Encapsulados en cristal


A través de una cálida y nebulosa estela, pudo percibirlo, un toque suave y dulce contra su mejilla, uno que trascendía de muchos años atrás.

—¿Huh?—Alma abrió los ojos, lágrimas se habían desbordado de ellos sin que pudiera controlarlo. Todo fue un cambio total de ambientes; de uno maravilloso, con olor a bosque y rayos de luz, a uno frío, con el suelo de piedra agrietado y la esencia metálica de su sangre flotando en el aire. Alma, se llevó la mano a la mejilla, tratando de encapsular esa sensación que experimentó mientras su consciencia colgaba de los bordes de su mente.

Dejó caer los hombros impotente, y bajó la mirada al sentir sus dedos empapados de líquido rojo, pegajoso contra la piel de su rostro. El intento para sincronizarse con la inocencia de una horas atrás le había destrozado, se sentía peor que de costumbre. Las heridas de sus manos se habían vuelto a abrir... ¿Tal vez había tenido una pesadilla?.

—Ugh—intentó incorporarse, pero las hondas heridas abiertas en sus piernas y brazos le impidieron mantener su peso, y casi de inmediato, volvió a derrumbarse contra la pared, con la respiración agitada y apunto de vomitar. Suspiró resignado, y sintió sus párpados pesar, estaba por dormirse, y el frío que abundaba en la matriz adormecía sus sentidos aún más—.¿Hey, Yu. Estás despierto?—movió un poco el rostro para cerciorarse de que su compañero aún estuviese a su lado. Ambos habían ido allí una vez se habían detenido con los intentos de compatibilidad de ese día, pero al parecer en esta ocasión, había tenido un impacto mayor al que sus cuerpos estaban acostumbrados; Yu estaba a unos pasos de él, totalmente desconectado, con la boca abierta, dejando un pequeño hilo de saliva escapar de la comisura de sus labios, quiso reírse de la escena, sin embargo con un leve movimiento casi sintió cada una de sus costillas agrietarse, apretó los dientes y se quedó quieto.

A pesar de que fuera cotidiano, no quería más dolor innecesario.

Cuando hubo pasado un tiempo, fue relajando los músculos, dejándose llevar otra vez por el sueño, antes de caer en un mar de negrura, se quedó con la última imagen de Yu durmiendo a su lado.

Dentro suyo, deseó poder seguir viendo esa faceta mucho días más.

¿Tal vez por el resto de su vida?

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