Los personajes le pertenecen a SM, solo la historia es mia.
Capitulo 1
Volví mi vista hacia la venta, la verdad es que de ventana tenia muy poco porque a penas y se veían las nubes, viajar en avión no era mi actividad favorita en el mundo, pero el motivo de este viaje hacía que se me olvidara cualquier tonto temor a las alturas.
Después de cinco años especializándome en Londres por fin volví a mi natal Manhattan, extrañaba New York casi tanto como a mi hijo, cuando me fui solo era un adolescente de 15 años, ahora debía ser todo un hombre a sus 20 años.
Me lo hubiera llevado conmigo si no hubiera sido por la perra de su madre, Rosalie solo se embarazó para retenerme, pensaba que teniendo un hijo mío me casaría con ella y podría formar parte de la familia Cullen, pobre de ella, mi hijo es mi mundo pero su madre me tiene sin ningún cuidado.
Jamás la ame y jamás la amare, ahora se que es solo una perra mas capaz de dejar a mi Demetri solo por la vida, debería haber luchado mas por él antes de irme pero estúpidamente pensé que un hijo debía estar con su madre, por fin ahora ella encontró algún viejo rico al que si puede venderle su desgastado cuerpo por algunas joyas, Aro creo que me dijo mi hijo era el nombre del pobre anciano que ya bordeaba los 70 años, en fin, eso es lo que menos me importa, con que haya dejado de Demi solo para que yo pueda enderezar algo de su vida me basta y me sobra.
Aunque se que él siempre ha sido muy maduro, mas de alguna vez me llamó para que fuera a ver su madre que había llegado borracha y estaba tirada en algún lugar de la casa, algo muy triste para un niño, pero nada de eso se volvería a repetir.
- Desea algo mas – gire mi vista hacia la azafata que estaba a mi lado
- No gracias – trate de sonar lo mas amable posible
- Quizás algún trago – la señorita se acerco más hacia mí tratando de dejar al descubierto su obvio escote
¿Qué pasa con las mujeres que no se respetan?
- Lo siento señorita – le sonreí por pura pena – pero creo que ofrecerle sexo a los pasajeros no esta entre las funciones que aparecen en su contrato, así que le ruego se limite a sus funciones reales
El rostro de póker de la pobre chica era de película, se retiro sin siquiera decir una palabra, de verdad me daban pena las mujeres como ella, ofreciendo sexo como si fuera un pañuelo desechable, las mujeres deberían quererse un poco mas y no andar ofreciendo su cuerpo así.
Creo que por mi forma de pensar es que me especialice en ética, de pequeño me crié bajo el alero de una muy conservadora familia y la única vez en mi vida que trate de hacer algo irresponsable me escape a un Pub, me emborrache y tuve sexo con la peor perra del mundo, aunque de ello haya nacido mi hijo, eso no quita que termine de entender que saltarse las reglas y ser irresponsable solo lleva a la ruina.
Cerré los ojos y caí en un profundo sueño, soñé con la vida que me esperaba a partir de ahora junto a Demetri y lo maravillosa que esta seria.
A mis 38 años por fin podría ejercer en lo que siempre quise, profesor, ya me había hartado la investigación y escribir, ahora quería enseñar lo que había aprendido a lo largo de todos estos años y uno de los mejores colegios de New York me había casi rogado para incluirme en sus filas.
La voz del piloto por los altoparlantes avisó que estábamos por aterrizar, le pedí a mi hijo que no viniera a recogerme porque eso solo lo distraería de los estudio, estaba en segundo año de medicina en la NYU y por sus cartas y llamadas telefónicas se que es uno de los mejores de su clase.
- Perdón – una escultural mujer rubia que debía bordear los 30 años se me acerco – ¿Me podrías ayudar con la maleta roja?
- Claro – la cinta justo traía la maleta de la señorita así que la tome sin ningún problema – aquí tiene – le saque la manija y se la entregue
- Gracias – cambio su voz a una mas coqueta y supe que esta era mi retirada - ¿Podría invitarte a tomar algo?
- No gracias
Se que fui descortés pero me giré sobre mis talones y salí de ahí, no niego que he tenido sexo en estos años, pero no hay nada que odie mas que el sexo casual, si me acuesto con alguien es porque hay sentimientos de por medio, hacerlo por hacerlo no esta para nada en mi pensamiento.
Tome mis maletas, tenia muy pocas ya que siempre supe que mi paso por Londres solo era temporal, y me dispuse a tomar un taxi justo afuera del aeropuerto, le indique al chofer la dirección de la casa que recién había adquirido para que con mi hijo iniciáramos nuestra nueva vida.
El taxi aparco y le pague mientras en canoso señor me entrgaba mis maletas, había visto la casa por Internet y de la misma forma había hecho todos los tramites, pero ahora al verla frente a mi me gusto aun mas, era grande y hermosa… una casa familiar.
Demetri ya debía estar instalado porque en el transcurso de la semana pasada había mandado a traer todas las cosas necesarias para ambos.
En cuanto abrí la puerta de entrada unos extraños gemidos me pusieron en aleta.
¿Ladrones?
Deje mis maletas tiradas y me apresure a la sala.
Ahí, sobre mi adorado piano negro estaba una chica recostada mientras un joven la embestía por atrás, la escena era totalmente asquerosa, los gemidos de ambos se podrían escuchar a kilómetros.
Seguramente algunos vagabundos habían entrado pensando que la casa estaba desocupada.
Me apresure a ellos para parar este acto de perversión, cuando estuve mas cerca me fije que la chica estaba inhalando una sustancia blanca que estaba sobre mi piano.
Cocaína, grito mi mente.
Se estaban drogando y follando en mi sala.
¡En mi piano!
La furia que estaba tratando de contener quedo olvidada, ya no había nada que contener.
- ¡¿QUE MIERDA ES ESTO?
Ambos jóvenes voltearon sus vistas hasta mí pero no disminuyeron en nada su acto, siguieron cogiendo como si fueran perros pegados, de hecho hasta pensé en arrojarle agua caliente.
- ¿Es… tu papá?
La voz de la mujer sonó distorsionada por los gemidos peor aun así entendí muy bien lo que dijo.
¿Papá?
La chica no despego sus ojos de los míos, pareciera que verme a mi mientras le daba otro por atrás la encendía… asqueroso.
- Si – el joven volvió a voltear hacia mi y en ese momento caí en cuenta…
- Demetri – susurre
- Hola papá
- Dem…. ¡Me corro bebé! – la chica recargo su cuerpo en el piano cuando, supongo yo, llego a su orgasmo
- Mmmm Bellaaaaaaa
De una estocada más mi hijo llego a su propio orgasmo.
Después de haber visto tantas cosas con su madre, jamás pensé tener que presenciar una escena como esta, mi hijo cogiendo y drogándose sin importarle que yo estuviera viendolo.
- Hola – gire hacia la voz de ¿Bella?
Ahora con mas calma repare en ella, tenia el cabello corto y oscuro, sus ojos estaban demasiado maquillados de negro y su ropa a penas y le tapaba algo, esta aun con los pechos a fuera y no veía intención de su parte por taparlos.
- Dem – mi hijo inmediatamente puso su atención en ella - ¿Puedo follarme a tu papá?
¿Había escuchado bien?
Seguramente aun estoy en el avión y esto es solo una muy mala pesadilla… ¿No?
- ¿QUE? – grite muy fuerte cuando me di cuenta que esto era solo la realidad
- No creo que quiera… no coge desde que me concibió – la voz de mi hijo sonó tan normal que hasta me dolió
Cuando volví a verlos estaban acomodando sus ropas mas despreocupados aun.
- ¿Cómo era que se llamaba? – volvió a preguntar la ¿señorita?
- Edward… papá – levante los ojos para ver a Demi frente a mi con una sonrisa tan parecida pero a la vez distinta a la mía
- Tenemos que hablar – mi voz salió casi como un rugido
- ¿Por qué? – lo mire bien y en su rostro había verdadera duda
- ¿POR QUE? – volví a levantar la voz – acabo de llegar y te encuentro teniendo sexo y drogándote en la sala
- Se dice follar… o coger – la chica se levanto de hombros como queriendo quitarle importancia
- Usted – hable con los dientes apretados – debería retirarse a su casa
- Lo siento amor – Demi la tomo por la cintura y la apego a su pecho besando el tope de su cabeza – pero mi padre es algo amargado
- Tengo mas de esto si quieres – puso frente a mis ojos una bolsita con un polvo blanco – ayuda a relajarse
- Señorita – juro que trate que mi voz sonara lo mas cortes posible – le ruego que se retire de mi casa… y le comunico que no es mas bienvenida en ella… es mas… le ruego se mantenga lejos de mi hijo
- Tranquila Bella – volvió a hablar mi hijo – ya se le pasara
- Bueno – se encogió de hombros – me voy donde Felix… ¿Vas después?
Se giro para tomar un andrajoso morral que estaba en el suelo
- Si – la volvió a tomar de la cintura y pude ver claramente como metía su lengua hasta su garganta
- ¡DEMETRI!... A TU CUARTO AHORA… tenemos mucho que hablar – trate de controlar al máximo mi tono – yo dejare a… - mire a la tal Bella de los pies a la cabeza tratando de encontrar algún adjetivo adecuado – Bella en la puerta
- Bien… - puso su morral en sus hombros y se encamino a la salida
Las pisadas de mi hijo por la escalera resonaron en toda la casa, estaba enojado y no entendía porque, yo era el padre aquí, estoy seguro que este comportamiento tenia que ver con la perra de Rosalir así que no había mucha culpa en Demetri, con una reprimenda y una larga charla creo que seria mas que suficiente.
- Señorita – le indique la puerta a la chica
- Bella – me sonrió a la vez que se mordía el labio inferior
Teniéndola frente a mi y en posición vertical pude reparar mas en ella, su atuendo era de las típicas chicas incomprendidas y rebeldes, pero en sus ojos se notaba su corta edad, de verdad esperaba que por lo menos tuviera mas de 18 para evitar cualquier problema legal en el que se pudiera meter mi hijo.
- ¿Cuántos años tienes? – rugí de muy mala gana
- ¿Importa? – se encogió de hombros y dió un paso hacia mi
- Si – soné mas seco aun
- Te apuesto que si me follaras no te importaría mi edad
- No me acuesto con niñas… menos… – la volví a escanear y me dió mas pena aun su patética vestimenta y semblante
- No te acuestas con nadie… me lo dijo Dem – una de sus manos oso ponerse en mi pecho pero inmediatamente la retire
- ¡Aléjate! de mi hijo – aun tenia su mano tomada así que la solté de golpe
- Te follare – declaro muy segura
De uno de los bolsillos de su corto… ¿Short?... ¿Falda?... lo que sea, saco un cigarrillo que puedo jugar no era tabaco y lo encendió frente a mi, cuando ya lo tuvo prendido y dio la primera calada, soltó todo el humo en mi rostro.
- Follaremos como conejos… eso te lo firmo
- Nunca – la tome de los hombros y de un leve empujón la aleje de mí
- Resiste… no importa – se encogió de hombros – terminaremos follando igual
Sin esperar nada mas le dio una rápida apretada a mi entrepierna, la que aunque no se puso dura comenzó a reaccionar, enseguida se giro como si no hubiera pasado nada y salio de mi casa…
Creo que si tendré que aprender a Resistir.
Aca esta el primer capitulo completo
si quieren ver el 2º ya esta disponible en mi Blog
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Besos y comenten mucho!
