HOLAAAAAA! ME ENCANTO QUE LEYERAN MI FIC. A DECIR VERDAD NO ME ESPERABA TANTOS COMENTARIOS SE LOS AGRADESCO DE VERDAD.

Ahora les presento el siguiente capítulo, es algo corto pero espero que lo disfruten XD.


Capítulo 02: La promesa

:::: Flash Back ::::

Nueve años atrás.

Nuestras tortuguitas tenían 6 años estaban en la guarida completamente solos, a altas horas de la noche, ya que el maestro Splinter había salido en busca de alimentos, entre algunas otras cosas esenciales para el mantenimiento del hogar.

Leo y Rafa estaban sentados en el sofá, ambos jugando ajedrez, según su padre sería un buen ejercicio para sus mentes, pero como Mikey se aburría a la mitad y Donnie ganaba fácilmente, era más entretenido jugar con alguien con quien no sepas si ganarás o perderás.

Donnie estaba en su propia habitación, hace meses que su padre les dijo que deberían a aprender a dormir solos, les costó a todos un poco acostumbrarse ya que ellos dormían juntos desde la cuna, pero luego de un tiempo lo lograron, estaba, según él, haciendo un pequeño proyecto.

Por último pero no menos importante, Miguel Ángel, nuestro inocente mutante de la bandana naranja se encontraba leyendo un librito sobre "Los tres cerditos" en la cocina, porque aún no terminaba su postre, hasta ahora era lo único que entretenía al pequeño ninja.

_ ¡GANE! ¡SÍ!... ¡YO GANE RAFA! ¡WOW! – Celebraba Leo, parándose en el sofá, mientras bailaba en señal de victoria.

_ ¡No se vale, eso fue trampa! – Gruñía Rafa de brazos cruzados, con su ceño fruncido.

_No, no lo fue. – Se defendió el pequeño de la banda azul. – Según recuerdo las instrucciones, el Alfil puede ser movido a cualquier casilla a lo largo de una de las diagonales sobre las que se encuentra, así que te comí a tu Rey y gané. – Lo que explico el mayor no lo entendió el menor.

_Ahhh… No se que quisiste decir con eso pero… ¡Quiero la revancha Leo! – Dijo Rafa levantando la voz.

_ ¡No!

_ ¡¿Por qué no?!

_ ¡Por que probablemente harías trampa!

_ ¡Yo no hago trampa!

_ ¡Si las haces!

_ ¡Que no!

_ ¡Que sí!

_ ¡Que no!

_ ¡Que sí!

_ ¡Oigan, dejen de hacer ruido! – Gritó Donnie, el cual se acercaba caminando hacia ellos sosteniendo una radio en sus manos.

Los dos hermanos mayores voltearon, se levantan del sofá y al unísono preguntaron.

_ ¿Por qué dejaríamos de hacer ruido?

_Porque no me dejan concentrarme, trato de apuntar en mi cuaderno todo lo que aprendí desarmando y volviendo a armar esta ra… - Donnie no término de hablar pues Rafa arrojo de un manotazo su radio, la cual al chocar contra el suelo se rompió. - ¡¿Rafa por que lo hiciste?! – Le recriminó.

_ ¡Porque eres muy aburrido Donnie!

_ ¡Eso no te da derecho a romper mi radio! – Por acto impulsivo, la tortuga de la bandana morada se acerco al sofá, agarro el ajedrez y lo tiro al suelo, rompiéndolo. - ¡¿Sabes lo que me costo desarmarla y volverla a armar?!

_ ¡Eres un tonto Donatello! – Rafael lo empujo, logrando tirarlo al suelo, el genio en entrenamiento se levanto dispuesto a atacarlo.

_ ¡YA BASTA! – Grito Leo, interponiéndose llamando la atención de los dos. – Rafael, en primera tu no debiste romper la radio de Donnie, no tenias ningún derecho…

_ Oh genial otra vez vas a defender al "Nerd" - Se cruzó de brazos el pequeño ninja de la bandana roja, se estaba irritando ya que siempre su hermano mayor apoya más a los menores. – Así como defiendes al baboso de Mikey, que rompe más cosas que nosotros….

_ ¡No insultes a Mikey, y cuida tus palabras Rafael!

_ ¡¿Y cómo quieres que lo llame Leo, se nota bien que tu lo conscientes solo para que el tonto no se de cuenta de que en realidad es una carga, además de ser un estorbo en nuestras vidas?!

_ ¡RAFAEL! – Esta vez Donnie habló, cuando Rafa y Leo voltearon para mirarlo, se dieron cuenta que su tercer hermano observaba hacia la entrada de la cocina, al darse cuenta abrieron más los ojos cuando vieron a Mikey, el cual había estado observando todo por el alboroto de hace rato, los ojitos de este estaban brillando por las lágrimas que amenazaban por salir.

_M-Mikey… - Balbuceo Rafa.

Este no lo soporto más, justo en el momento en el que las lágrimas resbalaban por su mejillas se fue corriendo hacia la salida, adentrándose a las alcantarillas y alejándose del hogar.

_ ¡MIKEY ESPERA! – Gritó Leo corriendo tras él, Rafa y Donnie lo siguieron.

_ ¿Qué hiciste Rafa? – Le reprochó Donnie, Rafael no le respondió, se le podía notar su preocupación por Mikey, ahora se maldecía en sus adentros.


Mikey corría lo más rápido que le permitían sus piernas, lloraba desesperadamente, el saber que es una carga para sus hermanos y padre le destrozaron aquella alma infantil e inocente que lo describía todos los días, su dolor aumentó aún más cuando oía a sus hermanos llamarle, empezó a correr más rápido, pero por esa desesperación se tropezó, y sin querer se raspo la mano con unos vidrios peligrosamente rotos que habían por allí, se asusto al ver su sangre, pero se asustó aún más cuando escucho las voces de sus hermanos más cerca, volvió a emprender la carrera.

Más adelante del túnel observó que habían más a los costados, en la pared de la derecha varias entradas hacia diferentes lados de las alcantarillas, lo mismo en la izquierda, opto por entrar en uno de los de la derecha, para su suerte sus hermanos no lo vieron, se adentro más hasta confundirse en la oscuridad, observo en la que fue su entrada y ahora es su salida, vio a sus hermanos correr gritando su nombre.

Al asegurarse de que sus hermanos estaban alejados de él, Miguel Ángel salió un poco más del túnel, para tener algo de luz, se apoyo contra la pared y lentamente se sentó en el frió suelo, estaba muy mal, tanto física como mentalmente, se sentía algo mareado, le ardía su cara a pesar de ser de sangre fría, observo su mano, el corte era un poco profundo y sangraba, lo que asusto más al pequeño, por lo que empezó a llorar otra vez.


_ ¿Lo encontraron? – Dijo Leo, ambos hermanos negaron con la cabeza, pues desde que encontraron los túneles supusieron que su hermanito había entrado por uno de ellos y se decidieron buscar por separado, luego después de varios minutos sus intentos fueron fallidos. – Diablos…

_Leo… - Llamo Rafa, el aludido levanto su vista. – Perdóname… - Sorprendiendo a los dos niños presentes, el de rojo se decidió por revelar su vulnerabilidad a través de las lágrimas. – Yo tengo la culpa… si no hubiera abierto la boca, Mikey no habría huido.

_Esta bien Rafa, se que estabas molesto y no fue tu intención decirlo. – Abraso a su hermano menor, el cual le correspondió a tal afecto para después continuar llorando en su hombro. – Ahora lo importante es encontrar a Mikey…

_Si tienes razón…

Donnie sonrió un poco al ver la reconciliación de sus hermanos, luego oyó un sonido que provenía de un túnel, juraría que era una respiración, bueno eso creía. Al adentrarse un poco observo algo tirado pero no podía verlo bien por la oscuridad, entró un poco más para darse cuenta de que lo que estaba tirado era su hermanito.

_ ¡LEO! ¡RAFA! ¡LO ENCONTRÉ! – Gritó llamando la atención de sus hermanos mayores haciendo que estos corrieran rápido hacia Donnie.

El que más se desespero fue Rafa, el cual se acerco más a su hermano.

_ ¡Mikey! – Se agachó, observó que de su mano emanaba sangre, no supo con qué se había cortado, pero tanto él, como Donnie se dieron cuenta de que estaba empezando a infectarse, se asusto mucho, cuando intento tocar la cabecita de su hermanito este se movió un poco alejándose de él.

_No… no, yo estorbo… - Balbuceó un poco, era lamentable ver a un chiquito así, herido, desolado y triste, Rafa se sintió más culpable para después sentir que sus ojos se humedecían.

_No Mikey, no eres un estorbo. – Le dijo Leo tiernamente, esta vez Rafa logró tocar a Mikey, y se asusto mucho cuando sintió que ardía.

_ ¡Donnie, Mikey esta caliente!

El geniecillo se acerco a un lado de Rafa para tocarle la frente a su hermanito, fue entonces cuando lo confirmo.

_Tiene fiebre… ¡Rápido hay que regresarlo a casa!

_Yo lo llevo. – Se ofreció Rafa, cargo a su hermano en su espalda o mejor dicho en su caparazón y todos juntos salieron tomando rumbo a casa.


Lo más sigilosamente posible, los cuatro hermanos entraron a su hogar, no se oía absolutamente nada pues todo se hallaba en su lugar tal y como lo dejaron, era un silencio sospechoso, Mikey estaba un poco consciente en la espalda de Rafa, temblando de frio, este lo sostenía celosamente, como si su vida dependiera de ello.

_Que callado se encuentra todo… - Sospecho el mini genio.

_Lo se Donnie, tal vez papá aún no llegó a casa… - Supuso Leo, pero casi se muere del susto cuando escucho una voz.

_Eso no es del todo cierto. – Hasta ahora esa voz era la única que les erizaba la piel, al ver hacia la entrada de la cocina observaron a su Maestro y Padre, el cual los miraba severamente, pero se podía notar su preocupación cuando vio al menor de sus hijos. - ¿Qué le paso a Miguel Ángel?

_Se lo decimos luego, ahora ayuda a Mikey papá, por favor… - Suplicó Rafa.

Splinter sintió compasión por su hijo menor, se acerco y lo levanto del caparazón de Rafael para llevárselo en brazos hacia la habitación del menor, pero acelero su paso cuando observo que de su manito brotaba sangre debido a la herida.

Minutos después, el maestro con la ayuda de Donnie lograron sacar a Mikey del peligro, no eran muy expertos en medicina, pero lograron estabilizar a la pequeña tortuguita. Rafa y Leo estaban afuera en la sala, sentados en el sofá, nerviosos de lo que le pudiera pasarle a su hermanito.

De la habitación de Mikey salió Splinter y detrás de él salió Donnie.

_Papá, ¿Mikey esta bien? – Pregunto Leo.

_Si mi niño, logramos sacarlo de todo peligro.

_Se encuentra estable, le vendamos la mano para que la sangre cicatrice y le bajamos la fiebre, ahora esta descansando…

_Que bueno Donnie. – Suspiró aliviado Rafa.

_Aprovechando que Miguel Ángel esta descansando ¿Por qué mejor no me dicen por qué salieron de casa y qué le paso a su hermano? – La voz firme de Splinter hacia estremecer a las tres tortugas.

Leo estaba por hablar hasta que Rafa lo interrumpió.

_Papá, yo tuve la culpa de lo que le paso a Mikey. – Las gamas de llorar lo invadieron, pero trataba de mantenerse firme ante su familia.

_Pues te escucho Rafael.

El ninja en entrenamiento de la bandana roja tomo aire, y con detalles le relato a su padre todo lo ocurrido, desde su derrota con Leo en le ajedrez, cuando discutió con Donnie al romperle la radio, al abrir su boca diciendo algo que no es cierto referente a que Mikey es una carga, su huida de casa, hasta el momento en el que lo encontraron y se lo llevaron a casa.

_Rafael, no puedo creer que hayas dicho algo como eso. – El Maestro Splinter se sintió decepcionado.

_Perdóname papá, pero lo dije en un momento de ira, no pude evitarlo… lo-lo siento tanto…

_Con nosotros no debes disculparte Rafa.

_Leonardo tiene razón, ustedes deben hacer todo lo posible para que su hermano los perdone, si escuchó a Rafael decir algo tan horrendo lo más probable es que crea que ustedes dos. – Refiriéndose a Leo y a Donnie. – También lo piensan así.

_Pero no es así… - Dijo Donnie.

_Entonces les sugiero que vallan e intenten hablar con él, especialmente tu Rafael.

Los tres hermanos se miraron entre si, y decididos se dirigieron a la habitación de Miguel Ángel a paso lento, el maestro Splinter observo como sus hijos entraban al cuarto del pequeño, una vez adentro Leonardo y Rafael observaron a Mikey en la cama, Donnie no se sorprendía ya que el lo atendió junto con su padre, el segundo de los hermanos Hamato se sintió terrible, se reprochaba a si mismo creyendo que todo era su culpa.

Con temor se acercó a la cama para sentarse al borde de ella, y acariciar delicadamente la manito vendada de Mikey, Leo en la cabecera de la cama observaba con ternura a su hermanito mientras le sobaba su cabecita y Donnie se sentó sobre la cama al lado de Mikey.

_Chicos. – Después de dar un suspiro Donnie llamo la atención de sus hermanos. – Me siento muy mal por Mikey… no se por que estuvimos peleando.

_Tienes razón Donnie. – Le dio la razón Leo. – Pelear por una radio o un juego de ajedrez roto no era la gran cosa.

_Cierto, además se podían reparar de todos modos… Pero ustedes no deben sentirse mal por lo que le pasa a Mikey, la culpa la tengo yo.

_Rafa tu tampoco te debes sentir mal, lo que dijiste no era en serio, es solo que te sentías frustrado porque a Mikey lo consiento mucho.

_ ¿Y cómo sabías que me sentía así? – Pregunto sorprendido.

_Porque eres mi hermano y porque te conozco. – Leo le sonríe a Rafa. – Además no importa cuantas veces lo golpees, estoy seguro que harías lo que fuera para que Mikey este bien, admítelo hermano.

_Si… tienes razón Leo, pero no se lo digan porque si lo hacen les juro que les doy una buena tunda hasta hacerlos papilla. – Los amenazó Rafael, Leo y Donnie solo rieron un poco.

_De acuerdo, no se lo diremos. – Leonardo aún tenía una sonrisa en su rostro.

_Solo porque presiento que hablas en serio respecto a que nos harás papilla. – Dijo Donnie.

De repente todos fijan su vista al menor que parecía que estaba despertando.

_Ha… ch-chicos… - Dijo el pequeño al ver a todos sus hermanos con caras de afligidos. - ¿Qué-Por qué me regresaron a casa? – Pregunto al darse cuenta de que se encontraba en su habitación.

_Porque estabas con fiebre, y tenías un corte no tan profundo en tu mano que empezaba a infectarse. – Le explico Donatello, recibiendo por respuesta una mirada de confusión de parte de Mikey.

_Pero… creí que no les importaba… - Dijo con un tono de decepción y tristeza en su voz.

_Mikey… sobre lo que escuchaste hace rato… lo siento… - Se disculpo Rafael haciendo que Mikey lo mirara sorprendido. – Nunca debí decir eso, lo lamento de verdad, además no es cierto eso, no eres una carga para ninguno de nosotros hermano.

La tortuga de ojos celestes como el cielo solo desvió su vista.

_P-perdóname Rafa, pero no te creo. – Esas palabras le dolieron tanto a Rafael que no pudo evitar llorar, sus hermanos observaban con lástima como su hermano de rojo se agachaba y esposaba su cabeza en la mitad del pecho de su hermanito, este no pudo evitar sorprenderse por tal acto.

_Miguel Ángel debes creerme, por favor perdóname. – Lloró un poco más en el pecho se su hermano. – Lo dije en un momento de ira… no era en serio, tu sabes perfectamente que… te quiero mucho hermanito, y lo último que desearía sería hacerte daño. – Rafael se quedo sin respuesta por un rato, pero luego sintió unos segundos después como unos brazos lo rodeaban, abrazándolo temerosamente, al fijarse bien una pequeña sonrisa se dibujo en su rostro cuando se dio cuenta que Miguel Ángel lo estaba abrazando.

_ ¿Rafael, lo dices en serio? – Pregunto temeroso mirándolo con inocencia.

_Si Mikey, lo digo en serio…

_Y no es el único que lo cree. – Leo se unió a la conversación. – Hermanito, no importa lo que escuches, tú siempre debes creer que nosotros te queremos más que a nuestra propia vida. – Mikey le sonrió a Leo.

_A si es, lo sabes perfectamente Mikey, además si no nos importaras te habríamos dejado medio muerto donde te encontramos.

_Si… tienes razón Donnie, no puedo creer que haya pensado eso… lo siento chicos. – Se disculpó.

_No te preocupes… en tu lugar habríamos echo lo mismo. – Dijo Rafa sonriendo, por fin el malentendido se solucionó para su fortuna.

_Oigan… ¿Podríamos dormir todos juntos como lo hacíamos antes? Por favor… - Suplico Mikey con ojos de cachorro luego de un momento de silencio.

Los tres mayores se miraron entre si, y decidieron cumplir la petición de su hermanito, después de todo lo que paso merecían un momento de paz.

_Esta bien Mikey… pero no te acostumbres, papá dijo que tenemos que aprender a dormir solos. – Dijo Leo, para después echarse al lado de Rafa, Donnie se acomodo al lado de Mikey, para que después los cuatro se taparan.

_Buenas noches chicos. – Hablo Donnie.

_Buenas noches. – Dijeron los tres restantes al unísono.

Había sido una noche muy larga y desesperante, pero termino bien, por suerte.

El maestro Splinter se dirigía a dormir hasta que vio la puerta de la habitación de Mikey medio abierta y la luz estaba prendida, extrañado se acerco para observar, y al fijarse bien una sonrisa se dibujo en su rostro.

Leo dormía cerca al borde de la cama, inconscientemente se había acurrucado en Rafa y lo rodeo con su brazo medio abrasándolo, Rafael abrazaba un poco a Mikey, este dormía boca arriba y lo rodeaba con su brazo izquierdo por los hombros, Donnie descansaba acurrucado en la mitad del pecho de Miguel Ángel, era un cuadro conmovedor.

Tal vez perdió a Miwa y a Tang-Shen, pero el destino le ofreció unos hijos increíbles, jamás creería que le pasaría algo como esto, de todos modos a él se le presento otra oportunidad de ser padre y no la desaprovecharía, cuidaría mucho a esas pequeñas tortugas, porque de algún modo u otro le iluminaron la vida…

Antes de irse, Splinter, aún con la sonrisa en su rostro, apagó la luz y cerró la puerta.

:::: Fin del Flash Back ::::

Rafael despertó de golpe, no pudo dormir mucho por lo preocupado que estaba por Mikey, se llevo ambas manos a la cara y soltó un largo suspiro, de pronto recordó su sueño, más bien fue un recuerdo, aquella vez que sin querer dijo algo indebido que hirió a su hermanito, otra vez volvió a hacerlo, otra vez volvió a lastimarlo tanto…

Se dio cuenta de su error, ¿Pero que se podía hacer?, estaba hecho y la única manera de arreglarlo sería recuperando a Mikey para traerlo a casa, observo su reloj digital, daban las 07: 34 am.

Levantándose de su cama sin ganas, se dirigió hacia la cocina, no sin antes colocarse su bandana, rodilleras y coderas, la verdad no sabia porque iba si no tenía ni ganas de desayunar, lo más probable es que encuentre a todos con un semblante tétrico y en el mismo estado de ánimo en el que él mismo se encontraba; todos en las alcantarillas se hacían la misma pregunta, ¿Cómo estará Miguel Ángel?

Aunque esa no era la única pregunta, otras más se formulaban en su cabeza, pero ese sentimiento amargo de la angustia y el miedo no los dejaba tranquilos, tenían que traer a Mikey a casa, a decir verdad, esa tortuga alegre y amable, la que siempre te muestra una sonrisa hasta en los momentos difíciles, era la más preciada y consentida de toda la familia, aunque Rafael no quiera admitirlo.


Un ángel yacía inconsciente en una camilla, tapado con unas sábanas blancas, no tenía puesta su bandana anaranjada, ya que unas vendas cubrían su cabeza, cerca de la nuca. En su cuerpo había varios moretones y unos cuantos cortes, por la pelea que sufrió la noche anterior.

Se encontraba en una habitación de la guarida de Destructor, era una enfermería, pero no una cualquiera, su ambiente era lúgubre, las paredes grises, el piso negro y una ventana daba la única luz que alumbraba en esa habitación, tenía en su brazo un catéter venoso.

De repente las puertas de la habitación se abren, mostrando a la kunoichi Karai, la joven se queda un momento en el umbral de la puerta observando al mutante en la camilla, le dirigía una mirada sería, lentamente se acercó hacia el chico y se sentó en una pequeña silla al lado de la camilla. Siguió observando al mutante, su semblante serio cambio por uno que demostraba tristeza y pena, soltó un suspiro dirigiendo su vista hacia abajo.

_Mira lo que te tocó niño… - No podía dejar de observarlo. – Hubiera preferido que en tu lugar, otro de tus hermanos este aquí; con solo verte en ese estado de inconsciencia me da tanta lástima, a decir verdad haces honor a tu nombre… Miguel Ángel.

En ese momento el chico empezó a despertar, lo que alarmo un poco a Karai.

_Hum… - El chico abrió los ojos y se topó con la kunoichi, ella recordó que Destructor tenía una suposición de lo que pasaría cuando el ninja despertara, así que tenía que prevenir para saberlo.

_Hola… ¿Ya estas mejor? – Le dijo, esperanzada de que la suposición de su padre sea falsa, aunque habían pocas posibilidades; y empezaba a comprobarlas cuando el chico la miro extrañado.

_ ¿Qui-quién eres? – Eso sorprendió y entristeció a Karai, luego observo como el chico se miraba a si mismo, inspeccionándose como si nunca se hubiera visto. - ¿Quién soy? – La tortuga empezó a asustarse.

_No te asustes hermano. – Le dijo la chica. - ¿No me recuerdas? – Pregunto, empezando lo que le ordenó su padre. – Soy tu hermana Karai.

_Lo-lo siento pero… no recuerdo nada… - Mikey empezó a derramar lágrimas. – No se ni quien soy, ¿Pero tu sabes, verdad? – Pregunto esperanzado.

_Si hermanito… lo se… y me apena mucho que tu accidente te haya provocado amnesia…

_ ¿Cuál accidente? ¿Yo soy tu hermano? ¿Por qué soy verde? ¿Quién soy? ¿Cómo fue que llegue a tener tres dedos?

_Wow wow wow tranquilízate Asahi, haces muchas preguntas.

_ ¿Asahi?

_Si hermano te llamas Asahi, significa: "El sol de la mañana" en japonés, pero ahora que no recuerdas nada, mejor déjame refrescarte la memoria… (Lo siento Leo, pero son órdenes de mi padre) – Pensó. – En primer lugar… no eres mi hermano biológico.

_ ¿A no? – Pregunto tristemente el ahora nombrado Asahi, Karai se lamentaba por tener que mentirle, se dirigió hacía un estante y agarro un espejo, se acerco al chico y le entregó el espejo para que se mirara, así Mikey pudo observarse mejor.

_No… eres un mutante, hace trece años, nuestro padre te encontró ya mutado, nadie sabe como fue que evolucionaste de esa manera pero ahora tenemos una pequeña hipótesis que te revelaré en otro momento; era muy de noche, nuestro padre caminaba por las calles regresando a casa, yo tendría unos dos años de nacida; como decía, el caminaba tranquilamente luego de terminar temporalmente un pequeño negocio. – Eso lo dijo con cierto desprecio en su voz. – Pasó por un depósito abandonado, luego escucho unos gritos y disparos provenir de ese lugar, le causo algo de curiosidad lo que sucedía allí, así que haciendo uso de sus habilidades, entro por una ventana y observó como una tortuga mutante de dos años corría huyendo de lo que parecían ser sus raptores. – Fue interrumpida por el joven en medio del relato.

_ ¿Cómo eran los raptores? – Pregunto con curiosidad.

_No me creerás si te lo digo.

_Anda dímelo, de todos modos te creeré. – Insistió.

_Bueno… la tortuga mutante, o sea tú, huías de tus raptores, los cuales eran unos cerebros extraterrestres en cuerpos de robot.

_ ¿Cerebros extraterrestres en cuerpos de robot? Ahora entiendo a lo que te referías con lo de creerte jeje.

_Es difícil de creer pero es la verdad.

_Bueno continua con el relato… hermana. – Dijo Mikey dirigiéndole una sonrisa a Karai, esa palabra… hermana, jamás creyó que escucharía a alguien decírselo a ella, le devolvió la sonrisa antes de continuar.

_Esta bien… Bueno como te decía, nuestro padre te vio huir de esos robots, recuerdo que dijo que estabas muy herido, esos seres te disparaban, tu aún eras muy chiquito por eso tropezaste, el pensaba intervenir, a decir verdad no era su estilo salvar gente o… mutantes, pero sus instintos le hicieron reaccionar, sintió lástima por ti, a sí que entro de golpe al almacén y te defendió, logró vencer a esos robots, aunque no para siempre; al voltear te vio inconsciente en el suelo, creo que te golpeaste en la cabeza, por eso estabas así, nuestro padre no sabía que hacer contigo, quería dejarte allí y ver que hacía la policía cuando te encontrara, pero algo le decía que era su responsabilidad hacerse cargo de ti, entonces fue cuando tomo la decisión de traerte a casa, recuerdo que cuando lo vi me llene de alegría, pero me asuste al fijarme que te llevaba en brazos, era la primera vez que veía a un mutante, me tomo tiempo acostumbrarme a ti, pero con el tiempo nos hicimos buenos e inseparables hermanos.

_ ¿De verás? – Pregunto con el rostro iluminado.

_Si…

_Y… nuestro padre ¿Cómo es?

_Bueno… el no parece una persona amigable a simple vista, es estricto y en algunas ocasiones malo, pero hay que entenderlo, la vida lo ha hecho así… tantos golpes en el alma te endurecen el corazón; lo bueno de él es que se compadece de quien necesita su ayuda, como tú por ejemplo.

_Ha… ¿Lo puedo ver? ¿Quisiera verlo para ver si recuerdo algo de mi pasado?

_Bueno… no lo se…

_Vamos hermana, quiero ver a mi padre…

Karai lo observo fijamente, ella era una gran maestra mintiendo, pero no le gustaba mentir de esa manera tan grave; sintió compasión por quien ahora sería su hermano.

_Esta bien… pero no tienes que ser tierno con él.

_ ¿A qué te refieres?

_No le agrada los afectos, mejor deja que el hable primero, lo único que tienes que hacer es tratarlo con respeto… porque además de ser nuestro padre también es nuestro maestro.

_ ¿Maestro?

_Si, tu eres un ninja en entrenamiento que utiliza los Nunchakus como armas, y yo una kunoichi, una mujer ninja, que también esta en entrenamiento, mi arma es una Espada Katana.

_Wow, quisiera recordarlo. – Dijo con el rostro iluminado.

_Y lo harás… cuando estés mejor podrás entrenar como lo hacías antes y trataremos de hacerte recordar todo… mejor traigo a nuestro padre, estoy segura que se pondrá contento al saber que despertaste hermano. – Dijo Karai parándose de la silla y dirigiéndose hacía la salida.

_Oye Karai…

La chica dio la vuelta.

_Si ¿Qué pasa Asahi?

_ ¿Crees que hayan otros mutantes como yo?

_Bueno… a decir verdad, si los hay, pero no son como tú, solo sé que tú eres la única tortuga mutante, bueno, la única que yo he visto hasta ahora… - Y dicho esto al kunoichi salió de la habitación dejando a Mikey solo.

El mutante que ahora padece amnesia se miro al espejo otra vez, volvió a admirarse, se fijo en las heridas que tenía y en esa venda alrededor de su cabeza, otra pregunta más se formulaba en su cabeza.

_Un accidente… gracias a un accidente no recuerdo nada… me pregunto ¿Cómo pasó? – Susurró para si mismo.

...

El gran portón se abrió, dejando pasar a Karai.

_Padre. – Llamo a Destructor arrodillándose ante él, el cual estaba sentado en su trono que lo hacia ver como alguien importante.

_Karai… espero que traigas buenas noticias.

_Y las traigo… el mutante despertó.

Eso sorprendió un poco a Saki.

_ ¿Y…? ¿Mi suposición fue correcta?

_Si padre, el chico tiene amnesia….

_Perfecto… ¿Hablaste con él?

_Si… y le dije todo lo que me pediste, ahora quiere verte; según el dice que si te ve, puede recordar un poco…

_Es un bobo… lo mejor será que le conceda su deseo; necesito a ese mutante de nuestro lado, y ahora que tiene amnesia mucho mejor. – Oroku Saki se levanto de su asiento y se dirigió a la salida, pero antes de atravesar la puerta, volteó y se dirigió a Karai. – Hija mía, lo mejor será que les reportes a todos el estado de ese mutante, deben saberlo para que estén preparados cuando lleguen a hablar con él.

_Si padre. – Fue lo que contesto la Kunoichi, una vez que ella quedo sola en la habitación no pudo evitar cambiar su expresión por una de arrepentimiento. – Mentir hasta ese grado… no es lo que yo esperaba, no se por que siento tanta lástima por esas tortugas… tal vez porque tanto ellos como yo hemos perdido a un ser querido… ah… no seas sentimental Karai, solo sigue las ordenes de tu padre y ya. – Y dicho esto la chica salió de su habitación, directo a acatar lo pedido por su maestro.

...

Miguel Ángel, ahora Asahi, había dejado el espejo de lado, se encontraba esperando pacientemente, mientras lo hacía meditaba un poco todo lo que le estaba pasando, tenía tantas dudas en su cabeza, tantas cosas que aún no resolvía; pero lo que más le importaba era saber cómo fue el accidente que le hizo perder la memoria.

Cuando las puertas se abrieron el chico giro su cabeza y se topo con una persona muy sombría, era alto, vestía armadura de batalla japonesa, sus guantes metálicos tenían unas especies de garras de acero muy filosas, una capa oscura le llegaba hasta cerca de los tobillos, ese casco lo hacía ver como alguien muy peligroso, sin mencionar que sus ojos eran lo peor, uno de ellos estaba ciego, bueno así lo veía el, y el otro era normal; el chico intento observar más allá de la máscara, pero por la oscuridad que empezaba a caer en la cuidad no se le podía ver mucho.

_Veo que despertaste Asahi. – Dijo con voz potente haciendo estremecer un poco al mutante.

_Ham… Usted es… - Intento suponer el chico.

_Entonces es verdad… Karai tenía razón, perdiste la memoria. – Hablo luego de unos momentos de silencio, haciendo lo mejor posible por fingir tristeza. – Entonces habrá que recuperarla lo mejor que podamos; hijo mío, mi nombre es Oroku Saki, aunque no sea tu padre biológico yo te rescate hace trece años.

_Si lo sé… mi hermana me contó cómo fue que me encontró… ¿Dígame de verdad existen los cerebros extraterrestres en cuerpos de robots?

_A si es…

_Bueno, no los puedo recordar por más que lo intente… Y la verdad quiero hacerlo.

_Descuida hijo, con el tiempo lo recordarás.

_Oiga… ¿Le puedo hacer una pregunta?

_Si…

_ ¿Cómo fue mi accidente? Quiero decir ¿Cómo perdí la memoria?

Saki guardo silencio, la verdad debía ser preciso con lo que iba a decir, si le mintió a Karai todos estos años, debía aprovechar la oportunidad que tenía al poder hacer que Miguel Ángel maldiga el nombre de Hamato Yoshi y el de sus hermanos por el resto de su vida. Sonrío para sus adentros; la venganza hacia el hombre que supuestamente le quito a la mujer de su vida salía mejor de lo que hubiera pensado.

_Tu accidente fue ayer… Va a ser una larga historia a decir verdad.

_No hay problema soy todo oídos y tengo todo el tiempo del mundo.

_Bien… - Antes de poder empezar el relato, Karai entró a la habitación algo agitada.

_Padre, tenemos problemas. – Dijo mirando a Mikey.

_ ¿Qué sucede hija?

_Un centinela acaba de llegar avisándonos que las tortugas y una persona más se están acercando, no se quién serán en realidad.

_Puede que sea Hamato Yoshi; esta es una gran oportunidad de empezar mi venganza. – Lo dijo con algo de ansiedad, pero luego volteó a ver a Mikey el cual les dirigía una mirada llena de confusión. – Pero tenemos a Asahi de por medio, no podemos permitir que lo intenten otra vez.

_ ¿Intentar que? – Preguntó con inocencia.

_Intentar matarte, esas personas que se están acercando son responsables de tu pérdida de memoria. – Le dijo Karai.

_ ¿Cómo pasó?

_Te lo diremos después hijo mío, ahora tenemos que irnos…


OMG, POR FIN LO TERMINE!

Quisiera agradecer a, Pacificgirl21, Guest y Lovemikey, por sus reviews, les agradezco de verdad, no creí que comentarían mi historia, y les prometo que la continuare lo más pronto posible.

Con el corazón se los agradezco de verdad a todos o todas ustedes XD… PERO ESPECIALMENTE A:

Iukarey: Gracias, gracias, gracias por comentar, no me lo esperaba de ti, POR ESO ME EMOCIONE TANTO QUE HASTA GRITE COMO NUNCA! A propósito si van a recuperar a Mikey, pero todo a su debido tiempo mi amiga, no puedo revelar los detalles por que eso adelantaría la sorpresa.

Mikemasters Z: Bien… voy a calmarme, respira Jamizell… AL DIABLO CON LA CALMA, TU COMENTASTE MI HISTORIA! NO LO PUEDO CREER, MUCHÍSIMAS GRACIAS POR ESO, TE JURO QUE ME EMOCIONE TANTO IGUAL QUE CON IUKAREY… Bueno ahora si ya me calme, gracias por considerarme parte del club, haré todo lo posible por esforzarme en este fic. Y yo también tenía ganas de patearle el caparazón a Rafael jijiji.

ADIÓS POR AHORA, NOS ENCONTRAREMOS EN EL TERCER CAPÍTULO, DONDE LA EMOCIÓN AVANZA MÁS!

A PROPÓSITO, A TODOS O A TODAS USTEDES, ¡LES DESEO FELIZ NAVIDAD Y UN PRÓSPERO AÑO NUEVO 2014! ESPERO QUE LA HAYAN PASADO GENIAL ABRIENDO SUS REGALOS Y COMIENDO UN DELISIOSO PAVO.

BYE.