Declaración: Naruto y sus personajes no son de mi propiedad, ni tampoco lo es la imagen usada de portada.

Capitulo 2

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El barco emitió un estruendoso ruido anunciando su partida, Hinata recargada en la barandilla comenzó a ver como el paisaje comenzaba a alejarse dejando el muelle atrás, mientras la embarcación se abría paso ante el gigantesco mar y el cielo azul. Suspiró emocionada dejando que una sonrisa adornara sus labios, sin poder ocultar lo feliz que se sentía en esos momentos.

En el barco solo iban otras pocas personas, pero bien sabia que en el país del trueno harían una escala y abordarían más pasajeros. Caminó al interior del crucero en busca su camarote para acomodar sus pertenencias y poder descansar un momento. Al llegar a este comprobó que, aunque pequeño y para nada ostentoso, era bastante acogedor contando con una cómoda cama y una gran vista hacia el mar. Sonrió, podría perderse una tarde entera viendo desde su ventana como el cielo se teñía de tonos naranjas y violetas.

Se recostó en la cama después de acomodar su equipaje, dejándose perder en sus pensamientos. A pesar de no querer pensar en lo que le esperaba al término de ese viaje, no lo pudo evitar. Trataba de convencerse de que su padre había escogido a un buen chico, uno no mucho mayor que ella, responsable, y todo lo demas. Sin embargo si era su padre el que había escogido, lo más probable es que sería un ninja de un clan honorable, un chico fuerte, serio, protocolar y petulante. Tal cual como… él. La peli azul no acostumbraba a ser prejuiciosa sobre aquellas personas a las que no conocía bien, ante sus ojos todo el mundo era bondadoso, pero con esta situación no podía hacer más que imaginarse lo peor.

Ya algo fastidiada por pensar en su matrimonio arreglado, se levanto y se dispuso a recorrer el barco, para asi disipar las ideas que tenía sobre su compromiso. Tal vez platicando con los demás pasajeros, incluso con la tripulación, lograría su cometido.

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La ciudad de Kumo era hermosa. En la plaza central había una gran piedra con la leyenda de su pueblo escrita en ella, leyenda que Hinata no dejo pasar por alto y se detuvo a leerla por completo. Después de admirarla por unos minutos más, se dirigió al correo para mandar una carta a su familia informándoles que se encontraba bien. Pensando en recorrer los comercios ubicados en la plaza y ver lo que más podía de dicha ciudad, al salir del correo no se percato por dónde iba y chocó con una persona que entraba apresuradamente al lugar. De no ser porque el tipo la sujetó del brazo, la chica hubiese caído.

- ¡Woooow, ten más cuidado!- le reclamó algo molesto aquel joven.

- Lo-lo siento mucho, fue mi culpa- dijo Hinata dirigiendo su mirada al suelo. De cierta manera estaba acostumbrada a ser tratada de manera directa, pero no pasaba lo mismo cuando de alguien desconocido se trataba.

- Claro que fue tu culpa- le respondio el chico, mientras veía como la joven desviaba su mirada de un lado a otro notándose algo nerviosa. Con tal acción pudo ver un hermoso par ojos perla, labios sensuales y un flequillo negro azulado con dos mechitas que adornaban su angelical rostro.

- En verdad lo siento, no me fije por donde iba- se volvió a disculpar la oji perla teniendo un leve sonrojo en sus mejillas.

- Bueno… ya no importa ¿Te lastime?- de pronto la curiosidad la había invadido ante tal cambio de tono y actitud, y lentamente comenzó a levantar la mirada para encontrarse con un joven alto, piel ligeramente bronceada, hipnotizantes ojos azules, cabello alborotado y rubio haciendo juego con una sonrisa traviesa y unas extrañas marcas en sus mejillas.

- No- respondió quedamente ella mientras no dejaba de verlo.

- Me alegro. Déjame invitarte algo para que veas que estoy apenado por esta coalición.

¿Había escuchado bien? ¿Aquel apuesto joven la estaba invitando a comer algo? No, no podía ser. Debía concentrarse en lo suyo.

- Lo siento, no puedo- Respondió para luego inclinarse a modo de saludo y marcharse con una sonrisa y un sonrojo en sus mejillas, permitiéndose preguntar si su futuro esposo sería tan guapo y simpático como aquel joven, ya que si ese era el caso, no vería ese compromiso ya como un sacrificio.

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La parada en la ciudad de Kumo había sido muy interesante y productiva. Hinata recorrió las tiendas de la plaza y compro algunas cosas como recuerdo de su viaje, tales como artesanía típica de la zona, algo de comida hasta incluso unos pergaminos con técnicas básicas de la región.

Estaba saliendo de su camarote, después de guardar sus compras, cuando choco con alguien que iba pasando por el pasillo.

- Lo siento mucho- se disculpó instantáneamente.

- Creo que ahora es mi turno de disculparme.

Esas palabras la habían dejado algo dudosa. Por lo que alzando la mirada, se encontró nuevamente con esos hermosos ojos azules. Ella sonrió tímida ante la mirada y el comentario de aquel joven.

- Creo que sí.

- Pues, me disculpo- dijo el oji azul inclinándose divertida y respetuosamente. Luego de tal acción vio que se quedaba sin tema, hasta que se percato de algo que lo salvo- Así que… tal parece seremos vecinos- le sonrió el joven, pero al ver la confusión en el angelical rostro, se aclaro- mi camarote está al lado del tuyo.

- Oh! Ya veo… Qué bien- no sabía bien que decir, sentía que su presencia la perturbaba ligeramente- Bueno… ya tengo que irme- y sin más que decir, se apresuró para llegar a las escaleras, mientras el chico observaba como el pelo negro azulado desaparecía de su vista, pensando que era la joven más hermosa que había conocido.

Que coincidencia que ese joven abordará el mismo crucero. Sus ojos ciertamente son muy hermosos, pero debo controlarme. Aun quedan días de viaje hasta llegar al país de agua… lo más probable que tanto él como yo estaremos ocupados en nuestros asuntos como para vernos otra vez. Bueno no me debo preocupar, es solo un joven más... el más guapo que he conocido pensaba Hinata mientras caminaba por los pasillos de aquel barco, sin saber a dónde se dirigía, solo sabía que debía alejarse.

Su caminata sin rumbo la llevo a cubierta, por lo que pensando que el cielo se veía hermoso teñido de naranjo, se recargo nuevamente en la barandilla admirando el paisaje.

- Hola.

- Hola- Volteo a ver quien la había saludado y se sorprendió de ver otra vez a ese joven. ¿Me estará siguiendo?, se preguntó pero de inmediato desecho la idea, estaba en un crucero no muy grande, era lógico que se encontraran.

- Lindo paisaje ¿no?

- Sí- no sabía que más decir. Nuevamente se comenzó a sentir nerviosa ante su presencia.

- Vienes del país del fuego- más que una pregunta fue una afirmación.

-Sí, ¿cómo es que lo sabes?

- Por tu ropa, el clima allá es cálido, por lo que no vienes demasiado abrigada. Además de que el barco viene de ahí- Término diciendo con una sonrisa que hacía nada más que resaltar las extrañas pero adorables marcas de sus mejillas.

- Veo que eres muy deductivo- le respondió menos tímida y más divertida.

- Un poco, además de que soy un ninja y he viajado bastante, por eso puedo reconocer ciertos patrones de rasgos en las personas- dijo luciendo gracioso al poner una mano en su mentón queriendo parecer interesante, a lo cual Hinata solo pudo reír frente a tal acto. Pero al ver que ella no agregaba nada más, le preguntó- ¿Vas a la ciudad de Kiri de paseo?

- Sí.

- ¿No te gusta hablar mucho o te estoy incomodando?- Pregunto divertido el joven rubio dejando a la oji perla algo pasmada por tan repentina pregunta.

- Lo siento, pero no creo que sea correcto- respondió al cabo de unos segundos bajando su mirada.

- ¿Por qué no? Solo estamos conversando, no le veo nada de malo.

- Tal vez… tengas razón- concedió ella.

- ¿Y cómo te llamas?

- No puedo decirte, lo lamento- dijo la chica apartando su rostro.

- ¿Estas viajando de incógnita? ¡Qué bien! Pero sabes… puedo mantener un secreto- dijo el oji azul en un susurro divertido acercándose más a la Hyuga.

- ¿En serio? ¡Excelente!, porque… yo también- respondió bajito la Oji perla, siguiéndole el juego a aquel joven, el cual solo la miro haciendo un ligero puchero.

- Bien, tú ganas. Aunque de alguna forma debo llamarte, ¿no crees?

- Pues…mmm- lo pensó durante unos segundos antes de decir- puedes llamarme Izumi.

- Lindo nombre. Yo me llamo Naruto, un gusto- le dijo mientras le tendía la mano para presentarse con el tradicional apretón de manos, a lo que ella respondió disfrutando de su calidez con tal contacto.

- ¿Tu también vas Kiri de paseo?

- En parte. Tengo algunos asuntos importantes que atender- dijo alzando sus hombros para quitarle importancia al asunto.

Se quedaron en silencio unos minutos, disfrutando del atardecer.

- ¿Vienes sola?

- Sí.

- ¿Y no es peligroso para una chica viajar sola?- pregunto el oji azul algo escéptico.

¡Oh no! Soportaría al machista de su padre e incluso a su primo, pero por muy atractivo que fuese ese chico, no dejaría que su orgullo fuese dañado de esa manera solo por ser vista como una chica.

- Se cuidarme sola, gracias- dijo antes de darse media vuelta para alejarse.

- ¡Espera, no lo dije para ofenderte, de veras!- contesto Naruto sonando algo desesperado mientras la tomaba del brazo para evitar que se fuera.

Izumi (Hinata) se detuvo al sentir el apretón y suspiro. No era digno el ser grosera con alguien que apenas conoces, y que de paso no sabe el carácter que posees.

- No pasa nada- dijo Izumi a manera de disculpa- es solo que mi familia me cuida demasiado, es todo.

- Tal vez lo hacen porque eres importante para ellos.

- Puede ser- le respondió quedamente mientras le ofrecía una tímida sonrisa.

- Eres más hermosa cuando sonríes- agrego el muchacho mientras sonreía de oreja a oreja, como si el verle sonrojar fuese lo más divertido- ¿Qué te parece si vamos por algo para tomar?- sugirió el chico intentando que la joven volviera a estar cómoda con su presencia.

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Estuvieron toda la tarde y parte de la noche juntos. Naruto le contaba anécdotas de sus viajes, de sus batallas y también de su vida en su aldea. Ciertamente era bastante fácil tratar con él, era simpático, divertido y al parecer siempre tenía una bonita sonrisa y una anécdota para contar.

Izumi escuchaba con toda la atención del mundo cada una de sus historias, era un buen narrador dentro de todo. Por un momento cerró los ojos para disfrutar e imaginar cómo sería la aldea de la que él estaba hablando.

- ¿Te estoy aburriendo?- le preguntó el chico con algo de preocupación en su voz. Ante tal pregunta, Izumi se percato de que el relato ya había terminado y abriendo los ojos rápidamente, vio un poco de tristeza en su mirada azulina, tal parece que estaba ofendido por tal acto.

- ¡Claro que no!- se apresuro a decir la chica moviendo su cabeza en negativa. Estaba algo nerviosa, no quería que el rubio pensase mal de ella- Es solo que… así puedo imaginar los lugares de los cuales hablas. Eres bueno relatando- dijo la chica algo apenada.

- Pues, gracias- le sonrió complacido ante tal alago – A todo esto, ¿tienes hermanos?

- Sí, una más pequeña que yo de 16 años llamada Hanabi, y un primo muy cercano y mayor que yo, llamado Neji. ¿Qué hay de ti?

- Mmm… Pues no, mis padres murieron cuando era muy pequeño- dijo el oji azul bajando la mirada con una sonrisa triste en sus labios.

- Lo siento.

- No pasa nada, de veras. El viejo Sarutobi siempre se preocupo de mí a su manera. Además tengo muchos amigos en la villa- dijo con una mano rascándose la cabeza, pareciendo algo nervioso. Sin embargo de un momento a otro exclamó sobresaltándola- ¡Oye, tal vez puedas ir a visitarte a la villa alguna día! ¡Allí probaras el mejor ramen del mundo, de veras!

Izumi se quedó estática ante la sorpresa. Le agradaba mucho Naruto y le encantaría conocer su villa, sin embargo debía ser realista. Sabía que tendría responsabilidades que cumplir al terminar el viaje y que no podría volver a verlo, además de que él pensaba que era una chica común y ordinaria. Tal vez era mejor alejarse de él.

- No creo que sea conveniente- dijo la peli azul con una mirada algo triste.

- ¿Por qué no?

- Discúlpame, debo retirarme- sin saber que mas decir, se marcho apresurando el paso para salir lo más rápido de allí, dejando a un confundido chico con la pregunta del porque tal repentina huida.

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La noche caía en el mar y no volvió a ver a Izumi. Le surgió la idea de que antes de ir a dormir, podría tocar la puerta de su camarote para cerciorarse de que estuviese bien. Pero inmediatamente desechó esa idea, no era del todo adecuado hacer algo como eso, o eso quería pensar el cómo escusa. Suspiró, trataría de hablar con ella al día siguiente.

Hinata se tendió en su cama mirando un punto indefinido en el techo, intentado convencerse de que lo mejor era mantener la distancia con él. Le agradaba… no, le encantaba! Más de lo que debía. Pero no podia olvidar tan facilmente el hecho de que estaba comprometida con alguien más y que tendría problemas si iba a otra aldea a encontrarse con un chico. No, debía mantener la distancia y su promesa para con su padre y todo su clan a favor de la alianza con el pueblo vecino.

Nunca pensó que conocería a alguien como él, tan guapo, divertido, espontaneo, con esos ojos azules que se comparaban con el mismo cielo, esa sonrisa zorruna que acentuaba aun más las líneas de sus mejillas, y que provocaban que las piernas le temblaran y que su cuerpo... mejor no pensar en él. Cerró fuertemente los ojos tratando de pensar en otra cosa, tratando de olvidar.

A la mañana siguiente iba saliendo de su camarote para desayunar, cuando vio al culpable de sus pensamientos y suspiros pasando por delante.

- Buenos días- lo saludo cortésmente.

- Buenos días, ¿qué tal estás?

- Muy bien, gracias.

- Como no te vi en el resto de la noche me preocupe un poco. Pensé que podías sentirte mal.

- Na-nada de eso, es solo que…- vamos Hinata, piensa en una escusa- estaba algo cansada, es todo.

- Me alegra. Quisiera disculparme si te dije algo inapropiado, de veras.

Hinata respiro profundo manteniendo el aire por un momento en su pecho. ¿Él se había preocupado por mí, en mi ridículo acto de niña pequeña? Pensó mientras echaba por la borda la decisión de mantenerse alejada de él.

- No, soy yo la que lo siente Naruto. No debí irme así anoche. Pero sucede que en mi clan hay una situación algo delicada y no sería conveniente que nos volviéramos a ver- pronuncio Hinata mientras apenada por lo que decía bajaba su mirada sosteniendo firmemente sus manos.

- Entiendo- respondió el chico luego de algunos segundos de silencio, dudando un poco antes de continuar- ¿Podemos desayunar juntos?

- Yo… -la chica dudó, tratando de aferrarse a la ahogada decisión de mantener la distancia.

- Solo es un desayuno. Vamos, nadie se va a enterar, Izumi- dijo dedicándole una hermosa sonrisa a la vez que le extendía la mano, acto al cual Hinata no se pudo negar. Por lo que sonriente acepto la invitación dándole la mano a su acompañante.

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El desayuno resulto ameno. Naruto siguió con sus relatos tanto de sus batallas, como de las misiones realizadas con sus amigos, haciendo caras y gestos para explicar los diferentes hechos, mientras Izumi no paraba de reír y de admirar a aquel que tenía en frente. El chico le conto desde como era su aldea, la cual tenía un ambiente muy similar al distrito de los Hyuga, el cómo fue su dura niñez al ser despreciado y la posterior admiración total de la misma al saberse héroe de su aldea, hasta el cómo era su formación como ninja para que así, algún día, fuese el encargado de toda su aldea.

Hinata ciertamente estaba maravillada ante tales relatos. La vida de ese chico había sido dura, llena de pérdidas, desprecio y entrenamiento para cumplir su sueño. Era admirable toda su vida, aunque dichas partes de sus relatos se le hacían algo familiares. Ella ciertamente habia pasado por algo similar.

La oji perla bien sabía que más adelante se arrepentiría de pasar tanto tiempo junto a él, pero estaba dispuesta a afrontar aquello. Nadie la había tratado como él, con tanta espontaneidad, contándole mil cosas y mostrándose tan natural y encantador cuando le coqueteaba descaradamente haciendo que ella se sonrojase con regularidad. Era un chico divertido, la hacía reír mucho con sus ocurrencias y sus expresiones, y eso le encantaba. Y más importante aún, nunca antes se había sentido tan libre y cómoda ante la presencia de alguien, sin importarle la compostura, el protocolo, ni siquiera la forma de expresar sus ideas tan libremente. Ciertamente Naruto era un chico especial.

Los días iban pasando y ellos prácticamente no se separaban, solo lo hacían cuando caía la noche y debían ir a dormir a sus respectivos camarotes.

Pero como todo el mundo sabe, cuando más se está disfrutando de algo el tiempo pasa con demasiada rapidez. Les pareció que en un abrir y cerrar de ojos estaban llegando a su destino final y a su inminente despedida.

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¿Y bien… que les pareció? Espero les haya gustado =)

Tenía un momento libre y no aguante subir el nuevo capitulo xD

Como veran, ni Naruto ni Hinata saben que son del mismo pais ni que estan ams cerca de lo que creen. Tal vez ams adelante se enteren, ñaka ñaka :3

Quiero agradecer a Hinako uzumaki hyuga, Dniizz, Missfefi, Luzhikari, The joker jajajaja, Jhon- Namikaze, Tenshi no Genei, Seebuc, Mere Mitsuky Taiyoukay y a Uzuki Yu- Chan por colocar a mi historia como favorito ^^, seguirla o ambas, de veras muchas gracias me alegran el dia =)

Bueno cualquier duda, consejo, comentario, palabras bonitas, criticas, en fin review es bien recibido. Ustedes leen y tienen todo el derecho a decir si algo les gusta o no. Yo como lectora y ahora escritora entiendo ;) (Además con eso ayudan a mi musa xD)

Adiosito, cuídense!

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MissTsuki01: Hola! de verdad agradezco que creas que no escribo tan mal :') y a mí también me gusta la combinación de personalidad de Hinata, quise colocarla en un perfil con algo más de carácter. Y pues, como vez, estabas en lo correcto, cierto rubio si se dejo ver en este capi xD. Saludos! Nos leemos.

Seebuc: Hola, y gracias ti también por leerla y darle una oportunidad ^^ y claro que no la dejare abandonada! Tengo otras historias que pensar y luego redactar, además de la universidad y sus demandas, la vida y los amigos, etc. Pero aun asi, no dejare de escribir! Habrá actualizaciones cada semana ;) y gracias también por creer que escribo bien, creo ir mejorando xD

Isabela-chan nyaa: hola y gracias por tu comentario =) me alegra ver que te a gustado el capi anterior y espero que este también sea de tu agrado ^^ Saludos!

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