EL PRIMER AMOR

Inesperadamente el viento comenzó a soplar, hojas y otras brozas golpeaban las ventanas, y el sueño de los niños que ya dormían se hizo inquietante. Neville Lomboton se revolvía en las sábanas, y preso de una extraña sensación se levantó y fue a ver si encontraba a alguien más, otro alumno tan asustado como él, en la sala común de Gryffindor.

Pero no encontró a ninguno de sus compañeros o compañeras, largas horas hacía que Harry les había contado lo que había escuchado en el bosque, a Ron y a Hermione, y lo que Hagrid le contó en la tabernucha.

Se encontraba solo en la sala, creía sentir frío a pesar de que la chimenea ardía imperecedera, hojas y otras ramas, nada más musitó mirando la ventana, pero, inesperadamente, pudo descifrar una cara reflejada en el húmedo cristal de la ventana.

-¡Profesor!- exclamó el chico tocándose el pecho. No lo había oído entrar, ni sus pasos ni el rechinar del cuadro al abrirse.

-¿No puedes dormir Lomboton?-le preguntó con voz melosa- Sígueme... Sígueme...

Ya había amanecido, el castillo estaba invadido de una espesa niebla y un incómodo silencio, parecía que todos los pajarillos se habían vuelto tímidos o les daba pereza piular aquella mañana. A la hora del desayuno, Harry estaba muy excitado (por todo lo acontecido la noche anterior), como para darse cuenta de la ausencia de Neville, Hermione pensó que el chico se habría quedado dormido, todos sabían que era muy despistado y seguro que se le habría olvidado poner el despertador.

Pero a primera hora de la mañana tampoco hizo acto de presencia en la clase de Transformaciones.

-¿Alguien sabe donde está Lomboton?- preguntó Minerva arrugando la nariz.

Nadie sabía nada, sus compañeros de habitación no lo habían visto al despertarse, le explicaron que la cama del chico estaba desecha pero que no había rastro de él. Un escalofrío recorrió a Harry ¿Tendrá algo que ver? se preguntó así mismo mirando a Hermione que, seguramente, se estaba haciendo la misma pregunta.

La Profesora mandó a Filch con su gata a buscarlo por todas partes, por todos los rincones, pero a la hora de comer seguía sin haber noticias de él.

-¡Eh, Harry! ¿Se sabe algo de Neville?- le preguntó Ron cogiendo un trozo de pollo asado con las manos, nada le quitaba el apetito a este chico.

-No, que yo sepa- contestó encogiéndose de hombros.

Hermione observó a los Profesores- Mirarlos- dijo la chica- por la cara de vinagre que hacen todos, me temo que todavía no lo han encontrado y que ni si quiera tienen una pista.

-Harry...

-¡No Ron!- exclamó Harry frotándose la cicatriz, se percató de que en ese momento Snape le miraba- No puede ser...

-¿Por qué no Harry?- insistió Hermione inclinándose hacia él- anoche nos dijiste que el centauro que te salvó de esa cosa, te dio a entender que era quién-tú-ya-sabes, y además, está la canción, tal y como Hagrid había dicho que ocurrió la otra vez.

-Solo son unos estúpidos versos- contestó de mala gana- no creo que tenga nada que ver. Seguramente Neville se asustó anoche por el viento y se fue a... a... a buscar a alguien que le hiciera compañía o... un lugar más tranquilo... se habrá quedado dormido en cualquier parte. Estoy seguro de que no tardará en aparecer.

-Harry...- volvió a llamarlo Ron, había palidecido un poco por lo que Harry acababa de decir- ¿Qué decía la canción, o el verso o lo que sea, del primer amor?

No le costó recordarlo, tenía la letra fresca en su mente, le parecía imposible poder olvidarla, y también palideció- pues... pues... exactamente decía:

El primero con pavor, salió a buscar candor;

pero alguien conocido, lo dejó estremecido.

-¡Harry! Eso es exactamente lo que le debió suceder a Neville- dijo Hermione con cuidado de que nadie la escuchara.

-Yo no acabo de entenderlo- dijo Ron con simpleza- vale, como dice Harry, anoche Neville se asustó y salió de su cuarto a buscar a alguien...

-¡Exacto!- lo interrumpió Hermione algo excitada- eso coincide con lo de: El primero con pavor, salió a buscar candor...

-Bien, bien Hermione, es lo que yo decía- le reprochó el pelirrojo- pero, ¿Qué significa lo de: alguien conocido, lo dejó estremecido.?

-Creo que...- Harry tenía la mirada clavada en la mesa, tratando de pensar rápido y con mayor claridad- significa que Neville se encontró anoche con alguien que conocía, se fue con él y, ese alguien lo traicionó...

-Claro...-murmuró Hermione- pero entonces debe tratarse de alguien de Hogwarts, de algún alumno o de algún profesor ¿Pero quién?

-¿A qué viene tanta cháchara?- los interrumpió Snape, los tres levantaron la cabeza mirándolo con pavor- sois unos Gryffindors bastante lentos ¿no os habéis dado cuenta de que no queda nadie más en el comedor?

-¡Oh!- exclamó Hermione saliendo de su estupefacción, y mirando a su alrededor. Harry se tranquilizó un poco al ver que Dumbledore seguía sentado en la mesa de Profesores con Quirrell.

-Con tanto susurro y secretismo pareciera que estos tres Gryffindors están tramando algo- Snape, los miraba fijamente a los ojos, Harry tenía la sensación de que aquel horrible hombre podía leerle los pensamientos. Estuvieron así unos segundos, y después Snape desapareció del comedor llevándose consigo a Quirrell.

-¿Pensáis lo que yo?- preguntó Ron rompiendo el silencio.

-Sí- afirmó Harry echando una última ojeada a Dumbledore, antes de que este se fuera- debió ser Snape quién se llevó a Neville.

-Harry, deberías contárselo todo a Dumbledore- dijo Hermione preocupada- él es el único que puede hacer algo.

-No tenemos pruebas Hermione- contestó Harry molesto- deberemos investigar por nuestra cuenta.