El amor no se impone se conquista

Pecosa & Armand

Una hermosa mujer rubia contemplaba maravillada el paisaje frente a su vista… hasta que una dulce voz la interrumpió.

Voz: necesito que realices un viaje…

Mujer: ahora…

Voz: ahora… es imprescindible tu ayuda

Mujer: como digas… partiré de inmediato

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El actor dejo el teatro, resoplo, está exhausto, pronto seria el próximo estreno donde nuevamente asumía el papel principal, ciertamente estaba alegre, desde que retomara su carrera comenzando en cero después de dejar la compañía… para buscarla… de eso ya cuatro años… y su vida dejo de ser la misma, trabajaba con la misma pasión que a sus inicios, se animaba a él mismo, pero un sentimiento le rondaba el corazón que habrá sido de ella… suspiro, se acomodo la bufanda alrededor del cuello cubriendo su rostro y comenzó a caminar, ese día dejo el auto en casa porque su rubia esposa tenía cita en el hospital… camino varias aceras y se detuvo frente a una pastelería un delicioso pastel de chocolate se encontraba en el ventanal seduciéndolo y recordándole unas hermosas esmeraldas, rio para el mismo, cerro sus ojos para atesorar el recuerdo… por qué no… se dijo… hoy tenemos invitados y esa será la escusa perfecta… entro al lugar lo compro y retomo su camino hasta su hogar, era una humilde residencia apta para su esposa, con todas las comodidades y atenciones que ella requería, llego hasta la puerta, una mueca asomo su rostro, últimamente las cosas no eran fáciles en casa, pero que podía hacer en gran parte él era el causante de esa situación.

Metió sus manos en el bolsillo para encontrar sus llaves y abrir la puerta, pero toco aquel preciado objeto que le regalara ella, hacia tantos años como intercambio para dejar su vicio, nuevos recuerdos llegaron a su mente, recuerdos de la segunda colina de Pony, de Escocia, suspiro fuertemente, y dejo de acariciar aquel tesoro, encontró sus llaves las introdujo en la cerradura, esta cedió fácilmente y entro… toda la casa tenía su aroma, sonrió sin ganas, realmente estaba cansado, se adentro hasta la cocina para dejar el que sería el postre luego de la cena, se dedico brevemente a olfatear la comida, sencilla pero deliciosa, muchos de sus platillos favoritos, en eso la rubia era tan considerada, lo consentía en todo… se recrimino un poco por su actitud, nuevamente una mueca apareció en su rostro…, salió del lugar y se dirigió a la habitación, seguro su esposa estaría ahí… descansando por el ajetreado día, su condición la limitaba, le exigía mas fuerzas para realizar movimientos y esto la fatigaba…

Abrió la puerta sigilosamente para no despertarle, pero se encontró con ella echa un mar de lagrimas sosteniendo unos papeles contra su pecho, en el suelo a un lado de mesa de noche… su rostro se endureció y trato de calmar su temperamento…

Terry: que haces nuevamente con esos papeles… creí que los habías quemado… como lo pedí… cuando nos casamos

La rubia no se movió del lugar, trato de tranquilizarse, sabía que a él no le gustaba verla en ese estado… pero no lo logro, Terry intentaba apaciguarse pero le costaba… por que no podía deshacerse de esos papeles… si tanto daño le hacían… se acerco a ella se agacho para quedar a su nivel y la abrazo por los hombros, le dio un suave y tierno beso en la mejilla…

Terry: deja ya de llorar mujer… y deshazte de eso si siempre te van hacer llorar…

La rubia lo miro con ojos de disculpa y sonrió tímidamente… no puedo tirar tus sentimiento, no crees… dijo ella y le acaricio el rostro… el castaño frunció la frente y le ayudo a levantarse con cuidado… la deposito en la cama y acaricio sus rubios cabellos…

Terry: descansa un poco… pronto vendrán los invitados a cenar… no pueden verte en ese estado tan desmejorado o me retaran…

El joven no pudo seguir su enojo al ver el rostro de la rubia… como enojarse con ella… si lo había sacrificado todo por él… a pesar de estar en desacuerdo tomo los papeles y los volvió a dejar en el cajón… Piensas en ella… fue la pregunta de la rubia… no… fue la simple respuesta de él dando por terminada la conversación y sentándose a un lado de la cama para abrazar a su esposa.

Terry: descansa ya mujer… tenemos aun dos horas antes que lleguen (la chica asintió y se acurruco en el pecho del hombre para descansar, mientras el castaño suspira y la miraba de reojo)

Terry cerró los ojos deseoso de dormir un rato… pero la ansiedad no se lo permitía, la vería nuevamente se encontrarían en tan solo unas horas… como estaría…él la haría feliz, si no era así le partiría la cara de un golpe…desde hace mucho le tenía ganas… si… desde que se la llevo de su lado… hizo una mueca… desde cuando eres posesivo con ella… se dijo para el mismo… sonrío satisfecho… quien diría que ese incidente provocaría que se encontraran, que feliz lo hizo cuando entro en su vida… nuevamente esta cambio dando un giro de 360 grados, todo se lo debía a esa mujer rubia que le indico mal el camino, pero hay la encontró… aunque durara poco lo que compartieron juntos …ahhh… suspiro… pero ni modo ella lo amaba y era feliz a su lado…él demostró amarla… tanto o más que él… pronto llegarían… como estaría el pequeño… ese caballerito seria igual a su padre definitivamente tenía que ser hijo de Albert…