de un lado más positivo es una suerte que no te pasara esto solo o esa bertena te habría matado a zarandeadas. –

-Pero es tu culpa que él me encontrara, si no fuera por tu duelo de canto yo aún seguiría en mi casa. – afirmo sentando en el rincón del cofre más lejano a Arroyin.

-Solo quieres llevarme la contra, ¿verdad? –

-Si…digo, no. –

-Este va ser un largo día. – dijo sentándose por fin.

.

.

Mientras tanto en el árbol troll la reina y sus amigos cumplían sus labores diarias de ayudar a todo aquel que lo necesitara, eso hasta que Dj Suki menciono.

-Hoy no has preguntado por Ramón. –

-¿Quién? – dijo muy digna.

Todos se miraron extrañados, aunque luego soltaron unas risas que acallaron con rapidez.

-Tú sabes quién. –

-No sé de qué hablas. – menciono levantando aún más la barbilla.

-Poppy, ser altanera no te queda. – le dijo Grandulón mientras Cooper asentía con la cabeza.

-Vamos amiga, sabemos que lo extrañas. – comento Dj Suki.

-¡Ve a verlo! – la animaron las gemelas.

Poppy se cruzó de brazos y se mordió los labios hasta que por fin grito.

-¡Está bien!, pero que quede claro que no es justo, durante años yo le he rogado por todo y estaría bien que él me rogara a mí para variar. –

-Poppy, ese no es el estilo de Ramón y lo sabes, no le gustan los dramas, asi que ve haya y habla con él. – le explico Grandulón.

-Bien, pero me acompañan. – dijo haciendo pucheros.

-CLARO. – respondieron todos en coro.

Poppy y los demás llegaron pronto a la casa de Ramón, la reina se detuvo de golpe.

-Pero…¿Qué voy a decirle? – cuestiono a sus amigos.

-Solo di que lo sientes, él entenderá. – recomendó Diamantino.

-Si, solo un lo siento, un abrazo y un beso y ya está. – enlisto Chiquilina.

-Un be…beso. – Poppy se veía muy apenada por eso ultimo a lo que las gemelas preguntaron.

-¿No se han besado? –

-Ehmm…No.- todos reaccionaron sorprendidos pero la reina continúo hablando. – Es que no ha llegado el momento perfecto. –

-El momento perfecto no existe, tú haces que el cualquier momento sea el perfecto. – Comento Cooper mientras los demás asentían con la cabeza.

-Poppy, ¿Por qué no haces que este sea ese momento? Estoy seguro que eso hará olvidar a Ramón la discusión de ayer. –

-Si, vamos Poppy. -

La chica se encamino a la entrada, miro a sus amigos y estos con señas la animaron a que continuara. Al fin la troll se decidió a tocar la puerta.

-¿Ramón? – pero nadie contesto. - ¿Ramón? – volvió a tocar, pero al escuchar solo el silencio comenzó a hacerlo con mayor intensidad a la vez que gritaba su nombre- ¿Ramón estas ahí? –

Al final la cerradura cedió dejando abierta la puerta. Poppy miro a sus amigos quienes también veían esa situación con intriga, entraron a la casa solo para descubrir lo obvio, estaba vacía. – No lo entiendo, ¿alguien lo ha visto? – dijo bastante preocupada, al ver eso Grandulón trato de calmarla.

-Poppy…tranquila, seguro regreso a su bunker, él me dijo que aún le quedaban varias cosas por traer y que tendría que hacer varios viajes, será como la primera vez, seguro se fue temprano y regresara por la tarde, ya lo veras. –

-Si, tienes razón, seguro es eso. –

Salieron de ahí y continuaron sus actividades, pero cuando la tarde llego y comenzaron a salir las estrellas Poppy entre en pánico de nuevo.

-¿Ramón? ¿Alguien ha visto a Ramón? –

-Calma, tal vez se le hizo tarde y decidió pasar la noche en su bunker o acampar en el bosque…- Grandulón ya no sabía que hacer o decir ante la desesperación de su amiga.

-Reina Poppy, ¿está buscando a Ramón? – pregunto uno de los niños que Poppy antes cuidaba.

-Sí, lo has visto. –

-Pues no desde la mañana, él fue al otro lado del jardín y creo que Arroyin lo iba siguiendo. –

-¿Arroyin? –

-Ahora que lo menciona tampoco lo he visto el día de hoy. – dijo Dj Suki.

-Ni nosotras. – mencionaron las gemelas.

-¿Y ustedes? – pregunto a Cooper, Diamantino, Fosferto, Grandulón y Chiquilina, los cuales negaron con la cabeza.

-Poppy…¿crees que tiene algo que ver?- pregunto su brillante amigo.

-No lo sé, hay que ir por Ramón a su bunker. –

-Ahora, tan tarde, por el bosque peligroso e inseguro. – menciono temeroso Grandulón.

-¡SI! – grito enojada la reina.

Sorprendidos por su reacción, pero sin más que decir emprendieron el peligro viaje.

.

.

Los luceros que anunciaban la llegada de la noche eran observados por la bertena quien inspirada por la escena abrió el cofre. Arroyin y Ramón estaban sentados en ambos extremos dándose la espalda, la bertena ordeno:

-Canten. – pero ninguno de los dos lo hizo. – Que canten, ahora. – dijo dando un golpe en la mesa que termino por sacarlos de la caja, cayendo ambos en el mueble.

-Claro, claro…ejem. – Arroyin busco algo que lo inspirada, pues estar encerrado con el troll más amargado y terco de todos lo había dejado seco de idea, por fin pudo vislumbrar el par de estrellas que vio la bertena, cosa que le trajo a la mente una canción.

-Sabes amor yo nunca te he olvidado

Te recuerdo en cada estrella siempre que aparece

Sabes amor siempre te he recordado

Y te miro en cada flor que el colibrí se ofrece. –

.

Arroyin cantaba esa linda canción mientras le hacía señas a Ramón para que también cantara, este se cruzó de brazos, pero sabía que no tenía otra opción, así que a regañadientes le acompaño, pero cantando con otro ritmo.

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-Sabes amor yo siempre te he encontrado

En cada malva que florece

Y en cada pájaro que canta

Cuando amanece y anochece

Yo te recuerdo. –

.

La pieza no se escuchaba mal, pero no era lo suficientemente buena para la chica, sin contar que al intercalar sus voces ambos parecían estar compitiendo por el dominio de la canción cada que intercalaban sus voces.

-Cuando las hojas bailan

Cuando el aire no las mese

Cuando la noche es blanca

Cuando a las siete se oscurece

Cuando la lluvia, cae cuando desaparece

Cuando la luna sale y cuando el sol se mete

Yo te recuerdo, yo te recuerdo. – (canción "Yo te recuerdo" de Juan Gabriel ft. Marc Anthony)

.

-Paren. – dijo de golpe, ambos guardaron silencio.

El sonido de alguien tocando la puerta llamo la atención de la bertena, se dirigió a atender no sin antes amenazarlos.

-Ni siquiera piensen en escapar. –

-No lo haremos. – contesto Arroyin. – Ramón…no podemos seguir así, hay que hacer esto juntos. – el troll con claro dolor en su rostro volvió a sentarse abrasando sus rodillas. - ¿Qué sucede, no te sientes bien? – pregunto preocupado.

Ya sin repelar Ramón le mostro su tobillo, estaba el doble de hinchado y se estaba tornando morado.

-¡Ramón! – Arroyin comenzó a mirar por todos lados, pero no veía nada de lo que buscaba, se acercó al troll herido, tomo un mechón de su propio cabello y jalo de el hasta arrancarlo de raíz, tuvo que hacer un gran esfuerzo por no gritar.

-¡¿Pero qué haces?! – le pregunto en un susurro desesperado, Arroyin se acercó más a Ramón y comenzó a vendar su pie con el mecho de pelo. – Arroyin…pudiste haber tomado un trozo de la cortina. – dijo señalando lo cerca que estaba la ventana.

-Oh, tienes razón. – se lamentó por el pequeño hueco en su cabeza, aunque no se notara mucho.

Ramón soltó un par de risas y Arroyin se dio cuenta de otra cosa, jamás lo había escuchado reír.

-Si, muy gracioso. – dijo con fingida indignación, para unirse después a la risa de Ramón. – Bueno, ¿y cuál es el plan? –

En ese momento llego la bertena molesta seguida por el chico que los secuestro.

-Aun no lo sé. –

-Pero Griselda, siempre me dices eso. –

-Pues es que no sé. -

-Te traje lo que me pediste, dijiste que si lo hacía me darías una respuesta. –

-Ya se eso, es solo que fue algo que yo te pedí y no te nació a ti traérmelo. – dijo la chica de forma dramática.

-Es que yo no sé qué es lo que quieres. –

-Claro, no te fijas en mis gustos por eso no lo sabes. – menciono dándole la espalda, al ver los pequeños trolls recogió la caja y los volvió a meter en el cofre. – Esta charla es privada. – menciono antes de cerrarlo.

-Ramón, prometo escucharte, solo confía en mí, dime que hacer. – dijo Arroyin.

El troll miro su extraño vendaje y al fin noto la sinceridad de su acompañante, por lo que le respondió con la verdad.

-No sé. –

-¿De verdad? ¿El troll que salvo a todos no sabe qué hacer para salvarse? –

-Yo no los salve, bueno, en parte si, pero la que hizo casi todo fue Poppy. –

Arroyin se sentó a su lado y le pregunto.

-¿Qué haría Poppy en esta situación? –

Hubo un breve silencio cuando los dos respondieron.

-Cantar. – Ambos chicos rieron.

-Pero eso no nos ayudara ahora. – dijo Ramón poniéndose serio.

-Tienes razón, pensar como Poppy no nos va a sacar de aquí. –

-O tal vez si, cuando los capturaron una bertena enamorada nos ayudó, Poppy logro que ella y el rey terminaran juntos, podemos intentar hacer lo mismo. –

-Sí, ese chico de verdad la ama, si lo ayudamos a él a cambio de nuestra libertad ambos tendríamos un final feliz. –

-Bien, este es el plan… - Ambos llegaron por fin a un acuerdo de como saldrían de ahí, ahora solo faltaba que los volviera a llamar para cantar, mientras eso ocurría Arroyin le menciono algo a Ramón.

-Siempre he visto a Poppy como una hermana menor…-

Ramón lo miro raro para luego responder.

-¿Y eso que tiene que ver ahora?, ¿ crees que le lleve la contra por celos? Lamento desilusionarte, pero no soy celoso. – dijo en tono triunfal esperando haber dañado un poco de su ego.

-No lo digo por eso, es solo que la conozco bien, muy pocos lo notaban, pero cuando no le salían las cosas como quería se desanimaba mucho, en especial con el tema de las invitaciones, ella pasaba horas trabajando en las tuyas, solo para ver como las rompías. –

Ramón se sintió tan culpable al recordar cada uno de esos momentos, no pensó que le afectaran tanto. Arroyin continúo hablando.

-Por eso lo supe cuando la vi, ella no me quería de vuelta en el árbol troll, tenía ese movimiento de nariz seguido de su búsqueda de aprobación, miro a todos antes de decidir, es algo que hace cuando no sabe qué hacer. –

-Poppy…ella no, ¿ella iba a decir que no? ¿estás seguro? –

-Si…sabes, ella suele tomar decisiones que no le gustan tanto, se basa en lo que su pueblo necesita y no en lo que a ella le gustaría, es una buena líder, deberías de aprender, porque cuando tú seas rey tendrás que pensar de la misma manera. –

Ambos guardaron silencio, Ramón reflexiono sobre todo lo que estaba pasando y en la presión que tenía Poppy con todos los cambios, realmente lo único que necesitaba era que él estuviera ahí para ella apoyándola en sus decisiones, y no lo había estado haciendo bien los últimos días.

.

Los bertenos seguían teniendo esa discusión, al final la chica se tapó los oídos mientras decía:

-No te escucho, no te escucho. –

-Griselda, por favor. –

-Es la hora de escuchar cantar a mis trolls. – la chica abrió el cofre para encontrar a los dos peleando. – Hey…¿Qué sucede aquí? –

-Ayúdame…ese sujeto me lastimo. – dijo Ramón de manera sobre actuada.

-Pobrecito. – la bertena lo tomo en sus manos y lo levanto. - ¿te ha lastimado? –

-Solo mi tobillo, no puedo caminar…- la chica lo puso sobre un cómodo cojín.

-¿Necesitas algo? Lo que sea. –

-Tal vez…¿regresar a mi casa? – se arriesgó a preguntar.

-Eso jamás. – grito muy enojada.

-No…no, eh…me refiero a él, que él regrese a su casa. – Corrigió a la vez que señalaba a Arroyin. – No soporto tener que verlo, además desentona con mi voz cuando canto. -

-Tienes razón, Tristan…llévate a esa cosa lejos de mi adorado bebé. – dijo mientras acariciaba el pelo de Ramón.

-Pero…-

-Ahora. –

Tristan tomo a Arroyin y salió de la casa con melancolía.

-Oye…ahora que soy libre puedo darte mi opinión. –

-¿Tu opinión? –

-Si, tú quieres a esa chica y yo sé cómo podrás ganar su corazón. -

-¿De verdad? –

-Si, pero a cambio tu deberás hacerme un favor. –

-¿Qué quieres a cambio? –

-Que liberes a mi amigo Ramón. –

-No puedo hacer eso, Griselda me odiaría. –

-Claro que no, cuando le des mi regalo ella ya no se interesara en él, vamos. – dijo subiendo a su hombro. – Yo te guio. – Arroyin y el berteno salieron del pueblo para adentrarse en el bosque.

En aquel mismo lugar, Un grupo de trolls un tanto aterrados llegaron al bunker secreto, Poppy y los demás entraron, Grandulón ahora entendía por completo a Ramón y sus paranoias, Brillantino no quería saber nada más de arañas, las gemelas tenían un montón de espinas enredadas en su cabello, mientras que Dj Suki agradecía que Chiquilina y Forsferto se quedaran con Cooper en casa o la expedición nocturna seguro hubiera sido mortal.

Poppy corría por cada habitación revolviendo cosas y gritando el nombre del troll, pero nada, en ese lugar no estaba.

-No lo entiendo. –

-Ta…tal vez se lastimo, ese bosque no es nada seguro. –

-¡Grandulón! – le llamo la atención Diamantino.

-Pero es verdad, lo pudieron haber devorado cuando venía para acá. –

-No. – dijo con seriedad Poppy. – él conoce bien el bosque, paso otra cosa. – menciono mientras encontraba el compartimiento donde Ramón guardaba todas sus invitaciones, en un día común eso le hubiera parecido muy romántico, pero ahora solo le partía el corazón. – Esto tiene que ver con Arroyin. –

-¿Crees que Ramón trato de expulsarlo del árbol troll? -pregunto Dj Suki.

-No, creo que Arroyin le hizo algo a Ramón. –

Cuando iban saliendo del bunker para buscarlo por los alrededores vieron pasar una luz, era un berteno quien llevaba en las manos una orquídea estrella, la más bella flor del bosque, al ser mecida por el aire sonaba como miles de campanillas y en la noche brillaba con la luz de la luna, el berteno la llevaba en una pequeña maceta, lo que realmente asombro a todo el grupo fue ver a un troll sobre su hombro, era nada menos que Arroyin.

-Con esto seguro y me dice que sí. –

-Mejor que eso, Poppy me querrá igual que antes, con el problema de Ramón fuera de mi camino recuperare mi antigua vida muy pronto. –

Todos oyeron aterrados aquellas palabras, los vieron alejarse, nadie dijo nada hasta que Grandulón rompió el silencio.

-¿Poppy? –

La reina cayo de rodillas y con tristeza en su voz dijo:

-Debí escucharlo, si lo hubiera hecho él aun estaría aquí y…ahora se ha ido. – comenzó a sollozar tras aquellas palabras.

-Ah…pero no sabemos nada realmente, quizás Ramón este bien. – dijo Dj Suki.

-Sí, sabiendo lo listo y precavido que es y la poca confianza que le tenía a Arroyin lo más seguro es que ande por ahí. – comento Seda.

-Arroyin no es rival para Ramón. – aseguro Satín.

-Eso es lo que temo…Ramón ya hubiera regresado para decirme que me volví a equivocar, amigos, tal vez él no regrese. – concluyo a la vez que perdía de nuevo sus colores.

-¡Poppy no! – gritaron todos.

-Fue mi culpa y voy a solucionarlo, hay que volver al árbol. –

-¡¿Qué?! ¿ahora? – pregunto Grandulón asustado de tener que volver a pasar por lo mismo.

-¡SI, AHORA! – grito desesperada la chica. – lo que sea que planee Arroyin lo detendré. –

De esa forma emprendieron de nuevo el viaje de regreso a casa.

.

.

.

En ese mismo momento Ramón y Griselda no se habían percatado que llevaban toda la noche platicando, ya estaba a punto de amanecer.

-Entonces, tienes a alguien que te está esperando en casa…- Por fin concluía la bertena.

-Así es, y me temo que este muy preocupada por mi. –

La chica parecía estar tremendamente apenada, por lo que Ramón le pregunto.

-¿Qué sucede Griselda? –

-Es que todos tienen relaciones felices, mientras yo… no sé. -

-¡Aun no estas seguras de decirle que si! – dijo atónito, pues toda aquella charla giro en torno a ese tema, Ramón ya no sabía que más decir para convérsela.

-Es que cuando llega y lo veo, realmente le quiero decir que si, pero cuando lo escucho regarme…no sé, solo quiero que se vaya lejos. – comento la bertena bastante confundida por sus propios sentimientos. Pero eso no le parecía extraño a Ramón.

-Sé a qué te refieres…-

-¿De verdad? –

-Si, por años Poppy me rogaba que fuera a una sus fiestas, en ocasiones quería decirle que sí, pero al verla gritar y lanzarme brillantinas por todos lados…no me quedaban ganas de hacerlo, durante todos esos años me prive de una felicidad que realmente deseaba, lo único que te podría recomendar es que lo aceptes, tal vez te estás perdiendo de pasar tiempo con una persona increíble, dale una oportunidad-

-Está bien, lo hare. – dijo enérgica mientras Ramón celebraba su decisión.

.

.

.

El grupo de troll corrió lo más que pudo siguiendo las huellas del berteno, al final lo alcanzaron en una casa muy cerca del árbol. Los demás trolls estaban con ellos, Arroyin los acomodaba y dirigía desde el hombro del gigante, cuando él la vio bajo de inmediato a su encuentro.

-Poppy, al fin te encuentro…¿Qué te paso? – pregunto al ver su falta de color.

-Paso…que tomé la decisión equivocada, debí de escuchar a Ramón. – dijo con frialdad.

-¿A qué te refieres? –

-Jamás debí de dejarte volver con nosotros. –

-Espera, tal vez haya un mal entendido…-

-No, ahora entiendo todo, nos engañaste de nuevo, hare lo que Ramón quería hacer, te destierro de …. –

-Espera, es precisamente de él de quien te quiero hablar, Ramón está en …-

-No, no quiero escuchar tus mentiras, solo vete. –

-Poppy, por favor, escúchame. –

-No quiero. –

-Entonces escucha a Ramón. –

Fue ahí que todos lo oyeron, comenzó muy tenue para ir en aumento, Ramón cantaba desde la ventana de la bertena.

-I´m hurting, baby, I´m broken down

I need your loving, loving

I need it now

When I´m without you

I´m something weak

You got me begging, begging

I´m on my knees

.

I´don´t wanna be needing your love

I just wanna be Deep in your love

And it´s killing me when you´re away, ooh, baby

´Cause I´really don´t care where you are

I just wanna be there where you are

And I gotta get one Little taste

.

Your sugar

Yes, please

Won´t you come and put it down on me?

I´m right here, ´cause I need

Little love, a Little sympathy

Yeah, you show me good loving

Make it alright

Need a Little sweetness in my life

Sugar

Yes, please

Won´t you come and put it down on me? – (canción Sugar de Maroon 5)

.

Los demás trolls comenzaron a cantar el coro, Griselda al fin salió de su casa para abrazar a Tristan y decir un enorme "si, acepto" al ver la flor que le trajo como regalo. La chica libero al fin a Ramón, este tenía un clip que usaba como muleta, al verlo los colores de Poppy regresaron de golpe, la troll corrió empujando a todos los que se metían en su camino.

-¡Poppy! – saludo Ramón con una enorme sonrisa, la chica lo enredo con su cabello y lo acerco hasta ella, antes de que el joven pudiera decir algo Poppy le dio un gran beso para luego desenredarlo haciéndolo girar, el troll no sabía si su mundo se movía por las vueltas o por el beso de la reina. – Wow, Poppy. – exclamo asombrado mientras se aferraba al clip.

-Ramón ¿Qué le paso a tu pie? – pregunto al percatarse del extraño vendaje.

-Es una larga historia y estoy seguro que no la contaría sino fuera por Arroyin. -

-¡¿ARROYIN?! – cuestionaron todos viendo a dicho troll.

-Sí, tenías razón, todos merecemos una segunda oportunidad. –

-Gracias Ramón. – agradeció mientras chocaba puños con él. – Entonces…¿puedo quedarme? –

-Claro y…te debo una disculpa. – respondió la reina.

-Descuida, se nota que lo amas mucho. –

-Si, lo amo demasiado. – dijo Poppy tomando la mano de Ramón mientras este la veía emocionado por volver estar juntos. – Amigos ¡HAY BODA! – grito.

-Oye, espera, Griselda y Tristan no han dicho nada de invitar a todo el pueblo troll a su fiesta. – le recordó Ramón.

-¿Quién está hablando de esa boda? Yo me refiero a la nuestra. –

-Espera…¿Qué? –

Los gritos se hicieron aún más fuertes, Poppy fue rodeada por todo el mundo y Satín y Seda no dejaban de hablar sobre vestidos, manteles, adornos, mientras los demás chicos decían esto y aquello sobre la música, él único que noto el estado taciturno de Ramón fue Arroyin quien le hablo.

-¿Algún problema? –

-No…es solo que…me lo imaginaba un poco diferente. –

-Bueno, Ya sabes cómo es Poppy, ni siquiera te pregunto. –

-Si, eso hubiera sido agradable. – rio un poco a lo bajo.

-Pero me imagino que sabiendo tu repuesta lo vio innecesario, eres demasiado obvio. – dijo con su característico ego.

Ramón le lanzo una de sus miradas de hartazgo para luego sonreír de manera perversa.

-Sabes, ya sé que castigo te daré por perder el duelo. –

-¿Si? ¿Cuál es? – dijo perdiendo todo el ánimo, pensaba que a Ramón se le había olvidado esa parte.

-Sí, serás mi padrino en mi boda. –

-¿Enserio? – pregunto incrédulo de lo acababa de escuchar.

-Sí, y tu principal meta será evitar que Diamantino arruine la hora del baile con sus dos pies izquierdos. –

-¡¿Qué?!...pero el ultimo que lo intento termino en el hospital. –

Ramón lo mira triunfante, seguro de que ese era el castigo perfecto.

-Bien, me lo merezco. – comento ya sin repelar.

-¿Los interrumpo chicos? – pregunto Poppy.

-Para nada. – dijo Arroyin. – les daré un poco de espacio. – menciono para retirarse.

-Ramón, se me olvido preguntante algo…- el troll la miro extrañado mientras que la chica sostenía su mano libre. - ¿te casarías conmigo? –

-¿Enserio Poppy? Lo preguntas hasta ahora, luego de anunciárselo a todos. – respondió regañándola con la mira. –

-Lo lamento…debí de preguntarte primero, y…¿Qué dices? – pregunto apenada.

Ramón sujeto con más fuerza sus manos y contesto:

.

-Baby, Love never felt so good

And I doubt if it ever could

Not like you hold me, hold me

Oh baby, love never felt so fine

And i doubt if it´s never mine

Not like you hold me, hold me

And the night is gonna be just fine

Gotta fly, gotta see, can´t believe

I can´t take it. – (canción Love never felt so good, Michel Jackson, Justin Timberlake)

.

Poppy y Ramón comenzaron a bailar un poco torpes por la lesión del chico y su clip, pero la reina se las arreglaba para sostenerlo; todos los demás se unieron a la celebración, cantando y danzando, pues muy pronto tendrían a un rey cauteloso que cuidaría de todos.

Fin

Casi siempre que hago algo que no me gusta descubro algo, aprendo y bla bla, pero este no fue el caso, de verdad no entiendo porque meten las canciones en el texto, se pueden mencionar o describir la parte importante, bueno…en fin. Hoy no aprendí nada, nos leemos después.