2. El increíble Hulk

Ya habían pasado dos semanas del regreso de Bruce Banner a Nueva York. Tras mucha insistencia por parte de Stark, Banner no regresó a Calcuta, se instaló en la mansión, siendo así el único que estaba ahí todo el tiempo.

Pese a su come-come personal a cerca de su propia existencia y lo mal que se llevaba con el otro tío, ahora no pensaba en eso. Lo que pasaba por la cabeza de Banner tenía nombre y apellidos: Elizabeth Ross, más conocida como Betty, la dulce Betty. Una mujer criada por su padre como si fuera un chico, una científica que lo quería a pesar de su condición y él lo sabía mejor que nadie, pero quería protegerla, y la mejor manera de protegerla era estar lejos de ella.

En un rincón de Nueva York Betty Ross estaba sentada en el sofá de su apartamento acariciando a su gato y pensando en él. Ella sabía que estaba en la ciudad, no le hacía falta prender el televisor para saberlo. Pero él no había ido a verla, no la buscó, eso la inquietaba bastante. Pero ella de repente se levantó y encerró al gato en la cocina, como solía hacer siempre que tenía que salir durante largo rato. Se metió en su cochecito y se dirigió a la mansión de Los Vengadores. No es que la mansión estuviera a la vista de todo bicho pensante pero alguien había dejado unas señales de cómo llegar en su correo. Por supuesto, obra de Stark, quién si no.

Condujo algo salvaje, siempre tuvo esa manera de conducir, herencia de la niñez que le había dado Thadeus Ross. Una vez llegó tocó el timbre y dio su nombre, ella se sorprendió por la facilidad en la que entró, supuso que el señor que le había mandado las indicaciones también habría avisado de la posible llegada de la científica.

Una vez dentro le indicaron como llegar a la habitación de Bruce, tocó la puerta, pero no estaba. Así que decidió buscarlo empezando por el jardín. La búsqueda no duró mucho ya que efectivamente Bruce estaba en el jardín observando una fuente.

-Es hermosa –dijo la científica –me refiero a la fuente.

Él se giró y la miró, efectivamente, ese comentario provenía de la mujer de sus sueños, de Betty. La miró con cariño y añoranza y la abrazó. En ese momento Betty le juró a Bruce que si pensaba en volver a huir ella iría detrás, juró por su alma que nunca se separaría de ella.


-Esto es muy raro –le comentaba Clint a Thor mientras observaba a Bruce en plena reunión con Nick Furia y el resto de los agentes de SHIELD, un asunto que también inmiscuía a los héroes, pero como siempre, Clint no prestaba mucha atención, más bien estaba observando a Banner, el niño bueno, el que siempre estaba atento a todo, parecía pensando en las musarañas.

-¿Qué te parece tan extraño?

-¡Quieres hacer el favor de mirarlo, Thor! –exclama en un susurro.

-Ya lo veo ¿y?

-Como que ¿y? ¡Es Banner! Y está catalogando musarañas

-Catalogando musa ¿que?

-Las musarañas

-No lo entiendo

-¡Bah! ¡Olvídalo!

-Yo creo que está enamorado.

-Eso ya lo sabemos correcaminos –ironizó Barton –pero hoy está diferente.

-A lo mejor su amada y él se han rencontrado.

-Thor, puede que tengas razón, tiene cara de haber tenido marcha.

-¡Os queréis callar ya vosotros dos! –era un ronco susurro de Stark –Al final terminaré yo poniendo orden ¡esto es inadmisible! El que yo ponga orden quiero decir…

-Estamos hablando a cerca de la novia de Banner –dice Clint para atraer el lado cotilla de Stark.

-¿Ross? ¿Betty Ross? No me digas que ya ha recibido el correo

-…

-…

-Le envié un correo con las indicaciones de cómo llegar a la mansión –Aclara Tony ante los atónitos ojos de Thor y Barton -¡No me miréis así! Los muchachos necesitaban un empujoncito, y a mi Pepper le preocupaba bastante Bruce, así que insistió, y tenía dos opciones, o empujar a los tortolitos o enfrentarme a mi mujer, y tengo por norma no enfrentarme a mi mujer.

-No es tu mujer Stark, es tu pareja, te recuerdo que no estáis casados

-Pese a que sólo llevamos un año de noviazgo he de decirte que llevo diez años colado por la mujer sin la cual no sé ni atarme los cordones de los zapatos, así que si me sale de los cojones digo que es mi mujer aunque no haya pasado por la jodida vicaría.-comenta Stark mosqueado con Ojo de Halcón. -¿¡Estamos!?

-Tony te vas a quedar ronco como sigas gritando en susurros –dice Thor pensativo.

-Haced el favor de callaros –esta vez era la voz de Steve –Como cabreéis a Furia yo no quiero saber nada.

-Es a cerca de la novia de Banner, Betty –aclara Thor

-¿Y eso a que viene?

-¿No ves que Banner está en la Luna?-dice Barton como si fuera la mayor de las evidencias en el mundo.

Steve puso los ojos en blanco – ¿Y a Tony que cable le habéis cortado?

-No lo sé, él ha hablado de Pepper como su mujer y Clint le ha saltado con que no están casados

-Entonces no puede decir que es su mujer

-¡Rogers!

-A ver atajo de chorlitos –esta vez era Natasha –no vengáis con el cuento de Betty que ya lo he oído todo, no os quiero volver a escuchar en toda la reunión ¿entendido?

Los cuatro hombres asintieron con los labios sellados.

Una vez salieron todos de la base de SHIELD respiraron con tranquilidad, la reunión había sido un auténtico peñazo.

-Sois incorregibles –murmura Natasha –no se os puede sacar de la mansión.

-HA EMPEZADO BARTON- dicen a la vez Thor, Tony y Steve.

-No sé por qué no me sorprende –dice cansada.

-Chicos, hoy no vuelvo con vosotros a la mansión-esta vez era Banner. Sus compañeros lo miraron con intriga y con ganas de saber el porqué de su empanamiento mental durante la reunión.

-Hola

-Os lo dije- dice Barton triunfal al escuchar el saludo de Betty.

-Voy a robaros a Banner durante un rato… puede que ni os lo deje para dormir.

-No hay problema bella dama.-Thor es el único capaz de reaccionar ante el comentario de Betty.

Bruce rodeó la cadera de la científica de ojos azules –Chicos, esta es mi Betty –dice simplemente mirando a la mujer como si no hubiera nada más en este mundo.

-Señorita Ross –saluda Stark –no tarde en venir a verme, tengo un puesto de trabajo que ofrecerle… no es que Banner sea mal científico, pero dos cabezas siempre piensan mejor que una.

-Será un placer señor Stark –dice ella con una sonrisa y mira a Banner.


Banner, sin más preámbulos sube al coche de Betty. Ella le había dicho que tenía una sorpresa preparada para él y que por mucho que él insistiese no iba a soplarle ninguna pista.

-Son de lo que no hay –comenta Bruce en referencia a los vengadores mientras Betty conduce, e él también le gusta conducir pero prefiere que conduzca Betty –Pero son mis amigos. Tony me está ayudando mucho con el otro tío, pese a ser un hombre con un ego desmesurado tiene un corazón de oro. Luego está Thor, el tipo del martillo, es muy bruto pero en el fondo es un trozo de pan, Rogers intenta tener siempre la cabeza fría y liderar el grupo con sensatez, pero a veces también cae en el lado oscuro, después Clint, pese a que parece serio, es el peor del grupo, siempre está chinchando y le encanta bromear.

-Y supongo que Natasha es la mamá pata –dice Betty divertida.

-Pues en realidad si, siempre pone algo de sensatez y orden en nuestro propio caos

Betty mira a Bruce feliz, desde su problema con el otro tío, él no había podido contar con nadie a parte de Betty, se había quedado solo, y ahora había encontrado amigos, buenos amigos. –Me encanta verte así –comenta ella –Desde que Hulk es parte de ti nunca te había visto como cuando te encontré en la Mansión, me alegra que tengas unos amigos como ellos… aunque Stark de vez en cuando intente sacar a mi amiguito.

-Betty, cuando tu volviste a mi vida, yo volví a sonreír –los grandes ojos de Banner se clavaron en Betty –tu eres la única culpable de que yo sonría, tu y sólo tu, eres la única con la que puedo ser yo, la única que frena al monstruo

-¡Oye! No te metas con Hulk, lo que le pasa a mi verde amigo es que no lo entiende nadie, me recuerda al pobre Calimero.

-Betty… ¿te tragas los dibujos para niños? –pregunta Banner extrañado

-Oye, te recuerdo que cuando iba a la universidad llevaba la carpeta de Calimero.

Los dos rieron sin parar, ni siquiera se habían dado cuenta de que ya estaban en el garaje y que ya podían bajar y subir al apartamento de Betty.

Cuando dejaron de reírse él la miró y poco a poco juntaron sus labios en un tierno besito.

-Te quiero grandullón.

Salieron del coche y subieron al apartamento. Había un camino de pétalos de rosa desde la entrada a la habitación. Bruce sonrió, pero luego la miró preocupado.

-¿Otro intento?

-Cariño, si no es hoy será dentro de un mes, pero hay que intentarlo

-¿Y si te hago daño? ¿Y si no me puedo controlar?

-Relájate, he hecho todo lo posible para crear un clima relajante, pero, repito, si hoy no puede ser será otro día, solo inténtalo. –Lo besó.


-Esto si que es raro –al día siguiente Barton observaba a Bruce llegar a la Mansión con cafés para todos y con una sonrisa de oreja a oreja.

-No empieces ya Clint, que aún es pronto –lo reprendió Natasha que todavía no había visto a Banner.

-Buenos días a todos, Clint ¿te has cortado el pelo? Nat, eres un encanto. ¿Os he dicho ya que hacéis una pareja encantadora?

Tanto el Ojo de Halcón como la Viuda Negra se quedaron mirándose incrédulos.

-…

-…

-Ya me lo imaginaba –comenta Thor al ver la reacción de sus dos compañeros –el que calla otorga.

-Thor –mirada fría de Natasha –si quieres conservar a tu pajarito será mejor que cierres el pico.

-¿pajarito?

-¡Por fin lo has hecho!-no hace falta decir que esa frase provenía de la boca de Stark –tienes cara de haber echado un…

-El mejor de mi vida.

-No me lo creo –tercia Clint encontrando una vía para apartarse de la embarazosa conversación anterior.

En ese momento Bruce se transformó y se sentó en el suelo. Cogió a Clint como si fuera una figurita de juguete y lo miró.

-¿TÚ POR QUÉ NO CREER A BANNER? BANNER POR FIN CONSEGUIR TRAS-TRAS CON BETTY Y ESTAR CONTENTO, TU DEBER DEJAR A BANNER.

-Capito – Hulk dejó a Barton en el suelo

-BUEN CHICO

-Eso lo tenías ganado. –dice Natasha divertida.

-¿Bruce? ¿Bruce estás ahí? –era la voz de Betty –Te he traído el móvil –los pasos de Betty se dirigían al grandísimo recibidor, que era en donde estaban todos.

-HOLA BETTY –saluda Hulk

-¿Qué ha pasado?

-Nada, Clint hizo de las suyas y Hulk le ha enseñado lo que les pasa a los niños que juegan con fuego –le aclara Natasha.

-¿BETTY NO SE ALEGRA DE VER A HULK? –le pregunta el gigante verde a la científica.

-¡Claro que me alegro de verte! De hecho, me alegra que hoy estés pacífico –se acerca a él y se abraza a la enorme pierna verde.

-BETTY QUERER MUCHO A HULK Y HULK QUERER MUCHO A BETTY.

-Bueno señores, escampemos, que no me apetece verle el culo a Banner cuando el gigantón se vaya a dormir.


Hola! De nuevo estoy aquí! Muchas gracias a los dos reviews ;)

Como dije este capítulo es más largo, pero no el más largo de todos porque el próximo es aún más largo jejeje

Saludos a todos y ya saben! Espero sus reviews, atentamente Cris ;)