PARTE II

RECUERDOS...

Mientras esperaba el regreso del octavo guardían, Aioria se puso a recordar como conocio a Milo desde que tenían la tierna edad de 5 años y de como habían sido inseparables desde entonces.

Siempre estaban juntos disfrutando de la vida y de todos sus pequeños detalles. Ambos tenian personalidades algo parecidas, eran agerridos, entusiastas, curiosos e impulsivos, por lo que siempre estaban envueltos en muchos problemas. Sonrío al recordar que eran apodados como "la migraña" del santuario y de como hacían sufrir a Aiorios, Deathmask y hasta Afrodita con sus travesuras. También recordaba los regaños de Saga por sus constantes imprudencias e insolencias.

En realidad, la vida en el santuario durante su infancia fue más llevadera para ambos por su mutua compañia. Los entrenamientos eran de lo más divertidos y agerridos, ya que ambos eran muy competitivos y de fuertes temperamentos haciendo sus combates los mejores en el coliseo, por lo que disfrutabn mucho de entrenar juntos. Aunque a veces, la pasión y la adrenalina del momento los hacia entrar en combates más fuertes y salvajes de lo normal por lo que casi siempre terminaban con fuertes golpes y cicatrices que después presumian con orgullo.

Si bien Mu, Shaka, Aldebaran y Camus ya estaban en el santuario y eran de su misma edad, para Aioria no había alguien más que no fuera Milo
para jugar, compartir, pelear, vivir, llorar y reir. Lo mismo parasaba con Milo, Aioria era todo su mundo, su mejor amigo, casi un hermano. Eran inseparables.

Realmente Aioria no recordaba a ciencia cierta cuando o como fue que sus sentimientos habían mutado de ver a Milo como un simple "amigo" a algo más que eso. Tal vez fue durante la adolecencia..de hecho, recordaba con dolor como se habían distanciado después de la supuesta "traición" de Aiorios y durante el patriarcado de Saga. Milo le había abandonado y eso le dolió, dolió demasiado, pero no le culpaba del todo, al fin de cuentas él mismo estaba molesto con todos y con todo, principalmente con Aiorios. Aioros había sido también como un hermano mayor para Milo. Milo siempre le admiro y respeto y en ocasiones hasta Aioria sentía celos de Milo cuando Aioros le daba trato preferente. Pero todo eso cambio de repente y Aioria sintió que había perdido todo; a su hermano mayor, su estilo de via, su confianza en si mismo, su honor...su amigo...Milo...

Después de eso, Milo se hizo muy unido a Camus y eso le dolió, dolió demasiado, más al saber que entre ellos había más que una simple amistad. Fue entonces cuando comprendió que lo que sentía hacía Milo no eran solo celos de amigos, sino algo más..Odiaba verlo sonreír, cantar, vivír y disfrutar al lado de Camus y de que esas reacciones ya no fueran para él sino para ese extraño extranjero. Paso mucho tiempo odiando a Milo y tratando de sobre llevar la situación, hasta que según Aioria lo "superó", o al menos eso pensó.

Después de la batalla de las 12 casas y tras la muerte de Camus, Aioria pudo acercarse a Milo y ayudarle con el proceso de duelo que vivió. Para Aioria había sido difícil tratar de animarlo y de ver como Milo se desmoronaba día a día por haber perdido al que le decía había sido el amor de su vida. Aioria sintió que algo se rompió en él, pero debía ser fuerte por Milo y darle su apoyo.

Fue Milo el que un día sin más se disculpo con él, por todo lo que había hecho de niño, por haberle dejado solo con sú dolor tras la muerte de Aiorios y de haberlo tratarlo como un traidor más. Se abrazo a él y lloró y lloró hasta quedarse dormido en sus brazos. Ese día, Aioria pudo delinear sus facciones con cariño y en silencio le confesó que sus sentimientos no habían cambiado por él, por el contrario, si antes se había negado a aceptar esos sentimientos hacía Milo, ahora estaba más que seguro que quería a Milo solo para él. Desde esa vez, entre ellos regreso una hermosa amistad, más madura pero igual de intensa y con tintes infantíles que a ambos les encantaba.

Desafortunadamente para ellos y en especial para Aioria, no duro mucho esa fantasía puesto que la batalla de Hades se hizo presente. Aioria nunca tuvo oportunidad de confesarle a Milo sus sentimientos y no fue sino hasta en el muro de los lamentos donde se arrepintió de su lentitud en aceptar sus sentimientos y hablaros. Aunque estar en el muro de los lamentos junto a su hermano , aún cuando fueron unos cuantos minutos antes de morir , fueron felices para Aioria que agradeció a los dioses por permitirle ese regalo. No podía pedir más o si? estaba una vez junto a su hermano luchando por su Diosa y junto a él, también se encontraba su amor imposible... Milo, ambos morirían como los guerreros que eran.

Entonces, Aioria se sintió con el derecho de exigir a los Dioses otra oportunidad más para aprovecharla al máximo y estar cerca del escorpión y de su hermano.

Para su fortuna y por la voluntad de Odin regresaron a nueva y corta vida en Asgard donde pudo ser testigo de como Camus "traicionaba" a Milo con su "amigo" Surt. Aioria supo entonces que era su oportunidad de confesarle sus sentimientos, más no hubo tiempo para hacerlo. Por lo que ahora, e inexplicablmente por segunda vez regresaban a la vida, definitivamente no iba a perder más tiempo, no otra vez, así que se hizo la promesa de que en está nueva vida haría todo lo posible para no perderlo. Milo estaba ahora para él, solo para él, por eso, cuando Milo le preguntaba su opinión sobre el porque creía que habían regresado a esta nueva vida, Aioria mentalmente se decía que era un regalo de los dioses para él, puesto que ahora sí tendría la oportunidad de desmostrarle lo que era el amor real.

Aunque, no sería fácil, para su infortunio, Kanon era parte del cuadro...oh kanon, ese maldito gemelo entromentido que no dejaba dudas a nadie sobre sus sentimientos hacía Milo. A diferencia de él, Kanon era más decidido y seguro de lo que quería, ya lo había demostrado muchas veces y esta no era la excepción.

Kanon, ese ser de personalidad huraña y tosca que solo tenía ojos para Milo. Era demasiado obvio con sus sentimientos y a Kanon le gustaba hacerlo saber a todos, pero su carácter explosivo y controlador le restaba puntos con Milo. Mas eso no significaba que no fuera un rival de cuidado. Milo era el único que parecia tener buena relación con él , ni si quiera Saga tenia ese "privilegio".

Desde que Milo le había liberado de sus culpas, Kanon se volvio un obstaculo para Aioria, puesto que Milo se había convertido en el amor casi obsesivo del gemelo. Kanon era demasiado dominante y posesivo, odiaba ver a Milo platicar con los demás dorados y obviamente, Aioria era su mayor ser de desprecio, situación que tenia sin cuiado al leon. En realidad no le temia, si bien nunca le tuvo miedo a Saga, al que consideraba el más fuerte de todos los dorados, porque habría entocnes de temerle a Kanon? No, si el gemelo quería batalla, la tendría y no daría tregua, menos aún si en medio de todo esto estaba el amor de Milo, entonces, pelearía.

Aún con todo esto, Aioria no estaba seguro de los sentimientos de Milo hacia él. Si bien, el heleno lo trataba con respeto y cariño, le confesaba todo y bromeaba con él, nunca paso nada más entre ellos que su hermosa "amistad". Aunque debía de confesar que en los ultimos meses Milo se dejaba tocar y abrazar más por él, aceptaba sus caricias y sus bromas subidas de tono con una sonrisa y mejillas sonrojadas, pero en la mirada de Milo, no veía el brillo que notaba cuando estaba con Camus...

No, no le miraba como alguna vez lo vio mirar a Camus, esa mirada llena de amor e ilusiones...entonces? que tenía que hacer para cambiar eso?

Sacudio sus pensamientos, tal vez Milo solo estaba aún confundido por todo lo sucedido y seguía dolido por lo que Camus le había hecho pasar en Asgard. Ese muy mal rato que Aioria en su momento agradeció, ya que por fin Milo no ponía a Camus en el pedestal donde siempre lo había puesto. Eso le daba la oportunidad de acercarse a él. Aunque se cuestionaba si lo que hacía estaba mal ya que prácticamente era aprovecharse de la situación.

Si bien en un inicio Milo se había mostrado desconcertado y hasta huraño ante los acercamientos de él, por más inocesntes que estos fueran, ahora era más abierto y se mostraba cómodo, por lo que Aioria se sentía cada vez más seguro de dejarle en claro a Milo que sus sentimientos iban más allá que una simple amistad, aun cuando el heleno menor tratase de pasarlos por alto.

Tal vez necesitaba ser más directo. Eso se había prometido qué no? Si algo le daba confort era que en los últimos días, Milo aceptaba mejor sus acercamientos físicos, que si bien no iban más allá de una caricia de mejilla o un largo abrazo, Milo le dejaba saber que los necesitaba.

Aioria entonces sintio una punzada en el pecho e hizo una mueca de coraje al recordar que "ALGUIEN" siempre buscaba arruniarle sus planes y siempre que era posible, eran interrupidos en esos cortos momentos, ya fuera Camus con sus insistencias y constantes acercamientos o el ya mencionado molesto "clon" Kanon...es que acaso los estaban espiando?, en realidad no lo sabía, pero de lo que si estaba seguro era no se iba a dejar ganar por nadie...no...NUNCA...y con este pensamiento Aioria se quedo viendo el ocaso en el templo de Escorpión , esperaría a su dueño regresar a su templo...