ALGUNAS COSAS QUE ENSEÑAR
Malora week
Título original:Some Things to Teach
Autor:killingmesoftlywiththesesongs
Traducción: Vivi GC
Renuncia: Este fic fue escrito por killingmesoftlywiththesesongs para Malora Week, en Tumblr donde podrán encontrar sus cuentas, al igual que la mía (vivi22mx). Su único fin es el de entretener sin fines de lucro. Ninguno de los personajes nos pertenece.
Cuento con la autorización de la autora para traducir, publicar y promocionar este documento.
Malora Week Día 2 - Beso de amor verdadero (2/7)
Miss Moor la había estado ignorando, eso era dolorosamente obvio para Aurora. Desde hacía unas semanas en el club, su maestra de historia no la había volteado a ver mucho. Y desde entonces Aurora se sentaba en la primera fila de la clase, que resultó ser difícil en ocasiones y dio lugar a miradas incómodas de parte de Miss Moor, antes de alejar la vista tan rápido como podía y dirigirla a otro estudiante que no fuera rubio.
Con un suspiro, ella se inclinó hacia atrás en su asiento, golpeando un extremo de su lápiz en la superficie de su escritorio. La clase acabaría en unos cuantos minutos y esas semanas habían sido suficientes para hacer que el humor de Aurora pendiera de un hilo. No le gustaba ser ignorada. Especialmente no, después de una noche como aquella.
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Maléfica no se dio vuelta cuando un cálido cuerpo se apretó contra su espalda y se empezó a mover contra ella. La sensación de los suaves senos contra la parte baja de sus hombros hizo que su corazón diera un brinco. Delicadas manos se agarraron de su cintura, las puntas de los dedos hundiéndose en la carne que se ofrecía a ser tocada entre sus jeans y el top totalmente pegado. Una nariz acarició la unión del hombro con el cuello y la respiración caliente sobre su piel hipersensible.
El pesado ritmo de la música pulsaba a través de su cuerpo, dejó sus músculos moverse con voluntad propia, las caderas balanceándose con ritmo y perfectamente en sincronía con la mujer detrás de ella. Si no hubiera sido por el alcohol Maléfica hubiera estado avergonzada por la necesidad que sentía de frotarse contra los músculos ajenos y sentir algo de fricción.
Cuando la canción terminó, tomó la mano que dibujaba formas sobre su vientre y arrastró a la otra mujer lejos de la pista de baile, dentro de uno de los oscuros pasillos que llevaban a otra parte del club. Sin mirar más que fugazmente a su pareja de baile, ella empujó a la otra mujer contra el muro y atacó su cuello con labios y dientes. Una inhalación brusca y un gemido vibraron a través de su embelesada piel.
"Miss Moor..."
El casi demasiado suave suspiro de su nombre, hizo a Maléfica levantar la cabeza y ver a la víctima de su lujuria. Sus ojos se abrieron por completo y dio un paso atrás. "Aurora, ¿eres tú? "
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La campana sonó y antes de que Aurora tuviera la mitad de sus cosas guardadas en la bolsa, sus compañeros ya se habían ido. Miss Moor estaba limpiando el pizarrón sin prestar atención al casi vacío salón. Aurora dejó sus ojos vagar por el cuerpo de su maestra. Con frecuencia admiraba la delgada y bien formada figura que siempre era acentuada por faldas y blusas entalladas. A veces ella pensaba en Miss Moor como una especie de secretaria, aunque después no podía imaginarla recibiendo órdenes de alguien más.
Dejando su bolsa en la mesa, sólo necesitó unos cuantos pasos hasta pararse detrás de Miss Moor.
De nuevo.
Con una precavida mirada a la cercana puerta, Aurora dio un paso adelante eliminando la distancia restante entre ellas. Justo como esa noche en el club sus manos volaron a esas fascinantes caderas, las yemas de sus dedos explorando las costuras de esa apretada falda lápiz de perdición.
"¿Qué estás haciendo?"
"¿Así que ya no me estas ignorando más?", Aurora unió el frente de su cuerpo con el suave cuerpo de su profesora, "¿Sabes que yo quería que pasara mucho más en ese club, cierto?"
"Aurora, no-" Miss Moor fue interrumpida, cuando le dio vuelta bruscamente por sus caderas.
"No. No más 'no'. Nunca más me vuelvas a ignorar. No me evites más. Estoy a sólo unas semanas de mi graduación, ya tengo la edad, no puedo dejar de pensar en ti. Así que, no más 'nos' nunca más.
Su profesora la miró fijamente por tortuosos largos segundos, antes de hacer una ligera inclinación de cabeza.
"Te besaré ahora mismo. "
Otro silencioso asentimiento de la usualmente expresiva mujer y abres de que pudiera siquiera pensar en algo que decir sus labios fueron sellados por los más suaves besos.
