N/T: Gracias por los comentarios. Ya se los he hecho llegar a Seis Fleur, en cuanto me responda, volveréis a tener algún PM mío y esa, básicamente, es la dinámica que seguiré con este fic.


Autora: Seis Fleur

Título original: Five Days To Resist Or Impress

Título traducido: Cinco días para soportar o impresionar

Enlace: s/8493483/1/Five-Days-To-Resist-Or-Impress

Tema: Sin tema

Parejas: Zoro / Robin

Escenario: UA. Sin relación con Midnight Cat.


Me alegra no haberos aburrido :) Gracias por los comentarios y sobre todo a Greetingsfromme, que vio un error :)


Capítulo Segundo

I Don't Want To Be The Blame

Roronoa Zoro llegó una hora antes que Nico Robin y registró su llegada poco antes que ella.

Robin insistía en hospedarse en habitaciones separadas, pero era verano y la pequeña ciudad de luces sobre el pico de la montaña era más cálida que de costumbre. Todos los hoteles estaban llenos. Zoro se las apañó para conseguir una habitación de lujo con camas individuales en el hotel al que solían ir. Cuando llegó Robin, llamó a Zoro y subió directamente al piso 23. Se sintió aliviada al haber llegado al fin su habitación, pero se sintió todavía más aliviada cuando vio las camas separadas.

En cuanto la vio en la puerta, Zoro le dijo que estaba encantadora, pero ella solo le respondió que estaba loco.

—Podrías haber elegido una isla o Bali.

—Has venido igualmente.

—Este sitio me trae recuerdos.

—Podemos crear otros nuevos. Como amigos. Ayudarán a mantener a raya a la nostalgia indeseada cuando volvamos a pensar en este lugar.

—Qué manera más rara de pensar. Bueno, ¿qué tienes planeado?

—¿Planeado?

—Sí, ¿qué haremos hoy?¿Y mañana? ¿Y pasado mañana?

—Yo no hago planes. Son una pérdida de tiempo. Me dejo llevar.

—Creo que primero deberíamos establecer unas reglas. Para evitar que pasen cosas estúpidas, si sabes a lo que me refiero.

—Vale, lo pillo.

—Primera regla: no compartiremos colchón, sin importar las circunstancias.

—De acuerdo. No me arriesgaría.

—Segundo: nada de interacciones románticas entre tú y yo.

—Una regla crucial. Nada de flirtear. Apuntado. ¿Puedo añadir una?

—De acuerdo.

—Nada de llamadas relacionadas con trabajo, adicta. Vienes a descansar unos días conmigo.

—¿Esa no era nuestra antigua regla?

—Sigue en vigor.

—Cuarta: no levantarnos al mediodía…

—Eso podría ser un problema, Robin.

—No pases tu tiempo aquí durmiendo, no es muy divertido dormir hasta el mediodía en unas vacaciones.

—Quinto: no discutir.

—Eso puedo prometerlo.

Así pues, Zoro y Robin tenían cinco reglas que acatar para sus vacaciones de cinco días. En cuanto les dieron el visto bueno, ambos se preguntaron qué tipo de conversaciones iban a tener después (dado que, durante los doce meses que Zoro había estado en Alemania, nunca había contactado con Robin) y mentalmente apuntaron buenos temas para tener el tipo de conversación en que impresionas a tu compañero y te pones un poco por encima, o más bien, el tipo de conversación en que hablas de tus fallos y te haces parecer un poco peor solo por miedo a que, tal vez, si impresionas a tu antiguo amante, él o ella pueda volver a enamorarse de ti otra vez.