Estaban todos sentados en círculo con la botella en medio dispuestos a jugar los doce a la vez. Todos estaban nerviosos, pero a la vez intrigados, casi ninguno jugó a eso antes y se preguntaban cómo sería.
Decidieron las normas para que luego nadie se sintiera mal o hubiese malentendidos; para empezar todos podían besarse con todos, no importaba el género o lo bien o mal que se llevasen. Las longitudes de los besos los escogerían los que besan, dependiendo de cómo les caiga la persona, pero se tienen que besar igual. De momento nadie podía ni tocar indebidamente, ni meter la lengua o hacer nada pervertido, pues dejarían eso para más tarde.
La primera ronda iba a dar comienzo. Empezó Kim girando la botella. Él quería que tocase con Chloé, pero no iba a ser tan fácil, tuvo la ''suerte'' de que le tocase a Nino. Todos se rieron, claro, incluidos ellos dos, sin embargo no tuvieron más remedio y se acercaron para besarse. Su beso no duró más de un segundo, es verdad que les hacía gracia, pero tampoco pretendían nada más.
Llegó el turno de Marinette, que estaba al lado izquierdo de Kim y les iban tocando en dirección a las agujas del reloj. Ella rezaba para que le tocase con Adrien, mas al girar la botella, esta acabó dando justo a la persona que estaba a su izquierda: Alya. Como ellas eran amigas no le dieron mucha importancia, sonrieron y se dieron un pequeño besito en los labios. Algunos de sus amigos miraron con deseo, estaba claro que allí nadie discriminaba a nadie por su sexualidad ni se burlaban de eso, eran chicos muy civilizados.
Alya se hizo con la siguiente tirada de la botella. La giró y esta señaló a Adrien. Ambos se quedaron estupefactos, la chica básicamente porque iba a besar al chico que le gustaba a su mejor amiga, y el rubio porque iba a besar a la novia de su mejor amigo, pero ella se encogió de hombros y se le acercó, dándole un pequeño beso, que él recibió quedándose inmóvil y luego riéndose un poco avergonzado. Marinette se rió por la expresión de Alya, que se sentía culpable, pero era solo un juego, y la chica de las coletas lo entendió perfectamente.
Al lado de Alya estaba Nino, un poco celoso, pero también supo contenerse, seguro que a él le tocaba también otra persona que no fuera su pareja. Al tocarle, giró la botella y se detuvo en Alix, y sin más los dos se besaron sin inmutarse y la cosa siguió.
Turno de Adrien. Él no tenía ninguna preferencia, bueno, sí, Ladybug, pero como no estaba allí daba igual. En realidad estar estaba, otra cosa era que la reconociera.
Giró la botella, y tras un momento de tensión mientras todos la miraban dar vueltas, el morro de esta apuntó hacia Marinette.
Ella dio un grito interno de emoción, se había quedado de piedra, no pensaba ni en un millón de años que eso fuera a pasar, y Adrien, sonriente se acercó a ella sin dudarlo, puso las manos sobre sus hombros y le dio un beso en los labios. Según pudo ver Alya de cerca, el chico se esmeró más en besar a su amiga que a ella misma antes en su turno, lo que hizo que se riera un poco, dándose cuenta de que quizá Marinette le gustaba más. En cuanto a la chica de las coletas, ella simplemente devolvía el beso cerrando los ojos y disfrutándolo, pues tardaron lo suyo en separarse, y lo hicieron porque Chloé se puso muy celosa y le agarró del brazo a Adrien, apartándolo de Marinette y devolviéndole a su sitio, ya que los dos rubios estaban sentados juntos y le tocaba a ella. El resto reía observando como ahí había algo, y esa noche sería movidita para todos.
-¡Bueno, ya vale!-Exclamó Chloé mientras apartaba a su chico de Marinette, muy molesta.-¡Me toca!
Todos se rieron de Chloé, menos Marinette y Adrien que se miraban todavía rojos sin decir nada. Alya le dio un codazo a su amiga y fue a susurrarle al oído.
-¿Lo has visto?-Preguntó en bajo la chica de pelo marrón anaranjado, ilusionada.
-C-claro que lo he visto...-Contestó en el mismo tono su compañera.-¡Lo he vivido en mis carnes Alya!
-Y se ve que le ha gustado, porque está rojísimo.
-¿De qué habláis?-Preguntó Nino, que a pesar de estar al lado de ellas, no escuchó, porque trataba de tranquilizar a Adrien.
-¡De nada!-Exclamó de repente Marinette, otra vez exaltada.
-¡Calláos de una puta vez!-Chillo Chloé, con la botella en la mano.-¡Dejadme tirar, inútiles!
Sin remedio se callaron, molestos por el comportamiento de la rubia malcriada, y esta puso la botella en su sitio y la giró. Señaló a Sabrina, a lo que dio un gruñido y solo le dio un beso en la mejilla a su amiga, que estaba a su lado. No se lo reprocharon los otros, porque reprocharle algo a esa chica era francamente inútil, de modo que Sabrina giró vidrio vacío una vez más y este dio en Nino.
-Hoy te estás poniendo morado.-Rió Adrien, después de que Sabrina besara al chico, con un poco de vergüenza.
-Calla...-Pidió Nino, poniéndose la mano en la cabeza.-Me toca con todo el mundo menos con mi novia.
-Pero eso se puede arreglar después del juego, tontito.-Se metió Alya, sonriendo, y abrazándose del brazo de Nino.
-Uuuh.-Alix, Nathaniel, Kim y Max, que habían estado callados mucho rato, metían baza de la situación haciendo sonidos raros.
-Chicos, somos pareja, ¿es necesario hacer ese sonido?-Preguntaba Alya, sin entender nada.
-Bueno, es normal,-Reía Marinette.-después de haberle propuesto ese tipo de cosas delante de todos...
-¿Qué tipo de cosas? ¡Malpensados! Me refería a que le besaré después del juego, no he insinuado nada más allá.
-Aun así, todo lo que manchéis tendréis que limpiarlo.-Respondía Juleka, evitando reírse también.-Os dejo hacer cualquier cosa, pero todo debe quedar como estaba.
Alya se echó las manos a la cara y Nino se quedó tremendamente rojo, tan solo de imaginarse lo que podría hacer con Alya.
-Por favor, vamos a seguir...-Pidió la chica de las gafas, avergonzada.-¿A quién le toca?
-A mi.-Dijo Rose tímidamente y giró la botella esta vez. Le tocó besar a Adrien, ella se puso bastante roja, no es que le gustara mucho, pero fue a él y le dio un piquito muy leve, apartándose rápido. Obviamente todos se rieron, sabían que Rose era muy vergonzosa para esas cosas, y Juleka le puso la mano en el hombro para que se tranquilizara.
Esta vez era turno de Juleka, que al girar, pudo ver que el morro de la botella apuntaba a Max. Se besaron sin problema, y Alix tomó el relevo de la tirada. Se detuvo la botella tras un rato en Adrien, y Nino se rió.
-Ahora eres tú el que se está poniendo morado, y no te ha tocado ni un chico, cabrón.-Le decía el moreno a su amigo.
-Bueno, Alix es como si lo fuera.-Protestó Chloé, con cara de no gustarle nada de lo que estaba pasando.
-Algún día te tiro del pelo, pedazo de guarra.-Advirtió la pequeñaja de pelo color salmón, acercándose a Adrien y dándole un beso, al separarse miró fijamente a Chloé y se rió en su cara.-Todo el mundo está besando a Adrien menos tú.
El resto se rió mucho de la rubia, menos Sabrina.
-¡Yo besaré a mi Adriencito cuando me salga del coño!-Gritó con esa voz tan chillona y rasposa y se tiró encima de Adrien para besarle, pero él se la quitó de encima antes de que lo hiciera y agarró a Nino para cambiarle de sitio.
Nino se quedó en medio de los dos rubios con cara de no saber qué estaba pasando, y entonces a su vez, Alya le cambió el sitio a Adrien, y este quedó junto a Marinette, quien tampoco se enteró de lo que había pasado.
-Exageráis mucho...-Dijo él, rascándose la cabeza, después mirando a la chica de las coletas.-Me da la sensación de que tú y yo somos los más normales...
-N-no sabría que detirce... Digo... ¡Decirte!-A Marinette se le trababa la lengua, y más después de lo que había pasado.
-Bueno, que sepáis que de momento el beso más largo e intenso ha sido el vuestro...-Dijo Max, que había descrito todos ellos en una libreta.
Los dos se pusieron nuevamente como un tomate, y Marinette miró al suelo, quería que no hablasen de eso tan a la ligera.
-Aún quedan dos personas por tirar.-Contestó Adrien, sonriendo con nerviosismo, pero queriendo devolver el sentido del humor al juego.-Seguro que alguien nos gana.
-Eso es complicado de ganar.-Dijo Kim, dándole un fuerte codazo a Marinette en el brazo, haciendo que no se pudiera estabilizar e inevitablemente se tuviera que apoyar en el brazo de Adrien. Él la agarró con cuidado y la ayudó a ponerse derecha otra vez.
-Ten cuidado, bruto...-Pidió la muchacha de pelo negro al que estaba a su derecha, mientras se agarraba donde le había dado.
Ahora le tocaba girar a Nathaniel, y a este le tocó besarse con Marinette, así que, se dirigió hasta ella mientras le latía fuertemente el corazón y la besó, también de una manera intensa. A ella le gustaba un poco él también, pero no tanto como Adrien, así que no sabía qué hacer, correspondió también al beso, aunque con menos interés.
Se separaron después de unos momentos, y muchos de los presentes se quedaron alucinados. Adrien se sintió raro, probablemente fueran celos, pero no estaba seguro de ello.
-Creo que tenemos nuevo ganador.-Comentó Max, escribiendo en su hoja.
-El nuestro hubiera durado más si Chloé no me hubiese apartado.-Respondió Adrien, visiblemente mosqueado.
-Uy los celos... Aquí hay salseo puro y duro.-Decía Kim, riéndose a más no poder.-Me da que esta noche van a pasar cosas muy interesantes.
Marinette estaba muy desconcertada, se estaba llevando los mejores besos de los chicos más guapos de la clase, y aunque solo le interesara uno de ellos, no estaba mal que le pasara eso, pues subía su autoestima.
-Vaya, Marinette, estás llevándote los besos más largos, creo que aquí eres la ganadora.-Dijo Juleka, a modo de felicitación.
-Sí, la ganadora del premio a la más puta.-Gruñó Chloé, celosa.
-¿Hoy estás muy malhablada tú, no?-Preguntó Marinette, con indiferencia.-¿Es que tienes que iniciar siempre una maldita palea?
-¿A ti qué te importa? Petarda.
-Déjala, solo está celosa de ti.-Dijo Alya.-Venga, que solo queda Max.
El nombrado giró la botella una vez todos dejaron de hablar, y esta paró en Juleka.
-Vaya casualidad.-Dijo el chico riéndose, porque antes a ella también le había tocado él.
La chica de pelo negro y morado también rió un poco ante la coincidencia y se dejó besar por Max. Como era costumbre, Kim tenía que hacer la broma otra vez, y no se pudo contener.
-Lo vuestro es el destino.-Dijo, haciendo un corazón con los dedos.
-Calla idiota.-Contestó Juleka, con tono de broma, ya que le hacía gracia porque se notaba que no le gustaban los chicos, concretamente a ella le gustaba su mejor amiga Rose.
-En fin, todo ha sido muy divertido, ¿no?-Habló Sabrina, esperando que dejaran todos de quejarse de todo.
-Sí, yo me lo he pasado muy bien.-Corroboró Nathaniel, sonrojado tras lo que había pasado con Marinette.
-¿Os hacen unas pizzas para cenar?-Preguntó Juleka, recogiendo la botella del suelo y levantándose, ya que el juego había terminado por el momento.
-Sí, eso suena genial.-Dijo Nino, también levantándose junto a los demás.
A todos les gustó la idea de la pizza, menos a Chloé, que era muy delicada para comer esas cosas y dijo que pidieran algo como sushi, pero ninguno le hizo caso y pidieron unas cuantas pizzas tras escoger entre todos los ingredientes que podían llevar.
Aún quedaba mucha noche y más juegos. En el de la botella se habían divertido todos bastante y había habido algo de intensidad, cosa que más adelante se repetiría...
Continuará!
