(argh! siempre olvido ponerle nombre al primer capitulo!)
Descubrí recientemente que no hay mucha gente a la que le guste LOSE... Pero saben algo?
Me encanta llevar la contraria.
Y tambien descubrí que lo quitaron del canal donde lo veía, y espero que descubran que rodarán cabezas. No me puse así cuando cancelaron Invasor Zim por la sencilla razon de que era una niña muy pequeña y muy normal que habria quedado traumada si lo hubiera visto, pero ya soy mayor y quienes quedaran traumados seran esos imbeciles que me quitaron mi Splenda (edulcorante, así le digo a LOSE porque Invasor Zim y Jhonen en general, es el azucar que endulza mi patetica existencia, entonces LOSE es Splenda)
Discupen. Estoy furiosa.
Segundo capi, es un poco mas largo de lo que acostumbro escribir, pero ojalá guste. Lean y comenten y disfruten los que como yo adoran llevar la contraria... Y que se joda el canal once! (Y Viacom más aún!)
Nada me pertenece, por desgracia. Si me pertenecieran, en todos los canales sólo pasarían LOSE e Invasor Zim (esta bien, tambien big bang theory, glee y los simpson)
Xxx
Zim abrió los ojos y estaba dentro de una caja con Gir lanzándole lodo y riendo a carcajadas. El Irken se levantó rápidamente.
"Gir, qué estas…? DEJA DE LANZARME LODO!" Gritó y su robot dejó de hacerlo, soltando un gemidito de tristeza "Muy bien… Esta no es mi base… Eso es! El humano Dib hizo que yo tuviera que disparar el rayo interdimensional, causando que ambos termináramos en otra dimensión! Es tu culpa Gir. Malo."
Gir suspiró con tristeza y siguió lanzando lodo a la caja, riendo de nuevo.
"Como sea… Debemos regresar a la base… Si los Altos hablan y yo no estoy ahí para recibirlos, me quitarán la misión! EL GRAN ZIM NO VA A RENUNCIAR A SU MISIÓN!... DEJA DE LANZARME LODO! Ahora, Gir, quiero que me des las coordenadas de nuestra locación actual."
Los ojos azules se hicieron rojos y la vocecita se hizo grave, mientras el robot decía:
"Si amo, obedezco... Rastreando locación… Nos encontramos en la galaxia " Como al decimoquinto "5" los ojos del UCI volvían a ser azules y su voz se agudizaba "5555 dubi dubi dubi dubi dubi" bailó Gir.
"Gir, ya basta! Hmm… otra dimensión… eso significa que el rayo interdimensional funcionó, VICTORIA PARA ZIM! Pero debemos regresar a nuestra dimensión, Los Altos podrían llamar en cualquier momento"
"Nunca llaman" replicó Gir.
"Silencio! Necesitamos encontrar algún rastro de tecnología en esta ridícula versión del planeta Tierra… Lástima que no hay nada…"
"De hecho si" insistió Gir.
"Ah, sí? Donde?"
"Hay algo cerca de aquí" cantó Gir
"Bueno, vamos a buscarla!" Dijo Zim, poniendo sus manos sobre su cadera, listo para la búsqueda.
"Podemos comer tacos?"
"No me interrumpas! Aun no acababa de hablar, Gir… yo…. Bueno, ya se me olvido."
Sacando una correa del bolsillo, ató a Gir a ella y caminaron a través del basurero, Gir distrayéndose con todo lo que veía y Zim concentrado en cómo regresar a casa.
Llevaban unos diez minutos caminando cuando de repente Gir se detuvo y no dio un paso más.
"Gir? Por qué te detienes? Zim no te ordenó que te detuvieras." Empujó al UCI con el pie y éste no se movió "Gir… Muévete! No me hagas perder el tiempo!"
El robot disfrazado de perro lo volteó a ver, con los ojos rojos, y rompió el disfraz saltando fuera de él heroicamente.
"Enemigo de Irk a menos de 5 kilómetros." Dijo Gir con la voz grave "Proteger amo… proteger amo… Vortiano a menos de cinco kilómetros"
"Vortiano? Eso es ridículo! Los irken dominamos el planeta Vort hace meses. Además no puede haber Vortianos en esta dimensión."
"Con todo respeto, señor, no me parece bueno que me contradiga. Hay un Vortiano y pueden ser peligrosos" Replicó Gir y el hecho de que su lado obediente no desapareciera en tres segundos fue lo que despertó la milésima de sentido común que Zim tenía.
"Bueno…. Es mi deber como el mejor Invasor de Irk el detener a los enemigos del Imperio. Llévame a ese Vortiano." Ordenó Zim y Gir obedeció. Ambos caminaron lentamente, en postura de pelea, acercándose al enemigo del imperio, que estaba…
Pegando cajas de comida vacías a un carrito de supermercado.
"Ahhh! Un Vortiano! Gir, ataca!" Gritó Zim y su robot corrió hacia el intruso que les estaba dando la espalda, pero la buena suerte de Zim acabó y el robot empezó a bailar break dance detrás del intruso, que volteó lentamente.
El extraterrestre se escondió para no ver el terrible destino de un robot irken frente al enemigo de los irken. El enemigo (vestido con un trajecito rojo seguramente para despistar) miró fijamente a Gir.
"Que es esto? Un robot que baila? Y baila mejor que yo? Eso no es posible! Nadie puede bailar mejor que yo!" Gritó el Vortiano y Gir dejó de bailar.
"Quieres aprender?" le preguntó y el Vortiano aceptó.
Cuando Zim se atrevió a asomarse, descubrió a Gir enseñándole a bailar al enemigo (uno dos, tres cuatro, uno dos, dos veces uno dos… saltito a la derecha… a la derecha! Si, así está bien) y sintiendo cómo su estúpido robot fallaba (de nuevo) decidió tomar las cosas en sus manos. Sacando sus brazos robóticos y con las antenas arriba para parecer más imponente, se acercó al Vortiano bailarín.
"Asqueroso habitante del planeta Vort, prepárate para ser destruido por el GRAN ZIM DEL EJERCITO IRKEN!"
"El que?" Preguntó el Vortiano y lo miró fijamente "Eres otro de esos ridículos niñitos con sus ridículos disfraces?"
"COMO TE ATREVES A LLAMARME ASI? YO SOY UN INVASOR IRKEN, SUCIO PEDAZO DE CARNE… digo, siii soy una sucia larva humana de capacidad cerebral mínima como todos los demás… y estoy disfrazado… te engañe?"
"Odio a los niños de esta ciudad. Todos tan... Irritantes! Siempre sabiendo más que Voltar… Nadie puede saber más que yo, el GRAN VOLTAR!" Gritó el Vortiano que al parecer se llamaba Voltar y a Zim le irritó muchísimo que se considerara superior.
¿Qué es lo peor que le puede pasar a un narcisista estúpido? Encontrar a otro narcisista estúpido.
"El único grande aquí es Zim!" Gritó Zim, frustrado que su altura y superioridad no intimidara a su oponente.
"No es cierto! El mejor es Voltar!" Replicó el rojito, irguiéndose como pudo.
"MIENTES! YO SOY ZIM! EL INCREIBLE ZIM!"
"YO SOY MEJOR QUE TU! SOY MEJOR QUE TODOS! SOY EL LIDER DE LA LIGA DE SUPER MALVADOS!"
"Y ZIM ES MIEMBRO DE LA ELITE IRKEN, Y EL FAVORITO DE MIS ALTOS!" pobre dulce e inocente irken…
"YO SOY MEJOR QUE TU!"
"ZIM ES MEJOR QUE TU!"
"YO!"
"NO, YO!"
"ZIM!"
"VOLTAR!"
La garganta del increíble Zim le estaba empezando a doler (ni siquiera con el humano había gritado tanto) y aunque habría podido destruir al Vortiano y salvar a su raza no lo hizo. Pudo haber hecho todo… y no lo hizo.
Y es que dentro muy dentro de sí, su squeedily spooch se deleitaba con encontrar a alguien de su tamaño (había crecido sólo un centímetro en tres años, y el sucio humano Dib ya casi llegaba a la adolescencia, y con eso, crecería hasta ser mucho más alto que Zim, algo que él odiaba con todo su cuerpo) y pelear con ese alguien. Alguien más molesto que él. Probablemente más estúpido. Como una alma gemela a la cual odiar, e incluso el odio a Dib pasó a segundo plano.
"Grrrrrr…. TU CABEZA APESTA A PERRO QUEMADO!" Gritó Zim sin pensar en un insulto peor y se alejo a toda prisa.
"Así es, huye, niñito, no pudiste contra el invencible Voltar… Y tu hueles peor!" Gritó Voltar a su vez, consternado ante la idea de que por primera vez en su vida sentía que alguien de su estilo había luchado con el. Y no sabía quién había ganado.
Lo que sí sabía, era que al final el ganador tendría que ser él.
Xxx
"Bueno, es extraño, es la primera vez que alguien me escucha por más de tres minutos sin decirme que me calle o que estoy loco… Es halagador que por fin alguien tome en cuenta mi opinión…"
"Verás Zim es un extraterrestre, sé que te resulta difícil de creer, pero lo es! Y quiere destruirnos! Debes pensar que estoy loco pero me lo agradecerás, TODOS ME LO AGRADECERAN!"
"Los extraterrestres son un pasatiempo… bueno son un estilo de vida… tengo recuerdos vagos de ser llevado a una nave cuando era bebé… No estoy seguro, pero creo que me estaban haciendo pruebas… tal vez querían crear a un súper bebé genio…"
"Se llamaba Dee. Murió hace muchísimos años, yo era aún un bebé… Murió en cuanto mi hermana Gaz nació, dicen que Gaz la estaba matando, como si estuviera bebiéndose su sangre en lugar de la comida que ella le daba…"
"Después de eso papá no nos volvió a tratar igual… recuerdo cuando intenté resucitarla, tenía nueve años y quería que alguien me creyera… ella amaba lo paranormal tanto como yo, tal vez más…"
"Bueno, llegamos."
Dib interrumpió su autobiografía narrada para ver el lugar que Amenaza señalaba con el dedo. Era el lugar más oscuro que había visto y sin embargo había algo suave en él, como en toda la ciudad.
"Wow, así que aquí Zim decidió crear una base temporal... Muy astuto."
"Ya te dije que se llama Voltar."
"Así decidió llamarse para despistarme en esta dimensión. Pero yo soy más listo que cualquier basura alienígena."
"Si" Coincidió Amenaza. "Eres listo" Dib lo miró con la boca abierta (nadie nunca le había dicho que era listo) y ni siquiera sintió cuando el grandote lo tomó de la muñeca y lo llevó corriendo a la base, entusiasmado de presentarle su nuevo amigo al Doktor.
Todo este tiempo, Dib estaba seguro de que el pelirrojo era cómplice de Zim, guiándolo a una trampa hecha por el alien, pero se dio cuenta de que estaba equivocado al entrar a la base.
La base era café, desordenada y un poco sucia. Siendo el único que se había tomado la molestia de conocer al irken más odiado de su raza, Dib sabía que esa no podía ser la guarida de Zim, porque estaba muy sucia y el irken era obsesivo de la limpieza, porque era café y Zim odiaba el color café. Si ese lugar fuera del irken, las paredes tendrían un color chillón, tal vez rosa, contrastante con el púrpura oscuro del piso, y probablemente habría un símbolo de su raza en el techo.
De un cuarto aparte (un laboratorio que nada tenía que envidiar al del profesor Membrana) salió un científico alto y delgadísimo que sostenía con todo cuidado y amor -y una sonrisa macabra- un tubo de ensayo, al parecer sin notar la presencia de los otros dos y el perro demonio.
"Llegamos Frogg! Y encontré un nuevo amigo!" dijo Amenaza y el científico se sobresaltó, dejando caer el tubito que provocó una explosión masiva que tiró una mesa sobre el inocente y delgado hombre.
El científico se levantó con esfuerzo, con la piel llena de carbón y una mirada de odio.
"Amenaza! Te he dicho millones de veces que TOQUES ANTES DE ENTRAR, MALDITA SEA!" gritó con su fuerte acento alemán.
"Pero yo vivo aquí…" Replicó inocentemente el pelirrojo y el doktor solo suspiró con hartazgo y se limpió el carbón de la cara, sin dejar de refunfuñar en voz baja, pero de repente su mirada encontró al chico de pelo negro y caminó hacia él. Se agachó hasta quedar al nivel de Dib y se le acercó muchísimo, tanto que sus goggles (gafas protectoras, etc.) chocaron con los lentes del forastero, le hizo dar una vuelta lentamente poniendo sus manos metálicas sobre los hombros del niño y luego le tocó la cara y tomó el mechón de cabello negro entre sus prótesis.
Dib se estremeció levemente al sentir las manos metálicas (por lo mismo, heladas) sobre su piel, pero su mirada desafiante no abandonó al científico.
"No es de aquí" Fue todo lo que dijo el Doktor, alejándose.
"Es mi nuevo amigo, Frogg!" comentó Amenaza con el entusiasmo propio de otro pelirrojo feliz que Dib conocía (pero Amenaza no era desesperante como Keef) "Se llama…"
"No, me refiero a ¿de qué mundo lo sacaste? No es… normal." Interrumpió Frogg cruzando los brazos. Dib, que estaba muy feliz sin que le hubieran dicho "anormal" en esta dimensión, se molestó con el doktorcito.
"Dib, Investigador Paranormal" Declaró Dib con su voz más orgullosa "Investigo sucesos paranormales"
"Pfff, pseudociencia" murmuró Frogg con desdén, moviendo las manos como si sacudiera algo.
"Mi padre es de la misma opinión" dijo Dib. "Como sea, busco a alguien. Es un extraterrestre que si existe. Se llama Zim."
"Los extraterrestres no existen" Replicó Frogg como si se lo explicara a un niño pequeño, y de la nada un rayo azul cruzó el techo y se lo llevó flotando hasta la ventana, donde chocó con el marco varías veces, mientras él gritaba "SI existen! Si existen! YA DÉJENME!" y el rayo desapareció como vino, tirándolo al suelo.
Y yo soy el de la mala suerte pensó Dib.
"Esto siempre me pasa" Suspiró el científico agitado, se levantó con las piernas temblando y se sacudió el polvo. "Como es tu extraterrestre?"
"Bajito, egoísta, megalomaniaco, con complejo de Napoleón, ojos enormes, antenas, no tiene nariz ni orejas, paranoico, sociópata…"
"Voltar no es un extraterrestre. Voltar es… Bueno, es Voltar." Interrumpió Frogg y Amenaza asintió enérgicamente.
"No entiendo por qué se hace llamar Voltar…" Murmuró Dib, mientras Amenaza, que le estaba dando una galletita a Apocalipsis, de repente se detuvo y miró feo al doktor.
"Frogg… No te has presentado…" Le recordó y el otro lo miró feo.
"Soy un genio de la maldad, no necesito tener educación!" el pelirrojo cruzó los brazos, negando con la cabeza "está bien… Yo soy… El malvado Doktor Frogg!" gritó estirando los brazos y un rayo salió detrás de él, chamuscándolo en el proceso.
Dib no tuvo compasión con el hombre quemado por 2da vez en menos de una hora, y cruzó los brazos.
"Doctorado en… ¿Qué cosa?"
"Ciencias malvadas, mocoso, el primero en mi clase! Y tú de qué dimensión eres...como te llamabas?"
El duro metal estrechó la manita con más fuerza de lo necesario, pintando de rojo temporalmente la piel blanca, pero el arrogante chico no hizo una muestra de dolor. En vez de soltar la mano, el científico la miró de cerca, dándole la vuelta.
"Me llamo Dib, y no sé cómo se llame mi dimensión, sólo sé que debo volver ahí pronto, porque la Hermandad de los Ojos Hinchados irá a mi casa a ver la evidencia que tengo de que Zim es un extraterrestre, y quería capturarlo para que lo vieran, y si no estoy ahí no tendré otra oportunidad jamás…"
"Qué le quieres hacer a mi…. Digo, a Voltar?" Preguntó Frogg recelosamente.
"Siempre he querido hacer una biopsia en vivo, yo y él a solas, y grabarla para que la pasen en Misterios Misteriosos y yo sea reconocido como el héroe de la humanidad…" Suspiró Dib, sin darse cuenta de la tensión que estaba generando.
"Y qué si no quiero que le hagas una biopsia? Qué tal si yo y Amenaza queremos que él domine al mundo, es más, que tal si le estamos ayudando en el proceso? Qué va a hacer un pseudohéroe de diez años con su pseudociencia contra mi ingenio malvado, con el que defenderé a Voltar hasta el fin del mundo?" Preguntó Frogg, con la voz temblando de furia, indignación y miedo, y la mirada entre suplicante y llena de odio.
Amenaza lo miró con la boca abierta. Ahí estaba el tímido científico, soportando la pesada mirada del forastero, que de la nada era el villano, y fulminándolo igual, sin dar su brazo a torcer, sin retroceder, como toda la vida.
"Trece" gruñó Dib, desarmando al científico
"¿Qué?" preguntó Frogg, totalmente desconcertado.
"Tengo trece años. Y nada se va a interponer en mi camino para rescatar a la raza humana de las garras de Zim."
"Tendrás que pasar sobre mi cadáver si quieres tocar una sola antena de Voltar. Lastimarlo, burlarse de él y recordarle que está mal todo el tiempo es MI trabajo."
"Pues qué lástima"
"Ejem… Alguien quiere pastelitos?" Interrumpió Amenaza nerviosamente y tomó a Frogg de los hombros, llevándolo a la cocina. A medio camino volteó y le sonrió a Dib "Ponte cómodo"
Dib se sentó en el sillón, y sintió el peso del escalofriante perro sentándose a su lado, escuchó una risita siniestra y tragó saliva.
"¿Qué hacemos? No podemos dejar que abran a Voltar estando vivo, eso no sería lindo…" Murmuró Amenaza, totalmente desesperado.
"Juro que mataré a ese niño!" gritó Frogg, aún fúrico "para empezar, de donde demonios salió? Del manicomio local?"
"Era amable antes de que quisiera matar a Voltar…" Murmuró Amenaza con tristeza, sacando panquesitos del horno (lo prometido es deuda)
"Tenemos que matarlo….Yo lo mataré…" Murmuró Frogg con una mirada oscura y la idea de atravesar el pequeño corazón del humano sentado en su sala con sus manos metálicas le pareció irresistible… Cortar la carne de un solo tajo y dejar que la sangre metálica del color de su egocéntrico amigo se escurriera por el lugar, fragante y pesada…
Bueno, no por nada era el más malvado de los tres.
"Pero es sólo un niño!" replicó Amenaza, horrorizado ante la visión de su amigo en tan maniaco estado.
"Despierta, Amenaza! El es el enemigo!" Replicó Frogg y ambos se asomaron por la puerta para ver al extranjero, que estaba sentado en una esquinita minúscula mientras el perro demonio estaba desparramado por el sillón.
Entonces se escuchó el característico ruido de una puerta abriéndose –la principal- y muchas cosas pasaron simultáneamente. En este orden, Voltar entró por la puerta, Dib saltó del sillón y aterrizó en postura de batalla, Frogg corrió a proteger al rojito con su cuerpo, abrazándolo, Amenaza salió de la cocina con los panquesitos, Apocalipsis se los comió todos y a millones de dimensiones de distancia, los dos más altos de una raza invasora estaban sentados en un sillón comiendo donas y viendo la tele.
"Qué dem… Frogg, qué haces? Suéltame!" Chilló Voltar
"Te protejo!" Chilló Frogg
"No necesito protección!"
"No sabes lo que dices! Está loco!"
Dib miró al chaparrito, relajándose. Ciertamente era del tamaño de su alien, tampoco tenía orejas o nariz, tenía un par de antenas y ojos enormes, pero eso… eso no era Zim.
"Tú no eres Zim" Murmuró Dib y el rojito lo miró raro, poniendo sus manos sobre su cadera. Justo como Zim.
"Si! Así se llamaba ese repulsivo niño nuevo, el que llegó al vecindario, con su ridículo vestidito rosa y su piel verde! Y su estúpido perro verde que bailaba mejor que yo! NADIE PUEDE BAILAR MEJOR QUE VOLTAR!"
"Ese es Zim!" Gritó Dib y tomó al chaparrito para sacudirlo "Cómo era? Tenía la piel verde? Los ojos rojos? Y una mochila en la espalda? El perro verde debió ser Gir… Dime, si era así?"
Voltar lo miró, primero con horror (por la sacudida) y luego con desprecio idéntico al de Zim.
"Podría decirte si ese era el tipo que encontré… pero sería demasiado fácil…" Con dos dedos como pinzas se quitó las manos de Dib de los hombros "Pero si haces lo que te digo… Te diré si es o no es, y te diré hacia dónde se fue tu femenino amiguito."
"Zim no es mi amigo… Y no es femenino." Murmuró Dib imaginando a los chicos mayores que siempre le gritaban cosas como "marica" o "p**o" y recordando lo mucho que odiaba que alguien más que no fuera él lastimara al irken. Su enemigo. Y recordó lo que le había dicho Zim cuando él intentó preguntarle sobre eso: Los irken tenemos género, pero no sexo.
"Como sea"
"Eres peor que Zim" Susurró Dib, molesto.
"Soy peor que todos, mocoso. Yo soy… el increíble Voltar! Bueno, aceptas o no?" le preguntó, estirando levemente la mano y arqueando una ceja. Dib soltó un "ya que" entre dientes y apretó la mano roja.
"Excelente… ahora… que tiene un forastero como tú que el gran Voltar necesite?"
"Pide que no te haga una biopsia" sugirió Dr. Frogg desde el estómago de Apocalipsis (no pregunten cómo llegó ahí)
"Pide esa masa para pasteles de chocolate que tanto nos gusta!" Fue la sugerencia de Amenaza, mientras sacaba al infortunado doktor del estómago del "lindo perrito"
Dib gruñó, recordándose que por parecidos que fueran, esa cosa roja NO era Zim, y por lo tanto no estaba traicionando a nadie.
"No tengo nada en esta dimensión. Pero si me ayudan a capturar a Zim y a regresar a mi dimensión, prometo regresar y traerles algo de esa dimensión, lo que quieran." Dijo.
A Dr. Frogg le brillaron los ojos y con una sonrisa siniestra jaló al bajito para susurrarle al oído:
"Seguramente de donde viene hay armas y a lo mejor son más mortales que las que tenemos aquí. Pídele la peor arma atómica que tenga y dominaremos al mundo!"
"Estás loco, Frogg? No puedo pedir algo como eso, nosotros no haríamos el trabajo malvado, sino esa estúpida arma. Piensa!" le recriminó Voltar, sacando un gruñido del científico y ganas de estrangularlo. "Pediré algo más malvado…" Murmuró y miró al forastero, que esperaba. "Dime, forastero… en tu planeta hay…. Dulces?"
Dib lo miró raro.
"Eh… Si."
"Y son deliciosamente malvados?" preguntó el pequeñito
"Causan caries" Replicó Dib encogiendo los hombros(Considerando cómo es su dimensión, las caries no son sólo eso, son súper caries que matan gente)
"Excelente…" Voltar rió "Entonces quiero que me traigas todos los malvados dulces que hay en tu dimensión para que yo se los de a los niños del vecindario y ellos tengan CARIES! Soy malvado o qué?"
Frogg se cubrió la cara con su garra metálica, odiando una vez más a su líder. Pero no esperaba la reacción del extranjero, que exclamó todo lo que él tenía en la cabeza en ese momento –con menos groserías-
"No! Definitivamente eres más idiota que Zim, qué clase de plan malvado es ese? Lo único que obtendrás será que todos los niños vayan al dentista y eso no es malvado! Ya sé! Te enseñaré lo que es la verdadera maldad… Total, esta no es mi dimensión, y cuando seas realmente malo no será mi problema. Y si quieres, te traeré dulces menos malvados para ti. Te parece?" Estiró su brazo y fulminó a Voltar con la mirada.
Di que sí, di que sí, por favor Voltar di que sí… El mundo entero podría rendirse a nuestros pies si tan solo dices que sí…
Dr. Frogg tenía ambas garras metálicas unidas como si estuviera rezando y con la mirada clavada en el techo.
Más te vale que esos dulces sean buenos" Fue todo lo que dijo Voltar, tomando la mano del chico cabezón y soltándolo de inmediato.
Dib sonrió con maldad.
"Lo serán… créeme que lo serán."
Gustó? sí? no? pues hoy estoy de malas, pero ya se me pasara... Nada que un boicot no solucione.
Por cierto, monólogo de Dib cortesía de "Cosecha Siniestra"
Y algo que me haria infinitamente feliz serian sus comentarios. Buenos, para que se me baje la furia, o malos, para sacar mi frustracion mentandoles la... no, miento (no mienteeees!) tu callate.
