"DOS CORAZONES ROTOS"

Capítulo 1
"Mi hermana, mi amiga, mi gemela..."

Sentía la cabeza pesada, le estaba doliendo. Miró por la ventana y vio que el día finalmente había comenzado. Le había parecido eterna la noche y que el amanecer nunca llegaría. Los segundos parecían horas. Annie Brighton estaba despierta; sus ojos estaban hinchados y rojos.

El día había comenzado, el día finalmente había llegado... El día en que iban a sepultar a Candy.

Annie se levantó, tomó un baño y buscó un vestido y sombrero negro para el funeral de su hermana.

"Annie, este beso es de tu mamá -dijo Candy besándola en la mejilla"

Annie comenzó a llorar. Candy había hecho todo para que ella no sintiera la urgencia de ser adoptada, pero la había traicionado al abandonarla, al ser adoptada. Candy nunca se lo recriminó, ya que la veía feliz con sus nuevos padres. Candy siempre quiso lo mejor para ella.

"Ay Candy! Te extraño mucho" -pensó ella.

Se vió en el espejo y vió que tenía los ojos hinchados. Ella tomó unas gafas oscuras y se las puso para ocultar sus ojos.

Bajó las escaleras y encontró a sus padres listos para ir al cementerio.

Archie llegó al cementerio y todavía se preguntaba cómo se las había arreglado para estar allí. Quería dormir y nunca despertar de nuevo. Ya había perdido a su amado hermano y ahora, había perdido a la mujer que amaba, para siempre...

Albert se encontraba también ahí con su sobrino. No decían ni una sola palabra. El resto de la familia también estaba allí y además de mucha gente que Albert ni siquiera conocía... El Hogar de Pony y los colegas de Candy del hospital, sus superiores, la Señorita Mary-Jane y el Profesor Leonard.

Annie llegó al cementerio con sus padres y fue a sentarse junto a la Tía Abuela Elroy. Archie ni siquiera la volteó a ver.

Patricia también había venido para el funeral de su amiga. No podía dejar de llorar.

Terrence Grandchester llegó junto con su compañera sentimental en su silla de ruedas que empujaba el chofer que contrataron cuando llegaron a Chicago. Eleonor Baker también llegó, muy elegante en su vestido negro de diseñador. Su peinado era impecable y su pequeño sombrero negro con un pequeño velo se veía muy apropiado.

También había reporteros y fotógrafos. La noticia de la muerte de Candice White Andrew fue noticia de primera plana. La hija adoptiva del Multimillonario William Albert Andrew era conocida por su filantropía, su trabajo de caridad y en el hospital. Ella había sorprendido a todos al decidir ir a la guerra. Su muerte había entristecido a mucha gente.

El cielo se nubló durante la ceremonia y comenzó a llover. Era como si el cielo también estuviera llorando la muerte de Candy. Annie no podía dejar de llorar. Cuando la ceremonia terminó, la lluvia dejó de caer y el sol comenzó a brillar.

"Oh Candy! El sol salió para despedirte -pensaba Annie"

Terry pensaba.

"Pecosa, mi amor, el sol que te había dado ese hermoso regalo, sale ahora a decirte adiós"

Todos se pusieron de pie para poner una flor en el ataúd de Candy.

- Adiós pequeña -dijo Albert.

- Adiós Candy -dijo Archie.

- Adiós mi amor -dijo Terry.

A Susanna se le rompió el corazón cuando escuchó eso.

- Adiós, mi hermana, mi amiga, mi gemela... -dijo Annie llorando.

Casi se cae y lo hubiera hecho si Terry no la hubiera atrapado. Annie estaba en los brazos de Terry, sosteniéndose a él fuertemente. Ella necesitaba consuelo y Terry la sostenía contra él.

Los demás estaban demasiado tristes para darse cuenta de nada. Annie y Terry ni siquiera se daban cuenta de lo que estaban haciendo tampoco.

Cuando el cofre estaba bajando, los llantos se hicieron más y más fuertes.

- Candy, Candy! No me dejes! Candy, por favor! No me dejes!

- Candy! -gritaba Annie- Ay Candy, te voy a extrañar... no me dejes! Estoy perdida sin ti! Candy! NO!

Annie quería correr al ataúd y Terry se lo impidió, entonces ella le rodeó el cuello con sus brazos y lloró abrazada a él. Ambos lloraban.

Susanna estaba furiosa. Terry estaba haciendo un espectáculo de sí mismo frente a todos con esa chica que no podía dejar de llorar. Hermana de Candy! Ella no sabía que Candy tenía una hermana! Y cómo se aferraba a Terry...

Después de la ceremonia, todos se reunieron en la mansión de Albert. Annie se encontraba en la habitación de Candy con Patricia acostada en la cama llorando. Terry y los demás estaban en la sala. Susanna en su silla de ruedas junto a Terry.

- Podemos irnos ahora? -ella le preguntó a Terry.

- Susanna, por favor, no me hagas enojar hoy!

Se puso de pie para ir a caminar por el jardín. Susanna se sonrojó y Eleonor fue a sentarse a su lado.

- Qué estás haciendo aquí? -preguntó Eleonor.

- Vine con Terry...

- A el funeral de la mujer que ama?

- Yo quería estar aquí también, Candy me dejó a Terry.

- Así es y si ella no lo hubiera hecho, tal vez no hubiera ido a morir a la guerra!

- No es mi culpa!

- De quién es la culpa entonces?

- Yo salvé la vida de Terry...

- De acuerdo y ahora Candy está muerta porque no estuvo con Terry.

- Qué estás insinuando?

- Nada. Solo estoy conversando... pero deberías haberte quedado en casa...

Eleonor se levantó y se fue. Susanna tuvo un mal presentimiento. La muerte de Candy había cambiado completamente a Terry. Ya no hablaba con ella, volvía tarde a casa. Ella se daba cuenta de que que pasaba la noche con actrices baratas. De algún modo la muerte de Candy era más letal que cuando estaba viva...

Annie se encontraba con Patricia en la habitación de Candy.

- Tenemos que ir con los demás -dijo Patricia.

- Está bien -dijo Annie limpiándose las lágrimas.

- Archie debe estar buscándote...

- No lo creo... desde que recibimos la noticia de la muerte de Candy, Archie dejó de hablarme.

- Pero están comprometidos!

- Para él no-significa-nada, créeme!

- Lo siento Annie.

- Lo amo tanto... Sé que Candy le pidió que cuidara de mí... esa es la única razón por la que está conmigo...

- Todo va a estar bien Annie -dijo Patricia abrazándola.

Las dos jóvenes bajaron a reunirse con los demás. La casa estaba llena... Quién sabía que Candy conocía a tanta gente?

Archie estaba hablando con Albert. Vio a Annie desde lejos con Patricia.

- Disculpa tío, tengo que hablar con Annie...

Archie dejó a Albert y caminó hacia Annie.

- Puedes venir conmigo al estudio? -dijo Archie dirigiéndose hacia allá.

Simplemente así, sin previo aviso, él no había hablado con ella desde que recibieron la noticia de Candy sobre su muerte... Annie miró a Patty y siguió a su prometido al estudio de Albert. Cerró la puerta detrás de ella. El estudio era grande con estantes de libros, llenos de todo tipo de libros, un lugar de ensueño para quienes aman leer.

Archie, con su traje negro, se veía muy atractivo. Annie siempre se derretía frente a él, él era el hombre de sus sueños. Pero en ese momento sabía que el hombre de sus sueños no le iba a cumplir su sueño...

- Quería decirte que... ya no quiero ser tu prometido... Quiero romper contigo... se terminó.

Annie sintió que todo su mundo que ya se había derrumbado con la muerte de su hermana, estaba cayendo más abajo...

- Tú... quieres romper? Hoy, el día que enterré a mi hermana y mi mejor amiga? Desde que recibimos la noticia de su muerte, ni siquiera me hablas! Ella era mi hermana! Y finalmente vienes a hablar conmigo para dejarme? Nunca pensé que serías tan cruel Archie...

- Escucha, se acabó, está bien? No tengo que fingir más! No te amo! Amaba a Candy! Ella me pidió que cuidara de ti... porque no podías soportar que yo le declarara mi amor a ella! Eras una malcriada egoísta que solo pensaba en sí misma, sin preocuparse por lo que yo estaba sintiendo! Yo amaba a Candy, no a ti! Nunca te he amado! Tuve que obligarme a besarte y tuve que imaginar a Candy en tu lugar!

- Podrías haber elegido otro momento para decirme esto no crees? Cómo puedes ser tan cruel? En el funeral de Candy?

- Ella era la mujer que yo amo! Habría hecho cualquier cosa por ella, incluso estar con una mujer que no amo, solo para hacerla feliz! Pero ahora, ella ya no está aquí, no necesito fingir estar contigo! Me das asco!

Archie recibió una gran bofetada. Annie lo golpeó con tanta fuerza que su mejilla estaba roja con la marca de su mano...

- Eres un estúpido cobarde! No tuviste suficientes agallas para decirle a Candy que no me querías y ahora me estás castigando porque Candy está muerta? Ella debe estar realmente orgullosa de ti en este momento! Eres un ser humano repugnante y ahora me pregunto qué vi en ti. No necesito tu compasión! Merezco un hombre que me ame por mí, no alguien que se vea obligado a complacer a su amada!

Se quitó el anillo de compromiso y se lo arrojó a la cara.

- Vete a la m***** Archibald! Candy estaría muy orgullosa de ti!

Annie salió del estudio con lágrimas en los ojos. Caminó hacia la puerta y Patricia la siguió.

- Annie? Qué pasa? Qué quería Archie?

- Qué piensas? -respondió Annie llorando.

- Terminó contigo? Hoy? El día del funeral de Candy?

- Él nunca me amó! Finalmente me dijo toda la verdad... le repugno Patty, tenía que pensar en Candy para besarme... por si fuera poco!

- Lo siento Annie -dijo Patty.

- No, es mi culpa... Me comporté como una mocosa mimada. Quería a Archie y nada me importaba más... Estaba celosa de Candy porque vi que a Archie le gustaba, incluso él me pidió que fuera amable con Candy ya que ella era huérfana... De todos modos, ya no importa! Hay cosas peores en la vida, verdad? Como perder a mi hermana y mi mejor amiga.

Annie continuó llorando en el camino de regreso a casa. Luego fue a encerrarse en su habitación.

Patricia estaba más cerca de Archibald desde que Alistair murió. Ella fue a verlo al estudio.

- Archie?

Él se giró para verla. Se podía ver la marca de la mano de Annie en su mejilla.

- Oh Dios mío! No te ves muy bien que digamos!

- Annie ayudó a verme así. Tuve que contenerme para no golpearla...

- La acabas de dejar; ibas a golpearla encima de todo esto también...?

- No pude continuar la comedia, Grandchester es el actor, no yo!

- Es el funeral de Candy. Archie, ¿no pudiste esperar?

- No...

- Candy te pidió que cuidaras de Annie, quiso decir para siempre Archie, no solo mientras estuviera viva.

- Nunca debí haber estado de acuerdo con eso... Annie interrumpió mi declaración de amor a Candy... no sabes cuánto estoy molesto con ella por eso! Si Candy estuviera conmigo, nunca hubiera ido a la guerra! Pero mis manos y pies estaban atados porque tenía que fingir estar con Annie Brighton!

- Annie te ama Archibald, no puedes odiarla por amarte! Annie y tú tienen suerte de estar vivos, estás perdiendo el tiempo al soñar con Candy, quien, sabes? nunca te hubiera aceptado y todo por Annie. De cualquier modo, ella estaba enamorada de Terry!

- No digas eso!

- Negar lo obvio no cambiará las cosas...

- Cómo lo haces Patty? Cómo vives sin la persona que amas más en el mundo?

Patty se acercó a Archie y ella lo abrazó. Él lloró y ella lo consolaba.

- Sé que es difícil, pero mejorará con el tiempo... un día a la vez; verás que todo estará bien... Tuviste a Annie, podrían haberse consolado el uno al otro pero... Archie, tener a alguien que nos ame también es muy importante en nuestras vidas... estás alejando a Annie por algo que tú hiciste... no debiste haber complacido a Candy, deberías haberle dicho que no a ella y continuar persiguiéndola... Pero lo hecho, hecho está... Extraño tanto a Candy... resulta que ella era lo único que teníamos en común... y ella era la única que nos unía...

Patricia continuó consolando a Archie, en lugar de Annie. Albert abrió la puerta del estudio y sacudió la cabeza. Patricia y Archie? ¿Quién estaba consolando a Annie?

Se dirigió al jardín y vio a Terry con un vaso en la mano.

- Terry...

- Albert -dijo Terry un poco borracho- Se suponía que deberías de cuidarla, cómo pudiste dejarla ir a la guerra? Cómo pudiste dejarla ir y matarse? Fuiste su padre adoptivo! Deberías haber usado tu autoridad y evitar que hiciera esa locura!

- Y tú, deberías haber elegido estar con ella en lugar de cumplir con tu deber! Deberías haber encontrado otra solución! La ruptura contigo comenzó todo! Todos sus planes se convirtieron en humo! Deberías haberla visto cuando recibió tu invitación para el estreno; ella era la chica más feliz del mundo! Bailaba en la calle, sin preocupaciones, pensando en ti! Y todo lo que encontró fue mala suerte en Nueva York... Sé que no fue tu culpa, las circunstancias estaban en tu contra... pero...

- Deberías haberla detenido! -exclamó Terry enojado- Ella era tu responsabilidad!

Eleonor llegó en ese momento.

- No sirve de nada culparnos ahora! -dijo ella- No va a hacer que Candy regrese! Terry, vámonos a casa. Sr. Andrew, mis condolencias y gracias por su hospitalidad.

- Por nada y llámeme Albert por favor.

- De acuerdo Albert -dijo sonriendo- Bien Terry, vámonos.

Terry siguió a su madre y fueron a buscar a Susanna para en seguida abandonar la mansión.

- Ya era hora -dijo Susanna enfurruñada.

- Susanna, no debiste haber venido! Realmente no tienes nada que hacer aquí! -dijo Eleonor.

- Y qué hay de ti? Por qué estás aquí? Para apoyar a Terry en su amor por otra mujer?

- Para tu información, le debo a Candy mi relación con Terry. Ella fue quien convenció a Terry para que se reconciliara conmigo, durante cierto verano en Escocia! Ella me devolvió a mi hijo!

- Ahh... Yo vine porque ella me dio a Terry...

- Entonces ten un poco de respeto por aquellos que están sufriendo a causa de su muerte!

- Lo siento -dijo Susanna avergonzada.

Salieron de la mansión para regresar al hotel. Hicieron su equipaje y tomaron el tren de regreso a Nueva York. Una vez que llegaron a su apartamento, Terry fue a cambiarse a su habitación, Eleonor regresó a su casa y Susanna se encontraba en su habitación cambiándose con la ayuda de su madre.

- Entonces, cómo estuvo?

- Muy triste! Fue una funeral mamá!

- Tu rival ya no existe, pensaría que estarías más feliz...

- Mamá, una mujer joven está muerta por la guerra...! Es horrible!

- Sí, es triste, pero ya no tienes rival...

- Cómo puedes ser tan cruel?

- Soy realista cariño.

- Mamá, sal de mi habitación por favor...

- Muy bien, cuando te calmes y lo pienses un poco, verás que estoy en lo cierto...

Susanna miró a su madre irse. Terminó de prepararse y fue a la sala de estar. Terry estaba sentado. Él tenía una taza de té en su mano.

- Susanna, tenemos que hablar -dijo.

- Por supuesto Terry, qué quieres decirme?

- Susanna, lo siento, pero no puede continuar...

- No puede puede continuar qué?

- Nosotros dos, nuestra relación... no puede continuar.

- Pero por qué? Te amo, tenemos que casarnos.

- La muerte de Candy me mostró que la vida no es nada, que podría terminar en cualquier momento y lo siento, pero no me veo viviendo a tu lado... No te amo Susanna... Me salvaste la vida, tu madre me quiere para cuidar de ti y puedo hacer eso, si necesitas algo, pero mi vida me pertenece... y quiero vivir como yo quiera Susanna...

Susanna estaba llorando, comenzó a sollozar muy fuerte.

- Aguanta Susanna -dijo Terry indiferente- Voy a pasar la noche en casa de mi madre y vivir allí, mientras encuentro un lugar para irme.

Y se fue sin voltear dando un portazo. La señora Marlowe escuchó los gritos de su hija y corrió a ver qué estaba pasando.

- Susanna cariño. Que está pasando?

- Terry se ha ido...

- Qué? Él salió? Va a volver...

- Se ha ido mamá! Él no va a volver! La muerte de Candy le mostró que no debería estar perdiendo el tiempo con una mujer a la que no ama! Él no me ama mamá! Con Candy muerta ya no se siente obligado a quedarse conmigo! Oh mamá, qué voy a hacer? Lo amo tanto!

- El muy bastardo! Pero me va a escuchar...

- No mamá! Déjalo en paz! Has hecho suficiente! Voy a hacer que Terry regrese a mi por mi cuenta!

oOoOoOoOoOo

Susanna Marlowe había tomado una decisión; ella iba a recuperar a Terry.

Terry había tomado la decisión de dejar su deber que lo estaba haciendo infeliz.

Albert había tomado la decisión de viajar.

Archibald había roto su compromiso y se estaba preguntando si había tomado la decisión correcta.

Patricia estaba regresando a Florida; la muerte de Candy la había perturbado. Necesitaba estar lejos de todo lo que le recordara a ella.

Neil Reagan recurrió a las drogas y al alcohol para tratar de olvidar a Candy... Pero se sentía mal cuando los efectos de las drogas habían terminado, se sentía mal y volvía a empezar...

Eliza Reagan vio la muerte de Candy como una forma de intentar ganarse a Terry... Ella iba a mostrarle que él estaba realmente enamorado de ella, no de Candy!

Annie Brighton estaba en su habitación llorando a su hermana, amiga y gemela... y nada era capaz de consolarla... se sentía perdida, destrozada, el funeral fue horrible; luego Archie rompió su compromiso... Qué día tan horrible... pero... cuando ella lloró en los brazos de Terry, se sintió mejor por esos pocos momentos, cuando la había atrapado, cuando casi se cae...

"Pero en qué demonios estoy pensando?! Estoy oficialmente segura de que estoy perdiendo la razón por completo! Oh, Candy, te extraño tanto!"

Así que se olvidó de Terry... Y pensó en el Hogar de Pony cuando Candy y ella eran niñas...

...