-Lirios- Musitó James Potter aún en sueños, despertándose casi al instante a mitad de la noche, con el corazón latiendo desbocado.

Sirius Black, su mejor amigo, se despertó por el ruido que hiciera el muchacho, y haciendo a un lado un mechón de cabello oscuro, le preguntó si le pasaba algo malo.

-No...eso creo....- Respondió James, haciendo una mueca de desconcierto, al tiempo que volvía a acomodarse en su confortable cama.

Con eso tranquilizó a su semi-dormido compañero, pero no lo logró para si. Tenía un extraño presentimiento de que algo grave había sucedido; además, ¿Cómo explicaba el aroma a lirios que se había dispersado por la habitación?
Lentamente, la niña abrió los ojos, sintiéndose bastante débil. Voces desconocidas le llegaron desde algún lejano lugar.

-Gracias a Merlín que ha despertado!!-

-¿Sobrevivirá?-

-Si, ya pasó el peligro, sólo necesita descansar.-
Y ya no pudo escuchar más porque se quedó profundamente dormida.

Pero no pudo descansar; porque en su cabecita, volvieron a tomar forma las pesadillas y los recuerdos de los que había querido escapar.

Se veía a si misma, en un pequeño jardín, de la mano de una linda joven que le sonreía con ternura. Ella era muy pequeñita, porque tenía que alzar todo su bracito, para alcanzar el de la joven. Caminaban tranquilamente por el lugar y ella se sentía muy feliz. La mujer la alzaba en brazos y mientras le acariciaba el cabello, le repetía una y otra vez:

-Lily, eres lo más hermoso que me ha pasado. Mi niña, mi niñita..-

Y Lily reía, sintiéndose amada y protegida por su madre.

Pero su madre era aún una niña.

Una niña que no comprendía y que no sabía de la maldad de algunas personas.

Y se vieron abandonadas de repente, solas y perdidas.

Y entonces, la sensación de felicidad fue reemplazada por una de miedo.

Miedo porque su mamá ya no estaba con ella, y porque había un hombre que siempre olía raro que le pegaba.

Y Lily no podía dejar ni siquiera en sueños la sensación de asco y horror que le producía la cercanía de aquel hombre.

Oía su risa retorcida y observaba llorando los ojos inyectados que la seguían a todas partes, y aún sentía sus manos, azotándole la cara y el cuerpo, soltando decenas de improperios dirigidos a ella y a su madre.

Por eso, y aún en sueños, Lily seguía llorando.
Afuera de la enfermería, la joven Profesora Mc. Gonagall, escuchaba atentamente y con el ceño fruncido de preocupación las explicaciones que una de sus alumnas de cuarto año le daba.

- Me había quedado dormida en la sala común, haciendo la tarea de transformaciones; cuando me despertó el sonido de la Dama al abrirse. Por un momento pensé que sería...bueno.... olvídelo; no sabía que pensar, porque estaba medio dormida, pero ella me dio un buen susto cuando entró, porque parecía un vampiro, toda vestida de negro y con el agua chorreándole por doquier. Iba a llamarla, para preguntarle porque había salido, cuando me di cuenta que dejaba un rastro de sangre. Me asusté mucho y la seguí hasta su dormitorio, traté de despertarla pero no reaccionaba, así que la llamé a usted.-

La joven terminó su relato y suspiró inquietada. Sus lindos ojos ámbar parecieron a punto de llorar.

-No sé porque habrá hecho algo así; es decir..Evans es callada, nunca habla con alguien más, sus compañeras de curso no saben algo de ella, siempre está sola. A veces he tratado de hablarle, pero sólo consigo una mirada de desconfianza.-

-Esta bien, señorita Figg., trataremos de hablar con ella, y de comunicarnos con sus parientes.- Resolvió Mc. Gonagall con un suspiro. -Le agradezco mucho lo que acaba de hacer, le ha salvado la vida a su compañera. Ahora váyase a dormir, mañana tiene clases.-

Mientras veía a Arabella Figg. dirigirse a la torre de Gryffindor, la profesora pensaba una y otra vez que habría ocurrido en la vida de la niña de trece años que había intentado quitarse la vida.

Dio un último vistazo a la puerta de la enfermería y con paso rápido se dirigió a la oficina de Albus Dumbledore, director del colegio.
N.A

Holas!!!!!!!

Gracias a todas las bellas personas que me mandaron un review. Yo sé que este capítulo no dice mucho, pero prometo poner más acción en los que siguen. Ojalá les guste.