(K-ON! y sus personajes son propiedad de Kakifly)
Skin-Deep Love
Capitulo dos: Sentimientos
Azusa se dirigía a la casa de la familia Hirasawa como era de costumbre para encontrarse una vez más con su amiga y hermana de aquella persona a la cual quería, Hirasawa Ui. Avanzo a paso raudo hasta la puerta de la casa, y quien fue a atenderle no era quien esperaba encontrar en aquella casa.
Esos ojos café intensos como el roble la observaban de pies a cabeza, su boca entreabierta, tiritaba y solo los nervios demostraban que aún había reacción alguna en el cuerpo de la joven, que había comenzado a ocultar secretos a aquella que estaba parada frente a la puerta de su casa.
-Esto… Yui-senpai – Entorno los ojos en la guitarrista que seguía observándola sin mover alguna facción de su rostro o alguna parte de su cuerpo. – Yui…
-Oh perdona Azu-nyan, supongo que viniste a quedarte – Adivino notando el gran bolso que cargaba la joven en su brazo derecho, la pequeña guitarrista asintió mirando a la joven que aún se encontraba notoriamente nerviosa ante la aparición de la morena de coletas.
-Yui-senpai ¿me das el permiso para entrar a tu casa? Hace un poco de frío aquí afuera – Comento sonrojada la guitarrista, notando como captaba aquella, avergonzada la situación.
-¡Cierto! Pasa por favor, estás en tu casa – Inquirió mientras se daba leves toquecitos en la cabeza, la pequeña guitarrista noto en ese momento que el nerviosismo de la joven se debía a su estado, sus labios sonrosados, y su rostro de la misma manera sonrojado.
-"¿Acaso también te besas con…?" – Descubriendo la situación, Ui avanzo hacia ella sonriente y le dio un abrazo – "Se está comportando como Yui."
-Qué bueno que llegas, te hemos estado esperando, Jun se encuentra en la sala, trajo de nuevo golosinas.
-¿Qué? Pensé que me tocaba a mi – Se quejo la guitarrista cruzándose de brazos, Ui le miro y sonrió, dirigiendo su mirada a aquella que aún estaba nerviosa de pie al lado de la guitarrista.
-Hermana, ¿no subes? Te iré a dejar unos dulces, cielos no puedes dejar a tu invitada todo este tiempo sola – La joven asintió advirtiendo la impresión de la morena de coletas, avanzo rápidamente a las escaleras, perdiéndose a cada paso que daba. – Últimamente anda muy extraña y Mio-senpai también lo está.
-Ui – La joven detuvo la conversa de su amiga, mirando al suelo sin saber cómo comprender aquello.
-¿Qué sucede? – Pregunto con una leve sonrisa en sus labios, cuando extrañamente noto un cambio en la actitud de la guitarrista. – Supongo que debe ser algo respecto a mi hermana ¿verdad?
-Se supone que debería ser fuerte pero ¿Cómo puedo serlo queriendo tanto a Yui-senpai aún sabiendo que esta con Mio-senpai? – Pregunto comenzando a llorar mientras se aferraba a los brazos de Ui. – Pensar aquello me hace sufrir, no quería darme cuenta de estos sentimientos.
-Azusa-chan eres demasiado linda – Inquirió suavemente mientras levantaba una mano para hacerle cariño y repasar algunos cabellos desordenados por tal inesperado abrazo. – No podrías ocultarme tus sentimientos hacia mi hermana en ningún momento, pensé que si Yui la dejaba en tus manos todo iba a estar bien, siempre supe que ella te quería a ti, que no dejaba de suspirar aunque no lo confesara, pero jamás pensé que Mio-senpai fuera quien realmente le robaba esos suspiros. No quiero entristecerte, y te has comportado de una manera muy fuerte cuando estuviste a su lado. Me sorprende lo linda que puedes ser cuando tratas de hacer parecer como si no sucede nada.
-Sabes incluso cuando no reacciono. Pero creo que ya es momento de avanzar un poco más, creí que con ayudar a Ritsu-senpai, también me estaba ayudando a mí, pero no surtió efecto. Si me duele, si esa respuesta quería ella, si me duele ver a la persona que más quiero de esa manera con otra que no soy yo – Confesó la joven mirándole, mientras se limpiaba las lágrimas. – Mirarte me sería más difícil si no usaras el pelo tomado.
-¿Cómo…así? – Azusa alzo la vista y noto como caía el cabello de la joven sobre sus hombros, y descubrió esa sonrisa que le otorgaba, tan igual a quien le alteraba su pulso. Se sonrojo con tan solo mirarle. - ¿Crees que me parezco a mi hermana?
-…Definitivamente te pareces a Yui-senpai – Inquirió de manera precipitada mordiéndose la lengua, comenzó a reír, escuchando como comenzaba a reír junto a ella su amiga.
La guitarrista cerró la puerta dando un profundo suspiro, mientras se acercaba a su invitada.
-Disculpa por haberte dejado durante tanto tiempo sola, Mio – Inquirió sentándose a su lado sobre la cama, la bajista negó levemente y se apoyo en el hombro de la castaña que miraba brevemente aquel acto.
-Creo que así está bien. ¿Azusa está abajo verdad? – Se quedo callada esperando la respuesta que jamás recibió, miro dubitativa la mano de la joven, pensando si era lo correcto en este momento tomarla. Cerró sus ojos sin esperar una nueva respuesta. Pero fue ello, lo que provoco aquella tan inesperada reacción de la bajista. Las manos tibias de la guitarrista posadas entre su rostro y el mentón, mientras cada vez intensificaba el beso que le había robado. – "Ya no te comportas como una pequeña niña, ahora tratas de ser más fuerte que yo. Pero ¿Por qué sigues ocultándome aquello que sientes hacia Azusa?" – Cerró sus ojos lentamente mientras acercaba sus manos a las de la guitarrista, quien le rodeo jugueteando con algunos mechones del cabello de la morena y su otra mano entrelazada con la de la bajista. Suavemente la guitarrista dirigió su mano con la que había estado jugueteando en el cabello de Mio, hasta uno de los bordes del poleron, provocando que al leve contacto de su cálida mano con su piel, suspirara suavemente entre besos la bajista. – Yui, ¿está bien que estemos haciendo esto aquí? – Pregunto descubriendo a la joven que se separaba y se volvía a sentar. Mio se descubrió observando detenidamente la mirada de la castaña de ojos cafés ambarinos. Aquel brillo, esa mirada llena de incontables secretos. - ¿Yui?
-¿Querías saber la verdad de porque dejé de hablar de Azu-nyan cerca de ti? ¿Verdad? – Pregunto sin dejar de mirar hacia el vacío. Mio al igual que Yui se volvió a sentar a su lado. – Pero hay algo que quiero saber realmente. Respecto a Mugi-chan y Rit-chan. Se perfectamente que Mugi-chan está interesada en ella. ¿Qué piensas de ello? ¿Realmente eres capaz de abandonar tus sentimientos hacia Rit-chan por quedarte a mi lado? – La muchacha de ojos grisáceos se detuvo a pensar en aquello, esa pregunta iba directa como una flecha clavada al corazón.
-No sé de que hablas. – Inquirió mirando el mismo vació que seguía observando la castaña. – Yo…no conozco realmente mis sentimientos, no sé qué hacer con ellos, a lo mejor sería mejor que no amara a nadie, y que nadie me amara a mí.
-¡Eso no! – Refuto precipitadamente la castaña volviendo su mirada hacía la muchacha de ojos grisáceos, quien le miro de manera sorprendida. – Mis sentimientos son verdaderos lo prometo, pero por favor no repitas eso.
-Yui… – Se quedo pensando en aquello. Toco suavemente con su mano el pecho, sintiendo el latir de su corazón, bajo lentamente la mirada sin darse cuenta de los sentimientos que le estaba entregando. – "¿Qué estoy haciendo realmente? Mis sentimientos por Ritsu son de amistad ¿verdad? Yo la quiero, y nunca dejare de hacerlo pero…"
-"Ya que yo siento algo por ella…" – Las palabras de la tecladista volvieron a hacerse presentes en la mente y el corazón de la bajista, quien al instante sintió como su pulso se disparaba, recordando la tarde del día en que habían empezado a crear aquel secreto de amor.
La bajista bajo las escaleras corriendo, desesperada buscando a la baterista de ojos color miel, su respiración denotaba que se encontraba cansada, pero aún así necesitaba encontrarle, y su corazón desesperado necesitaba saber de las palabras de la bajista.
-¡Ritsu! – Grito desesperadamente, cuando llego hasta la puerta encontrándose con la joven que como siempre llevaba sus manos en los bolsillos de su chaqueta abierta, la joven se detuvo al escuchar quien le llamaba. Mio comenzó a respirar aceleradamente debido al cansancio de haberle perseguido durante un momento. – Oye escúchame ¿Por qué te has marchado tan rápido del club? Estábamos pensando ir a al parque de diversiones.
-Está bien Mio – Le interrumpió la baterista sin voltearse para volver a mirar aquellos ojos grisáceos – Debo…hacer unas cosas…supongo que Mugi me contara de ello cuando vaya mañana a mi casa – Confesó la joven, provocando inesperadamente que le diera una punzada al corazón de la bajista. – Oye… ¿Qué hay entre Yui y tú?
-¿A qué te refieres con eso? – Pregunto inesperadamente mirándole extrañada – Ritsu por favor date la vuelta y mírame. – La joven se voltio a observarle, sus mejillas sonrosadas y sus ojos cristalizados, aquellos ojos color miel, hinchados de por haber llorado y nuevamente cristalizados.
-Dime ahora ¿Qué hay entre Yui y tú? – Volvió a preguntar con su voz cargada de rabia.
-Ritsu yo no…no hay nada más que una amistad, solo somos amigas, al igual que contigo, a amabas las quiero mucho y son mis buenas amigas, las personas que más quiero, junto a Azusa y a Mugi. – Trato de responder sin vacilar.
-Entonces dime, tengo algo que contarte como amigas desde la infancia, que lo comparten todo, incluso sus secretos. ¿Puedes guardarme este secreto verdad? – La bajista observo como el rostro de Ritsu se tensaba. La joven asintió nerviosa ante las palabras que expresaría su amiga de infancia – Hay una persona de la que me enamore, mi corazón late con una velocidad increíble cuando estoy cerca de ella y aunque entienda que es muy difícil o quizás inevitable que podamos estar juntos le seguiré amando, me duela o no. – Confesó acercándose a Mio, tomándole la mano hasta ponerla sobre su pecho, la morena al instante perdió la respiración al sentir el pulso acelerado de la baterista.
-Ritsu…
Notas de Autora:
¡Hola!
¿Qué tal esta todo? Creo que debería disculparme por el atraso del segundo capitulo, pero estoy es el último mes técnicamente de clases y nos exigen demasiado en este momento. Definitivamente de ahora en que termine todo, podré escribir cada capitulo más rápido, así que ya que.
Respecto al capitulo ¿qué les pareció? Realmente he estado desmotivada con tantos estudios, y ni escribiendo me sacaba una inspiración buena, tampoco para mi novela. Así que estaré esperando gustosa sus comentarios, criticas, consejos lo que sea respecto a como va.
Se que quieren muchas Mitsu, realmente también me gusta el Mitsu, tanto como Yuiazu, pero pensé que para que fuera un buen fanfic tenía que tener algo diferente de muchos. "La desesperación de saber que pasara"
A los reviews, devolveré a más tardar mañana, de ahora en adelante escribo el tercer capitulo y devuelvo.
Bueno, nos estamos leyendo en el tercer capitulo. Ya~na!
Ne-chan!
