Bienvenido a Nueva York.

Sherlock agarro su maleta y la metió su maleta junto con la de John y Mary en el maletero del taxi para luego ir a subirse en la parte del copiloto, El taxi encendió el motor y comenzó a dirigirse al aeropuerto, Tardo unos minutos en llegar pues había una gran cantidad de trafico.

Al llegar Sherlock comenzó a sentir la duda de ir o no, Pero como no había tenido algún caso decidió complacer a su amigo.

-Bien ya no hay vuelta atrás Sherlock –Dijo John.

-Lo sé –Respondió Sherlock un tanto decaído.

-El vuelo sale en una hora, Sera mejor que busquemos el avión-.

-Yo iré a comprar algo de comer, Que tal si tú y Sherlock suben al avión y yo luego yo los alcanzo allá arriba–Dijo Mary.

-Está bien –Dijo John.

Mary le dio un beso a John y se fue a los puestos de comida del aeropuerto.

-¿A dónde va? –pregunto Sherlock.

-Va a buscar algo de comida, Mientras tú y yo la esperaremos en el avión–Respondió John.

-Esta bien-.

Sherlock y John buscaron el avión que se dirigía a Nueva York y después de preguntar en varias aerolíneas lograron dar con la correcta, Al entrar en el avión John le mando un correo a su esposa Mary para avisarle en donde encontraban. En unos segundos después llego su esposa con dos bolsas llenas de comida para el vuelo.

-¿Qué tanto compraste? –Pregunto John.

-Tres sándwiches, Tres jugos de naranja y supuse que se les antojaría un chocolate (En barra) –Dijo Mary.

-Bueno Sherlock aquí tienes la comida-.

-¿Qué? –Respondió Sherlock.

-Que aquí tienes tu comida –Dijo John un poco fastidiado.

-Gracias-.

John se quedó perplejo al escuchar el "Gracias" de Sherlock, Pues él sabía que sería el fin del mundo al escuchar a Sherlock decir esa palabra, En ese momento supo que sería unas vacaciones muy raras.


Mientras tanto en Nueva York.

-Muy bien estas dos mujeres son rubias. Pero esta es de cabello castaño y la otra de cabello negro –Dijo Joan.

-Pero lo que más me interesa es que tienen en común, No el color de pelo –Dijo Sherlock.

-Y sabes que pudo investigar lestrade-.

-Pues ningunas de estas personas se conocían, Solo eso-.

-Sabes a que se dedican estas mujeres-.

-Pues la de pelo castaño trabajaba de maestra, La de pelo obscuro era secretaria de un doctor, La de pelo rubio era enfermera en el hospital que se encuentra en Lincoln Street y la otra de pelo rubio era…-.

-¿Era?-.

-Maestra-.

Joan pudo detectar algo en la mirada de Holmes al observar a esa mujer, ¿Sera que el la conoce?, Pero no debió ser nada así que mejor volvió a ayudar a su compañero.

-Son de empleos diferentes, Lo que indica que no mata a mujeres del mismo empleo -Dijo Sherlock.

-Qué tal si el asesino conoce a las victimas -Dijo Joan inconscientemente.

A Sherlock se le ilumino el rostro al poder descubrir la primera pista, Bueno su compañera, Agarro un cuaderno y un bolígrafo que estaban alado izquierdo de él.

-¿Qué descubriste? –Pregunto Joan.

-Es obvio no, Como no lo descubrí antes… El asesino conoce a estas mujeres –Dijo Sherlock exaltado de la emoción. –Cómo es que pude estar tan ciego-.

-Entonces… el-.

-El asesino conoce a estas personas-.

Sherlock agarro su celular y se dirigió a su habitación, Mientras que Joan se quedó sola en la sala, Como ya era de noche Joan decidió irse a dormir, Justo cuando iba a entrar a su alcoba Sherlock la llamo.

-Joan –Dijo Sherlock.

-¿Qué? –Pregunto Joan.

-Lastrade me informo que tendremos que ir mañana a la oficina-.

-Encontró algo-.

-Pues al parecer creo que si-.


El avión comenzaba a aterrizar, Mary y John observaban con asombro el aeropuerto, Aun no se visualizaba muy bien el aeropuerto por la noche eso no les impedía disfrutar la vista, Ya en el suelo el avión encendió sus luces para que los pasajero bajaran, Sherlock, John y Mary esperaban que les entregaran las maletas pero nunca salieron de la banda electrica, Cosa que preocupo a John.

En eso se acerca una mujer delgada, Con cabello obscuro y un traje de azafata, En su brazo derecho traía una lista de pasajeros.

-Oiga ¿Usted en John y Mary Watson? –Pregunto una azafata.

-Sí, ¿Por qué? –Pregunto John.

-Lamento decirle esto, Pero su maleta fue extraviada –Dijo una azafata.

-¿Cómo que extraviada? –Pregunto Mary.

-Lo que pasa es que su maleta no entro en su vuelo –Respondió la azafata –Si nos deja su teléfono le llamaremos y le avisaremos que encontramos su maleta, Por favor acompáñenme para que nos describa su maleta.

-Mi maleta si llego –Dijo Sherlock.

-¿Cuál es su nombre? –Pregunto la azafata.

-Sherlock Holmes-.

-Si al perecer su maleta si llego… Síganme-.

John y Mary siguieron a la azafata hacia la oficina en donde se compraban los boletos, Mientras John y su esposa describían sus maletas Sherlock se quedo a esperarlos en una banca, Pero algo llamo su atención, Cerca de hay un hombre leía el periódico, No le presto demasiada atención al hombre sino a la primera pagina: Encuentran cuatro mujeres asesinadas. La policía no tiene pruebas.

-Valla la policía de aquí es igual de incompetente que la de scotland yard -Pensó Sherlock mientras sacaba su celular de su abrigo.

Después de unos minutos llegaron John y Mary con una maleta,

-Creí que la habían extraviado –Dijo Sherlock.

-Esta es la tuya genio -Dijo John algo molesto.

-Y ¿Qué les dijeron?-.

-Que nos llamaran cuando las encuentren-.

-Bien, Busquemos un hotel para poder hospedarnos-.

Sherlock agarro su maleta y se dirigió hacia la salida junto con John y Mary, Al salir observaron un gran número de taxis que bajan y abordaban un sinfín de personas.

-Valla, Nueva york sí que es concurrida –Dijo Mary con una sonrisa.

-Eh ese está bajando personas –Dijo John mientras señalaba a un taxi.

Los tres comenzaron a correr lo más rápido posible pero les fue inútil, Ya que otra persona se subió al auto.

-Ah maldición –Se quejó John.

-Haya hay otro –Grito Sherlock.

-Taxi, Taxi – Gritaba John mientras le hacía señas. -Ya viene-.

El taxi ya estaba a unos cuantos milímetro pero se fue más para adelante, Ya que el taxi no los miro a ellos, Sino a otras personas.

-Se nota que llego –Dijo Sherlock con un tono burlón.

John solo limito a mirarlo con enojo.

-Y si caminamos –Dijo Mary.

-Pues no hay de otra –Dijo John.

Ambos caminaron por la acera del aeropuerto, Quien diría que las vacaciones iniciarían con el pie izquierdo, Sherlock no dejaba de pensar en los asesinatos que había, Deseaba resolverlos pero como no conocía a la policía de Nueva York, John comenzó a notar la mirada perdida de su compañero.

-Sherlock, ¿Estas bien? –Pregunto John.

-Sí, Solo estoy pienso en algo –Respondió Sherlock.

-Un taxi –Grito Mary.

-Que bien ya me estaba cansando –Dijo John.

-¿No traías el bastón? –Pregunto Sherlock.

-Si pero lo guarde en la maleta –Respondió John mientras levantaba su brazo.

Al fin un taxi se te detuvo, Sherlock guardo la maleta y subió junto John Y Mary.

-¿A dónde los llevo? –Pregunto el conductor.

-Al hotel más cercano –Respondió John.

-Okay-.

Durante el transcurso del recorrido John, Mary y el conductor conversaban de cosas aburridas para Holmes pero interesantes para las personas comunes, Después de un largo viaje en taxi lograron llegar a su destino.

-Muchas gracias –Dijo Mary mientras le entregaba el dinero al taxista.

-Gracias a ustedes –Dijo el taxista.

John se dio vuelta y se dirigió junto con Sherlock y Mary a la entrada del hotel, Al entrar Sherlock se fue a sentar en un sillón junto a una chimenea, Mientras que la pareja fue a reserva las habitaciones, La empleada les dio dos llaves a John y un ticket de compra.

-Bien Sherlock, Tu habitacion es la 94 -Dijo John al momento de extender la mano con las llaves.

-Okay, Yo me quedare un rato aquí, En un rato subo -Dijo Sherlock.

-Sera mejor que descanses mañana iremos a visitar la estatua de la libertad-.

John se marcho dejando a Sherlock solo en la loby del hotel, Sherlock agarro un periódico que estaba alado de el y comenzó a leerlo.

Mientras lo leía se notaba en su expresión que los asesinatos lo llamaban como una lampara a una mosca.


Sherlock miraba el techo de su habitación intentando de encontrar alguna pista.

-Sera posible que esta persona no haya dejado una pista, Fue muy precavido no hay huellas digitales o de zapatos ni siquiera un misero mechón de cabello, Tal vez este crimen no lo podre resolver -Pensó Sherlock.


Aquí termina el capitulo de hoy, Espero que les haya gustado, No olviden dejar su comentario de que les ha parecido la historia, Bien sin nada que decir me despido.

Un saludo y adiós.