Capítulo 2
Cada animatron era una situación completamente diferente, algunos se podían reparar en minutos y otros en minutos no pero si horas, pero muy a pesar de que hubiera ciertas complicaciones, repararlos no era imposible. Hacerlo directamente a la noche era verdaderamente imposible si tanto ellos como los nuevos intentaban matarte, por lo que decidieron hacerlo durante el día.
Karan pudo notar como su hermana, a medida que compraba los materiales para reparar a los viejos animatrones parecía bastante segura de su plan, o bien, tramaba algo que él no sabía, la conocía muy bien. Sea cual fuese su plan, la apoyaría con tal de encontrar al desgraciado que les arruino la vida.
Freddy el oso, bueno, su exoesqueleto robótico no tenía daños, salvo por algunas partes oxidadas y su superficie con huecos que serían fácil de rellenar, Foxy tenía prácticamente de la cintura para abajo su exoesqueleto al descubierto, su dentadura estaba rota al igual que la mano en donde debía estar su garfio. Su superficie, al igual que la del oso, tenía enormes huecos, más que nada en la parte de la cabeza.
Bonnie y Chica eran los más complicados de reparar por lo visto, el conejo le faltaba el brazo izquierdo entero del exoesqueleto y superficie, la cara, prácticamente no tenía más que la dentadura de la parte inferior y los ojos y la superficie del pie y mano derecha. Por su parte, Chica, faltaban ambas manos, su mandíbula estaba desencajada y abierta, con agujeros mínimos en la superficie como Bonnie.
— ¿Kanira que es eso?—pregunto Karan viendo que su hermana parecía trabajar en cuatro pares de artefactos extraños y curiosos.
—Trabajo en cerebros positrónicos y chips de voz para los animatrones—respondió Kanira.
— ¿Cerebro posi que?—inquirió su hermano confundido.
—Positrónico, es un artefacto tecnológico que opera como una unidad central de procesamiento para los androides y de cierta forma les da conciencia humana—explico—Es un cerebro humano pero artificial…como el nuestro.
—Ya veo…y creo que ya sé dónde va tu plan—sonrió Karan.
"Un robot o androide a base de cuerpo humano es un proceso demasiado largo, complicado y hay que tener mucha paciencia, hay que tener en cuenta dos órganos en específico: el corazón y el cerebro. Tanto en el ser humano como en un androide estos dos órganos están conectados y ninguno puede funcionar sin ninguno de estos dos elementos.
Para el cerebro se le inserta lo que conocemos como Cerebro Positrónico; que les toda conciencia humana, manteniendo sus recuerdos y memorias, y para el cerebro se utiliza un reactor conocido como Electroimán conectado al cerebro positrónico. Este procedimiento es el más complicado de todos, las venas y arterias se deben cambiar por cables y los huesos por un exoesqueleto robótico metálico y finalmente, se hace la superficie."
—Empezaremos reparando a Foxy y Freddy—dijo Kanira mirando a su hermano—Luego nos encargaremos de Bonnie y Chica.
—Entendido— dijo Karan.
Kanira además compro herramientas, puesto que las de la bodega estaban bastante rotas y oxidadas por lo que no servían en lo absoluto para reparar las averías de los animatrones. Además, para extrañeza de Karan, compro como tela para peluches y plumas amarillas, al parecer además de repararlos iba a darles un toque más realista.
Una vez que terminaron las compras, colocaron todo en una bolsa y se dirigieron a la pizzería, lo que tenían que hacer ahora era distraer la atención de los empleados y el gerente para meter todo dentro de la bodega y empezar. Con disimulo entraron como si nada sentándose en una mesa, y con sumo cuidado, el hermano mellizo mayor saco una rata y la dejo libre, una rata que encontró en el camino.
Kanira conto con los dedos, tres…dos…uno, y el primer grito se escuchó, tanto el gerente como los empleados intentaban atraparla y los mellizos aprovecharon esa distracción para pasar sin ser vistos. Se encaminaron hasta la bóveda y al llegar, la abrieron, los cuatro animatrones se encontraban allí, sin mover ni un solo musculo robótico.
Tal y como lo acordaron comenzaron con Freddy y Foxy, desarmaron la parte externa del oso y el zorro dejando solo el exoesqueleto, Karan reparaba los daños mínimos del exoesqueleto mientras que Kanira la superficie metálica. Al terminar de reparar el exoesqueleto, Karan coloco el cerebro positrónico en la cabeza y el chip de voz y en unas dos horas, estaban mejorados.
Ahora lucían como un zorro y un oso de verdad, pero Foxy lucia más peligroso y salvaje con su garfio bien filoso y pulido, y su dentadura bien blanca y filosa, el toque final, el parche en uno de los ojos. Bien, los más fáciles ya habían sido reparados, ahora solo quedaban los más difíciles: Chica y Bonnie.
Para reparar a Bonnie y Chica lamentablemente tenían que trabajar los dos juntos con uno y después con el otro, pues era un trabajo realmente duro. Repararlos les llevo un poco más de dos horas, exactamente cinco horas, pero aun así, el esfuerzo iba a valer la pena. Dieron las diez de la noche, faltaban dos horas para que los mellizos entraran a su trabajo y un tiempo debían descansar por muy corto que fuera.
—Parece que ya están hermano—sonrió Kanira
—Sí, eso parece—añadió Karan.
Karan observaba con disimulo a su hermana melliza y había notado que en la reparación tuvo extremo cuidado con cada pieza que reparaba del conejo Bonnie, primero que nada llevo una mano hacia su cara y la acaricio mientras sonreía. Esa fue la primera cosa rara que noto, la segunda, fue que cada vez que reparaba algo lo revisaba como tres veces de que estuviera bien reparada y la tercera cosa fue la más rara de todas: al estar terminado le acaricio las orejas y se relamía los labios.
Obviamente que Karan fingió no ver nada, aunque el comportamiento de su hermana melliza menor en verdad le resulto bastante extraño, aunque, recordaba que el animatron Bonnie siempre fue su favorito de niña, así que por un lado no le sorprendía que tuviera extremo cuidado pero ya lo de la mejilla y los labios era algo por lo que preocuparse. Se marcharon del local en sigilo, ninguno de los dos se percató que, apenas desaparecieron, los ojos de los cuatro animatrones originales se encendieron tornándose rojos intenso, Bonnie movió las orejas al igual que Foxy y Freddy, mientras que Chica, mordía lentamente.
"Una caricia y un sentimiento no los puedes olvidar jamás, así como yo jamás olvidare a esa pequeña niña que me dio a conocer el sentimiento de amor, recuerdo que ella solía pedir permiso al dueño de tocarnos, ganándose la negación en un principio y la aceptación al fina. Sentí como sus manos eran suaves, suaves como el algodón, me gustaba, pero como todo lo bueno que empieza tarde o temprano tiene que acabar.
Desapareció junto con su familia después de la mordida, no la vi más, no la sentí más, hasta que, repentinamente, siento unas manos sobre mí, no sé cómo explicarlo, pero esas manos parecían tener extremos cuidad sobre mí, y esas caricias…me resultaban extrañamente familiar
— ¡Bonnie!—grito alguien mi nombre.
— ¿Eh? ¿Dónde…estoy?—inquirí para segundos después asombrarme yo mismo de mi propia voz— ¿Qué…que esto? ¿Puedo…puedo hablar?
—Todos podemos—respondió a mi pregunta Foxy.
— ¿Cómo es…posible?—cuestione sorprendido y asustado, mas asustado que sorprendido.
—No solo eso…estamos reparados…todos y completitos—prosiguió en hablar Chica.
— ¿Quién sería tan tarado como para repararnos?—pensó Freddy.
Mientras los tres discutían yo me puse a pensar de verdad y fue entonces cuando recordé las caricias, a mi parecer eran solo un sueño, pero a decir verdad se sintieron tan reales. Yo me pregunta… ¿Quién entro a la bóveda y nos arregló a mí y al resto de mis compañeros?
—Es hora chicos—hablo Freddy escuchando las puertas del local abrirse.
—Regresaron—musite viendo a los dos guardias idénticos nuevamente.
¿Habrán sido ellos?"
Noche 2. 12:00 a.m.
Karan se instaló en las cámaras de inmediato, las reviso, tanto los nuevos como los viejos animatrones seguían en su lugar tal y como los dejaron, Kanira tomo su radio y se dirigió a la bodega a paso lento mientras era observada por su hermano a través de los monitores. Un estruendo hizo subir el nivel de alerta de joven, los nuevos animatrones aún seguían en su lugar, luego vio la cámara del exterior de la bodega, a la cual su hermana ya había llegado y estaba a punto de abrir la puerta.
Se dedicó a revisar las cámaras del interior de la bodega, y de ahí es donde provenía el ruido, rápidamente busco su radio transmisor para advertirle a su hermana pero lo encontró tarde. Cuando apenas le hablo, ella ya estaba o mejor dicho, ya había abierto la puerta.
— ¡Kanira ten cuidado!—advirtió Karan.
— ¿Cuidado? ¿Cuidado con…?—se paralizo al entrar y prender las luces—Mierda.
—Ten cuidado, son mejores y se esconden mejor que los nuevos—fue lo único que atino a decir él al ver a través del monitor que la bodega estaba VACIA.
Kanira recorría la mirada cada lugar de la bóveda en busca de alguna señal de los animatrones originales, sin percatarse, de que alguien la vigilaba a ella desde el interior de uno de los ductos de ventilación. El conejo Bonnie no dejaba de observarla, sospechaba de ella, puesto que el gerente y los empleados ni se molestaban en venir hasta aquí solo por ellos.
"Sacando al gerente y a los empleados del local, solo esa chica humana y su hermano idéntico eran los únicos que tenían acceso aquí, pero solo durante las noches, sin embargo, esta era su segunda noche apenas y la primera no hicieron nada lo que lo puso a pensar: ¿Acaso nos habían reparado a mitad del día? Si ese era el caso nuevas preguntas se formularon en su cabeza.
¿Cómo lograron burlar a los empleados y el gerente? ¿Cómo supieron llegar hasta ellos? ¿Cómo y por qué razón lo hicieron? ¿Por qué solo nosotros y los nuevos con los que habían sido reemplazados no?
Ahora que lo pensaba… ¿Desde cuándo le importaba eso? ¿Desde cuándo pensaba? ¿Desde cuándo tenía como…conciencia humana? Ya empezaba a dolerle la cabeza por tanta preguntas formuladas dentro de esta, miro a sus compañeros, Foxy y Chica estaba escondidos en el techo trepados mientras que Freddy en una pared oculta.
Los nuevos animatrones no habían sido mejorados por así decirlo, llevándose la mano hacia su cabeza que ahora curiosamente parecía tener pelo y un… ¿Peinado? Okey, esto sí que ya es demasiado raro fue lo que pensó Bonnie, así que dejaría de pensar y se limitaría a asesinar y nada más. Según lo que había escuchado, los nuevos animatrones Bonnie 2.0, Chica 2.0, Freddy 2.0 y Foxy 2.0 aún no habían "despertado" por así decirlo, el globero tampoco y la caja de música parecían tenerla controlada todavía.
—Empiecen a moverse—escuche una voz en mi cabeza, no me cabía la menor duda que se trataba de nuestro jefe y creador…Golden Freddy—Mátenlos.
Observe por última vez a la chica, a decir verdad su rostro era bello, no sé porque razón me daría pena manchar ese lindo y delicado rostro con sangre, pero, no se podía evitar, estaba atado a esta maldición y debía obedecer a mi "amo" y señor a toda costa. Retrocedí, pues el ducto por donde la espiaba se encontraba en el suelo y me pareció mejor hacerlo desde un punto más alto, en mi camino me encontré con la nueva Bonnie, que bajo ha caído mi imagen, parece una mujer.
Llegue hasta la ventanilla del ducto de la bodega que daba con el techo, sin embargo, antes de poder abrir la ventana y atacarla emití un ruido creo que bastante sonoro, y al parecer ella lo escucho porque cuando salí para atraparla, había desaparecido. Lo raro fue lo siguiente, por alguna extraña razón, yo sentía que se encontraba cerca, más cerca de lo que me podía imaginar.
"¿Dónde se habrá metido? Esa chica…" pensé.
