Para Lucy, la reina indiscutida del Alas. Se le quiere mucho, por eso me arriesgué con la que creo su pareja favorita: Robb/Arianne. Espero que le guste.

Robb observa a Arianne Martell, sin poder disimular lo aterrorizado que se siente. No es un chiquillo inocente, claro, como todos fue llevado ante Ros (por Theon, claro está) cuando tuvo la edad y se ha emborrachado unas cuantas veces. Pero Arianne es diferente. Esta chica le parece la sensualidad encarnada, con esa confianza desmesurada que le sale por la piel y esos labios siempre dispuestos a besar.

Padre ha dicho que es muy probable que le casen con ella, que por eso la familia Martell en pleno ha venido a visitar Invernalia. Después de todo, ambos son de la misma edad, y lo que es más importante, ambos son herederos de poderosas familia. Son piezas valiosas del ajedrez del poder, Robb lo tiene muy claro y se siente orgulloso de poder ayudar a su familia. Pero más allá de eso, se siente tremendamente aliviado de que Arianne sea tan guapa.

Si solo supiera que decirle. Se han visto muchas veces, siempre rodeados de mucha gente y Robb solo puede murmurar las palabras habituales de cortesía. Y eso apenas, porque tartamudea como condenado y se siente como el tarado más grande del universo. ¿Y si ella también cree que es un tarado? Eso sería un maldito desastre. Robb Stark quiere ser un buen marido como su padre pero además anhela que Arianne se sienta tan atraída hacia él como el hacia ella. No sabe qué hacer.

Sin embargo, los dioses son misericordiosos. Recién cenaron y Robb va camino a sus habitaciones. El pasillo está vacío, todos los demás se han quedado en la mesa. De pronto, alguien aparece de la nada. Le arrincona y no se demora demasiado en hacer contacto con su boca. Es un beso corto pero ardiente, que le levanta la polla en segundos.

-Eres muy guapo, norteño-le susurra Arianne Martell, mientras se aleja.

Una enorme sonrisa se forma en el rostro de Robb Stark.