-Déjame en paz -grito Albus mientras seguía corriendo por la negrura que se extendía frente a el.
-No puedes huir de mi Albuss sssoy tu verdadero yo- dijo la serpiente gigantesca serpiente que le perseguía.
-No yo no soy como tu, todo esto no puede ser real.
- Claro que no lo esss, no te esta persiguiendo ninguna serpiente- Dijo mientras la columna en la que Albus se estaba apoyando se convertía en otra serpiente de menor tamaño que le aprisiono- Pero la trisste realidad es que eress tan sserpiente como yo fíjate en que cassa estas.
-Papa me dijo que…
-Tu padre miente ssolo te dijo esso porque no pensaba que fuerasss a venir a essta casssa, pero ahora lo hass perdido todo Albuss, a tu familia, a tuss amigosss y a ti mismo.
La enorme criatura se abalanzo sobre Albus, y justo antes de que los colmillos perforaran su carne se despertó.
Y aunque nadie pudiera verla una criatura salia de allí riéndose, aunque nadie pusiera oírla.
La misma pesadilla lo atormento toda la semana, hasta que un día las cosa comenzó a cambiar, estaba en la sala común ensimismado en su propia desesperación cunado alguien le dijo
-Que te pasa Potter echas de menos a tu papi.
-Déjame en paz,- le dijo al alumno que probablemente sería de sexto.
-Así que nos a salido respondón escúchame enano sangre sucia, la sala común esta vacía y aunque hubiera alguien nadie movería un dedo para ayudarte.
Acto seguido comenzó a abofetearle y a patearle, ignorando los esfuerzos de Albus por defenderse.
-Déjale en paz - dijo una voz
- Pero si es el joven Malfoy ¿ que pasa me quieres ayudar?.
-Estas como una cabra, le vas a matar.
- Te voy a dejar una cosa clara microbio…
Su frase nunca llego a ser terminada pues oyeron el sonido de la puerta abrirse y vieron como un prefecto les miraba fijamente, lo que paso a continuación fue un visto y no visto, el prefecto curo las heridas de Albus con un hechizo y se llevo a su agresor fuertemente agarrado.
-Gracias -le dijo Albus al Malfoy
- De nada yo soy Scorpius Malfoy y tu eres Albus Potter ¿no?.
- Si encantado
Y a partir de ese momento su vida cambio para mejor.
Fuera de la sala común el prefecto yacía dormido en un banco mientras el agresor de Albus lo miraba, entonces u alumno de séptimo de la casa la casa azul se le acerco y le dijo
-Le estas dando mucho trabajo a la maestra, controlar a un sonámbulo siempre le pone de mala leche.
- Métete en tus asuntos, he hecho lo que ella me ordenó, atacar a Abus
-No de forma tan directa y no con testigos, de todas formas eso ya te lo dirá ella esta noche, asegúrate de estar dormido antes de las tres de la mañana o puede que le de por matarte.
