Un corazón enfermo y un corazón roto.
Cuando cumplieron 5 meses de novios salieron a celebrar con una cita, la cual fue planeada por Makoto, primero fueron al centro comercial, luego de compras, había una feria así que aprovecharon para divertirse más; y para cerrar el hermoso día sería con una cena en un restaurante súper romántico, así es, Makoto se esforzó y dio lo mejor para hacer feliz a su adorado delfín. Por otra parte Haru siempre terminaba sonrojándose y sintiéndose como una princesa de un cuento de hadas.
La velada fue realmente hermosa como siempre lo eran al lado de Makoto, al terminar de cenar los dos hermosos nadadores se dirigían hacia sus casas, caminaban tomados de la mano, puesto que ya era muy tarde nadie más los vería. De repente Haru cayó al suelo mientras se apretaba el pecho.
Makoto: Haru ¿Qué tienes? ¿Qué te pasa?
Haru: Duele, duele muc… - de un momento a otro se desmayo.
Makoto: Haru!
Seis horas más tarde ya en el hospital, Makoto se encontraba con sus amigos, todos estaban desesperados y en cuanto vieron salir al doctor de la habitación fueron velozmente a preguntarle sobre el estado de Haru.
Makoto: ¿Disculpe nos podría decir cómo se encuentra Haru? – Pregunto preocupado.
Doctor: ¿Son parientes suyos?
Gou: Somos sus amigos, sus padres viven en otro estado así que por mientras solo nosotros estamos con él.
Doctor: Ya veo….
El doctor les explico que lo que realmente había pasado es que Haru había sufrido un infarto, no se explicaba porque, pero su corazón estaba destrozado y lo único que podían hacer al respecto era un trasplante de corazón, también les explico que la espera para conseguir un donante era muy larga y que posiblemente sería imposible conseguir un corazón para su amigo, además les comento que debido a la gravedad del estado de Haru este mismo tendría que quedarse hospitalizado. Makoto al escuchar estas palabras quedo totalmente devastado.
Después de saber lo anterior pasaron 2 meses, todos sus amigos sabían la situación en la que se encontraba Haru, así que todos iban a visitarlo seguido, pero Haruka solo se ponía realmente feliz solo cuando cierto pelirrojo lo visitaba y Makoto era consciente de ello.
Pronto llegó el tercer mes en que Haru fue hospitalizado y por ende era el octavo mes de noviazgo, Makoto se arreglo como nunca, quería mostrarle su mejor cara a su amado delfín. Se puso unos jeans negros ajustados, una playera verde igual ceñida a su torneado cuerpo, unos tenis del mismo color, una chaqueta de piel negra, por último se peino, perfumo y adorno su hermoso rostro con una sonrisa. En sí parecía una verdadera celebridad. Se despidió de sus padres y se dispuso a ir al hospital. Camino a su destino compro una hermosa rosa roja "seguro le alegrara el día" pensó.
Al llegar al hospital varias enfermeras, enfermeros, doctores y casi todos los presentes quedaron deslumbrados ante la belleza de aquel ángel oji verde. Llego a un centro de enfermeras las cuales quedaron embobadas y el les regalo una sonrisa que les arranco un suspiro.
Makoto: Disculpen, ¿podría pasar a ver el paciente del 501?
Enfermeras: Claro que si, ahorita tiene una visita, pero igual puedes pasar, solo intenten no hacer que se esfuerce mucho.
Makoto: Gracias – sonrió nuevamente y se dirigió hacia la habitación de su amado – "seguro se llevara una sorpresa" – Pensó.
Cuando por fin llegó a su destino se puso muy nervioso, como si fuera a su primera cita, entonces se comenzó a arreglar el cabello en el reflejo del cristal de la puerta cuando iba a entrar escucho algo que lo dejo congelado…
Rin: No lo puedo aceptar Haru, yo te amo, siempre te he amado.
Haru: Rin, pero yo…
Rin: Deja a Makoto, es momento que seamos felices, yo se que tú me amas – Lo interrumpió.
Haru: Yo igual te amo Rin, pero no quiero lastimar a Makoto.
Rin: Haru, sabes que realmente no te quede mucho tiempo – Dicho esto su mirada se entristeció – por eso deberíamos aprovechar el tiempo que nos quede juntos – al decir esto Rin finalmente se quebró y comenzó a llorar.
Haru: Está bien, pero déjame hablar primero con Makoto – Haru abrazo a Rin y este aprovecho para robarle un beso al delfín.
Ellos dos estaban tan distraídos que no se percataron que alguien había entrado a la habitación y los estaba observando. Así fue como a Makoto Tachibana le terminaron de romper su corazón. Se dio media vuelta dejo caer la rosa y se fue, agacho su mirada y se fue a su casa escondiendo las lagrimas.
