Hola

Gracias por la acogida de la historia, aun no me lo puedo creer, pero bueno

Aquí va otro capítulo, pero antes unas contestaciones

Aa: bueno te agradezco ya que fue el primer comentario y tambien pienso lo mismo. Los personajes encajan

Lauss Cullen Masen: claro que voy a seguir subiendo capítulos gracias por el reviews un besazo.

Lunalejy: gracias por leer otra de mis historias. Ahora bien, Hermionie es una bebé creada para Draco, Draco es el rey del inframundo y si la tiene que cuidar.

Emilia: espero que te guste este capítulo. Subo cada semana. Pero como ya salí de la escuela quizás dos veces por semana y espero que sea más de un cap. por día eso si no serán muy largos ya que me gusta la intriga.

: bueno yo tambien me quede como loca al imaginar a Draco-demonio. Gracias por leer.

Salesia: gracias por el cometario y no te preocupes aquí va la continuación espero que sea de tu agrado.

Tambien agradezco a los que la han leído. Los favoritos y los follows tambien.

Pov. Draco.

La veía dormir plácidamente en mi cama. Era el ser más hermoso que había visto jamás y lo mejor, era mío.

Se removió y se puso de lado. Estaba extasiado. Esto era mejor que un orgasmo.

No, no había comparación.

Me gustaban sus rulos de oro, desordenados; sus pequitas, su nariz… era tan tierna.

Alargue mi mano y acaricie uno de sus rulos y me extasié por su suavidad. Tenía las mejillas regordetas. Sentía una calidez al verla.

Me senté en la cama y baje mi cabeza para mirarla más de cerca.

Ella frunció el ceño y yo tambien lo hice. Estaba tan… mierda, reputa mierda.

-. Eres un bastardo Miguel- exclamé luego de taparle los oídos a la bebé. El dijo que debía darle un ejemplo…

El muy maldito me la envió y todo era para joderme. Sabía que no la iba a matar ya que era mucho para mí. Pero había algo que me hacia empalidecer y pensar en cursilerías.

La puerta de mi habitación se abrió sacándome de ese transe-. ¿Qué tanto ves?- pregunto Lucius.

-. Nada Lucius- el frunció el ceño.

-. ¿Por qué no me dices papá Draco? Son solo dos silabas – ya volvía con la misma cantaleta de siempre-. Hasta la primera palabra que dijiste fue Lucius y se supone que es papá.

-. Ya Lucius- el bufó y después se acercó-. Mira – el quedo pasmado.

-. Ese miguel es un bastardo- asentí.

-. ¿Donde está mamá?- el torció el gesto.

-. No lo sé. Esta molesta conmigo, porque mate a un mago con el que salió supuestamente a comer un helado.

-. Lucius, el mago era gay- el me miro sin comprender-. Le gustan los hombres- él se llevo las manos a la frente.

-. ¡Oh mierda! tu madre me va a matar.

-. Eres tan tú, Lucius- me burlé-. Pero mira a esta bebé- el me miro y sonrió.

-. Eso- yo lo mire sin comprender-. Si el embarazo de nuevo ella se queda aquí.

-. O ella te aparta para siempre- él lo sopeso.

-. Bueno si- luego de eso me quede viendo a ese coso que se llama Hermionie.

-. Oye, creo que tienes que comprarle pañales, biberones, formula- pensé en mandarlo a comprar con uno de mis súbditos, pero recordé "todo debes hacerlo tú"

Esperé a que despertara y la tomé en brazos era tan débil.

-. ¡Mi amor!- esa era mi mamá.

Lucius la esperaba, con su mejor cara de fingido arrepentimiento.

-. Es cierto- ella me beso y miro a la bebé-. Mira aquí le traje esto.

Me mostraba una peineta de plata-. La hizo un amigo mío.

-. ¡Y dale con los amigos!- bufó mi padre

-. Es linda- mi padre enarco una ceja ante mi frase.

-. ¡Ay que Cookie! – se burló.

-. Cállate Lucius- él se quedo callado al instante.

Mientras ellos discutían plácidamente, yo tomaba mi peine y le colocaba la peineta. La aleje un poco y me quede derretido con esa mirada tan linda y…

-. Pues no quiero – dijo mi madre enfadada.

-. Pues yo si quiero una – sentencio mi padre.

-. Búscate una…- le tape los oídos a Hermionie-. Una de esas perras o sububas o sabucos lo que sea para que se embarace de ti. A mi- se señaló y me miro yo me encogí de hombros-. No me vuelves a amarrar- ella me miro culpable. Por lo que no vio la mirada malévola de mi padre.

-. Pues déjame decirte que es tarde mamá- ella me miro sin comprender-. Escucho un latido más en esta habitación.

Ella lo miro incrédula y mi padre sonrió. Volví a mirar a Hermionie que fruncía el ceño y miraba al piso con temor-. Miedo a las alturas- ella me miro de inmediato y cerré los ojos por la intensidad de su mirada. Me di cuenta de que todavía la tenía separada de mí, así que la acerque a mi pecho. Escuche el sonido de una cachetada y vi como mi padre la miraba sonriendo.

-. Bueno yo me voy. Como sabes mamá no puedes salir de aquí al menos que sea con él o conmigo. Y por ahora no creo que puedas hacerlo-ella asintió.

-. Oh pero es preciosa- la bebé sonrió y ella se quedo extasiada-. Debes comprarle ropa, pañales, biberones, medias, baberos, compotas, la formula, gorritos, bufandas- se le veía emocionada.

-. Si, ya me voy.

Hice la ilusión de su ropa o mejor dicho, transfiguré su ropa en un gorrito que guarde en mi bolsillo y unas medias. Al igual que la abrigue mas con el traje.

Por más que conjuraba su ropa de color negra cuando se la ponía quedaba blanca "ella es hija de la luz"

Salí con ella de mis aposentos dejando a mi padre y a mi madre discutir.

Vi a Daphne y ella se me acerco. Intento tocar a Hermionie, pero la aparte de un manotazo.

-. Amo Satán yo solo…

-. Tú nada- la dejé ahí-. Y no la mires así- seguí caminando.

Me aparecí en la parte trasera de una tienda.

Mi ropa era negra de pies a cabeza. Éramos un contraste.

Salí del callejón y empecé a caminar. Note miradas curiosas de mujeres.

Sentía sus pensamientos

"oh, pero que tierno"

"yo quisiera que Alejandro se llevara a la niña a la tienda"

"se ven tan tiernos"

Mire hacia adelante y sonreí.

Mi olfato, me alertaba de cierta excitación.

-. No veo nada Alejandro- se quejo una.

Entré en la tienda y empecé a buscar lo primordial.

-. ¿Le puedo ayudar en algo señor?- era una chica muy guapa con un escote de bomba.

-. En realidad no- le sonreí y ella asintió.

Sus pensamientos no eran nada amables…

Tome una lata de fórmula, que estaba iluminada. Cuando quise tomar otra me quemé.

Tome la iluminada, es mas tomé tres.

Fui por los pañales y vi unos Huggies iluminados y tome dos cajas de esos que traen 168 pañales.

Todo eso iba en la carretilla.

Sabía que las madres me miraban.

Escuchaba el estomaguito de Hermionie gruñir… mierda ya estaba hablando en diminutivos.

Fui por los polvos y vi unos iluminados tomé tres. Fui por los pañitos y los compre de las bolsas que traían tres estuches de la misma marca que los pañales. Compre tres de esas bolsas.

Vi unos shampoo y acondicionador para bebé de cabellos rizados y eche tres de cada uno.

Vi peinetas y lazos hermosos… maldita sea ahora solo me faltaba bailar con un tu-tú.

Tome varios al igual que con lo demás.

Decidí ir por algo de comer para ella en la cafetería.

Compre una compota de manzana grande y me senté con el carrito al lado.

Destapé la compota y empecé a darle de comer.

No necesitaba girar para ver que todos me miraban con un deje de admiración.

Tome una botella de agua que había comprado y empecé a leer los ingredientes y la hice hervir sin que se dieran cuenta. Después la refresque y se la di.

Le saqué los gases y luego pude ir a seguir comprando.

Compre biberones y lo necesario para la limpieza.

Luego fui por la ropa.

Compre sombreritos, baberos, botitas bufandas y todo lo que vi de tallas de seis meses hasta no se qué.

Llegué a la caja y mientras esperaba mi turno, me puse a mirar a Hermionie. Besé su mejilla.

Llegó mi turno y la cajera me miraba embelesada.

Con la ayuda del guarda compras me cobraron.

Cuando iba saliendo de la tienda, sentí cierto olor.

-. Nena- me quejé.

Me dirigí junto con las compras al baño cercano.

Haciendo la ilusión de que me iba con el carrito y guardaba las compras en mi auto.

Tome un pañal, el talco, los pañitos y empecé a desvestirla.

Cuando llegué al pañal y vi…

-. Hermionie- ella me respondió son su hermosa sonrisa de dos dientes.

Bueno hasta aquí el capitulo espero que les guste.

A mí me encanta la reacción de Draco.

Un besazo para todas las que me agregaron a los favoritos los reviews y los followers.

Dios los guarde

Hasta otra entrega

Besos

D. F.