La octava llave

Capítulo 2: la persecución

Después de aquella confrontación, Yami y su pequeño acompañante corrían por uno de los tantos caminos boscosos para alejarse de sus dos persecutores, ambos corrían a toda velocidad pero Yami comenzaba a disminuirla haciendo un gran esfuerzo por alcanzar la velocidad que tenía su compañero quien al darse cuenta que había dejado a Yami atrás fue hacia el preocupado ya que vio que le costaba trabajo respirar.

–Ya los dejamos atrás así que por favor no te esfuerces demasiado. —detuvo a Yami para que descansara por un momento.

–Tenemos que seguir avanzando o nos alcanzaran. –decía agitadamente, no quería detenerse ya que no deseaba confrontar nuevamente a Lina al menos no en esos momentos que sentía que la vida se le escapaba del cuerpo.

–Busquemos un lugar para poder descansar ya que lo necesitas con urgencia. –cerrando sus ojos y alzando su nariz al cielo comenzó a oler el ambiente para después abrir sus ojos y voltear a ver a Yami con una sonrisa. –cerca de aquí hay una cascada podemos ir ahí y descansar.

Yami solo se limitó a sonreír ya que le dio mucha gracia ver a su hermano hacer eso pensando que parecía un perrito olfateando la mejor ruta, cosa que no le diría ya que lo más seguro lo haría enojar, ambos caminaron hacia donde Yugi creía que estaba la cascada, conforme se acercaban se podía escuchar el sonido del agua. Después de atravesar algunos árboles, arbustos y demás malezas finalmente llegaron contemplando las aguas cristalinas de la cascada y el pequeño rio que conectaba con ella, Yami se sentó debajo de uno de los árboles, al fin podía dar un respiro después de ser atacados no solo por bandidos sino por la misma Lina Inverse. Bajo su mirada ya que no sabía que podía esperarle con ella tras su rastro.

–¿Te preocupa que la asesina de ladrones este tras de ti? –al escuchar la voz de Yugi levanto la mirada sorprendido ya que era como si hubiera adivinado su pensamiento, solo se limitó a asentir y bajar nuevamente la mirada. –no te desanimes hermano ya veremos la manera de quitarla del camino. –dijo en un tono entusiasta ya que quería animarlo.

–No es solo eso. –esas palabras sorprendieron a Yugi. –esta situación se vuelve más insoportable cada día que pasa y no sé cuánto tiempo lograre resistirla antes de que…– se llevó una mano al pecho en la zona del corazón, no tenía más palabras para continuar, Yugi supo a qué se refería al ver su acción. –desde aquel incidente en Domino no ha pasado un solo día sin que alguien esté detrás de mí queriendo capturarme, quiero que por una vez, solo una vez me dejaran en paz, hasta ahora nos hemos enfrentado a hechiceros y caza recompensas de bajo nivel de pelea pero Lina Inverse está en otra categoría, siento que ella si podría matarme.

–¡No digas eso! –Yugi reacciono exaltado ante esas últimas palabras. –antes que eso pase la matare y a cualquiera que quiera hacerte daño, no dejare que nadie te ponga una mano encima, usaría mi magia más fuerte contra aquellos que quieran arrebatarte de mi lado.

–¡No quiero que mates a nadie por mí! –exclamo Yami levantando la voz. –no dejes que tenga ese recuerdo de ti cometiendo esa acción al momento que me toque partir.

–¡Ya deja de hablar de la muerte, aun no es tu hora!

–Sabes que mi tiempo de vida ya es muy corto, no tiene caso negar lo que no tiene remedio.

–¡Lo sé! –dijo Yugi estando exaltado y harto de escuchar a Yami hablar de una manera pesimista. –ya sé que tu vida es corta pero mientras ¿Por qué te empecinas a hablar de la muerte? No vas a morir hoy ni mañana, aun te quedan algunos años y esos años quiero pasarlos a tu lado, juntos vamos a vencer las dificultades que se nos vengan encima, juntos vamos a prevalecer sin importar quien se atraviese en nuestro camino, incluso si es Lina Inverse la que se nos pone enfrente vamos a superar a esa hechicera engreída, tal vez sea fuerte pero nuestra fuerza es superior a la de ella así que ya deja ese pesimismo que vamos a salir adelante sin importar nada.

Yami estaba impresionado al escuchar hablar a Yugi de esa manera para después levantarse y sonreír asintiendo a las palabras de Yugi, le alegraba tener a su hermano a su lado ya que era él quien lo hacía entrar en razón en los momentos que el pesimismo le ganaba.

–Tienes razón estamos juntos en esto, gracias.

–No tienes que agradecerlo, somos hermanos y debemos permaneces juntos en las buenas y en las malas, además soy tu protector y te protegeré de todo incluyendo tus propios pensamientos malos.

Yami se preguntaba ¿En qué momento habían cambiado los papeles? Antes él solía ser el protector y guardián de su hermano menor, protegiéndolo de todo peligro y ahora era al revés, Yugi era quien lo protegía con todo el fervor de su corazón contra aquello que quisiera dañarlo incluso estaba dispuesto a matar por él cosa que no quería.

–Gracias hermanito, gracias por siempre estar conmigo.

–Ni lo menciones que para eso estamos los hermanos, bueno si ya dejaste de lado esa tristeza buscare algo de leña ya que necesito preparar la pócima. –Yami solo puso un gesto de fastidio al escuchar eso. –mientras tanto tu descansa que no queremos que te agites más, en un momento nos vemos.

Yugi dejo su pequeña mochila en el piso y salió hacia el bosque a buscar leños, Yami lo miro hasta que se perdió de vista para después mirar la cascada y el pequeño rio viendo que había peces en aquel lugar así que para no quedarse sin hacer nada decidió pescar, usando la levitación corto con su espada una rama de los árboles para usarlo de caña, después en la mochila que Yugi cargaba busco algo que le pudiera servir como sedal, finalmente busco algo que sirviera de anzuelo, se sentó a las orillas del rio para comenzar a pescar.

Tiempo después Yugi regresaba con varios leños en sus manos y observo a Yami sentado mirando hacia el rio, al ver atrás de él miro 6 pescados.

–Oye se supone que debías descansar no ponerte con a pescar, no debes fatigarte.

–¿Qué hay de cansado en pescar? Solo estoy aquí sentado esperando a que los peces piquen el anzuelo y nada más. –Yugi dio un suspiro, sabía que Yami no iba a hacerle caso.

–Está bien hermano, será mejor que comience con…

No continuo ya que sintió peligro en el ambiente al igual que Yami que rápidamente se levantó, ambos observaban el cielo para ver algo desagradable: Lina volaba junto con Gourry quien se agarraba fuerte de ella para no caer el piso, estaban buscándolos desde el iré, así que Yami tomo los peces que había pescado y Yugi tomo su mochila y ambos se escondieron entre la espesa maleza de los árboles para evitar ser detectados.

–Que molestos son esos dos. –se quejó Yami, ya estaba harto de tanta persecución.

–Esperemos un poco a que se marchen. –Yami asintió ya que no tenian otra opción más que esperar a que los dos se fueran a otro lado de aquel lugar.

Los dos se quedaron en silencio hasta que Lina y Gourry se fueron, minutos después de que se marcharon bajaron de los árboles para seguir su camino, no era seguro permanecer en ese lugar, caminaron durante un buen rato, el camino parecía interminable.

Cayó la noche y los dos decidieron detenerse en un lugar bastante aislado, esperaban poder pasar la noche sin ningún problema. Yugi encendió fuego y cocinaba los pescados que Yami había pescado en el rio, le daba a Yami lo que les correspondían, ambos comían en silencio. Después de haber asado los pescados Yugi saco una pequeña cazuela de su mochila y poco a poco preparaba una especie de brebaje con los ingredientes que había comprado en Ladelia. Yami estaba recargado en un árbol viendo hacia el cielo, admirando la hermosa luna y las estrellas que adornaban el paisaje nocturno, era una de las pocas cosas que más le gustaban.

–Bien ya está listo, bueno hermano es hora de que bebas tu medicina. –pero Yami no le hizo caso, Yugi vio que Yami estaba embelesado admirando el cielo nocturno. –otra vez se quedó hipnotizado viendo las estrellas, es mi oportunidad. –había puesto su brebaje en una cantimplora así que se acercó a Yami y sin que se lo esperara le metió la cantimplora en la boca y lo hizo beber, cuando termino Yami solo tosía haciendo gestos de desagrado.

–¿Por qué hiciste eso? me pudiste haber avisado. –Yugi solo contenía sus risas al ver los gestos que hacia Yami.

–Si te avise pero no me hiciste caso, otra vez te quedaste embobado mirando al cielo pero ve el lado bueno.

–¿Qué lado bueno?– pregunto Yami al no ver el supuesto lado bueno al que Yugi se refería.

–Tomaste la medicina sin reprocharlo.

–Mejor cierra la boca.

Yugi se sentó a su lado para también admirar el paisaje nocturno

–Creo que esta noche si podremos estar en paz.

–Eso espero, es una hermosa noche.

Después de un rato decidieron dormir, después de todo les esperaba una agitada mañana ya que debían llegar al siguiente poblado, mientras más lejos se fueran habría más posibilidad de comenzar una nueva vida.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

En otro lado Lina y Gourry habían decidido regresar a Ladelia después de un día de búsqueda sin resultado, Lina estaba frustrada ya que no solo se le había escapado sino que también aquel chico la había insultado, eso le enfurecía y lo mostraba en su forma de comer.

–Baja clase, embustera, loca ¿Cómo se atrevió a insultarme? –Gourry solo la observaba con una gotita aun lado de su cabeza. –estoy tan furiosa que no puedo ni comer. –decía mientras comía velozmente y de manera brusca sin importarle que todos los que estaban en la posada estuviera observándola.

–Vamos Lina cálmate. –al escuchar eso Lina le dirigió una mirada asesina a Gourry quien le salieron varias gotas al ver la mirada llena de ira de Lina. –yo solo decía.

–Olvídalo, la próxima vez que lo vea no se me va a escapar. –dijo tronando sus nudillos. –voy a castigarlo severamente por sus insultos. –tomo lo que parecía ser una pieza de pollo. –aún no conoce de lo que es capaz Lina Inverse jajajaja.

–No creo que le guste saberlo.

Gourry comenzó a comer ya que no tenía caso lidiar con Lina cuando se ponía de esa manera, los dos llevaban una cena no tan tranquila ya que como era costumbre terminaban peleándose por la comida hasta quedar satisfechos. Esa noche paso tranquilamente, en la mañana se reiniciaría la búsqueda, Lina castigaría a Yami por haberla insultado, le daría una pelea que jamás olvidaría.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Era un nuevo día y Lina despertó lleva de vitalidad y energía, una vez tomado su desayuno junto con Gourry salieron a la búsqueda de Yami, aún no se le había olvidado las palabras que le había dicho el día anterior.

-Oye Lina ¿No crees que estas tomando esto demasiado personal?

-¿Qué dices Gourry? Yo siempre tomo todo personal, no puedo permitir que alguien como él me insulte de esa manera sin que reciba su apropiado castigo, además mientras más rápido hagamos esto más rápido cobraremos la recompensa y más rápido podre olvidarlo.

–Creo que en eso tienes razón además jamás podrás tomarte este tipo de cosas con calma.

–Si fuera otra cosa podría dejarla pasar pero él se atrevió a insultar a una bella y educada dama como yo.

–Educada ¿De dónde? –al decir eso recibió un gran golpe en la cabeza que lo dejo en el piso por parte de Lina.

–Mejor cállate y avanza cerebro de medusa.

Ambos seguían su camino en busca de Yami y su joven acompañante sin imaginarse que su captura sería más difícil de lo que habían pensado.

En otro lado los dos hermanos ya habían despertado poniéndose en movimiento a su siguiente destino, querían alejarse de Ladelia lo más pronto que les fuera posible y revisaban el mapa para saber cuál sería el siguiente poblado.

–Bueno aún seguimos en zona que pertenece a Ladelia, tenemos algunas direcciones a las que ir para salir no solo de este poblado sino de este país, según esta cosa podemos ir a Mineba que sería la última ciudad en Ralteague.

–¿Qué países siguen después de Ralteague? –pregunto Yami.

–Veamos, podemos ir a donde esta: Alianza de Estados Costeros.

–¿Qué otra opción hay?

–Esta Saillune.

–La capital de la magia blanca. Ni de chiste, jamás.

–¿Por qué no quieres ir ahí Yami? Podríamos encontrar la cura a tu enfermedad ya que ahí hay bastantes libros con diferentes conocimientos de la magia blanca.

–¿Todavía lo preguntas? En ese país es donde están todos esos locos justicieros, ir ahí significaría más riesgo de ser atrapado y por una vez quiero pasar de un país a otro sin que me molesten y quieran atraparme.

–Bueno en eso tienes razón, veamos ¿Qué te parece Kalmart?

–Tal vez.

–Oye tienes que decidirte, hermano al igual que tú también quiero alejarme de todos esos locos, tener una vida en paz.

–Vamos a los Estados Costeros, una vez allí intentemos cambiar un poco de imagen para pasar desapercibidos entre los habitantes, vivir cerca del océano y tener una vida tranquila ahí al menos por un tiempo no suena mal.

–Me gusta la idea, entonces pasemos Mineba para dirigirnos hacia allá, espero que nuestra paz dure una vez que lleguemos ahí y no nos topemos con nadie más.

Ambos hermanos comenzaron a caminar hacia Mineba para así poder salir del país, ambos anhelaban una vida tranquila, deseaban tanto poder olvidarse del pasado pero aquello no era posible ya que el recuerdo de lo sucedido en Domino era algo que siempre estaría en la mente de Yami. Cuando iban a llegar a Mineba los dos se colocaron sus capuchas para pasar desapercibidos entre los pobladores, nadie parecía prestarles atención a los dos forasteros lo cual era perfecto para ambos.

–Creo que aquí no habrá ningún problema hermano. –dijo Yugi en susurro para que Yami fuera el único que pudiera escucharlo.

–Eso espero.

Caminaban por la ciudad observando sus atracciones sobretodo como muchas de las posadas ofrecían varios de sus platillos en especial los platos de pato ya que esa era la especialidad de aquella pequeña ciudad.

–Realmente me gustaría probar esos platillos de pato que están ofreciendo. –dijo el pequeño ya que se le hacía agua a la boca al percibir el rico aroma de la comida que se ofrecía en el lugar.

–Yugi. –Yami pronuncio en voz baja el nombre de su hermanito.

–Es cierto no podemos quedarnos aquí mucho tiempo, mejor vámonos.

Yami vio como Yugi tenía muchas ganas de probar aquellas delicias culinarias ¿Por qué no? Se dijo a sí mismo, Yugi siempre hacia el esfuerzo de protegerlo así que se lo merecía.

–Espera hermanito. –Yugi volteo a verlo. –¿Por qué no? Vamos a una de las posadas a comerlo

–¿Estás seguro? –Yami asintió. –Gracias hermano pero primero déjame ver con cuanto contamos, para poder comer algo de este tipo después de mucho tiempo.

Yugi conto el dinero que aun traían en la bolsa y al ver que si podría alcanzarle ambos fueron a una de las posadas donde pidieron el platillo de pato junto con algo de espagueti, fruta y bebidas, Yami observaba como Yugi disfrutaba de aquel plato, sonreía al ver a Yugi con esa sonrisa que hace mucho tiempo había desaparecido.

–Hermano ¿No vas a comer? –pregunto Yugi al ver que Yami solo lo miraba sin tocar su comida.

–Claro.

Con tenedor y cuchillo en manos comenzó a cortar la carne para después llevarse un trozo a la boca, aquel plato le parecía delicioso y ambos lo disfrutaban con calma aunque Yami se mantenía vigilante ya que le incomodaba tener que estar ahí tanto tiempo.

Mientras comían entro un hombre joven de mediana estatura y vestimentas negras, traía una capucha que le cubría hasta la mitad del rostro dejando ver solo su nariz y boca, se sentó en la barra que daba justo frente a la mesa de los dos hermanos, pidió una bebida que le fue traída de inmediato. Mientras bebía se concentró en observar a Yami quien no pasó desapercibida la mirada de aquel sujeto. De manera discreta Yami lo observaba, le incomodaba la sonrisa que el extraño mostraba ya que le parecía perturbadora. Yugi se dio cuenta de ello y volteo a ver al encapuchado quien quito la mirada de Yami poniéndola en dos espadachines que platicaban amenamente.

–Que sujeto tan mas extraño. –comento Yugi.

–No me agrada en lo absoluto, sentí que se me quedo mirando. Tengo un mal presentimiento así que termina tu comida y vámonos de aquí.

El encapuchado comenzó a mover los labios mientras observaba a los dos espadachines, estos comenzaron a sentirse extraños, en un momento la mirada de estos perdieron su brillo para después levantarse desenfundando sus espadas, se dirigieron a donde estaba Yami alzando sus espadas para dar un ataque.

–¡Cuidado!

Yugi se levantó rápidamente y se abalanzo hacia Yami quitándolo justo a tiempo antes de que la espada pudiera tocarlo, ambos cayeron al piso.

–¿Pero qué rayos…?

Los dos espadachines se pusieron en posición de ataque abalanzándose contra los dos hermanos, Yugi rápidamente se levantó desenfundando su espada abalanzándose para defender a Yami, se escuchó el choque de las navajas. Yami también desenfundo su espada enfrentando al otro espadachín, no dejaría que Yugi peleara solo.

Las demás personas salían corriendo del lugar al ver el enfrentamiento de los 4 espadachines. Yami y Yugi no se explicaban como es que habían terminado en semejante situación.

–¿Por qué nos atacan?

Pregunto Yugi queriendo saber el motivo del ataque pero no hubo respuesta, al observar bien al espadachín al que se enfrentaba vio que la mirada de este se encontraba perdida, volteo a ver a la barra observando como el encapuchado solo se reía de la situación, al ver eso capto de inmediato lo que pasaba, observo por un momento la batalla de espadas de su hermano con el otro espadachín.

–Acabare con esto de una vez.

Yugi soltó una patada en el estómago del espadachín lo más fuerte que pudo haciendo que este cayera al piso arrodillado por la fuerza del impacto, Yugi se montó de inmediato en los hombros del oponente para recitar un hechizo.

¡Flare Arrow!

Lanzo varias flechas de fuego contra el encapuchado quien con un movimiento de su mano deshizo las flechas de fuego para después levantarse. Trono los dedos y los dos espadachines cayeron al piso inconscientes.

–¿Qué está pasando? –pregunto Yami al no entender muy bien la situación.

–Que ese tipo controlo a estos dos sujetos para que nos atacaran, ahora dime ¿Qué quieres? –Aquel encapuchado solo se rio ante esas palabras, aquella situación le parecía muy cómica. –¿De qué te ríes? Y más te vale decirme cuáles son tus intensiones. –Yugi ya había perdido la paciencia así que conjuro una bola de fuego que mantenía en su mano como una forma de amenaza.

De un momento a otro el encapuchado desapareció y apareció detrás de Yugi sorprendiéndolo por su rapidez.

–¿Enserio crees poder golpearme con ese hechizo?

Respondió el encapuchado, Yugi lanzo la bola de fuego pero el encapuchado ya no estaba. Ambos hermanos lo buscaban pero no se veía por ningún lado. De pronto Yugi sintió un fuerte golpe en su espalda que lo derribo al piso.

–¡Yugi!

Yami iba a acercarse a Yugi pero el encapuchado apareció frente a él interceptándolo, estaba sorprendido por la velocidad que este poseía.

–Estas en la mira de mi amo. –Yami no había entendido a que se refería con eso ¿En la mira de quién?

–¿Quién te envió? ¿Qué quieren conmigo?

–Lo sabrás en su momento, ahora solo quiero ver tu resistencia.

Yami no supo a qué se refirió con eso pero dio un salto hacia atrás comenzando a conjurar.

¡Flare Bit!

Lanzo varias esferas de fuego pero el encapuchado desapareció nuevamente reapareciendo detrás de Yami dándole un golpe en la espalda, desapareció y apareció nuevamente delante de él dándole un rodillazo en el pecho justo en la zona del corazón. Yami cayó al piso. Yugi veía con horror levantándose para ir a auxiliar a Yami, vio que Yami daba ligeros temblores y parecía que en cualquier momento su corazón se detendría.

–¡Yami! ¡Resiste! –Yugi puso sus manos en el pecho de su hermano y comenzó a aplicarle un hechizo curativo, dirigió su mirada hacia arriba viendo al encapuchado con lágrimas en los ojos por el miedo que le daba el perder a Yami. –¿Por qué?

–Por ahora eso solo fue para comprobar que tanta resistencia tiene, no lo golpee tan fuerte así que sobrevivirá, ya vi lo que quería ver de él así que cuando nos encontremos de nuevo les daré una batalla que jamás olvidara.

El encapuchado desapareció del lugar, Yugi decidió concentrarse en salvar a Yami, por ningún motivo dejaría que muriera en ese lugar.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Hola a todos, después de un largo periodo de ausencia en esta historia y en las demás he regresado con un nuevo capítulo, lamento mucho el retraso pero no había podido escribir, ahora que regreso comenzaran las actualizaciones, espero que este capítulo les haya gustado ¿Quién será el misterioso encapuchado? ¿Quién será el amo del encapuchado? ¿Yami resistirá? ¿Por qué todos andan detrás de Yami? Todas estas y más interrogantes en el próximo capítulo.

Quiero agradecer a quienes siguen esta historia en especial a Divine Hathor, Sayori Sakura, Nae-DC, Kayra Isis, Kisaki Yazmin Motou, Bastet Yugi Motou, Alexa Astyan, Chiyo Asakura, Sicopata14 y Xilonem, gracias por esperar esta historia y les prometo actualizar las demás. Sin más que decir me despido espero que tengan un hermoso inicio de año y que todos sus propósitos se hagan realidad. Sayonara.

DarkYami Motou.