Eran las seis de la mañana, Momo se terminaba de arreglar para ir a la escuela, suspiró, le costó dormir ya que no podía sacar a Shoto de su cabeza, se puso a estudiar para que le de sueño pero eso no ayudó demasiado, sacudió su cabeza, no, tenía que ser fuerte, concentrarse en sus estudios y ser una mejor heroína, de lo contrario no podría avanzar en la vida, respiró hondo y se dio un leve golpe en las mejillas con sus manos.

— ¡Vamos Momo! Ya no vale la pena estar triste, sé fuerte—susurró para sí misma.

Con una sonrisa, tomó su mochila y salió rumbo a la escuela.

Shoto no estaba más tranquilo, camino a casa no podía dejar de pensar en Momo y en su cercanía con Bakugo, ¿acaso se habrán hecho amigos? No es como que Momo no pueda tener amigos, está en todo su derecho, pero verla tan feliz con Bakugo era…joder, ni él mimo podía explicarlo.

Quizás su temor a ser rechazado le estaba haciendo imaginar cosas, tenía que tranquilizarse o nunca daría el primer paso con Momo, ser fuerte y valiente son las características de un héroe.

Bakugo estaba ya en el salón, era muy rara la ocasión en la que llegaba temprano a clases, pero es que no pudo evitarlo, casi no durmió en toda la noche por pensar en Momo, enserio que tontería, ¿por qué no podía sacar a esa chica de su cabeza? ¡Es realmente frustrante!

— ¿Qué pasa amigo? Te ves molesto, más de lo normal—dijo su pelirrojo amigo Kirishima con una sonrisa burlona.

—Cierra el pico.

—Oh vamos, somos amigos ¿no?

—Yo nunca dije eso.

— ¡Bakugo!

El rubio suspiró, nunca lo diría en voz alta pero le tenía un gran aprecio a Kirishima, quizás desahogarse con él no le vendría mal.

— ¿Alguna vez te ha pasado que no puedes sacarte a alguien de tu cabeza?

— ¿Eh? ¿De qué hablas? ¿Una chica?

—Algo así

—Pues…no, sinceramente no, excepto mis ídolos, los tengo como modelos a seguir, fuera de eso no.

Por alguna extraña razón esa respuesta no le tranquilizaba.

—Tks

— ¿Por qué? ¿Hay alguien que tienes en mente?

—Quizás, casi no dormí por la misma razón.

—Mmmm, ¿es una chica?

—Sí

—Oh Bakugo, ¿será que esa chica te gusta?

Las alarmas del rubio se encendieron rápidamente.

¿Momo? ¿Gustarle? ¡Eso nunca!

Bakugo se levantó bruscamente de su asiento golpeando fuertemente la mesa.

— ¡Yaoyozoru no me gusta maldita sea!

Kirishima parpadeó desconcertado.

— ¿Eh? ¿Acaso es por Yaoyozoru que casi no dormiste?

Bakugo se sonrojó rápidamente, maldición, se impactó tanto que habló de más sin pensarlo.

La sonrisa traviesa del pelirrojo lo molestó más.

— ¿Será que por fin el enojón Bakugo se ha enamorado de una chica? Eso es genial amigo, aunque no me imaginé que sería Yaoyozoru.

— ¡Esa mandona ni en mil años me gustaría así que cierra el pico!

—Buenos días—saludó Momo con su dulce voz y una gran sonrisa entrando al aula.

Hablando del rey de Roma…o en este caso reina.

El corazón de Bakugo latió con fuerza, joder, no escuchó la conversación ¿verdad? ¡¿Verdad?!

Kirishima no borraba su molesta sonrisilla.

—Buenos días Yaoyozoru, al parecer tú también llegaste temprano—dijo el pelirrojo, notando como el rubio hacía todo lo posible por no mirar a la pelinegra.

—Es que Iida no podrá venir temprano hoy ya que se le presentó algo, así que como representante me ocuparé de su parte ya que hoy nos íbamos a reunir para hacer los preparativos para el día de San Valentín.

—Wow, ¿enserio celebraremos ese día? ¡Me parece genial!

—Jejejeje tienes razón, al principio yo no estaba muy segura pero Iida insistió en que siempre se deben aprovechar estas fechas para unirnos más como compañeros.

— ¡Estoy realmente de acuerdo!

En eso Momo observa a Bakugo quien no dejaba de mirar la ventana, bueno, debió imaginar que no nacería de él el saludarla, con lo orgulloso que es, así que se acercó a él sin borrar su sonrisa.

—Buenos días Bakugo.

Los ojos de Bakugo se abrieron con estupor aún sin mirar a la pelinegra, la verdad es que no se esperaba que lo saludara, estaba casi seguro que lo pasaría de largo.

Ese gesto no pasó desapercibido para el pelirrojo, ver a Bakugo tan nervioso por una chica era realmente divertido.

—Lo siento Yaoyozoru, Bakugo no encontraba las palabras para saludarle—se burló Kirishima.

Lo siguiente fue Bakugo intentándolo asesinar con la mirada, no importaba cuanto apreciara al pelirrojo, lo quería matar joder.

—Oh, no te preocupes Bakugo, sé que no somos muy cercanos pero somos compañeros, así que puedes tener confianza para saludarme.

Bakugo la miró de reojo, ¿por qué no borraba su tonta sonrisa? ¿Por qué rayos tiene que ser tan…radiante?

Un momento… ¿Radiante? ¡No joder no!

—Tks, buenos días ¿contenta?

— ¿Ves? No es tan malo.

Momo no era consciente de lo nervioso que ponía al rubio, de lo que provocaba en él logrando hacer que su corazón latiera con fuerza, más rápido de lo normal.

—Oh no, la primera clase es de matemáticas, debo ir por mi libro a mi casillero, ahora vuelvo.

Dicho eso, Kirishima, se levantó de su asiento yendo directo a la salida, antes de irse volteó a ver a Bakugo con una gran sonrisa levantando el dedo pulgar con emoción.

Bakugo lo miró sorpresa… ¡Maldito pelos locos! Lo estaba dejando a solas con Momo a propósito.

Definitivamente lo mataría.

De pronto el rubio nota que la sonrisa de Momo se borra, pasando a una mirada un poco triste, suspiró.

—No me digas que aún estás triste por el bicolor.

—Lo siento, no puedo evitarlo, de verdad trato de ser fuerte pero…soy…soy más débil de lo que creí—dijo con una sonrisa de resignación.

El rubio no pudo evitar rechinar los dientes, ¿enserio? ¿Es enserio? Ver a Momo tan deprimida le bajaba los ánimos, aunque fuera tan orgulloso reconocía la fuerza e inteligencia de la pelinegra, siempre dispuesta a ayudar a los demás, capaz de crear planes perfectos y con una inteligencia que no cualquiera tiene, y verla tan triste por algo tan insignificante le daba coraje, golpeó fuertemente la mesa asustando a la pelinegra.

— ¡¿Quieres parar de una maldita vez?! ¿Qué clase de heroína eres tú? Siempre te habías mostrado fuerte y segura y ahora te dejas vencer por algo como esto, no entiendo ese tonto sentimiento que muchos llaman "amor", pero si no eres capaz de superar esto entonces no eres digna de ser heroína, pero eres alguien valiente y lo reconozco, además tienes carácter y eres un modelo a seguir para muchos aquí, así que quita esa estúpida cara de perdedora y vuelve a ser la mandona de antes.

Momo estaba sorprendida, tanto de las palabras de Bakugo como de sí misma, es cierto, se estaba dejando vencer por sus sentimientos por Shoto, pero tenía que seguir adelante, si no podían ser algo más seguían siendo compañeros y eso es lo importante, tenía que avanzar, a mejorar para ser una gran heroína, es cierto que era un modelo a seguir para muchos y no quiere decepcionar a nadie, se dejó caer tras ser vencida por Tokoyami pero se levantó y siguió esforzándose y esta no sería la excepción.

Emocionada, tomó la mano de Bakugo sorprendiéndolo.

—Tienes toda la razón, ya he llorado mucho por este asunto, tengo que seguir adelante y no dejarme vencer o no seré capaz de ser una heroína, es extraño pero esta es la segunda vez que me levantas tanto el ánimo Bakugo, muchas gracias.

El rubio no sabía qué decir, la suavidad de las manos de Momo hicieron que rápidamente se le pasara el coraje, sus mejillas no tardaron en sonrojare…otra vez, desvió rápidamente la mirada pero sin alejar su mano de Momo, después de todo el contacto con Momo no le desagradaba del todo.

—Tks, enserio que eres problemática.

De pronto en el salón entra Shoto quien logra ver claramente la mano de Momo tomando la mano de Bakugo con una gran sonrisa, rápidamente frunció el ceño, ¿tanta era su confianza que incluso se tomaban de la manos? Algo definitivamente estaba mal aquí.

Se aclaró la garganta llamando la atención de ambos, en especial de Momo.

—Buenos días

—Oh Todoroki bueno días, ¿estás bien? Te ves cansado.

—Sí, sólo no dormí bien pero eso no es importante.

— ¿Qué cosas dices? Dormir es una de las cosas más importantes para estar en forma y tener un gran día, aún falta un poco más antes de la primera clase, puedes dormir en la oficina si quieres, te acompaño.

Eso le encantaba de ella, siempre dispuesta a ayudar a los demás incluso en lo más insignificante, no pudo evitar sonreír, de algún modo Momo logró quitarle un poco el coraje.

—Gracias por preocuparte, pero de verdad estoy bien.

—Entiendo, pero si te llegas a sentir mal no dudes en decirme.

—Gracia Yaoyozoru, lo tendré en cuenta.

En eso, la mirada del bicolor cae en Bakugo quien lo miraba con el ceño fruncido, Shoto borró rápidamente la sonrisa para fulminar con la mirada al rubio.

El ambiente comenzó a sentirse tenso, Momo no tardó en darse cuenta de ello, aunque Bakugo y Shoto siempre se miraban de manera retadora ahora el ambiente se sentía más tenso de lo normal, ¿acaso algo estaba mal entre ellos? O quizás Bakugo aún procesaba la idea de que Shoto gustara de un hombre.

Las clases dieron inicio transcurriendo con normalidad, a la primera hora libre Momo fue a dejar unos papeles a la sala de profesores, las clases eran algo perfecto para distraer su mente, necesitaba pensar en la escuela, en su futuro como heroína.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por Shoto a quien se lo topó en el pasillo, parece que iba camino al comedor.

— ¿Necesitas ayuda? —preguntó el bicolor.

—Oh no descuida, tú sigue tu camino yo puedo con esto.

—Insisto, puedo notar que la pila de papeles te bloquea un poco la vista, no me importaría ayudarte.

—En ese caso, muchas gracias Todoroki.

Dicho eso, Momo le dio la mitad de la pila a Shoto y sin más ambos se dirigieron a la sala de maestros.

—Las chicas están muy emocionadas con el evento de San Valentín—dijo Shoto.

—Sí, no pueden esperar a que llegue ese día, aunque lo hacemos más por la amistad que hemos formado el grupo A—dijo Momo con una sonrisa.

—Sí, eso es agradable, aunque hay quienes lo esperan para declararse a las personas que les gusta, o eso supongo.

—Bueno, Uraraka está esperando ese día para confesarle sus sentimientos a Izuku.

Shoto abrió los ojos con sorpresa, vaya, entonces Deku sí era correspondido, tal parece que no tendría problema en su confesión.

En eso Momo notó la sorpresa en la mirada de Shoto, oh no, había olvidado por completo que Deku y Shoto ahora son pareja, rayos, de seguro le incomodó el comentario, tenía que cambiar de tema rápido antes de incomodar más al bicolor.

—P-Pero como dije es más aún por la amistad que hemos formado, esto…la clase de hoy estuvo interesante ¿no? Hemos mejorado nuestro quirk, me siento más fuerte cada día.

Sí, era un tema de conversación brusco pero era mejor eso a incomodar más a Shoto.

—Bueno, sí, hemos mejorado mucho, aunque tú te has lucido mucho Yaoyozoru.

— ¿Enserio lo crees?

—No lo creo, lo aseguro.

—Jeje, muchas gracias Todoroki, tú también te has vuelto muy fuerte.

Ambos llegaron a la sala a dejar la pila de papeles, quedando totalmente solos en el claro silencio.

El corazón de Shoto no dejaba de latir como loco, estar solo con Momo, lo ponía realmente nervioso pero también muy feliz.

—Realmente siento una gran admiración por ti Yaoyozoru, ver como tienes tropiezos para rápidamente levantarte y seguir adelante, además de ser inteligente y muy astuta, ver cómo te esfuerzas cada día por mejorar tu quirk y hacerte más fuerte, eso realmente es digno de ti.

El corazón de Momo daba tremendos saltos, a pesar de que sus compañeros la halagaran tanto el simple hecho de que Shoto le dijera esas palabras la llenaban de alegría, le levantaban el ánimo, no puedo evitar perderse en los ojos del bicolor quien la miraba con intensidad, era como si pudiera ver su alma, era como si nadie más que ellos existiera.

—Yaoyozoru yo…

En eso la puerta se abre con gran brusquedad dejando ver a un enorme hombre rubio y su gran sonrisa.

— ¡Oh que agradable sorpresa! Que bueno es verlos chicos, ¿están disfrutando de su hora libre?

All Might sin duda era un experto en aparecer en los momentos más inoportunos.

Ambos reaccionaron, dándose cuenta de que se habían perdido en la mirada del otro, Momo quería darse un buen golpe, mira que ponerse así por las palabras de Shoto, tenía que madurar, Shoto es un chico muy amable es obvio que le diría esas palabras, no debía ilusionarse cuando él ya era pareja de Deku, joder, necesita superarlo pero ya.

—A-Aquí traigo los papeles que Aizawa-sensei me pidió que trajera, lamento la intromisión—dicho eso hizo reverencia y rápidamente salió de la sala de maestros.

—Jajajaja, Yaoyozoru siempre tan educada—dijo el mayor con una gran sonrisa sin darse cuenta del ambiente.

Shoto suspiró, joder, ¿es que acaso el universo estaba en su contra? Era el momento perfecto para confesarle sus sentimientos ¿por qué tuvo que pasar esto?

Momo corrió rápido al baño de damas y se lavó la cara con desesperación.

— ¡Reacciona Momo! Todoroki ya tiene pareja, tú sólo eres su compañera ¡Supéralo! —exclamó mirándose al espejo.

Respiró hondo, bien, tenía que continuar con su día, no debía dejarse caer, no señor.

Decidida, salió del baño chocando al instante con cierto rubio quien iba pasando tranquilamente junto con su amigo pelirrojo.

— ¡Joder! ¿Siempre tendré que chocar contigo? —exclamó el rubio ligeramente molesto.

—Oh, lo siento Bakugo, salí sin fijarme.

—Tks, digno de ti.

— ¿Estás bien Yaoyozoru? Te ves pálida—preguntó Kirishima.

Bakugo rápidamente se fijó en el rostro de la pelinegra, es cierto, se veía más blanca de lo normal.

—Oh…es que…jejejeje nada importante.

El rubio arrugó el entrecejo ¿tendrá que ver con el maldito bicolor?

Kirishima levantó una ceja desconcertado, pero rápidamente sonrió con picardía.

—Si tienes algún problema puedes acudir con Bakugo, estoy seguro que estará dispuesto a escucharte.

¡Maldita sea! ¿Es que ese maldito pelos locos no puede mantener el pico cerrado?

—No lo dudo Kirishima, Bakugo realmente es muy bueno escuchando, y le estoy agradecida por eso—dijo Momo sonriendo dulcemente sin darse cuenta de las verdaderas intenciones del pelirrojo.

Bakugo se sonrojó de inmediato, enserio, quizás necesitaba ir al psicólogo o es que tantas peleas le han afectado la cabeza, ¿por qué se tenía que sonrojar siempre con esa chica? Esto ya no es normal.

La sonrisa del pelirrojo se agrandó.

—Tengo que ir a comprar algo al comedor, mientras Bakugo se puede quedar contigo Yaoyozoru.

— ¡¿Q…?!—los ojos del rubio estaban como platos.

—Oh, si no es molestia para Bakugo entonces no hay problema.

— ¡Genial! Te veo luego amigo—dicho eso, Kirishima se fue corriendo con una gran sonrisa, que buen amigo es ¿no?

Bakugo tenía ganas de incinerar a cierto pelirrojo, maldita sea.

Suavizó sus facciones notando algo seria a la pelinegra.

— ¿Qué pasó? Ese pelos locos tenía razón, estás un poco pálida.

—Oh, bueno…es que…tuve un momento muy…lindo con Todoroki.

— ¿Lindo?

—Es que…llevaba una pila de papeles a la sala de maestros y me lo topé en el pasillo, se ofreció a ayudarme y…y me dijo cosas muy lindas—dijo Momo sin poder evitar sonrojarse sonriendo dulcemente.

Esa imagen fue un golpe al corazón del rubio, Momo se veía tan…inocente, tan cálida, tan…

¡No! ¡Nada de eso! Esa chica es una mandona con hambre de poder, sí, eso.

Sacudió su cabeza con brusquedad intentando sacar esos estúpidos pensamientos de su mente.

—Pero de nuevo me ilusioné por algo perdido, Todoroki es muy amable, estoy segura que me dijo todo eso sólo porque me tiene aprecio, pero su corazón ya le pertenece a Deku.

—Joder no digas eso, aún intento procesar que esos dos sean…"eso" —dijo el rubio hastiado.

—Pero creo que lo voy aceptando poco a poco, aunque mi corazón aún lata tan fuerte por Todoroki, lo quiero apoyar, quiero verlo feliz.

Bakugo chasqueó la lengua, enserio, esa chica enserio era una tonta que se pasaba de buena persona, sin poder evitarlo, posó su mano en el hombro de la pelinegra mirándola directamente a los ojos.

—Enserio eres una molestia, pero en fin, si necesitas hablar búscame, no soy el mejor dando consejos pero al menos podrá desahogarte.

Momo estaba sorprendida, esperaba un "cállate mandona que molestas", pero la mirada de Bakugo indicaba que hablaba con sinceridad, sonrió agradecida por el apoyo del rubio llevando su mano a la mano del rubio que aún seguía apoyada en su hombro.

Bakugo reaccionó, ¿qué rayos estaba haciendo? Su cuerpo se había movido por sí sólo al igual que su boca sacando esas ñoñas palabras.

¿Enserio que rayos le sucedía? Desvió rápidamente la mirada son un gran sonrojo.

—S-Sólo no me vuelvas a mencionar la relación de esos dos, no creo acostumbrarme.

A lo lejos, cierto peliverde miraba la escena totalmente sorprendido.

Al principio creyó que sólo eran celos de Shoto, pero al parecer Bakugo y Momo realmente se estaban volviendo…cercanos.

—Kacchan, ¿qué estás haciendo? —susurró.

Continuará…