Capitulo 2

Ya al ser Ruby contratado por Madame Mont-Grial, tanto el, como Sapphire, estaban ansiosos de saber las cosas que les preparara este trabajo y el tipo de vida nueva que dará como inicio esto. Aunque Ruby no estaba tan ansioso pues aún continuaba sin nada puesto más que su ropa interior que fue lo único que Sapphire no había querido arrancarle, o más bien no preferiría arrebatársela frente a otra persona que no fuera ella. Pero en cuanto llego la asistente de Madame Mont-Grial, Lilly, esperaba poder ponerse algo encima con que cubrirse. Ella entro por la puerta con una gran cantidad de vestuarios, todos diseños nuevos hechos por la misma compañía, y aparte de entrar Lilly con esos diseños, también estaba entrando con una serie de papeles que podían lucir algo pesados como para cargarlos en una sola mano. Pero en cuanto Lilly vio a Ruby sin mucha ropa, los papeles que llevaba casi los tiraba al suelo, la verdad es que a ella ya le extrañaba del porque su jefa le había pedido que le trajera tanta ropa y ahora sabía porque. Pero era tanta la emoción de ella el verlo así, que coloco los papeles sobre un escritorio, el primero que pudo ver y fue a abalanzarse hacía Ruby.

- ¡Ho!, Messie Ruby. Se ve usted tan divine (Divino) con ese estilo. – Le dijo mientras iba corriendo tras el y tratar de abrazarlo, solo que antes de que pudiera llegar hacía el, fue interceptada por una tableada que Sapphire le aplico.

- Usted aléjese de Ruby. No dejare que le ponga un una sola garra encima. Además… ¿A dónde estaba usted mirando cuando dijo eso? ¿Y cómo de que ese estilo le queda bien si no tiene nada de ropa, más que su ropa interior?

Estas preguntas que estaba haciendo Sapphire, mientras vociferaba molesta hacía Lilly hacía que se pusiera roja de la preocupación de tratar de quitarla de encima de Ruby. Mientras que también desviaba un poco la mirada hacía el pobre muchacho para deleitarse un rato, antes de seguir regañándola.

- Disole Madmoasele Sapphire. (Disculpe Madmoaselle Sapphire) No era tanta mi intención. Es que no me podía me contrôler (Controlarme). Pero a lo mejor usted hubiera hecho lo mismo al verlo así. ¿O no lo haría? – Al parecer Lilly quería saber hasta donde podían llegar los sentimientos de Sapphire por Ruby.

- Un momento. En primer lugar, hábleme de forma normal, que ni le entiendo ni la más minima palabra de ese extraño idioma que se tienen ustedes tres. Y en segundo… yo no haría algo como lo que usted me dice. – Respondió Sapphire entre varias rabietas suyas. Al tiempo que también ella se sonrojaba al decir esto último.

- Claro. Como siempre lo tiene cerca de usted, puede verlo de esa forma el tiempo que quiera. – Al momento en que Lilly decía esto, tanto Sapphire, como Ruby se empezaron ambos a sentir algo incomodados por ese tipo de comentarios.

- ¿Se dan cuenta que estoy aquí, verdad? – Pregunto Ruby con el motivo de ver si podía tranquilizarlas, pero pareciera que no fue la mejor opción el interrumpirlas.

- ¡Tu no te metas! – Gritaron ambas al mismo tiempo.

- Además. Usted no se debería de meter en lo que no le importa. – Replico Sapphire.

Mientras estas dos chicas continuaban peleándose entre insultos, los cuales a Sapphire le costaba saber si lo eran o no, pues ni entendía bien lo que le decía, por lo que Ruby y Madame Mont-Grial al verlas pelearse la una con la otra, pusieron sus rostros de vergüenza que tenían uno del otro de sus acompañantes, pues para ambos, esa situación era algo que no habían visto antes. Así que prefirieron ignorarlas e ir a buscar algo que Ruby pueda ponerse y también poder hablar de negocios una vez que el se haya vestido.

Al ver Ruby la serie de diseños que le había traído la asistente de Mont-Grial a la oficina, pudo notar que en el perchero móvil solo habían diseños muy ridículos, aún para el que se ponía vestuarios algo llamativos por los que Sapphire solía molestarse con el. La mayoría de esos atuendos le daban algo de fobia para ponérselas frente a ellas. Otros diseños más le parecían ser aún unos modelos medio decentes para intentar probarse, con la única falla de que eran de tallas grandes. Le quedaban todas tan alargadas, que si se las pusiera, hubiera parecido como si un tipo gordo se las probara antes que el intentara probárselas. La verdad, es que sabía que la razón por la que ninguna ropa le quedara era porque la asistente de Mont-Grial no le había tomado las medidas primero antes de entrar, y aunque ella hubiera intentado hacerlo, Sapphire no la habría dejado acercarse a más de 10 centímetros de él. Así que Lilly solo especulo las medidas que posiblemente el hubiera tenido.

- ¿Y que me dice Messie Ruby? ¿Hay algún diseño que le parezca agradable para ponerse o seguirá deleitándose con mis trabajos? – Pregunto con tanta seguridad Michelle Mont-Grial, aunque la que se deleitaba con esos trabajos era ella y no Ruby.

- La verdad Madame Mont-Grial… - Antes de que pudiera criticarla a gusto, fue interrumpido por ella.

- S'il vous plaît Messie Ruby, dis-moi Michelle (Por favor Messie Ruby, dígame Michelle).

- Este… verá, no se si deba…

- Oh, vamos Messie Ruby, no se haga de que rogar y hágalo. – En eso Ruby tosió un poco pues se sentía incomodado por hablarle de manera un poco informal hacía ella.

- Este… bien. La verdad… "Michelle", es que la mayor parte de sus diseños me parecieron demasiado vulgares para mi persona, y por favor, no se ofenda. Es que estos atuendos son algo revelador y no tienen el estilo para las próximas temporadas que se acercan. – Replico Ruby a Madame Mont-Grial mientras sujetaba entre sus manos un par de las camisas que estaban en los ganchos.

Estos diseños eran algo introvertidos, las camisas tenían un par de botones y estos solo hacían que cubrieran la parte inferior de su pecho, más bien lo único que le podría cubrir era el pecho, por lo que de ahí para arriba, se habría cada vez más y más. Las mangas de estas, se veían rasgadas por un Ursaring o algo que tuviera tres garras. Aparte también, estas solo llegaban cubrir hasta arriba de lo que era su codo. Los colores que tenían eran de unas tonalidades flouresentes, haciéndolos muy llamativos y también ridículos para el.

- ¡Oh! Pero Messie Ruby. No sea tan insolente conmigo si me va a hablar por mi nombre. – Al oír esto Ruby, lo que le pasaba por su mente era ¿Acaso no fui yo quien no quería decirle así en primer lugar? . – Además, Estos diseños que tiene en sus manos, son para nuestra sección de les couples (parejas). No se porque rayos Lilly los trajo aquí. – Refunfuño Michelle hacía Ruby, mientras que al mismo tiempo fijaba su mirada hacía su asistente, para que luego hablara seriamente con ella de haber traído esos diseños y se los pusiera su invitado.

- Aún así. ¿Usted no cree que lo excesivo del uso revelador y lo llamativo de sus colores sea muy exagerante para estos? – Pregunto ahora Ruby ya sabiendo mejor que esos atuendos no eran para algo que el normalmente se pondría, y también con la intención de saber la opinión de Mont-Grial.

- ¿A qué quiere llegar con esa pregunta Messie? – Pregunto ella con tono retador.

- A que si le hiciera usted tan solo unos escasos retoques, como el recorte en las mangas, para que se viera un poco más el hombro, cambiara la tonalidad de estos, pudieran ser de colores oscuros y con una intensidad que avive la pasión de quien lo lleve puesto. También podría ser más abotonado, bueno, a lo mejor un par de botones más, seguro que si hiciera estos cambios estos diseños serían un éxito rotundo. – Al oír esto Michelle, supo que no solo estaba a punto de contratar a una cara nueva para su compañía de modelaje, sino también que tenía frente a sus ojos a un visionario de la moda, que podría hacer que la popularidad de su compañía vaya en un aumento continuo y sin ningún descenso, mientras continúe teniéndolo a él a su lado. – Bueno, solo son ideas mías. Pero la verdad esto no sería algo que yo me pondría.

- Veo que usted tiene una gran visión para este negocio Messie. Tiene un gran caractère (carácter) y también una gran passion (pasión) dentro de usted como el de un leader (líder). – Le hablo con un aire de cierta grandeza, mientras se cubría el rostro con un abanico emplumado, mientras que con otra mano pareciera que levantaba con ella una copa y su mirada también se elevaba hacía el techo. – Pero… - Ese pero no parecía tener halagos después. – También tiene una gran insolence (insolencia), como la de su amiga. Tienes valor para retarme de esa manera Messie. – El aspecto que ella mostraba cambiaba al de un ser agresivo. – Pero sabe… Eso me agrada de usted. Ya me empieza a caer bien. – Antes de decir esto, Ruby estaba apenado, pero en cuanto ella le menciono lo último, él ya no sabía si lo estaba halagando o si se burlaba de él.

- ¿Ha? ¿A qué se refiere? – Pregunto él algo confundido aún.

- Me refiero Messie a que este contrato que trajo mi asistente no es el apropiado para alguien como usted y su talento. – En eso ella sujeto los papeles de su escritorio y los rompió a la mitad.

- ¿Pero qué?... – El pobre muchacho no podía creer lo que pasaba.

- Me refiero a que no solo lo contratare como mi nuevo modelo principal para mi compañía, sino que también formara parte en mi equipo de diseñadores principales para mi empresa.

- ¿Eso… eso es en serio? – Ruby estaba estupefacto por lo que pasaba frente a el, Pareciera que se había ganado la lotería.

- Le estoy diciendo totalmente la vérité (verdad).

- Vaya, creo que es todo un honor para mi Madame.

- Le había pedido que me dijera Michelle. Rappelez-vous? (¿Recuerda?).

- Ho, si, se me olvidaba.

- Y si, también debería de ser todo un honor para usted. – Michelle volvió a tomar su aspecto de soberbia. – Aparte… recuerde que yo pedí que viniera, así que también sería un honor tenerlo aquí.

Ahora con un nuevo trato en mente entre estos dos, lo único que les quedaba por hacer era el de traerlo y firmarlo, y también el asunto de que Ruby se pusiera algo de ropa. Pero también había otra cosa muy importante tenían que hacer ellos y eso era el de separar del pleito a la asistente de Mont-Grial y a Sapphire, pero cuando voltearon a verlas, ambas estaban peleando en el piso alfombrado de la oficina. Antes de que ellos se dieran cuenta la discusión verbal había cambiado a todo un campo de batalla, por lo que ambos fueron a separar a sus respectivos acompañantes, tomándolas por los brazos y halarlas lejos de su disputa.

- Ruby. Suéltame. Déjame mostrarle quien manda. – Le decía ella mientras que daba rabietas en el piso y pataleaba para que la soltaran.

- Madame. S'il vous plait, laissez-moi vous montrer cette petite fille qui est le patron (Por favor, déjeme mostrarle a esa niña quien manda). – Lilly también estaba haciendo la misma rabieta que Sapphire.

- ¡Lilly! Compórtate. Se supone que eres mi asistente par Dieu (Por dios). – Le regañaba Madame Mont-Grial a su asistente para calmarla.

- Excusez-moi Madame (Discúlpeme Madame) Pero esa gosse (mocosa) salvaje me pone muy bouleverser (molesta). – En cuanto ella menciono esas cosas. Sapphire parecía agarrar fuerzas de eso y trataba de quitarse a Ruby de encima para que ella misma pudiera acomodarle unos buenos golpes.

- ¿Qué?... ¿Qué es lo que ella me acaba de decir Ruby? Les dije que hablaran de forma normal, no que siguieran hablando en esa lengua chistosa.

- Tranquilízate Sapphire. No quiero que te estés metiendo en problemas. Así que deja de estar de necia conmigo. – Ruby seguía intentando de tranquilizar a Sapphire, mientras que seguía sujetando con fuerza la tremenda furia de Sapphire, pero ella parecía ser más fuerte, pues era arrastrado lentamente aún usando todas sus fuerzas. Por lo que llevo sus brazos a la nuca de la cabeza de Sapphire.

- ¿Pero dime lo que esa tipa me dijo?

- ¿A quien le llamaste tipa, gosse (mocosa)?

- Ya las dos. Dejen de pelear. – Gritaron al mismo tiempo Ruby y Mont-Grial con todas sus fuerzas a las dos chicas.

- Lilly. Si sigues así, tendré que bajarte tu salario y quitarte tu descuento de empleada. – Le dijo a su asistente en tono agresivo para lograr si así la calmaba.

- No Madame. Ya me tranquilizare, ya me tranquilizare. – Le respondió ella con cierto miedo en su voz. Pero al ver Sapphire como regañaban a Lilly, ella no pudo aguantarse las ganas de reír y burlarse de Lilly.

- Para que aprendas que no te debes de meter conmigo.

- ¡Sapphire! – Grito Ruby con ira. – Tú tampoco te sabes comportar. Debería de darte vergüenza. – El también la regañaba para que dejara de comportarse como una pequeña malcriada. El rostro de Ruby parecía similar al de su padre cuando se enfadaba con el, lo que hizo que a ella se le pusiera la piel helada.

- P…pero si ella fue quien empezó.

- No importa quien de las dos fue quien haya empezado este pleito. Es igual de malo que hayas continuando esto. – Cuando Ruby seguía regañando a Sapphire, ella se puso triste por ello y sabía que Ruby decía la verdad. Solo que ella creía que el no podía entender bien sus sentimientos para cuando había hecho eso. – Ahora dime. ¿Vas a tratar de tranquilizarte?

- Muy bien Ruby. Lo intentare. – Respondió ella en voz baja, haciendo que Ruby acercara su rostro hacia el de ella.

- ¿Perdón?, no oí lo que dijiste. – Con eso Sapphire trataba de ocultar su cara por la vergüenza que tenía ahora.

- Dije que tratare de tranquilizarme. ¿Oíste? – Grito ella toda sonrojada y con los ojos cerrados.

- Eso esta mucho mejor. – En cuanto dijo esto Ruby, puso a Sapphire entre sus brazos y apoyando su cabeza sobre la de ella. Tratando de así el compensarla, pues el esperaba que ella dijera eso. – Que bien que digas eso. – Le susurro al oído, mientras continuaba aforrándola fuertemente a su pecho desnudo – Solo quiero que estés tranquila y contenta. Ya no tienes porque ponerte tan enojada. ¿Entendido?

- Si Ruby. Te prometo que daré mi mejor esfuerzo. – Respondió ella mientras lo miraba a los ojos, con una tierna mirada cristalina a causa de sus lágrimas de alegría. Pero en cuanto el la vio así, dio un par de toses falsas.

- Ahum… Eso esta mejor. – Ruby desvío su mirada de ella, pues el se había puesto muy rojo al verla así. El ya se estaba poniendo nervioso. - ¿Qué te parece que saliendo de aquí, te prepare algo delicioso y especial solo para ti para cenar?

- ¿De verdad Ruby, no mientes? Genial. Eres el mejor. – Grito ella de alegría mientras lo seguía abrazando con todas sus fuerzas y acariciaba con sus mejillas el pecho de Ruby, como si ella fuera una gatita que hubiera recibido un premio muy grande. Pero luego lo soltó pues tenía ganas de saltar de alegría. – Ruby me preparará algo rico. Ruby me preparará algo rico. – El tan solo repetir esto mucho, hacía que ella se pusiera muy emocionada. Pero también, al repetir eso varias veces, quería lograr poner más molesta a Lilly e hiciera que sintiera envidia de ella.

- Ne pensez-vous de cette Lilly appel d'offres? (¿No te parece esto tierno Lilly?) – Pregunto Madame Mont-Grial a su asistente, mientras veía a la joven pareja con una cara pícara. Solo que su asistente no parecía responderle. – Lilly. Avez-vous entendu ce que j'ai dit? (¿Escuchaste lo que dije?) – Volvió a preguntar, mientras giraba su mirada para ver porque no le respondía su asistente, pero pudo notar como le brotaban lágrimas de sus brillantes ojos verdes, mientras que mordía su pañuelo al mirar a aquellos jóvenes tan cariñosos. – Vous semblez heureux pour eux Lilly (Parece que te alegras por ellos Lilly).

- Non pas que. Est-ce parce que je voulais être qui a été pleinement ancré dans le corps nu Messie Ruby (No es eso. Es porque yo quería ser quien estuviera totalmente aferrada en el cuerpo desnudo de Messie Ruby). – Grito entre llantos Lilly, mientras que Madame Mont-Grial ponía una cara como de no querer enterarse de eso. Nunca había visto ese lado de su asistente.

- Meilleur Lilly, et n'en dis pas plus et aller pour le nouveau contrat pour Messie Ruby (Mejor Lilly, ya no digas más y ve por el nuevo contrato para Messie Ruby). – Le ordeno con cierta indiferencia hacía la actitud que ella vio.

- Oui Madame. Je suis venue Madame (Si Madame. Ya voy Madame). – En cuanto Ruby noto que la asistente de Mont-Grial iba de salida de la oficina, recordó que aún seguía sin ropa.

- Disculpe Madmoaselle Lilly. – Al momento en que ella estaba a punto de salir por la puerta, se detuvo con rostro de estar algo animada porque Ruby le hablo, aunque Sapphire parecía volver a ponerse molesta.

- S'il vous plaît Messie(Por favor Messie), solo llámeme Lilly. – Le dijo con una sonrisa tierna y alegre.

- Más te vale no hacerlo Ruby. – Al parecer, Sapphire no se había calmado del todo, pues le estaba jalando de las orejas a Ruby, con cara de amenaza.

- ¡Auch! ¿Qué no te había dicho que te comportaras y te mantuvieras tranquila? – Le replico Ruby mientras el igual se desquitaba de ella, maltratándola al tomarle las mejillas y pellizcarlas con fuerzas.

- ¡Auch! Blo gue ela de bhenchiono bhno eshtaba en ef condrado. Y mash de vafe gue bhno fa lanesh gomo de philio (Lo que ella te menciono no estaba en el contrato. Y más te vale que no la llames como te pidió). – Le respondió ella con cara enojada. Pero por la forma en que Ruby la pellizcaba, todo lo que ella intentara de decirle a él, era muy complicado para que se lograra dar a entender.

- Tu solo tranquilízate, sino puedes irte olvidando de la cena y también del postre. – En cuanto ella escucho que la amenazaban con dejarla sin nada de comer, ella de inmediato soltó las orejas de Ruby y empezó a mover las manos y cabeza de forma negativa.

- No, no. Ya me porto bien, ya me porto bien. No te enfades por tonterías. Quiero que me des postre, quiero que me des postre. – Gritaba ella con cara de niña pequeña, tratando de así de que Ruby no le quitara su premio. – Por cierto… Esto… - Al parecer en ese instante ella parecía estar un poco nerviosa, que inclusive agachaba su mirada. - ¿Me podrías dar un poco de postre por adelantado para que no vuelva a molestarme? Por favor Ruby… - En eso ella puso una cara traviesa y seguía mirando a Ruby toda sonrojada, mientras detenía su vista de arriba abajo al verlo.

- ¿A dónde crees que estas mirando con esa cara que te traes? – Pregunto molesto Ruby, mientras le acomodaba a ella tremendo coscorrón en la cabeza, para que se le quitara esa sonrisa que se traía.

- ¡Auch! ¿Otra vez? Me dolió. – Se decía Sapphire mientras se sobaba la cabeza de aquel golpe y luego empezó a chillar como niña pequeña. – Eres muy malo conmigo. Yo solo quería que me dieras un simple adelantito.

- Si claro, tú. Entonces dime. ¿Qué tipo de "adelantito" esperabas que yo te diera en la condición que ahora estoy?

- Pues… esto… bueno… tú sabes… ¿no? – Ahora Sapphire se sentía algo nerviosa, pero al mismo tiempo animada, que hacía que todos en la oficina empezaran a sentirse incomodados por la propuestita de ella. Aunque ella estaba totalmente sonrojada, bajaba su mirada hacía sus manos, que mantenía en posición de que se juntaran sus dedos consecutivamente. – Quería que…., quería que… ¿Qué si podría ser?... Esto… ¿Si es que sería?...

- En lo que tú sigues pensando lo que quieres decirme... – En eso, Ruby agarro la cabeza de Sapphire, con una sola mano, para apartarla por un rato. – Madmouselle Lilly. ¿Podría recoger, si no es mucha molestia, mi equipaje que deje en la recepción?

- Oui Messie. En un momento la traigo. – Después ella salio corriendo de la oficina con cara molesta por ver lo que Sapphire planeaba.

- Bueno Sapphire. Ahora si. ¿Dime que era lo que querías decirme? – Esta vez era Ruby el que parecía tener un aspecto travieso.

- Ahora ya no Ruby. Fuiste agresivo al poner tu mano sobre mí. Aparte, me hace sentir incomoda decirlo. – Respondió ella muy enojada y con un rostro muy ruborizado, pero al tiempo miraba molesta al suelo, tratando de desviar así la mirada de Ruby.

- ¿Ahora si mejor prefieres tranquilizarte? ¿O es que acaso querías que te diera algo como… - En eso, Ruby se acerco hacía ella, para sujetarla del brazo y acomodarle un beso en la mejilla, lo cual hizo que Sapphire se sorprendiera un poco, pero ella volteo molesta para otro lado. – …esto? ¿O a lo mejor querías… - En eso, la tomo de la cintura con la otra mano, para inclinarla un poco y poder mirar su tierno rostro que estaba muy ruborizado y empezaban a brotarle unas pequeñas lágrimas de su rostro. Por lo que el sin dudarlo le dio un beso en la boca. – …esto? ¿Alguna de estas dos cosas era lo que tu querías tu como "adelanto", Sapphire? – En cuanto el hizo esta última pregunta, Sapphire aún parecía estar estupefacta por lo que Ruby hizo. Pero ella, aún con su rostro rojizo como tomate, trato de responderle a su pregunta.

- Esto… Bueno…, creo que eso fue… fue… algo parecido a lo que yo quería… realmente… Pero también eso me gusto.

- ¿Sabes que?... Mejor ni te pregunto lo que realmente querías. – Dijo con una cara muy apenada. – Pero bueno… Mad… digo "Michelle". ¿Me deja ponerme alguno de los diseños que trajeron, si no le importa?

- Para nada Messie. Para eso eran en si desde un principio. – Le dijo, mientras se sentaba a su escritorio a revisar el resto de sus papeles.

- Merci beaucoup (Muchas gracias). Y si, se me olvidaba eso. – Le respondió el de forma alegre. Pero al parecer, Sapphire no comprendía una cosa.

- Un momento… ¿A esa buscona no te dejo que le hables de forma informal, pero cuando te di permiso de hacer lo mismo con ella? – Cuando ella pregunto esto, Ruby puso una fría mirada hacía ella, haciendo que se acordara que tenía que estar tranquila. – Digo… ¿Cuándo es que te pidió que hicieras eso? – Pregunto ahora ella, pero con un tono un poco más sumisa.

- Fue cuando tú estabas peleando en el piso contra ella.

- ¿Ha?... Creo que tienes razón Ruby. Pero no tienes que ser siempre tan malo conmigo. – Le dijo ella toda triste.

- ¿Y ahora a que viene eso? Si tú eres la que se molesta tan rápido. – Pero en cuanto le dijo esto a ella, Sapphire empezó a llorar.

Tratando de evitarla verla llorar, Ruby fue a vestirse con los atuendos que le habían dejado en el perchero. Tomo de los trajes que estaba de talla grande, una camisa de mangas cortas, que era de un color rojo oscuro. Se puso encima de eso un chaleco negro que estaba justo a su medida, y empezó a ponerse unos pantalones negros, que estaban igual de largos que la camisa. Pero cuando él empezaba a abotonarse la camisa, Sapphire parecía estar sintiéndose algo desilusionada de ya no verlo como estaba.

Pero en la recepción del edificio, Lilly aparte de sostener los papeles de contrato para Ruby, también estaba buscando las pertenencias de él y también el de localizar a un ayudante para que le suba las cosas. Solo que cuando estaba buscando a alguien en la entrada, una chica cabello largo y café, con una tes blanca, y de brillantes ojos cafés claros, entro por la puerta principal, siendo acompañada por una pequeña Eevee quien estaba apegada a aquella extraña.

- Oh, Lilly. Que bueno es verte de nuevo querida. – Grito desde donde estaba ella, saludando de forma alegre a la asistente de Mont-Grial y dándole una tierna sonrisa.

- Attendre. Etes-vous? (Un momento. ¿Es usted?). – Lilly parecía estar sorprendida de ver a aquella chica.

- Si Lilly. A pasado mucho tiempo sin vernos de nuevo.