Canto de Sirena

Ya era tarde como para ir a rescatarlos por el momento, se los habían llevado, estaba sola y le dolía demasiado fuerte la cabeza, tanto así que pronto perdería el conocimiento. Su indicador de aire empezó a tintinear alertando que el aire se iría en poco tiempo, así que tenía que volver a la superficie y recargarlo. Nadó hacia arriba un poco apresurada y con las últimas fuerzas logró acostarse en el suelo, de ahí quedó exhausta.

—Mi cabeza…chicos los rescataré, eso se los aseguro—estaba a punto de cerrar los ojos para sumarse a la inconsciencia por el dolor, pero el chillido de una babosa la despertó— ¿eh? ¿Bluster qué sucede?—miró a su Tornado pero ésta la miró confusa— ¿no dijiste nada? Entonces…—vio que algo empezaba a salir del agua y de un segundo a otro Torrente, la Babosa Acuática de Eli, saltó— ¡Torrente!—se levantó y fue hacia la babosa—creí que estabas con Eli, ¿estás solo?—la pequeña asintió—tenemos que ir al refugio y traer a Sueño, además, hay que esperar a que el traje se recargue—con un poco de esfuerzo se levantó y subió a su meca.

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Ya a una distancia considerable, Eli se dio cuenta de que había caído a la agradable música de las sirenas, porque Trixie ya no gritaba. Había despertado cuando los seres dejaron de cantar, aunque en ese momento seguía soñoliento. Vio que estaba rodeado y con la mirada buscó a sus amigos, y vio a Kord y Pronto quienes con temor avanzaban. Pero le faltaba otra persona y, por más que la buscaba mirando a todos lados, no había ni un rastro de ella… ¿Dónde estaba Trixie? ¿Acaso le habían hecho algo?

—Tu amiga está bien—la sirena que había visto enantes se puso a su lado.

—¿Dónde está?—preguntó preocupado.

—No lo sé, no la trajimos con nosotros, solo necesitábamos a ustedes.

—Por lo menos ella está bien… ¡Kord! ¡Pronto!... ¿chicos están bien?—sus otros dos amigos giraron un poco la cabeza y asintieron— ¿qué quieren de nosotros?

—Jajaja, oh, pero qué chico más curioso…verás, tu amiguita debió de contarte lo que hacíamos con nuestras víctimas.

—Sí, los vuelven en esclavos…entonces para eso nos quieres—estaba demasiado rodeado como para sacar su lanzadora—no vamos a trabajar para ustedes, saldremos de aquí.

—Tienes valor, pero… ¿Cómo escaparán, si nuestro canto les gana? No tienen ninguna Slirena…además, alégrate, tú como Shane no serás su esclavo.

—¿Estás bromeando?—preguntó incrédulo.

—No; serás su esposo, si ella quiere—Kord y Pronto quienes estaban a unos pasos más adelante lo miraron sorprendidos y preocupados.

—¡¿Esposo?! Jamás lo seré.

—Claro que sí, todas las reinas sirenas deben de tener un rey.

—Oh, pero yo no soy como ustedes, soy un humano ¿recuerdas?—pensó que ese sería su jaque mate.

—Niño, seas como nosotros o no, igual la reina te tendrá en sus manos…ella tiene el poder de todo, tal vez hasta te pueda convertir en uno de nosotros.

—No lo voy a permitir.

—Eso lo veremos. Llegamos

Más a lo profundo de la grieta donde estaban, un pequeño trono de roca se empezaba a ver, rodeado por algas y rocas más grandes como pilares. No todo lucía interesante, pues el agua estaba un poco roja y las babosas que merodeaban eran todas malvadas. Llegaron al trono donde los esperaba una sirena un tanto más grande que las demás, de seguro era le reina.

—Pero qué tenemos aquí…tres más, qué bien—la reina era en verdad hermosa, con un cabello ondulado aqua y piel pálida, un tanto celeste.

—Atrapamos tres, pero tenemos a un Shane entre ellos.

—Un Shane, oh, años sin ver uno, y el último pudo escapar…supongo que eres tú, ¿o me equivoco?—se acercó a Eli, este al ver que no valía nada mentir, habló.

—Sí, soy un Shane… ¿qué quieres de nosotros?

—Qué atrevimiento hablarle así a una reina pero, no importa, no soy vengativa…verás, querido—acarició el hombro del Shane aunque él se movió—de tus amigos me servirán como esclavos para recolectar agua oscura y arreglar el reino, de ti…tú serás mi rey.

—No si nosotros no lo permitimos—Kord intentó coger su lanzadora, pero de pronto se vio rodeado de sirenas.

—Pronto no quiere ser esclavo, moriré.

—Ninguno aquí será esclavo de nadie, para tu información aún queda un miembro de la Banda que vendrá por nosotros—habló Eli decidido.

—Tenemos formas de detenerla, además, tus amigos se encargarán—miró a los demás seres quienes asintieron—bueno, mucha conversa, ahora a trabajar—se prepararon para cantar pero antes Eli le dijo.

—Ella te detendrá, eso te lo seguro.

—Ya no va a importar, tú serás mío—y eso fue lo último que oyó. Todos empezaron a cantar.

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Como Pronto no estaba ahí para guiar, el camino al refugio se le hizo un poco más complicado porque no recordaba muy bien el último atajo. Una vez que llegó, estacionó su meca y entró de golpe en el refugio en busca de la Slirena. El traje lo había dejado en su meca recargando, algo que de seguro tardaría horas, pero le bastaba con media recarga para usarla.

—¡Sueño! Allí estás pequeña…tienes que ayudarnos—la pequeña babosa miró confundida a la lanzadora—los chicos están en problemas, las sirenas los capturaron, tenemos que rescatarlos pero tu escudo los protegerá—la Slirena asintió.

Se preparó con las babosas que necesitaría y, aunque jamás lo había hecho, se soltó el pelo para que el caso no la incomodara. Vio el traje a un poco más de media recarga y no esperó más, encendió su meca y esta vez, recordando, tomó el atajo último en la cual había llegado antes. Fue su sorpresa que ya al llegar se encontró con alguien.

—¿Ella?—grande fue su sorpresa al ver que la líder de la resistencia estaba en la caverna viendo el canal en calma— ¿qué haces aquí?

—Hola, Trixie…vine a darme un descanso por aquí, por suerte mi caverna está recuperada—vio alrededor de la pelirroja y preguntó: — ¿y los demás?

—Es por eso que estoy aquí, ¿has oído el mito de las sirenas?—Ella asintió—bueno, ese mito es real e hipnotizaron a Kord, Pronto e Eli…pero los voy a ir a rescatar, el canto no los molestarás si el escudo de una Slirena los protege.

—¿Tienen a todos? ¡¿A Kord?!—la lanzadora asintió—te ayudaré, tengo dos tanques de oxígeno porque pensaba bucear, pero cambio de planes—Trixie la miró sorprendida por su actitud al nombrar al mecánico.

—Ella, ¿acaso te interesa Kord?—la líder abrió los ojos como platos.

—¿A mí? No, nada que ver—la chica la miró incrédula—es enserio, además, ¿cómo vas con Eli?—ahora era todo lo contrario.

—Nuestra amistad…pues…bien—suspiró—mejor vayamos rápido, no podemos retrasarnos—Trixie terminó de colocarse el traje y ambas se sumergieron en el agua.

Continuará…

Lamento actualizar a esta hora, pero he estado reocupada por las tareas. Bien, esta semana trataré de tomarme fanfic porque hoy es mi primer año como escritora, wiiii!...Gracias por sus reviews y lamento si hay errores, no he tenido tiempo de revisar.