Advertencias: Yaoi, BL, violencia, violación, sangre... mucha sangre (?) lenguaje explícito en algunas partes (?) sadismo, bondage, OOC (Out of character)

KHR no me pertenece.

Esa tarde, Reborn llegó temprano.

Llegó temprano y lo primero que hizo después de colgar su gabardina en el pechero de la entrada, y de dejar sus llaves sobre una mesita a lado del teléfono en la sala, es dirigirse a su habitación.

Coloca su mano en león, esperando a que el camaleón se transforme en su amado revolver y una vez que lo hace entra a su habitación, ansioso porqué durante toda la semana que el jefe Vongola había estado ahí había estado gritando y suplicándole que lo dejara ir, pero esa tarde, no hay llantos, ni siquiera se escucha el respirar del jefe.

Suspiró aliviado, las cadenas que habían estado reteniendo al décimo siguen en perfecto estado, siguen manteniendo a su pareja en la cama y la única razón por la que ya no hay lloriqueos es porque el castaño se ha quedado dormido. Deja que León regrese a su forma original y se sienta al borde de la cama.

El décimo se veía en esos momentos tan hermoso y vulnerable. Las lágrimas del día ya se habían secado en sus mejillas, y su nariz parecía haberse recuperado. Reborn frunció los labios, su nariz jamás habría estado rota si el décimo no se hubiese negado a ir con él por las buenas en cuanto le propuso "reeducarlo" para ser una buena pareja. El día que se lo propuso, el décimo frunció las cejas y su cara estaba de color carmín, cualquier persona podría haberse dado cuenta de lo enojado que estaba, pero Reborn no estaba seguro de si estaba enojado por la propuesta, o por el hecho de haberse dado cuenta de lo mal amante que había sido.

El castaño mantenía una expresión neutral, con los labios entre abiertos y hecho un semi ovillo, no tenía más ropa que su bóxer, era temporada de frío y Reborn lo había privado de ese privilegio después de que el castaño estableciera que no quería el edredón que el sicario le había ofrecido, si el muchacho quería sufrir por el frío pues que sufriera bien. Notó, casi de reojo, que el cabello el capo comenzaba a verse grasoso y sucio, tal vez le dejaría tomar una ducha, y si este no quería, tendría que bañarlo él.

Sabía que revelarse contra sus órdenes estaba en la naturaleza del castaño, era una de… esas… cositas que detestaba, porqué nadie tenía derecho a negarse a sus deseos, por mucho que amase a esa persona y amaba, porqué le hacía excitarse la idea someter al otro, del chico, sin embargo, la mayoría de las veces lo detestaba. Fue por eso que cuando el décimo se puso de pie golpeando el escritorio con ambas manos y exigiéndole que saliera de su vista, Reborn había explotado y lo había atacado.

No era como que el décimo fuera débil, por supuesto que no. Era uno de los tres hombres más fuerte de Italia, ¿Y cómo no iba a hacerlo? Reborn se había propuesto hacerlo grande cuando todavía lo consideraba solo un alumno. Sin embargo, siendo el tutor del castaño sabía perfectamente cuales eran sus puntos débiles, y siendo, por otro lado, el mejor asesino del mundo, había razonado lo suficiente acerca de eso para crearle otros de los cuales solo él estuviese consciente, de esos de los que nadie se daba cuenta.

Revive la memoria mientras siente su pene pinchar en su pantalón, Era un enfermo, le aseguraba su consciencia cada vez que despertaba y se encontraba con que Tsuna estaba hecho un manojo de nervios y se había hecho un ovillo de nueva cuenta en el otro lado de la cama. Era un enfermo por excitarse al pensar en ese tipo de cosas, Reborn sabía que no debía desconfiar de su consciencia, sin embargo, cada vez que esta le aseguraba que era un desgraciado, un loco y un enfermo, decidía ignorarla. Escuchar eso de prácticamente sí mismo para sí mismo le hacía enfurecer, posiblemente porqué muy en el fondo sabía que su consciencia se mantenía sincera a diferencia de él.

Reborn se recostó a lado de Tsuna de modo que sus narices se tocaran entre sí y colocó su mano derecha en la mejilla del décimo.

El día que lo había capturado lo primero que había hecho había sido dislocar su brazo derecho, después rompió su nariz y antes de que el décimo pudiese recuperarse de ambos ataques, se había colocado detrás de él, dándole un puñetazo en el omoplato derecho, para después golpearlo con su cabeza en la nuca con la suficiente fuerza para dejarlo inconsciente.

El plan había sido que los dos salieran caminando tomados de la mano por la puerta, Tsuna dejaría a alguno de sus estúpidos guardianes a cargo y estarían a lo mucho un mes reeducando al décimo. Sin embargo, había tenido que salir por la venta cuidándose de que nadie lo viera, porqué estaba seguro de que sin importar que lo viese, al darse cuenta de que tenía al décimo inconsciente en sus brazos intentaría detenerlo.

La mayor debilidad del décimo se debía a un trauma de la niñez, después de haber sido acosado y golpeado constantemente por los demás niños en el parque hasta que cumplió doce años y dejó de ir a este, el décimo no podía lidiar del todo con el dolor físico.

Si había que reeducar al décimo, habría que aplicar uno que otro método físico, habría que reconstruir la mentalidad del castaño pieza por pieza, cuidadosamente, tratando de no afectar su personalidad, Reborn casi se sintió mal ante la idea de revivir el trauma del castaño, pero no había otra manera, sino se ponía firme el décimo jamás aprendería a respetarlo y serle fiel como se suponía tenía que hacerlo desde un principio.

Reborn se relamió los labios deleitándose con la idea de tener al décimo rogándole que parara mientras le daba un buen par de latigazos, estaba seguro de que la cara de desesperación del décimo, más sus mejillas sonrojadas por el llanto le harían llegar al éxtasis sin siquiera tocarse el mismo, o tener que tocar directamente al otro. Sonrió de lado, sus ojos ónix habían comenzado a perder el brillo cuando se perdió en dicha fantasía.

Sin embargó, así de rápido como sonrió y se perdió, regresó a la realidad. Frunció el ceño pensando en los guardianes y los demás conocidos del décimo. Cuando había comenzado su relación con el chico jamás pensó que este fuese capaz de engañarlo así, sintió su boca secarse y algo estrujándose en su pecho al pensar en la idea, le daba rabia el hecho de siquiera recordarlo. Se puso de pie y salió a la sala del pequeño departamento. A lado de uno de los sillones se encontraba el iPhone 7 del capo. Lo había mantenido con carga y se había colgado de la red de una de las pequeñas empresas cerca de su hogar para mantenerse al corriente, asegurándose de eliminar todo dato que pudiese dar la ubicación del móvil, de no ser así, estaba seguro de que tendría ya a siete guardianes parados en la puerta de su departamento exigiéndole respuestas.

Como si tuviese que dárselas a alguien.

Reborn miró con rencor hacia la ventana, era más que obvio de que ni siquiera estando los 7 guardianes reunidos luchando por la libertad de su cielo, podrían ganarle. Era el mejor asesino del mundo, estaba seguro de que también era la mejor opción para Tsuna y por ende el único con quien debió haber estado. ¿Por qué lo había traicionado vilmente?

Sacudió la cabeza, ya discutiría sobre eso con Tsuna en cuanto el castaño despertara. Regresó su vista al móvil y prendió la pantalla, el castaño tenía varios mensajes de WhatsApp por responder, entre ellos estaba el chat de Enma Kozato y Kyoko Sasagawa. Reborn ignoró deliberadamente el mensaje del pelirrojo para checar el de la chica.

Una vez que hubo leído toda la conversación, dio un puñetazo a la pared con la mano desnuda, Kyoko y Tsuna habían estado hablando sobre reunirse dentro de dos días para que el castaño evaluara y diera el visto bueno a la nueva colección de ropa de la chica. ¿Por qué seguía hablando con ella? Había creído que cuando esta le había traicionado y se había casado con Mochida, Tsuna se indignaría los suficiente como para dejar de hablarle, al parecer había juzgado mal al castaño de nueva cuenta.

Las respuestas de Tsuna eran cortantes, ni siquiera emojis tenía*, y por más que Kyoko le enviaba mensajes cálidos las respuestas del castaño seguían siendo tan estoicas, obviamente no dejando de ser cortés y amable, como siempre. Algo no cuadraba ahí, se convenció así mismo de eso. Tal vez Tsuna no sentía ningún tipo de atracción por la mujer y solo buscaba el compañerismo entre ambos, o también existía la posibilidad de que el castaño haya borrado los mensajes que le incriminaban y había tratado de hacer que la conversación se viera normal incluso con las partes faltantes.

A Reborn, la segunda opción le parecía más convincente.

Leyó de nueva cuenta los últimos mensajes tratando de decidir si contestarle o no, si contestaba, y a alguien se le ocurría preguntarle a la pelirroja si sabía algo del capo, esta posiblemente abriría la bocota y diría que dentro de dos días se reuniría con el castaño, así que los guardianes irían al punto de encuentro para encontrarse con su jefe. Pero si no le contestaba, esta le preguntaría a alguno de sus guardianes si sabían algo del capo y estos le dirían la verdad, y a las pocas horas tendría a Sasagawa en la puerta de su casa exigiéndole que encontrara a Tsuna, posiblemente así descubriendo la verdad.

No que, en todo caso de que descubriese la verdad, la dejaría vivir. Obviamente la mataría.

Reborn se decidió por confirmar el encuentro, él iría junto con Tsuna para después deshacerse de la diseñadora de modas.

"Kyoko-chan, lo siento. He estado siendo torturado por montañas de papeleo infinitas. Sigamos con los planes, pero no le digas a nadie, me estoy escondiendo de todos para librarme un poco de papeleo"

"Si preguntan por mí, no digas nada XD"

Reborn se encontró conforme con eso, Kyoko se lo había tragado de inmediato, pues a los dos segundos le había contestado "De acuerdo :D yo no sé nada de ti" y se había desconectado argumentando que tenía que terminar uno de sus últimos diseños antes de pasar el catálogo a los organizadores del desfile donde se debutaría la nueva línea de ropa.

Ahora, tenía que encontrar la forma en que Tsuna lo llevara a Kyoko pero que no se escapara en cuanto consiguiese una pequeña probada de libertad, ¿Qué sería bueno, que sería bueno?

Reborn tarareó una canción mientras volvía a su habitación, Tsuna seguía dormido en exactamente la misma posición, y si no hubiese sido por el hecho de que lo había visto dormir durante los últimos 10 años, podría haber pensado que el castaño estaba despierto.

Recargó su pierna derecha sobre la cama y se inclinó sobre el décimo, pasó un dedo por el puente de la nariz del castaño varias veces, las primeras tres veces el décimo no dio señal de haber sentido el tacto, a la cuarta frunció el ceño y a la sexta comenzó a abrir los ojos.

Primero vio con expresión neutral todo a su alrededor, tratando de ubicar el lugar dónde se encontraba, después le vio fijamente a él y casi sonríe, para la mala suerte de Reborn, el décimo recordó antes todo y le miró con una mezcla de horror y enojo en el rostro.

-Buenos días, amore.- Canturreó Reborn.

-Reborn.- Dijo el décimo suavemente.- No tienes que hacer esto, sabes que te amo. Muy dentro de ti sabes que solo estás exagerando las cosas, yo jamás te hubiese traicionado.

Reborn sintió la sangre subir a sus mejillas por la rabia que las palabras del capo le habían hecho sentir.- Si, amore. Y yo nací ayer.- Bufó, para después sonreír.- ¿Qué crees? Estaba revisando tu celular, y acabo de confirmar la reunión con Sasagawa Kyoko, iremos. ¿Te agrada la idea, cariño?

Tsuna abrió y cerró la boca continuamente, haciéndole parecer un pez.- ¿Q-qué es lo que piensas hacer?

- ¿Yo? Por el momento nada, tú me guiarás a ella.- Le respondió colocando su frente junto a la del otro.- Ya después veré que hacer con ella, posiblemente la tengamos en casa un par de días.

Tsuna le miró con completo horror antes de comenzar a negar con la cabeza.

-Sí, sí. Pero mientras tendré que asegurarme de que no te escapes en cuanto pruebes un poco de libertad.- Musitó.- ¿Qué te parece si vamos al otro cuarto?

Tsuna esta vez negó frenéticamente con la cabeza, desde que había llegado al departamento del azabache había estado dos o tres veces en el otro cuarto, el otro cuarto era la descripción exacta de su lugar de pesadillas… era su infierno.

-Te lo ruego, Reborn. No me lleves ahí, todo menos eso, por favor, por favor.- Murmuró mientras se alejaba lo más posible que podía del azabache.

-Oh, como me gustaría consentirte, Tsuna.- Dijo fingiendo tristeza.- Pero después de tu traición, lo veo como algo necesario…

Dicho esto desencadeno al castaño de la cama y lo arrastró al otro cuarto mientras el castaño se revolcaba y le rogaba que no lo hiciera.

Él se lo buscó, se dijo así mismo.

¿En verdad lo hizo? Le cuestionó su consciencia.

Fin del capítulo :v

Xd Ya, perdón.

Gracias a los que comentaron, y por supuesto también a los que dieron "Favs n' follow" sé que no voy tan bien (¿?) Pero considero que no voy mal :v

*Al menos a mi, si no me hablan con emojis siento que están enojados conmgio.

Ahora bien… algo tenía que decir aquí… ¡Ah, ya recuerdo!

Discord: Concuerdo contigo en que no es contraproducente, sino que es hipocresía de parte de Reborn.

Sin embargo, me parece que no estás tomando en cuenta de que Reborn es una persona enferma en el fic (Sick as in… really insane) por lo que he visto en mi corta vida :v puedo decir que una persona así jamás admitirá que él es quien está equivocado (Igual que los necios y los orgullosos -zoi io-) y mucho menos reconocerá que es él quién está obrando mal, es por eso que no lo especifiqué como hipocresía.

.15.17: ¡Gracias por tu review 7u7! Después de que terminé mi otro fic de KHR no creí que volvería a iniciar otro fic para KHR, tal vez solo escribiría un final alternativo para el anterior… pero pues aquí estoy, parece poco lo que dijiste, escribiste… etc. pero en serio me sacaste una sonrisa por muy ridículo que parezca :3

Dio: Awiwi (¿?) I love R27 too (¿?) Madre mía Willy, no sé que más decir XD

Espero que les haya gustado el capítulo :3 acabo de terminar mis exámenes finales y tal vez debería ponerme al corriente con mis demás fics… así que tal vez no actualicé por lo menos en un mes… a menos que me dé flojera :v en ese caso actualizo en una semana Dx Perdón si fue corto /3 últimamente estoy teniendo problemas con mi resolución como escritora...

Sayonara!