Las horas en aquella fiesta no pasaban en vano, o por lo menos no para Ron y Hermione. La verdad es que ese trago se había convertido en varios y se puede decir que se encontraban realmente alegres, comenzada la noche estuvieron un buen rato junto con Harry hasta que este decidió que iría a dormir, los chicos expresaron que era un aburrido pero su amigo sólo se limitó a sonreír ya que sabía el estado en el que se encontraban.

La música retumbaba en la sala común de Gryffindor, por suerte solo se escuchaba ahí porque los Gemelos con anterioridad tuvieron la excelente idea de poner el hechizo silenciador para que nadie por fuera de esa instancia pudiera escuchar su celebración. Entretanto a esta alturas de la fiesta Ron y Hermione seguían sentados en un rincón hablando y riendo como nunca, efectos del alcohol.

Ahogado en risas el pelirrojo hablaba - ¿Y recuerdas cuando le pegaste al Hurón de Malfoy? Sin duda ese momento nunca lo olvidaré.

Ella se puso un poco roja mientras se reía y asentía – Fue un buen golpe, aunque me quedó doliendo la mano por dos días – Dijo ella mientras ponía una mueca.

Conforme pasaba en rato los Gemelos le subían mas el volumen a la música y cada vez era menos posible hablar – ¿Y recuerdas cuando…?-pero la chica no lo escuchaba.

-¡¿Qué?! ¡No te puedo escuchar!

El chico se hartó de esto y la tomó de la mano para que ambos salieran por el retrato de la dama gorda, la cual se encontraba durmiendo pero no sin antes escuchar un comentario por parte de sus queridos hermanos.

-¿A dónde van tórtolos? – Soltó Fred.

-Si querían estar solos nada más tenían que decirlo – Dijo George mientras soltaba una risa junto con su gemelo.

Ron solo les echó una mirada desafiante y luego salieron hasta el pasillo y empezaron a caminar. Era muy tarde como para que un profesor o algún prefecto estuvieran por ahí así no se preocuparon por ser vistos. Avanzaron en silencio hasta que llegaron a la Torre de Astronomía, ambos se asomaron en el balcón y posaron su mirada en la luz de la luna mientras eran acariciados por la brisa de la noche.

Se encontraban bajo los efectos del alcohol pero aún estaban conscientes de lo que hacían y en un momento apartaron su mirada del paisaje para posarla en los ojos del otro. Azul y café se encontraron, pero fue ella quien decidió hablar primero.

-Ron, no sé qué me pasa últimamente, pero lo del beso de esta mañana…- pero no pudo terminar porque inesperadamente los labios del chico se habían posado sobre los de ella, al principio estaba tan sorprendida que no sabía cómo actuar pero luego le siguió el ritmo y le correspondió.

Fue él quien se separó y la miró con la intención de decirle algo – Lo siento, es que desde hace un tiempo me siento raro contigo y necesitaba confirmar si se debía a eso. Con esto no te estoy obligando a nada, sólo quería aclararme, lamento ser un atrevido así que adi…- pero cuando se estaba dando la vuelta para irse la chica lo tomó de la mano y lo giró hacia ella para plantarle otro beso en los labios más largo que el anterior.

Esta vez ella posó sus manos alrededor del chico y él puso las suyas en la cintura de ella para acercarse más. El beso fue más intenso, ambos iban a un mismo ritmo, se notaba que en ese gesto habían muchos sentimientos de por medio. Luego de un rato se separaron para mirarse un poco apenados, fue ella quien habló.

-Wow, eso me gustó.

-Estuvo genial.

-Ehm Ron. Aquí hace frío ¿Te parece ir a otro lado?

-Busquemos un lugar que no sea la sala común, todo es un caos allá.

-Y que lo digas.

Bajaron de la Torre de Astronomía para empezar a caminar por los pasillos, ninguno decía nada porque estaban procesando lo que acababa de pasar y sin mencionar lo exaltados que estaban en esos momentos. Al llegar por un pasillo no se habían dado cuenta que de un momento a otro apareció una puerta muy conocida por ellos.

-La sala de los Menesteres – dijeron a unísono.

Ambos entraron esperando encontrar unos sillones y una chimenea para hablar un rato, pero encontraron no sólo eso, sino también una cama matrimonial, se sonrojaron un poco al ver esto pero sin decir nada pasaron hasta los muebles donde tomaron asiento, ninguno sabía que decir y solo se miraban.

-Entonces ¿Tienes idea de lo que pasó allá arriba? – Dijo ella.

-No lo sé, pero me gustó – respondió él.

-Igual a mí.

-¿Te importaría repetirlo? – Dijo el pelirrojo con una sonrisa pícara.

-Sería maravilloso.

Y seguido de esto juntaron sus labios por tercera vez esa noche, esta vez fueron poco a poco mientras exploraban sus bocas. Ella rodeó su cuello con los brazos y él la tomó de la cintura acercándola más. La lengua de él empezó a explorar la boca de ella, ese era otro nivel, cuando menos lo esperaron ya se encontraban casi recostados en el sofá pero si despegar sus labios del otro hasta que se dieron cuenta en la posición en la que estaban y lo que significaba, el nerviosismo volvió y fue él quien con voz ronca decidió hablar.

-Hermione ¿sabes lo que estamos haciendo verdad?

Ella asintió un poco temerosa y él volvió a preguntar - ¿Estás segura de querer continuar? Puedo parar si quieres e irnos a…- pero se vio interrumpido cuando ella le robó un beso y luego le dijo.

-Confío en ti Ron, sólo sigue.

Se sonrieron y él le robó un beso para luego levantarse del sofá y dirigirse hasta la cama, ambos cayeron ahí y juntaron sus labios otra vez intensamente mientras con sus manos recorrían el cuerpo del otro. Ron aún tenía temor siquiera de tocarla así que ella tomó la iniciativa y le quitó la camiseta mostrando su bien formado torso, él estaba un poco sorprendido así que optó por levantar también la de ella y de esta forma apreciar el comienzo de sus pechos que yacían debajo de su brassier color blanco. El pelirrojo posó sus labios en el cuello de la chica mientras ella posaba sus manos en el cabello de él.

Ron iba plantando besos desde el cuello, pasando por los pechos, bajando por su ombligo hasta que llegó a sus jeans, ahí los desabrochó y bajó, dejando mostrar sus bragas color rosa al igual que sus bien formadas piernas las cuales nunca había apreciado por las largas faldas del colegio. Hermione optó por quitarle el cinturón, desabrochar sus pantalones y en un solo movimientos bajarlos dejándolo sólo con unos bóxers a través de los cuales podía notar un bulto. Se sonrojó ante esto a igual que él, pudo notar como Ron se volvía a poner rígido y nervioso así que optó por desabrochar ella misma su brassier quedando ambos con sólo una pieza de ropa.

El pelirrojo no procesaba mucho en ese momento pero accionó a tiempo porque posó sus labios otra vez en los de ella sin temor alguno, con sus manos acariciaba los pechos de ella, cuando estaban lo suficientemente excitados él bajó sus manos hasta sus muslos para tocarlos y luego poco a poco ir bajando las bragas de ella, pudo notar lo rígida que se puso así que acción siguiente bajó sus propios bóxers quedando los dos sin nada de ropa. Es como si se les olvidará como hacer cualquier cosa menos mirarse a los ojos. Volvieron a unir sus labios mientras Ron se acomodaba encima de Hermione, ella abría un poco las piernas aún asustada, él empezó a depositar besos en todas partes de su cara para aliviarla un poco hasta que una vez más sus labios capturaron los de ella y seguido de esto empezó a moverse dentro de ella. La chica gemía del ligero dolor que sentía pero que poco a poco se hizo placentero. Al principio fue algo torpe pero conforme aumentaban el movimiento del vaivén les agradaba más como se sentía. Juntos llegaron al orgasmo y tras un último beso Ron salió de Hermione y se recostó a su lado. Ninguno dijo nada, ya que esas miradas decían más que mil palabras. Él pasó su brazo alrededor del cuerpo de ella abrazándola y de esta forma se quedaron profundamente dormidos.

Fue Hermione quien a la mañana siguiente empezó a removerse en la cama con un ligero dolor de cabeza, pero se sintió inmóvil ya que estaba aprisionada por un brazo que correspondía a su amigo el cual recién se despertaba también.

Se frotaron los ojos sentándose en la cama, ambos se tapaban con las sábanas porque sabían que estaban desnudos. Posaron sus ojos en el otro con cierto miedo y preocupación, obviamente recordaban cada detalle de la noche anterior pero era hora de enfrentarse a la realidad. Temerosos de hablar soltaron al mismo tiempo sin apartar la vista.

-¿Qué hemos hecho?

N/A: Hola! No me vayan a matar por dejarlo así, es que quería darle suspenso y emoción a todo el asunto. ¿Qué les pareció? Por favor dejen comentarios, trataré de actualizar constantemente pero como les dije no prometo nada porque está la universidad de por medio. Un beso, cuídense.