No tenía pensado continuar esta historia, pero inspirada por los eventos sucedidos en Endgame (y creo que no soy la única) y tras meditar y discutir el tema con otras personas durante varios días, he aquí un nuevo capítulo.
Sigo recomendando leer mientras se escucha Come Back de Pearl Jam.
-5…4…3…- cuenta marcha atrás Bruce Banner
Bucky mira fijamente la plataforma metálica, esperando. No ha pestañeado ni una vez, su corazón late tan deprisa que le sorprende los demás no sean capaces de escucharlo, lleva aguantando la respiración desde el momento en que Steve desapareció por esa misma plataforma para devolver las Gemas del Infinito a su lugar y momento correctos en el tiempo.
-Por favor, vuelve a mí sano y salvo- piensa
A pesar de que confía ciegamente en Steve, no puede evitar preocuparse, muchas cosas pueden salir mal en una misión así. Aunque tanto Steve como los otros Vengadores planearon todo al milímetro y han hecho ese viaje anteriormente, Bucky sabe mejor que nadie como, a veces, hasta la misión más sencilla puede complicarse. Además, la noche anterior Steve y él mantuvieron una conversación que no le había preocupado realmente hasta que esa pequeña parte de él llamada inseguridad le asaltó en un momento de distracción. En cuanto a la máquina, bueno, sabe que ha sido construida por gente mucho más inteligente que él, no conoce en profundidad al gigante verde con gafas, pero sabe que es un genio y que Steve confía en él, eso es suficiente para Bucky. Aún así, sigue aguantando la respiración.
-…2…1-
Bruce pulsó el botón y ante sus ojos apareció Steve, sin el maletín de las Gemas. Bucky soltó el aire finalmente, los latidos de su corazón se ralentizaron hasta un ritmo normal.
-Steve, ¿estás bien?- pregunta Sam
-Muy bien, Sam. Todo ha salido bien-
-Bien, entonces todo ha terminado por fin- dice Bruce
-No del todo- dice Steve- Aún tengo que hacer algo más-
La mirada de Steve se encontró durante un breve instante con la de Bucky, quien asintió imperceptiblemente para todos salvo el Capitán.
Steve se acercó a Sam, desabrochó las correas de su escudo y se lo tendió. Sam se quedó quieto, con las manos en los bolsillos, sin saber muy bien qué esperaba Steve que hiciera.
-Cógelo- le dijo Steve
Sam lo hizo. Se colgó el escudo del brazo como tantas veces había visto hacer a su amigo.
- ¿Cómo se siente? - preguntó Steve
-Como si perteneciera a otro- dijo Sam con una sonrisa
-Te acostumbrarás. Es tuyo a partir de ahora-
Sam se queda con una expresión interrogante en el rostro, no entiende las palabras de Steve.
-Eres un buen soldado, Sam, y eres aún mejor persona. Posees todas las cualidades necesarias para portar este escudo. Y sé que lo llevarás con honor y lo usarás solo para hacer el bien y defender al inocente-
Bruce se une a la expresión interrogante de Sam. ¿Acaso está Steve renunciando a ser el Capitán América? ¿Y le está pasando el testigo a Sam Wilson? Sam gira la cabeza y mira a Bruce, quien se encoje de hombros pues sabe tanto o menos que él, y luego dirige su mirada hacia Bucky, preguntando en silencio si lo dice en serio, si aquello está pasando de verdad. Bucky asiente con la cabeza.
-Es tuyo, Sam- dice
Sam vuelve a mirar a Steve. No puede creerse lo que está pasando. Se siente tan honrado que quisiera llorar. O dar saltitos como un niño pequeño. Pero no hará ninguna de las dos cosas en público.
-Steve, yo… Gracias. Estarás orgulloso de mí- dijo Sam con la voz entrecortada
-Ya lo estoy- aseguró Steve
-Pero, Steve. ¿Significa esto que te retiras? ¿Qué harás ahora? - preguntó Bruce
-Los actos de Tony han inspirado mi decisión. He vivido en guerra durante muchos años y ahora quiero disfrutar de lo mismo que disfrutó él. Podréis contar conmigo siempre que me necesitéis, llamadme y allí estaré. Pero ahora, ahora quiero vivir en paz junto a la persona que amo-
Al decir esto último, Steve miró a Bucky, quien sonreía de tal manera que podría guiar un barco en mitad de la noche.
Bruce se quedó boquiabierto observando como Steve y Bucky se alejaban caminando por la orilla del río cogidos de la mano. Había leído sobre Bucky Barnes en el Museo Smithsonian y estaba al tanto de lo ocurrido tras la caída de SHIELD y todo lo del Soldado de Invierno. Había encontrado algo de tiempo incluso para enterarse de la guerra que hubo entre sus amigos mientras él estaba atrapado en el planeta Sakkar. Pero aquello era nuevo para él.
-Me parece que me he saltado un capítulo de la historia- dijo
-No te preocupes, Bruce. Ahora te pongo al día- aseguró Sam. Se sentía muy feliz, tanto por lo que acababa de pasar como por sus amigos.
Steve y Bucky caminan con tranquilidad, disfrutando por fin de un más que merecido momento de paz después de todo lo que ha ocurrido en los últimos días. No han dicho una sola palabra, pero Steve sabe que la mente de Bucky no está en silencio.
-Buck, ¿Estás bien? - pregunta- Estás muy callado, pero piensas muy alto-
-Ya, lo siento. Estaba pensando…- Bucky alargó la mano y comenzó a acariciar la mejilla de Steve- Me gustaba la barba. Y el pelo más largo-
Steve se rió.
-Quizá lo deje crecer de nuevo. Pero no era eso lo que estabas pensando-
A veces, solo a veces, Bucky odia que Steve lo conozca tan bien. Bajó su mano hasta encontrar la de Steve. Había estado privado de su contacto durante tanto tiempo que ahora quería aprovechar cada oportunidad que tenía.
-No, no era eso- Tenía que hablar con él. Ambos sabían lo peligroso que podía ser guardarse esos pensamientos para uno mismo. Podían tomar el control con mucha facilidad. -¿Viste a Peggy? ¿Cómo estaba? ¿Cómo le explicaste que estuvieses allí?-
-Sí. Sí, la vi. Casi no me dejó explicarle nada, pero creo que a ella no le importó no saberlo todo, creo que simplemente se alegraba de verme. No sé si realmente era consciente de que estaba allí o pensaba que era un sueño-
-¿Tuvisteis vuestro baile?-
-Sí-
-Bien, más vale tarde que nunca-
-¿Lo dices en serio?-
-Steve, sé lo mucho que significaba para ti, sé que la amabas. Merecías despedirte de ella en condiciones, merecías ese baile. Además, has vuelto conmigo-
-¿Temías que no volviese? ¿Qué me quedase en el pasado con ella?-
-Era una posibilidad. No me digas que no te gustaría tener esa vida-
-Pues… sí. En su momento. Pero muchas cosas han pasado desde entonces. Ninguno de nosotros es el mismo. Amaba a Peggy, era mi mejor chica, pero ahora forma parte del pasado. Ambos hemos pasado página. Ella se casó, con un buen hombre, y tuvo dos hijos, se convirtió en la directora de SHIELD. Fue feliz. Volver al pasado y quedarme con ella… implicaría eliminar a su familia de la existencia. Implicaría abandonarte a ti aquí-
Bucky abrió la boca para decir algo, pero Steve no le dejó hablar. No iba a permitir que la inseguridad atacase de nuevo a Bucky.
-No se te ocurra decirme que no sabes si mereces la pena todo el esfuerzo, porque ya te he dejado claro muchas veces que eres y siempre has sido mi primera elección-
-Lo siento. Sé que me quieres, Steve. Pero quiero que sepas que, si hubieses decidido quedarte y vivir una vida con ella, no te lo reprocharía. Me gusta Peggy, habría sido una buena compañera para ti-
Dado que la ley no les permitía estar juntos en 1940, Steve y Bucky acordaron que, si alguno de los dos conocía a una buena chica y se enamoraba, podría casarse con esa chica. Y ellos dos seguirían siendo los mejores amigos.
-¿Crees que podría alterar completamente la vida de Peggy a propósito? ¿Qué podría llevar una vida feliz sabiendo que su familia desapareció por mi causa? ¿Sabiendo que tú estabas vivo, pero estabas siendo torturado y manipulado como una marioneta por HYDRA? ¿Qué HYDRA había infestado SHIELD? ¿Que mi amigo Howard y su esposa, los padres de Tony, iban a ser asesinados? ¿Que tú estabas mientras en el futuro, sin ninguna conexión con nadie de tu anterior vida? Y mientras yo jugando a las casitas. ¿Cómo podría hacer algo así? ¿Cómo podría ser feliz así? ¿Cómo podría abandonarte? ¿Cómo podría ser digno del Mjolnir de Thor cometiendo un acto tan egoísta?-
-Lo sé, lo sé. Va en contra de tu naturaleza. Tú te sacrificarías para que todo el mundo tuviera su final feliz, aunque eso significase renunciar al tuyo- Bucky nota las lágrimas naciendo en sus ojos- Es solo que… cada vez que nos encontramos ocurre algo que nos separa-
Y era cierto, una y otra vez a lo largo de las décadas, algo pasaba que los separaba: la ley, la guerra, una organización terrorista, la ley de nuevo, una uva extraterrestre genocida con complejo de dios… Como si el destino jugase con ellos a no permitirles estar nunca juntos más que un breve momento.
-Ya no. Nada ni nadie volverá a separarnos. Bucky Barnes, eres mi pasado, mi presente y, si tú quieres, también serás mi futuro-
Al decir esto último, Steve se sacó un anillo del bolsillo.
-Bueno, ¿quieres?- preguntó
-Steve Rogers, a estas alturas ya deberías saber que estoy contigo hasta el final-
Se besaron. Ya no había más tristeza ni más inseguridades. Solo había amor y felicidad. Pues finalmente Steve y Bucky podían estar juntos, hasta el final.
