Holis, se que es muy rápido pero la verdad que la inspiración me llegó con este capítulo que a mi parecer es una de mis partes preferidas de la historia (este y el que sigue jejeje). Repito que aún soy muy nueva en esto pero me gusta que esta tomando jijiji. Sin fastidiar más me despido dejando algunas aclaraciones. Saluditos y besos.

1- Sasuke y su grupo van en un salón distinto al de Sakura, Hinata e Ino. Es por eso que no habían realmente repara en la presencia uno del otro, Sasuke y Sakura al menos.

2- A sakura no se le ve el cabello, todo esta dentro de la gorra que lleva jeje.

Capítulo 2: Ira Acumulada.

Aquel duelo de miradas continuó por unos instantes, nadie se atrevía si quiera a moverse pues no querían provocar el enojo del Uchiha, sobretodo porque era bien sabido el carácter que se cargaba.

-"Y bien… ¿Qué piensas hacer chiquillo?" dijo él de forma arrogante.

-"Suéltalo y con gusto te lo demuestro" soltó con un semblante decidido y brillo en sus verdes ojos.

El ojinegro ni siquiera se hizo del rogar, rápidamente soltó a Rock Lee quién estaba prácticamente inmóvil por lo acontecido solo una orden al frío tono de "largo" por parte de su antiguo captor lo hizo reaccionar obedeciendo al instante y perdiéndose entre los espectadores.

Sasuke se acercaba a su nueva víctima con paso elegante, seguro y casi felino, por su parte, está solo tenía en mente una cosa: quitarle de una merecida patada en el trasero esa sonrisa de superioridad. Cuando el ojinegro estaba a escasos centímetros de separación de aquel renacuajo de ojos verdes dispuesto a propinarle un buen golpe se escucho un grito de fémina:

-"!Sak¡ Ten cuidado mejor discúlpate y no te metas en más problemas" Esa era la voz de Ino que estaba observando todo al lado de una pálida y totalmente muda Hinata. Sus caras de preocupación podían verse a metros de distancia.

-"Hmp… esa rubia amiga tuya es bastante lista, deberías haberle hecho caso renacuajo, lastima que ya sea muy tarde" esto último lo dijo al tiempo que su puño viajaba a toda velocidad hacia el blanquecino rostro becario. Todos esperaban el sonido del impacto sin embargo este nunca llegó. Sasuke se impresionó aunque exteriormente no lo demostró, de que aquél debilucho pudiera evadir con facilidad su golpe, era bastante rápido porque lo siguiente que supo era que su mano era sujetada, si bien no con mucha fuerza por la sabandija con gorra que estaba situada a un lado suyo.

-"Esta bien Ino… Me conoces no puedo perder ante este tipo" dijo mientras se formaba en sus labios una sonrisa divertida y casi tan burlona como la del pelinegro hacia la que iba dirigida. "Llévate a Hinata de aquí, sabes bien que no le gusta la violencia".

-"Solo cuídate Sak, porfavor no permitas que te hiera" Dicho esto la rubia abandonó el lugar junto a la ojiperla que seguía en shock.

-"Tsk…" bufó el pelinegro soltándose del agarre. Ya no tenía en sus labios esa sonrisa victoriosa sin embargo bien seguro estaba que aquel pobretón solo había tenido suerte así que solo se decidió a seguir propinando golpes muy convencido que esta vez no podría evadirlos. El ente de ojos verdes por su parte seguía esquivando cada golpe que daba su atacante con bastante agilidad, en su rostro se veía la diversión latente pues sabía que el azabache estaba iracundo, lo demostraba con la fuerza de sus errados golpes.

-"Maldito renacuajo" bufó molesto el Uchiha "No eres nadie, este no es lugar para alguien como tú, entiende que no deberías estar aquí, ni tu ni ninguna de las otras dos sabandijas, ¿piensas que con venir a un lugar que no esta a tu altura podrás salir de la pobreza en que estas sumergido? Pues no es así, un ganador siempre será un ganador, y un perdedor mediocre lo será hasta el fin de su existencia" dijo mientras atestaba un último golpe en el que centró todo el coraje que le hizo pasar aquel niño que lo estaba dejando en ridículo delante de todos. Durante la trayectoria del golpe, el becado lo agarró del antebrazo parándolo de repente y, es que aquellas palabras sí le llegaron al contrario de todos los insultos que antes le había dicho el ojinegro. Rápidamente le dobló la muñeca en un acto que provocó una ligera mueca de dolor por parte del de cabello azabache sin embargo la persona de ojos verdes no paró con la posición en que tenía a su ex atacante, al contrario de eso le dobló por el codo dejando su brazo detrás de su espalda, una posición que asumía que aquel ser sabía al menos lo básico en autodefensa.

-"No te metas conmigo ¿entiendes? Y mucho menos hables de cosas que no sabes… ¡pero claro! ¿Qué puedes saber tu? Piensas que no estamos a tu nivel solo por no haber nacido en cuna de oro ¿verdad? no sabes como odio a los ricos engreídos como tu ¡los odio!" gritaba mientras intensificaba el agarre.

-"Tsk" murmuró el Uchiha, no quería reconocerlo pero aquel acto físico le estaba dañando bastante. Necesitaba pensar en la forma de zafarse pero de repente sin previo aviso fue soltado de aquel agarre ante la verde mirada cargada de repugnancia.

-"No vuelvas a meterme conmigo ni ninguno de los otros becados, o te aseguro que ahora si no me contendré ¡¿Te quedó claro?!" gritó.

-"Hmp" Fue su única respuesta mientras veía alejarse a aquel ridículo chiquillo por la puerta de salida por la que antes vio salir a sus amigas. Mientras observaba como se dirigía a la salida le dedicaba una mirada asesina a la vez que pensaba en los más dolorosos métodos de tortura que se le pudieran ocurrir. "Ah, porque esto no se queda así, como que me llamo Sasuke Uchiha" pensó él.

-"Sak ¿No te pasó nada?" gritó Ino alarmada al ver regresar a la persona que antes había sido objeto de agresión del Uchiha.

-"Les dije que no se preocuparan de nada chicas, lo tengo todo controlado" dijo mientras les dedicaba una dulce y cariñosa sonrisa a sus amigas.

-"¿Pues como no esperabas que nos alarmáramos si te atreviste a encarar a Sasuke Uchiha?" Volvió a expresar la rubia.

-"Sasuke Uchiha… ¿Con que así se llama aquél tonto presumido?... pues a mi no me pareció que debiera preocuparme mucho, lo puse en su lugar en un dos por tres" Guiño un ojo a las dos chicas que la acompañaban.

-"Pe-pero Haruno-san ¿en serio no sabes quién es él?" Esta vez susurró la pelinegra en un acto de miedo.

-"… pues no, sabes que con excepción de ustedes para mí todos los de clase alta son iguales" Y era cierto, aparte de Hinata e Ino, despreciaba a las personas ricas, las consideraba seres sin corazón que solo buscaban aprovecharse de ti y pisotearte cual vil insecto, siempre adueñándose de todo por pensar que el dinero soluciona cada problema.

La ojiperla al ver que no se preocupaba por el terreno que pisaba se animó a contarle "Sasuke Uchiha, hijo menor de los empresarios Uchiha, dueños de la más importante exportadora del país, se puede casi asegurar que son los más ricos de la ciudad, H-Haruno-san ellos son gente muy influyente, realmente t-te aconsejo que no te metas m-más c-con é-él".

-"Hum, no te preocupes Hinata sabré manejarlo además, él me buscó pelea, si no sigue de abusón no tengo porque prestarle atención. Con este pleitesito ni siquiera pudimos comer y ya es hora de clase de nuevo, apurémonos al salón ya." Y sin más se encaminó hacia el aula ante la dudosa mirada de sus amigas.

-"Hey ¡Teme!" Saludaba enérgicamente un rubio hiperactivo a su amigo, que estaba sentado en su pupitre mirando por la ventana distraídamente aunque en sus ojos podía verse el disgusto.

-"¿Qué quieres dobe?" preguntó el ojinegro fastidiado.

-"Oí que te dieron una paliza en el almuerzo ¿Quién fue eh?" Preguntó burlonamente solo para hacerlo enfadar pero se calló al instante ante la mirada asesina que le dedicó el Uchiha.

-"Hmp… el maldito renacuajo solo tuvo suerte" dijo aún molesto.

-"Pues eso no es lo que hemos escuchado Sasuke" Dijo un chico de cabello castaño y ojos perlados mientras se acercaba al par que discutía hace unos momentos, seguido de un chico muy pálido bastante parecido al pelinegro pues tenía el cabello y los ojos igual de negros que el uchiha, y otro chico de semblante intimidante, pelirrojo de ojos aguamarina y de pocas palabras. Nombres: Sai y Gaara respectivamente.

-"¿Tu que sabes Neji?" Expresó Sasuke fastidiado.

-"No mucho" dijo burlón "Solo que un becario, Haruno ¿no? te puso en ridículo frente a todos".

-"Hmp… ese niñito estúpido cree que ya ganó, pero aprenderá a no provocarme… ¿Me apoyan o no?" comentó con malicia.

Los chicos comenzaron a mirarse los unos a los otros con una sonrisa divertida, humillar a un becario era la actividad favorita de casi toda la población estudiantil, aunque en realidad a Naruto, Gaara y Neji les daba igual lo que pasara con esos infortunados que fueron a caer en garras de los asistentes a esa escuela, caso contrario a Sai y Sasuke que disfrutaban enormemente esa actividad. Sin embargo, los cinco eran muy unidos, una especie de "club" formado únicamente por ellos y declarados por los estudiantes (las chicas en especial) como los más guapos, sexys y ricos de la escuela y pertenecientes a varios clubes deportivos, provocando la cada vez más creciente envidia y respeto por parte de la población masculina. A pesar de sus diferencias eran muy unidos y grandes amigos, se apoyaban mutuamente y nunca discutían de las decisiones que tomará otro miembro, con excepción de Naruto y Sasuke, que a pesar de pelear como perros y gatos eran de todos los más unidos, con una relación lo más cercanamente posible a la hermandad. Por lo que sin dudarlo lo ayudarían a darle un pequeño susto a la pequeña rata que le dio al azabache la humillación de su vida.

-"Muy bien jóvenes tomen asiento que vamos a comenzar la clase" Dijo el profesor al tiempo que ponía un pie en el salón de clase.

Sonaba la campana que daba fin al día escolar y todos los alumnos caminaban por el pasillo rumbo a la salida.

-"ahhhh… otro día que al fin termina" decía muy animada Ino "¿Qué les parece si vamos un rato a la plaza, encontré un vestido maravilloso que sin duda debe ser mío" comentó al tiempo que le brillaban los ojos.

-"Cerda dime un vestido que no tenga que ser tuyo" dijo mientras la miraba acusadoramente con sus verdes ojos.

-"¿Para que me preguntas frentesota si ya sabes la respuesta?" dijo mientras reía a lo que el objeto de insultó bufó molesto. "Solo vamos ¿sí?"

-"De acuerdo que me queda pues, pero vamos rápido sabes que no puedo llegar tarde a mi trabajo"

-"Si, si, relájate un poco ¿quieres Sak?" dijo acusadoramente mientras que la otra persona respondió con otro bufido de exasperación.

-"Y-yo me adelanto, t-tengo algo que hacer en c-casa" se excusó la tímida pelinegra.

-"!Esta bien Hinata nos vemos mañana!" Canturrearon alegremente mientras se despedían agitando la mano al tiempo que la ojiperla iba doblando por el pasillo.

-"Es precioso espera a que lo veas"

-"Argh, Ino sabes que detesto ir de compras yo…"

-"AHHHHHHHH" Se escuchó un grito desgarrador hacia el final del pasillo llamando la atención de los presentes, provocando que corrieran a ver que pasaba.

-"!Hinata¡" Gritó en cólera al ver que la pobre chica era sujetada de ambos brazos por un chico en cada uno en forma amenazante y al frente de ella mirando su expresión de total terror, ¡Claro como no¡ estaba el Uchiha con una sonrisa de superioridad. "!Maldito bastardo suéltala¡" El azabache notó al instante como sus ojos verdes estaban cegados de rabia. "perfecto" pensó él.

-"Sak…" dijo la rubia con preocupación.

-"Ino no te metas en esto vete, que Hinata ya salió malparada por mí" Gritó sin cambiar su rostro enfurecido.

-"Pero…"

-"!Haz lo que te digo¡"

La aludida dudosa, hizo lo que se le dijo y solo se vio como se mezclaba entre los curiosos que se habían amontonado ahí.

-"Dejala… ella no tiene nada que ver Uchiha" Intentó decir de forma calmada pero con esa fiera expresión en su cara aún.

-"Hmp… si tanto te preocupa ven por ella" La provocaba sonriente el ojinegro.

-"No me tientes idiota" dijo mientras, estando en total posesión de la ira porque a su amiga pudieran hacerle daño la bola de achichincles a cargo del pelinegro, corría hacia él con la intención de asestarle un fuerte puñetazo en la cara sin embargo se sorprendió al verse forcejeando con otros dos tipos, otro pelinegro y un castaño, quedando en posición similar a la que presentaba la pobre de Hinata. Ya inmóvil y recriminándose mentalmente el haber cometido la estupidez de dejarse cegar por el enojo, cuando ese era un error que se había jurado nunca en su vida volver a cometer, vio como el Uchiha se acercaba a paso lento, con esa maldita sonrisa de superioridad en su cara.

-"Ya te tengo, Haruno" Atinó a decir con maldad.