Twilight no me pertenece, y la historia tampoco, es de AngryBadgerGirl. Sólo me adjudico la traducción.

Gracias a Lei-Clln por ser mi beta.

Bueno antes que nada EDPA significa El Encuerado Del Piso de Arriba, lo verán en varias ocasiones, especialmente cuando se hable de twitter. En segundo, según la autora Bella tiene entre 21 y 23 años, mientras que Edward alrededor de 28.


Mis mejores amigas – Alice y Rosalie-, y yo, nos reunimos para tomar un café, ansiosas de ponernos al día después de haber pasado el verano separadas unas de otras. Acababa de mudarme a mi nuevo departamento el día anterior, y como de costumbre, estas "Adorables Fisgonas" querían saber todos los detalles.

"Aún pienso que deberías de mudarte con nosotras, Bella. No sé porque insistes en tener tu propio lugar fuera del campus." Protestó Alice. Ella todavía estaba muy en contra de que hubiera conseguido mi propio hogar. Ella siempre me había protegido, especialmente desde la enfermedad de mi padre. Sé que lo dice sólo por preocupación, pero yo estaba haciendo lo mejor para mí.

"Vamos Alice." Dije con un suspiro exasperado. "Sabes por qué lo hago, hemos hablado de esto un millón de veces. Realmente necesito mi propio espacio para poder trabajar en paz," expliqué. "Ustedes perras a) nunca se callan y b) tienen su propia manada de pequeños sementales que van ahí regularmente. Así que básicamente ustedes cierran la boca cuando están ocupadas, pero entonces, ustedes hacen otro tipo de ruidos." Dije bromeando sarcásticamente.

"¿Celosa?" Dijo Rose sarcásticamente con una mueca en sus labios.

"Síííí. Estoy celosa de sus montones de vaginas con chancros." Resoplé mientras rodaba mis ojos.

"Linda aliteración, Bella (n/a se refiere a la repetición de sonidos en la frase anterior que en ingles es Yeah, I'm jealous of your cornucopia of cooch cooties y cooch y cooties tienen sonidos parecidos). La matrícula en Harvard vale totalmente para que seas una especialista en Inglés, seriamente." Soltó Rose. Arrugó la cara en mi dirección antes de tomar delicadamente un sorbo de su café con leche.

"Ambas cierren la boca." Interrumpió Alice. "¿Qué pasa con el tipo que vive arriba de ti? Ayer leí lo que escribiste en twitter y casi mojo mis pantalones." Continuó Alice con una carcajada.

"Oh Dios. No podía lograr que mi internet trabajara, así que fui al piso de arriba a pedir ayuda. ¡Estaba desnudo! ¡Yo estaba mortificada!" Expliqué moviendo la cabeza y sonriendo al mismo tiempo.

"¿Le echaste un vistazo a la mercancía?" Preguntó Rose mordiéndose el labio con picardía y haciéndome un guiño.

"¿Fue cómo un "picantemente desnudo" o "tremendamente desnudo"?" Preguntó Alice con los ojos abiertos como platos.

"No estaba mirando, me tapé los ojos." Contesté con una mueca de incomodidad.

Ninguna de las dos me creyó.

Mierda.

"Eres. Una. Maldita. Embustera." Puntualizó Rose, marcando cada palabra con un movimiento de su cabeza.

Alice me señaló y empezó a bufar-reír.

"Mira su cara. ¡Está mintiendo totalmente!" Exclamó.

Suspiré. Era inútil tratar de mentirles a estas dos cuando se habla del miembro masculino. Era como querer disimular el hecho de que acababas de fumar de la mejor cosecha de los Dead Heads (n/a: fanáticos de una banda americana llamada The Grateful Dead).

"Él estaba 'picantemente desnudo'; ¿Ok? Picantemente desnudo. Tenía puestos sus bóxers, entonces así lo miré." Confesé.

Me miraron con escepticismo por lo que me pareció una hora, no parpadearon ni una sola vez.

"Bien. Vi su paquete. Fue… bastante agradable. ¿Ok?"

Rose soltó un ¡phhhhttttt! Antes de reír.

"¡Bastante agradable! ¿Quién carajos lo describe así?" Preguntó con incredulidad.

"Así que… ¿Qué tan grande? ¿Qué tan grueso?" Pidió Alice descaradamente. "Esos son detalles realmente importantes. Al menos para mí." Me dijo.

"¡Dios! Ustedes son realmente unas pervertidas." Les dije, sacudiendo la cabeza con disgusto.

"¿Hablaste con él o sólo corriste gritando con la vista del miembro de un verdadero hombre?" Preguntó Rose, riendo y dándole un codazo en las costillas a Alice.

"Hablé con él. Como por dos minutos. Arregló lo que sea que estaba mal con mi computadora." Respondí, jugando con la cubierta de cartón de mi café.

"Aparte de su paquete, ¿el resto de él también está 'bastante agradable'?" Insistió Alice.

"Sip, quiero decir, tiene una linda cara, supongo. Y un buen cuerpo, especialmente para alguien que probablemente trabaja todo el tiempo. Se graduó de la escuela de medicina- es residente en Brightman." Expliqué.

Mis dos amigas dejaron caer la cuchara al mismo tiempo y sólo me miraron.

"¿Vives debajo de un médico caliente que se pasea desnudo?" Preguntó Alice, su pequeña boca estaba abierta.

"Jesús de 'todas-las-suertudas-perras', Cristo, ¿¡¿¡Cómo es que esta mierda nunca me pasa a mí!?!? ¿Y por qué te está pasando a ti, a Prunella Ironsnatch?" (n/a: Prun: seco, decrépito, ella: Bella. Ironsnatch se refiere a que no tiene vida sexual en absoluto.) Preguntó Rose retóricamente, con las palmas de sus manos hacia arriba mientras parpadeaba repetidamente.

"Así que, ¿irás a su casa y pedirás un poco de algo? ¿Curar lo que te pasa? ¿Algo de healin sexual (n/a: se refiere a curar un padecimiento del tipo sexual con otra cosa sexual, como sexo oral, anal, etc)?" Se burló Alice mientras lamía sus labios sugestivamente.

Moví mi cara un poco y arrugué la nariz como si algo oliera muy, muy terrible.

"¿Estas bromeando? Él parece un completo mujeriego. No sólo un mujeriego- un playboy.

Es ginecólogo sólo por esa mierda", me burlé con un movimiento de mi mano.

"¿Quéeeeeeeeeeeeeeeeee?" Exclamó Rose. "Maldición. Esto se pone mejor y mejor. ¿Puedes imaginar cuánto sabe este tipo sobre vaginas? Te haría llegar al cielo como en 12 segundos." Recalcó con un largo y lento silbido.

"Un gurú de la vagina." Dijo Alice nostálgicamente, apoyando su mentón en la palma de su mano.

"Un vagitariano (n/a: alguien que en su dieta incluye "vagina"… que es lo mismo que alguien a quien le gusta mucho el sexo oral.) también, apuesto." Agregó Rosalie.

"Un completo vaginator (n/a Alguien que adora "jugar" con la parte íntima de las chicas)" Dijo Alice mientras alzaba sus pulgares.

Ambas se partieron de la risa, pero yo no lo encontraba tan divertido. En todo.

"Bueno, él no estaba cenando en el restaurante vagitariano. No, gracias. Además, no soy su tipo. No soy tan cachonda, picante o sucia como ustedes, perras." Jadeé.

Y con eso, lancé mi taza de café vacía a la basura y volví a mi departamento.

Cuando estaba abriendo mi puerta, escuché pasos detrás de mí. Volteé y vi a Edward subiendo las escaleras, acercándose a mí; probablemente para continuar hacia su apartamento; pero alentó su caminar y se paró a mi lado.

Intercambiamos miradas, y me di cuenta de vestía una camisa blanca, corbata y pantalones tipo caqui negros. Caminó unas pulgadas más cerca de mí. Sintiéndome realmente incómoda, volteé mi cabeza, tratando de concentrarme en abrir la puerta. Por alguna extraña razón, tuve una enorme dificultad para hacerlo.

"Hola Bella." Escuché que decía mientras sentía como me rozaba un poco. Todos los vellos de mi nuca se erizaron.

"Hola", dije en respuesta, sonando más evasiva de lo que quería.

Abrí rápidamente mi puerta, entré y cerré la puerta tras de mí, dejando a Edward parado, solo en el pasillo. No escuché nada del otro lado de la puerta por un minuto, y después escuché como subía las escaleras.

Un poco más tarde, estaba mirando toda la comida que había hecho para la cena. No era humanamente posible que una sola persona comiera todo eso. Yo nunca había podido hacer nada en pequeñas cantidades- era un hábito de cocina de mi madre y su madre italiana.

"Estoy siendo realmente estúpida o muy caliente. Probablemente ambas cosas." Murmuré para mí mientras empacaba los alimentos en recipientes de plástico.

Estaba delante de la puerta de Edward y toqué, sosteniendo los recipientes entre mis manos.

Edward abrió la puerta y se encontró conmigo, en su rostro se formo una sonrisa.

"Oh, Hola Bella." Dijo ladeando su cabeza.

"Hola Edward." Respondí, con cierta torpeza.

"Hey, dijiste dos palabras esta vez, ¿qué pasa?" Dijo bromeando.

Me encogí un poco de hombros y miré hacia los recipientes que estaban en mis manos.

"Hice la cena, y pensé en traerte. Me gusta cocinar, pero siempre hago demasiado. ¿Quieres un poco?" Ofrecí, tratando de compensar el haber sido tan brusca anteriormente.

"Eso depende," contestó con una sonrisa maliciosa.

"¿De qué?" Pregunté

"¿Entrarás y la compartirás conmigo?"

"Creo que puedo hacer eso." Le respondí con una sonrisa.

"Está bien entonces, entra Ojos Cafés." Ofreció, abriendo la puerta totalmente para que pudiera entrar.

"No es mucho, es sólo pasta." Dije poniendo la comida en la mesa.

"Me agrada eso. Gracias." Respondió amablemente. Parecía un poco incómodo, como si hubiera hecho algo excesivo o demasiado amigable. Eso me pareció un poco absurdo, ya que lo había visto desnudo el día anterior, y eso parecía mucho más amigable que haber traído un poco de pasta, pero traté de no analizar a fondo la situación.

"De nada." Dije en voz baja.

"Oh, toma asiento. ¿Te gustaría un poco de vino?" Preguntó mientras recorría una silla para mí.

"Um, ok. Realmente no soy una bebedora asidua, así que un vaso pequeño estará bien. Gracias." Respondí mientras me sentaba.

Después de tener platos y cubiertos listos, Edward empezó a acribillarme con preguntas para iniciar la conversación.

"Así que… Especialista en Inglés ¿uh? ¿Tienes algún plan para después de graduarte?" preguntó.

"Si, actualmente estoy pensando en entrar a la escuela de posgrado. Aunque no estoy muy segura, aún. Estoy trabajando en eso." Respondí sintiéndome un poco insegura de mí misma.

"Así que, ¿tu novio te seguirá a donde sea que tu vayas?" Preguntó con una sonrisa traviesa.

Pfff. Buen intento.

"No tengo novio." Dije claramente, retorciendo mi servilleta en mi regazo. Gracias a Dios él no podía verme haciendo eso.

"Bueno, eso es sorprendente- una chica tan linda como tú." Dijo con una ceja levantada.

"Es sólo que no tengo mucho tiempo, especialmente ahora. Tengo esta especialmente larga tesis que necesito escribir," describí, sintiéndome nerviosa por lo personal que la conversación se estaba volviendo.

"Las personas hacen tiempo para lo que realmente desean, Ojos Cafés," dijo.

"Yo quiero… eso" Respondí a la defensiva.

Creo que le dije que quería sexo. ¿Lo hice?

"Entonces, ¿por qué no lo consigues?"

"¿Conseguir qué?"

"Lo que necesitas"

"No 'necesito' nada"

"Ojos Cafés, 'todos' necesitamos eso." Dijo, mirándome con diversión.

"¿Qué?" Pregunté en un tono molesto, preguntándome por qué me miraba como si pudiera leer mi mente. Era jodidamente inquietante.

"Te ves realmente tensa, ¿cuánto tiempo ha pasado?"

"No te voy a decir eso."

"¿Cuánto tiempo, eh?"

"Eres realmente atrevido e inapropiado, ¿lo sabes?"

"Y sin embargo, estoy más dispuesto a conseguir 'lo que necesito', mucho más que tú. Eso debe de decirte algo."

"¿Podemos cambiar de tema?"

Edward agarró la botella de vino de la mesa que tenía a su lado.

"¿Más vino?"

"Sí, por favor." Contesté. Levanté mi copa rápidamente. Necesitaba más alcohol en mi sistema.

Lo necesitaba. Justo. Ahora.

Me sirvió otra copa de vino y tomé varios sorbos grandes.

"Entonces, ¿en qué tema estás trabajando?" Preguntó.

"Uh… es… um. Nada interesante en realidad." Le respondí con una risa nerviosa.

¿Tuvo que preguntarme eso?

"¿Qué? ¿No quieres decirme?" Presionó, mientras entrecerraba los ojos y me sonreía.

Sentía que podría freír un huevo en mi mejilla. Huevo en mi cara- extrañamente apropiado. Tomé otro largo trago de vino y cerré mis ojos por un instante. Tomé una profunda respiración, preparándome para dar mi respuesta, orgullosa y con dignidad de estar condenada.

"Um... es… um… erotismo en la poesía Victoriana," murmuré en voz baja.

"Lo siento, ¿qué? ¿Puedes repetirlo?" Se burló, poniendo la mano alrededor de su oreja.

Solté un suspiro de desesperación.

"Erotismo en la poesía Victoriana." Dije, puntualizando cada palabra.

Edward estaba más que divertido, y su larga y profunda risa retumbó por la habitación.

"Está bien. Déjame ver si entendí." Respondió mientras sonreía enormemente, sus dientes puntiagudos mordiéndose su labio inferior. "Lees sobre 'eso', escribes acerca de 'eso', pero actualmente no tienes tiempo para hacer 'eso'. ¿Entendí bien?" Preguntó con la misma mirada de autosuficiencia que parecía tener en el rostro todo el tiempo.

Aclaré mi garganta audiblemente. Eso estuvo más allá de la burla. Estaba tratando de avergonzarme, y francamente, era jodidamente violento.

"No hago 'eso' con cualquiera. Y a juzgar por la manera en que le hablas a una mujer, es un misterio para mí como consigues 'eso', en absoluto." Acusé.

"Sólo le digo a una mujer lo que necesita oír." Respondió en voz baja mientras se limpiaba la boca con una servilleta.

"Bueno, no necesito oír lo que estás diciendo ahora." Argumenté con aspereza.

"Claro que sí. Necesitas ver cómo terminas. Para ser honesto, realmente podría beneficiarte dirigir esa energía a algo más constructivo." Ronroneó.

Mis ojos y mi boca se abrieron. Edward parecía no tener límites. Ya no era lindo, o sexy, o divertido.

"Wow, eres... um..." Empecé, pero fui incapaz de continuar.

"¿Qué, Ojos Cafés? Continúa. Dilo. No sería la primera vez." Se burló.

"Eres una especie de… cerdo" Dije, sacudiendo mi cabeza.

En lugar de sentirse insultado, sólo rió. Tuve que pensar que eso era parte del paquete, verdaderamente.

"Sí. Sí lo soy. Un tipo de disculpa por eso. Sé lo que soy y estoy bastante bien con eso. ¿Qué tan bien te conoces a ti misma?" Preguntó.

"Sé que no me gusta ser tratada como una cosa para usar y tirar."

"Nadie lo hace, a menos que sean engañados de alguna manera. Yo nunca miento. Y no manipulo. Y, sin embargo, tengo un montón de citas."

"No quiere decir que eso esté bien. La gente se lastima pensando que pueden obtener más, y luego no lo hacen."

"Si yo no puse esa idea en su cabeza, entonces no es mi culpa."

"Así que, básicamente, ¿no quieres que nadie espere nada de ti?"

"Oh, deben esperar algo. Un montón de cosas. Una y otra vez."

"Wow. Eres increíble."

"Sí, también pienso eso. Hey, gracias por la comida, y me encantaría devolverte tu generosidad. Normalmente estaría muy feliz, pero tengo un tercer turno de trabajo en el hospital. De lo contrario, me habría dado un tiempo extra para estar esperando a cuando llegaras aquí de nuevo."

Simplemente me quedé estupefacta al escuchar lo que él acababa de decir.

¿Realmente estaba diciendo que debía de venir aquí para conseguir sexo?

"¿Tiempo extra? Espera, ¿piensas que he venido hasta aquí con la comida para ver qué podía hacer contigo? Eso es todo. Lo que sea, tipo." Dije, sintiendo como mi ira e indignación crecían. Me preguntaba quién diablos se creía este tipo.

Me levanté rápidamente, pero golpeé mi pie con la pata de la mesa. Hice una mueca de dolor, pero seguí caminando, aunque con un poco de cojera.

"¿Qué pasa con tu pie?" Preguntó, con la preocupación evidente en su voz.

Me paré en un solo pie y apoyé mi mano en la mesa para mantener el equilibrio.

"Nada, dejé caer una caja el otro día, y ahora he aplastado el mismo dedo del pie dos veces."

"Déjame echarle un vistazo."

Edward se puso de pie y me hizo señas para que me volviera a sentar en la silla. Me senté mientras él se ponía de rodillas frente a mí y levantaba suavemente mi pie, ya sin mi zapato. Estudió los dedos de mi pie con una mirada de total concentración, como si estuviera leyendo un libro muy complicado.

"¿Es justo aquí?" Preguntó mientras movía suavemente mi dedo meñique de arriba a abajo, con otros dos dedos. Hice un ruido de dolor.

"¡Ay!" Grité, sintiéndome como un bebé.

"Probablemente solo sea un golpe en el tendón. Si te molesta aún después de unos días, deberías sacarte unos rayos X." Explicó mientras bajaba mi pie con cuidado.

"Gracias, debo irme." Dije con una pequeña sonrisa.

"Eh, déjame ayudarte. Um... pareces un poco torpe." Dijo con una risa

Edward extendió la mano para ayudarme a levantarme. Me levanté y quedamos cara a cara. Me sentí conflictuada- como si quisiera abrazarlo y golpearlo al mismo tiempo.

"Sí, creo que lo soy." Respondí, riendo. De repente me sentí realmente incómoda. Lamenté haberlo llamado cerdo, cuando el solo se preocupaba por mi pie, a pesar de que sólo lo insulté.

"Mira Edward, lamento haberte llamado cerdo." Dije en voz baja.

"Está bien. No debí haberte ofendido. Creo que estamos a mano." Contestó, mirando hacia el suelo. Parecía un niño pequeño arrepentido de repente, pero obligado irremediablemente a ser malo a pesar de sí mismo.

"Muy bien." Respondí mientras me volteaba y alcanzaba la puerta. "Bye"

"Buenas noches Bella."

Cuando regresé a mi casa, me senté con mi laptop enfrente de mí, mi pie lesionado sobre la mesa de café. Actualicé mi blog mientras sacaba mi última botella de vino.

He cenado con EDPA. No más pinot con él (n/a pinot es un tipo de vino). No más pinot. Pene??? ¡No! ¡Yo NO me meto con la especie porcina! Solo cosas malas podrían pasar. Y por malas, me refiero a sexy. Mierda, estoy borracha. Ojalá no hubiera actuado como una geek (n/a aquí se refiere a alguien que le gusta estudiar) tan tensa. Creo que tal vez lo juzgué muy duramente. Parece que tiene un lado amable conmigo, y como él dice, es honesto acerca de él mismo. Respeto eso. También puedo respetar que él está buenísimo. Y es bien hablado. E inteligente. Peeeeeeene.


Bueno aquí está el segundo capítulo, muchas gracias por sus reviews alertas y favoritos. Son los mejores!!!

Espero poder actualizar pronto.

Dudas, comentarios, lo que sea dejen un REVIEW!!!!!!

Besos…

sparklinghaledecullen