AMOR DE CRISTAL
por Haima Yagami
Capítulo II
Cuando entró al cuarto y Hilde aseguró
la puerta, simplemente se dejó caer pesada en la primera cama que encontró…
era amplia y ocupaba el primer cuadrante de aquel enorme cuarto…. Todo
era elegante, cortinas de terciopelo, un enorme y moderno equipo de música,
junto a un gran televisor frente a las camas, que se encontraban separadas
por metros entre si, eran de plaza y media, cubiertas por costosas cubres
de elegantes tonos azules… cada cama tenía a su costado, junto
a la cabecera, un bello velador tallado en fina madera… la losa del
piso era de un peculiar color caoba… las lámparas sobre el techo
del cuarto eran enormes e iluminaban toda la estancia… todo ahí
era elegante y pulcro… Dana suspiró… pero en menos de 7
minutos simplemente desapareció… Dana se había ido…
y solo los asustados ojos de Duo Maxwell, su delgada pero elástica
figura de músculos suaves y gatunos, reposaban dentro de un pijama
gris que trajera de su hogar….
Hilde se sentó junto a él, a los pies de su cama
- estuviste muy bien Duo
- el aludido no dijo nada… tenía un nudo en la garganta y el
mareo y los vómitos que le hicieron doblarse en aquellos baños
de esa enorme mansión, amenazaban con volver nuevamente…
- niña…
Fue un susurro, a penas movió sus labios para dejar las palabras salir
de sus labios, sus ojos estaban iluminados, mientras miraba a Solo y contestaba
su pregunta:
- sí, me gustaría que mi primer hijo fuera una delicada niña
- así le enseñarías a jugar con las muñecas, tal
como lo hacías tu a los 12 años no, Qu-chan… la burlesca
voz de Trowa acotó… Wufei se largó a reír, su primo
Trowa le había contado con lujos de detalles aquella tarde en que el
abuelo Dunant casi enloqueció persiguiendo a su rubio primo por toda
la mansión llevando una fusta en su mano para hacerlo hombre! Porque
lo había encontrado jugando con las muñecas de sus primas…
Solo acompañó la risa de sus primos… mientras Trowa recibía
un fuerte almohadazo… Heero solamente apagó la lámpara
de su velador…estaba en la última cama de aquel enorme cuarto
que cuando niños compartieran al visitar aquella mansión…
él tenía su propio cuarto, pero el abuelo había insistido
en que pasara la noche con sus primos… a demás, eran raras las
ocasiones en que se quedaba en aquel lugar, en su cuarto personal de la mansión
Dunant, era el único nieto que tenía uno, al fin y al cabo desde
sus 12 años se había criado junto a sus abuelos, al morir su
madre… trató de ignorar aquellos amargos recuerdos… ahora
vivía independiente en un enorme apartamento fruto de su esfuerzo y
trabajo…
- si no te resulta Qu, prometo ayudarte a dejarla
embarazada!
Quatre arrojó ahora su ultima almohada en la cabeza de ese idiota!
- basta, se comportan como mocosos
Solo acotó, para luego voltearse dándole la espalda a su primo,
quien discutía con Trowa de que le partiría la cara a golpes
si seguía con sus estupideces… Trowa solo se apretaba el estómago
riendo… sin hacer caso al rostro lleno de molestia de su rubio primo…
Solo observó a Heero, a pesar de la poca luz del cuarto podía
ver su mirada azul, idéntica a la suya, posada en la riña de
sus primos… por suerte estaban lo suficiente lejos del cuarto del abuelo,
y las paredes eran muy gruesas para que se escuchara afuera el alboroto…
Wufei ya roncaba en su cama…
- gracias
Fueron las palabras que Solo simplemente mencionó
Heero le miró, entendiéndolas a la perfección
- fuimos muy descorteces con ella
- no tiene clase, acotó Solo, haciendo que Quatre dejara de intentar
acabar con la risa de Trowa y le mirará sorprendido
- es pobre, no tiene padres ni mayor educación, esperaba que la trataran
así…
Heero sintió como algo en su pecho gruñía y subía
hasta su garganta, pero logró contenerse: no me parece que sea así,
es muy educada y
- La saqué de la calle, primito
Ahora fue Trowa quien le puso atención
- la saqué de esa sucia vida que llevaba-continuó el mayor de
los primos Dunant- le di dinero, comida y sin más me enamoré….
A Heero se le paró el corazón… su respiración se
detuvo: la… la calle… repitió despacio, mientras sentía
nuevamente la rabia crecer en su interior… pero, pero… no, eso
no era cierto… su sonrisa era limpia y su mirada solamente desprendía
ingenuidad y belleza, no podía ella…
- trabajaba como
- cállate… fueron las palabras de Heero, quien le miró
brusco, haciendo a Solo sonreír…
- no quiero que tengan sorpresas después o vayan con el cuento al abuelo,
habló mirando a Trowa fijamente: no se lo diré… y espero
ustedes tampoco lo hagan y si el abuelo te pide averiguar de ella, como siempre
lo hace con las parejas de cada uno de nosotros, cuando nota que es algo serio,
Trowa, no te involucres en eso
Trowa solo asintió, mientras Heero se tapaba hasta la cabeza con las mantas y le daba la espalda a su primo… su primo mayor, la pareja de Dana…
Quatre se había quedado en silencio, imaginando
todas las atrocidades por las que debió pasar aquella muchacha…
sus ojos se volvieron cristalinos, mientras se metía bajo la ropa de
cama, de seguro el no podía llegar a imaginar por todo lo que esa chica
pasó… se tapaba con las cubres cuando unas manos le destaparon:
- correte
- que!
Trowa le hizo el menor caso, se metió entre las ropas de cama, y le
dio la espalda… en su cama!
Quatre se incorporó indignado y cuando trató de dar un paso
fuera del lecho, unos fuertes brazos lo envolvieron y lo trajeron de vuelta…
Trowa le susurraba disculpas al oído, mientras el rubio sentía
desconcertado, su hombro húmedo, donde el rostro de Trowa se apoyaba…
Ya todas las luces del cuarto se encontraban apagadas… y como siempre
había sucedido... Quatre le perdonaba todo a ese idiota de verdes ojos…
y se dejaba arrastrar en su abrazo a la cama, sintiendo el cuerpo más
alto que el propio, acomodarse a sus formas…pegado a su espalda, los
fuertes brazos envolviendo su cintura…
Suspiró: sabes que no te odio Trowa… este solo le asió con más fuerza… y Quatre pudo escuchar un pequeño jadeo, casi un sollozo….
Wufei dormía placidamente y Heero con los ojos apretados, no podía apartar de su cabeza esos ojos violeta…
Solo también ya se había rendido al
sueño…. - simplemente ámame…. Abrió los ojos, su mirada divisó
el enorme techo frente a él… había soñado con él…
con sus azules ojos, con sus suaves caricias… mientras le decía
aquellas palabras… era él único precio a pagar por estar
junto a él, por olvidar a Dana, por huir de ella, y limpiar el fango,
la suciedad que cubría sus ojos por ya años…sus ojos,
su cuerpo…. Despertó a las 7 Am en punto, Hilde ya sostenía en sus manos
las ropas que Dana debería usar aquel día…un vestido blanco,
con el mismo cuello que llevara la noche anterior, he igual de largo, le cubriría
hasta los talones con un pequeños tajo junto a su pierna izquierda
que permitía un fácil andar y mostraba sólo lo necesario…
piernas suaves y bien formadas, como las de una jovencita…
- ámame….
- Sí…. Su respuesta…
No entraba aun ningún rayo de sol por las enormes ventanas, y sabía
aun no había amanecido… dentro de un par de horas debería
volver a vestir de ella, debería volver a suavizar su voz, sonreír
complaciente, medir sus palabras… pero esa sería la última
vez… cierto?... verdad, porque si no era así, se volvería
loco… y… y…
- ámame…
Apretó con fuerza su cabeza, mientras volteaba en el lecho, para luego
abrazar sus piernas... y dejar las lagrimas mojar su rostro…
el sol aun no hacía su aparición en lo alto del cielo…
así como ese hombre de azules ojos había aparecido en su vida….
Solo… un murmullo… su sol… las limpias aguas que purificaban
mi cuerpo….
Se levantó rápido, ignorando el dolor de cabeza que le invadió a penas se incorporó del lecho, y tomando las ropas se dirigió al baño privado que por suerte tenía aquel enorme cuarto…
Abrió sus ojos perezosamente… el calor
que le acunaba cuan bebe regalón, hacía esfuerzos infructuosos
por abandonarlo… suspiró, volvió a cerrar los ojos y dobló
la fuerza con la que asía a su ángel rubio desde la cintura…
hasta que escucho un bufido… pero no todos los días se despertaba
de esa manera no?… abrió uno de sus ojos, mirando por entre los
rubios cabellos la hora que marcaba el reloj digital sobre el velador…:
7:25 AM… uuu Quatre era un tontito si pensaba que le iba a dejar levantarse
tan temprano… al final, sintió al rubio abandonar sus intentos,
para finalmente seguir pegado a su cuerpo…. - Suelta, Trowa, ya son mas de las 9, suelta…
Media hora después Heero salía del cuarto, y Solo abría
perezosamente sus ojos… un nombre saliendo de sus labios, pero como
un imperceptible susurro
- Duo….
Estaban solos en el cuarto… cuando despertó se encontró aun apresado entre esos brazos… era su primo, se criaron como hermanos, pero si el abuelo entraba y los encontraba así, ambos se metería en problemas y como siempre, él se llevaría la peor parte… suspiró ya enfadado y de un empellón se soltó de los adormilados brazos de su odioso primo, que de seguro era lunático, porque lo podía molestar hasta el extremo de hacer surgir en el la peor de las furias, como acurrucarse contra su cuerpo pidiendo disculpas… suspiró, Trowa siempre, desde niños, le había desconcertado…
Y el primo lunático, se estiró cuan gatito en la cama, para luego abrazarse a Quatre, quien se encontraba sentado dándole la espalda, buscando sus zapatos para irse al baño… Trowa le aprisionó con ambos brazos desde el cuello…
- y te vas, así nada más… tenemos una alocada noche de pasión y sin mas me dejas?… se lo murmuró junto al oído, para luego sin ningún reparo pasarle sensual la lengua por el lóbulo de esa pequeña y deliciosa orejita según sus ojos…y sus sentidos…
A Quatre se le erizaron todos los vellos de su cuerpo… especialmente los cabellos de su nuca… y se levantó molesto, y todo colorado se fue al baño de aquel cuarto dando un portazo… Trowa sonreía… pero sus ojos estaban cristalinos… para Qu-chan siempre sería su primo, su casi hermano, su familia, su primo lunático que hacía bromas pesadas, que le molestaba hasta el cansancio, el don Juan que no creía en los compromisos… se dejó caer nuevamente en la cama…
Salió del baño sin mirarle, buscó su bolso que debería estar dentro del closeth y se volvió a encerrar de un portazo en el baño… Trowa fingía que dormía acurrucado en la cama…. El aroma de Quatre aun impregnaba las sábanas…
Solo se sorprendió al encontrar a Dana en la cocina, siendo asistida por la servidumbre y a cargo del desayuno…
Su vestido blanco le daba un aire más delicado
del que realmente tenía, porque su amado podía ser una serpiente…
bajo su peso, bajo el peso de su cuerpo, se movía con esa experiencia
que a veces no sabía si odiaba o amaba… con esos ojos violetas
que no sabía si veneraba o despreciaba… él era su ella,
era su él, era su amante y su amor, era su pasión y su violencia…
porque despertaba lo mejor de si, como también lo peor… y las
pequeñas marcas , imperceptibles , ocultas tras la ropa… a veces
lo hacían dudar…..pero… que más tenía Duo
de lo que él le había dado… que haría su Duo si
le echaba de su lado?...
El desayuno ante los ojos del abuelo fue un éxito… hasta las
primitas reconocieron el talento de Dana para la cocina… les preparó
unos panqueques exquisitos, de una contextura suave al gusto y al tacto…
todos los presentes en la noche anterior, incluso los matrimonios amigos estaban
en la mesa…
Los primeros en marcharse de la mansión Dunant fueron Quatre y Doroty, se fueron antes del almuerzo y pronto les siguieron Wufei y su padre….
Después del almuerzo se marcharon los matrimonios amigos, junto a todas las primitas… ellos se fueron a las 16:00 hrs… el abuelo se despidió efusivo, mientras Heero aceptaba el beso en su mejilla proveniente de la madre de Solo y de Hilde, pero simplemente movía su cabeza ante el gesto de Dana, quien nuevamente se quedaba con las manos extendidas… pero Solo las tomó y le llevó ante el abuelo
- no creo Dana que estés por mucho tiempo
con Solo, pero siéntete libre de visitarnos cuando gustes…. Dana
sonrió, con sus mejillas sonrojadas, su más grande temor había
salido de los labios de ese hombre, pero a pesar de aquello, sus palabras
le habían conmovido… le sonrió, y extendió sus
manos que en esta ocasión fueron aceptadas… Su cuerpo cayó pesado contra la cama, mientras el peso conocido y amado
le cubría cuan manto… no hubo preparación, no hubo palabras,
no hubo besos ni caricias… solo ese cuerpo amado entrando en el suyo,
solo las ropas regando el piso del cuarto que compartían, en aquel
apartamento que era su hogar… ni siquiera fueron necesarios los besos…
y con experiencia le recibió, se entregó y le dio todo el placer
capas de darle, abriéndose para él, quizás como no debía
hacerlo… gimiendo para él, reprimiendo los jadeos de dolor…
amándolo solamente a él… para poder seguir a su lado…
Heero marchaba ya al interior de la mansión….
A penas habían llegado Solo se lo llevó al cuarto arrancando esas ropas que le recordaban aquellos años que no quería volver a observar, lo mejor era dejarlos allá, en el olvido, y enterrar el nombre de Dana con ellos, su sonrisa coqueta, su cuerpo delgado cubierto de suaves ropas, de cortas faldas, de vulgares vestimentas… su mirada opaca, su cuerpo de niño, de adolescente profanado… violado….
Luego de la lujuria, de la ciega pasión, vinieron los besos… se recostó junto a él y le atrajo sobre su pecho, para besar sus largos cabellos, para acariciar el recién lastimado cuerpo… porque a pesar del pasado, seguía siendo la frágil figura, de suaves contornos, de músculos definidos pero jóvenes y delicados… seguía siendo el adolescente lastimado….
Pero todo había quedado atrás… ya no volverían a necesitarla… verdad? Ella ya no tendría que volver…
continuará... se agradece cualquier comentario