Ranma1/2 pertenece a la Mangaka Rumiko Takahashi; hago esto sin fines de lucro, ergo, no me demanden.

CAPÍTULO 2.- ACERCA DE PERSPECTIVA, BUENAS NEGOCIACIONES Y TRIÁNGULOS AMOROSOS

No le cabía duda, aquello en apariencia era una roca, se veía como una, es decir era gris, dura, muy grande, probablemente se hallaba en el cauce de un antiguo río ya seco, ya que estaba muy pulimentada y había otras similares del mismo color, otras verdes, azules e incluso le parecía que había una roja a la distancia, sin embargo algo extraño sucedía, parecían perfectamente alineadas entre si, aunque el verdadero problema es que había escuchado un fuerte golpe e inmediatamente después pudo escucharse como un motor de cuatro tiempos se accionaba en su interior y esta comenzaba un movimiento sobre unas llantas negras y anchas en las que no había reparado con anterioridad; por reflejo bajo sus anteojos a su pico y se quito del camino del auto compacto, cuyo joven conductor encontraba gracioso el vuelo poco grácil de un pato con gafas que un minuto antes se hallaba a la sombra de su vehiculo, en medio de un estacionamiento público a las afueras de la ciudad - Maldición no es posible que Shampoo me siga haciendo esto, suficiente es que me convierta en pato para que todavía me venga a abandonar tan lejos del Neko-hanten; Saotome pagaras por esto


Mientras tanto en algún lugar del colegio Furinkan.

- ¡Achuuuuuu!, deben estar hablando bien de mí - dijo mientras se frotaba la nariz.

Alguien le espiaba desde atrás de un árbol del jardín mientras con la voz echa un susurro le llamaba - Saotome ven un momento necesito hablar contigo-

- ¿Qué pasa Nabiki? (un tono mezcla de fastidio y precaución surgió en su voz al ver la figura de la mediana de las Tendo surgiendo de entre unos matorrales) ¿Por qué tanto misterio?, ¿qué traes ahora entre manos?

- Nada muy grande, solo que necesito un pequeño trabajo que para alguien con tus habilidades "especiales" seguro será muy sencillo y quien sabe, tal vez te pueda resultar entretenido.

- No pienso ayudarte en nada Nabiki, ya te pague hasta el último yen que te debía y no estoy ya en ninguna deuda contigo para hacer tus trabajos sucios.

- Tienes razón Ranma, no te puedo obligar a nada, nos vemos después (ella se dio media vuelta y comenzando a caminar con pasos pequeños mientras continuaba hablando) por cierto, seria una pena que Akane encontrara los libros de repostería que cree perdió hace varios meses, y aun más teniendo en cuenta que se aficionó a preparar pasteles y galletas tooooodas las tardes para que tú las probases como su valiente conejillo de indias; dime, ¿cuanto tiempo llevas sin una indigestión?, dos, tres, no, ¿cuatro meses verdad?, seguramente cuando se entere estará furiosa con quien los haya escondido bajo la duela del dojo ¿no crees?

Un sudor frió recorría la frente y la espalda del artista marcial mientras un leve dolor tipo cólico y sordo en el abdomen hacia que su sentido de la supervivencia y su mente trabajasen a mil por hora - No sé de que hablas o a que te refieras, ¿cuales libros?, yo no sé nada - había un temblor fino en su voz ante lo cual Nabiki hizo una pequeña sonrisa que rayaba en lo angelical por lo delicado de sus facciones, aunque quien la hubiera visto juraría que reflejaba un color anaranjado como el fuego; se detuvo y sin voltear a verlo le arrojo a Ranma un paquete envuelto para regalo.

- ¿Cu-cu-cuando tomaste estas fotos? - El temblor se había convertido en un evidente tartamudeo.

- Tú deberías saberlo mejor que yo (hizo una pequeña pausa) quédatelas, yo tengo muchas copias, me gusta tener varios duplicados por si alguna se estropea (al decir aquello escucho como él arrugaba las fotos con fuerza entre sus puños y mascullaba frases que por su tono seguramente no eran halagos por ser tan previsora) y bien Saotome, que has pensado de mi oferta.

- Es el último favor que te hago, y deberás entregarme a cambio todos los duplicados, los negativos y prometer que no le dirás nada de esto a nadie, ¿de que se trata esta vez?

Se dio la vuelta camino rumbo a las aulas del edificio principal y con una gran satisfacción interna, un timbre de voz sarcástico y una risa alegre y discreta que revelaba que en el fondo también era una Tendo le respondió- Vaya, veo que empiezas a entender como negociar, me alegro por ti, hay gente sin escrúpulos en este país y uno debe aprender a defenderse de los chantajes y todo tipo de extorsiones, por el momento no deseo preocuparte, luego te informare cual es tu misión, nos vemos.

Con la impotencia dibujada en el rostro el chico de la coleta no tuvo otro remedio más que regresar rumbo a la escuela mientras pensaba - Esa Nabiki, nada le impide nunca conseguir lo que quiere, en realidad no debería preocuparme tanto por que Akane se entere acerca de sus libros; podría intentar regresarlos, pero seria como suicidarme, aunque conociendo a Nabiki ya debe haberlos cambiado de lugar, de nuevo ¿por qué me preocupo? Termina este ciclo y listo, me marcho a Jusenkyo, me comenzaba a agradar la idea de estudiar educación física, pero soy el mejor en todo lo que hago, no debo de tener problemas en abrir mi propio dojo y conseguir discípulos, claro que extrañare a los Tendo, principalmente a Kasumi que siempre a sido tan atenta y amable conmigo, incluso a esa odiosa, pesada, marimacha, pechos planos… Akane (un profundo suspiro nuevamente lo sacaba de su momentáneo ataque de rabia) a quien engaño, todo esto por culpa de mi cobardía, por mi egoísmo y esta boca floja -

En ese momento una sombra a gran velocidad se impacta contra la nuca del pensativo caminante - ¡Buenos tardes Airen! (y mientras hablaba la amazona de cabellos púrpuras quitaba la llanta trasera de su bicicleta de un semiinconsciente Ranma) Shampoo traerte delicioso Ramen para que Airen no coma espantoso almuerzo de chica del mazo.

- Shampoo, no es necesario que hagas eso, Akane hace ya muchos meses que no intenta cocinar y el almuerzo me lo prepara Kasumi, además ¿no deberías estar trabajando con Mousse en las entregas del restaurante de la momia?

Con una coqueta sonrisa Shampoo respondió con su japonés de frases incompletas y de verbos en infinitivo- Mouse no estar en Nerima, llevar pedidos a distrito vecino.

- Pues salúdalo de mi parte, y saluda también a Cologne, yo me retiro, terminó mi descanso y no deseo quedarme castigado el resto de la tarde en los pasillos y por cierto gracias por el Ramen, lo comeré después (y mientras él se alejaba Shampoo con sorpresa noto que el plato de Ramen había desaparecido de su lugar en la bicicleta) - no cabe la menor duda, para llegar al corazón de mi Airen necesita primero ganar su estomago

Mientras alegremente pensaba en eso y sonreía al dirigirse a terminar sus entregas no pudo observar como desde lo más alto de la copa de un árbol vecino unos ojos azules tras unas gruesas gafas comenzaban una lluvia salada, mientras su propietario decidía de una vez por todas regresar a China y olvidar (al fin) al amor de su niñez, de su juventud y que él en ese instante juraría sería el de toda su vida, la chica con la cual compararía a todas las demás, si es que las había - Adiós Shampoo, corre con suerte en tu vida, siempre estarás en mi corazón y plegarias al cielo


A varias cuadras de distancia en el comedor de los Tendo dos figuras disfrutaban una taza de té verde en completa calma y silencio.

- ¿Sucede algo maestro? Le noto muy preocupado.

- No, no es nada (sonrió con gratitud tanto por la pregunta como por el té), gracias por preocuparte querida Kasumi, son solo cosas de ancianos; por cierto, ya termine mi té, discúlpame, pero voy a dar una vuelta, tal ves regrese muy tarde, no se preocupen por mi.

- Esta bien maestro, pero tenga mucho cuidado

- De nuevo gracias Kasumi, prometo tenerlo (se detuvo un instante en la puerta y le dirigió otra mirada de agradecimiento) además recuerda, soy el poderoso maestro Happosai, ¿que podría pasarme?


La imagen del comedor de los Tendo en ese instante se empezó a difuminar y se apreciaron en su lugar pequeñas ondas concéntricas en un inmenso lago que ocupa la mayor parte de una cueva casi esférica, con un orificio de entrada en su parte más alta, desde donde descienden las raíces de un árbol varios metros para apenas internarse escasos 10 a 20 centímetros en el agua, no sin antes formar una especie de asiento, en donde una figura completamente cubierta con una túnica marrón se preguntaba que tan poderoso se podría haber vuelto Happosai.