Capítulo1.
Estados Unidos - Kansas.
3 de Junio del 2011.
[ Centro Comercial Crow Center ].
PV: Doug Wright.
Al parecer se había iniciado un brote de virus en una plaza; por suerte la BSAA socorrió rápido al llamado para ponerle fin al problema.
Fui solicitado para obtener muestras del virus, así que me encontraba a la espera de las ordenes del Capitán Redfield; el encontraba exterminando a los últimos enemigos del centro.
—Buen trabajo Capitán. —comenta el compañero de Chris por radio.
—Muy buenos disparos Piers. Has mejorado tu puntería —Elogia Chris—. Dejo esta área a tu cargo.
—Roger, Piers Nivans jamas falla un disparo. —destaca el Teniente.
Después de asegurarse de erradicar la amenaza, se encargo de revisar a los supervivientes.
—Profesor Doug, puede proceder a la extracción de muestras.
Indica Chris por radio.
Inicie extrayendo tejidos de los infectados; el Capitán se encontraba escoltándome en caso de un segundo atentado, mientras su joven soldado nos respaldaba desde un piso arriba.
—Solo nos llevara un par de minutos limpiar toda esta área —informé—. Y por cierto, tiene unas increíbles habilidades, señor Chris.
—Ya estoy acostumbrado a esto —menciona Redfield—.Sabes que mis compañeros y yo llevamos luchando contra el Bioterrorismo desde hace años.
—Eso es cierto —señalé—. Capitán, me gustaría pedirle un favor, con respecto a Anna.
Una ves terminado la muestra, me puse de pie frente a Chris.
—Por supuesto Doug, usted dirá.
Responde el Capitán, mientras con su mano me hacia un ademán, invitándome a caminar.
—Como sabe, me mudare a Singapur después de esto, me gustaría que entrenara a Anna, solo por unos meses —comenté—. Ella esta solicitando para agente de gobierno, y requiere un mejor entrenamiento; quien mejor que usted.
Caminamos hasta detenernos frente a una carpa, instalada a las afueras del centro comercial.
—No tengo ningún inconveniente con eso, sera un placer ayudar a un buen amigo —replica Redfield, dando una palmada sobre mi hombro—. Cuenta conmigo, cuidare bien de su hija.
—Muchas gracias, Anna lo vera en la sede. Me ocupare del informe y después me marchare, un gusto volver a trabajar usted.
Estreche la mano del Capitán y me dispuse a marcharme.
[ Departamento ].
PV: Anna Wright.
Era demasiado aburrido estar encerrada en el departamento, queria conocer la Ciudad, pero no podía, ya que mi padre tuvo que venir por trabajo.
—¡Hola padre! bienvenido a casa. —Lo recibí al notar que había llegado.
—Hola cariño —saludo mi padre y me da un beso-. Oye, le pregunte a Chris si podría entrenarte. —Me aparto de el, sujetándome de los brazos.
—¿Chris? ¿el Capitán del que tanto hablas? —señalé— ¿En serio es tan genial como dices?
—¡Claro que lo es! es el mejor miembro de la BSAA, y también uno de los pocos supervivientes del incidente en Racoon City —dice orgulloso, mientras iba por algo de comer a la nevera.
—¡¿Que?! ¿enserio? —interrogue.
—Te pasare la dirección, pero... tendrás que mudarte un tiempo a Nueva York. —anuncia.
—¡¿Pero que?! ¿a Nueva York? estas loco. —alegue.
—Sera solo en lo que haces la admisión para agente; te conviene. —señala Doug.
《Bueno, tiene razón, quizá no sea tan malo que el tal Chris me ayude》considere.
—Esta bien, aceptare tu oferta, todo sea por entrenar —indique—. Gracias padre, te quiero.
Mi padre se acerco y me dio un gran abrazo.
—Sera mejor que vayas empacando, yo me ocupare de terminar el informe y después me marchare, el vuelo saldrá pronto. —anuncia, al mismo tiempo que observa su reloj y se dispone a usar la portátil.
Por mi parte comencé a empacar tal como me sugirió; en mi caso era poco, solo estuvimos aquí dos días, pero en cambio mi padre, el si tenia varias maletas, ya que el se iría de aquí a Singapur. Era triste el separarnos, sin embargo así debían ser las cosas, el decidió ser profesor en una Universidad, mientras que yo, bueno.
[ Aeropuerto ].
—Cuídate pequeña, te avisare en cuanto llegue; toma, lo necesitaras mas tu ahora, te deseo toda la suerte, te amo. —expreso Doug.
Entre mis manos, coloco las llaves del automóvil y seguido poso su mano sobre mis rostro.
—Adiós padre, prometo visitarte en cuanto pueda. —dije.
Esta ves me dedique a darle un abrazo de despedida, antes de verlo abordar aquel vuelo. Las lagrimas no tardaban en hacerse presente; al marcharse mi padre, sentí un vació, pero le volvería a ver, esta no seria la ultima ves, tan solo era el inicio de una gran vida por delante.
Cuando mi padre tomo el vuelo, yo espere el mio, haría una ultima parada en mi casa antes de ir a Nueva York.
Carolina del Norte.
4 de Junio del 2011.
Al llegar a la casa, empaque lo necesario para el tiempo que me quedaría. Decidí pasar la noche y en la mañana siguiente, continuaría mi viaje hacia NY.
Tras despertar subí el equipaje al auto y me fui.
Durante el viaje mi padre me llamo para avisarme que había llegado bien y se iría a instalar a su nuevo departamento. El viaje tardo casi un día entero, así que tuve que pasar la noche en un motel de paso.
Nueva York.
5 de Junio del 2011.
Cuando llegue a la gran Ciudad ya estaba anocheciendo; lo primero en mi lista era buscar un departamento cerca del centro de la Ciudad y que al mismo tiempo se ajuste a mi economía, ya que no tenia mucho dinero y por el momento no contaba con empleo.
Para mi suerte, después de estar dando varias vueltas logre encontrar uno, la renta era moderada, pero fue lo mejor que pude encontrar. Al terminar el contrato y que me dieran las llaves de mi nuevo departamento, lleve el auto al estacionamiento privado del edificio, me dirigí al ascensor y comencé a buscar mi nuevo hogar. Cuando por fin lo encontré, lo único que podía pensar era en descansar después de ese tedioso viaje; por suerte había adquirido el lugar con mueble-ria, el lugar era pequeño pero lindo, a si que me recosté en el sofá un rato.
Siguiente me dispuse a ir por las maletas que aun tenia en el auto, así que me tuve que bajar por ellas;empacaría mañana, ya que tenia hambre y sueño, así que fui a hacer las compras, tenia que poner algo de comida en esa nevera; solo me quedaba buscar algún supermercado cerca del edificio, ya que conocía poco de esta Ciudad.
[ Supermercado ].
Logre encontrar donde hacer las compras; 《esto sera un verdadero reto a diferencia del apartamento, ¿que es lo que debo comprar exactamente? si tan solo hubiera prestado atención en casa》cuestione.
El Internet no era muy bueno con eso 《¿hasta donde e recaído? estoy buscando ayuda con las compras, si mi padre me viera, seguro se estaría burlando; pues claro, el se encargaba de la mayoría de cosas en la casa》razone.
Al terminar las compras regrese al departamento.
[ Edificio Residencial ].
—¡Hey, alto! ¡espere! —escuche gritar a alguien mientras tomaba el ascensor, así que lo detuve—. Muchas gracias, ahh-ah. —agradecía el joven, mientras estaba inclinado, y con la respiración agitada.
—Un día pesado, ¿eh? —pregunte al ver lo sudado que se encontraba.
Recordé que entre mis compras tenia unas botellas de agua, así que tome una y se la di.
—Ni lo imaginas, muchas gracias —Seguido se puso de pie y extendió su brazo—. Un gusto en conocerte, soy Piers.
Al estar de pie frente a mi, pude notar lo apuesto que era, 《dios, este podría ser mi chico ideal》pensé.
—Soy Anna, el gusto es mio. —Le estreche la mano.
Después, Piers tomo agua y pequeñas gotas comenzaron a escurrir entre las comisuras de sus labios. Seguido giro su vista hacia mi y sonrió un poco, 《creo que se dio cuenta de cuanto lo observaba ¡¿y como no lo haría?! ¡si no disimulo!》. En ese momento las puertas del elevador se abrieron.
—Este es mi piso, nos vemos. —Me despedi y después tome las compras.
—¡Oye! espera, déjame ayudarte, es lo que puedo hacer por el agua. —dice el joven, con una ligera sonrisa.
—D-descuida, yo puedo hacerlo, no fue nada lo del agua. —balbucee algo apenada.
—No importa, igual quiero hacerlo —replica Piers, seguido toma unas cuantas bolsas de mi mano—. Así que, vives aquí, ¿eres nueva? —Me pregunto, con su vista hacia el frente.
Piers era mas alto que yo, parecía de de mi edad; su tono de piel era blanco, aun que diría ligeramente quemado por exposición al sol, y su cabello era corto, de color café, 《solo espero no tenga novia》considere.
—De hecho, me acabo de mudar hoy —mencione—. Aquí es, gracias por tomarte las molestias.
Tras llegar a mi departamento, nos detuvimos frente a la puerta.
—No fue ninguna molestia, al contrario —destaca—. Si necesitas cualquier cosa, me encuentro a dos pisos, en el departamento 34; espero verte de nuevo.
Piers me entrego las compras y mientras se marchaba, hizo un ademán con su mano, despidiéndose.
《Al final de todo no fue tan mala idea venir hasta NY》considere. Después de cenar, empaque las compras, para poder ir a dormir.
6 de Junio del 2011.
Por la mañana desayune algo ligero, me duche y me dirigí a buscar la dirección que mi padre me había dado.
[ Sede de la B.S.A.A ].
Al llegar a la dirección, en el edificio decía B.S.A.A. y tal parecía había llegado el momento de conocer a Chris Redfield. Tras encontrar un estacionamiento me dirigí a la entrada.
—¿Permiso? —pregunta un guardia,quien se encontraba en la caseta.
—¿Eh? no me habían comentado sobre eso, tal ves estoy en alguna lista o avisaron de mi —argumente—. Soy Anna Wright.
—Oh, si, aquí estas, adelante. —indica el guardia.
Seguido se abrieron las puertas que daban acceso al edificio. Al entrar, frente a la puerta se encontraba la recepción.
—Buenos días, soy Anna Wright y vengo con el Capitán Chris Redfield. —Me dirigí a una mujer que se encontraba ahí.
Espere mientras la recepcionista tecleaba en la computadora; luego me entrego un gafete con mi nombre.
—Cruzas esa puerta, tomas el primer ascensor hacia el tercer piso, sigues derecho, al final del pasillo del lado izquierdo se encuentra la oficina del Capitán, espere-lo ahí. —indica la recepcionista.
La mujer ni siquiera hizo contacto visual conmigo, yo tan solo seguí sus indicaciones; al cruzar la puerta el lugar era bastante grande, este contaba con cuatro niveles, en el pabellón se encontraban varias personas pero la mayoría eran soldados.
Continué mi camino hacia la oficina de Chris. Al llegar espere en un sofá por quince minutos antes de que la puerta se abriera.
—Capitán, y esta chica, ¿cuanto tiempo la entrenara? —pregunta un hombre.
Por la puerta entraron dos hombres.
—No lo se Piers, no eh teni... —El hombre mayor hace una pausa al notar mi presencia—. Parece que le tendrás que preguntar tu mismo. —señala observándomey tomando camino hacia su escritorio.
—¿Anna? —interrogan.
Al girar mi vista hacia el otro acompañante, resulto ser el chico de ayer.
