-¡Alexis! -abrí los ojos y bostece antes de que mi cabeza diera contra la ventana del coche.
-Ouch -sisee de dolor, escuche las risas de mi familia -no es gracioso -murmure, mi padre me miro divertido con sus ojos azules por el espejo retrovisor.
-Ya estamos por llegar cariño -dijo mi madre Victoria con una sonrisa amorosa, aunque no había que fiarse mucho, ella era una mujer letal pero la amaba -¿Emocionadas? -nos pregunto sonriente.
Me encogí de hombros no dándole importancia, moviendo impacientemente mi pie como toda chica con TDAH. Me quede pensando en mi sueño, era inquietante. Aparecía la policía con perros caminando por un desconocido bosque, luego de dos chicos de mi edad caminando también. Entrecerré los ojos pensando si al lugar al que nos mudaremos habrá seres sobrenaturales, no me importaría al menos tendré al de diversión pero, le eche una mirada a mi hermana la cual desconocía de lo sobrenatural, debía protegerla. Sentí la mirada de alguien alce la vista y mi padre me miraba con la preocupación en los ojos, negué ligeramente con la cabeza y sonreí tranquilizadora mente.
Escena retrospectiva
Fui adoptada por los Argents cuando tenía 4 años, el orfanato en el que vivía se había incendiado, había corrido lejos del incendio metiéndome en las profundidades del bosque hasta que enfrente tenía un monstruo enorme de ojos rojos, pensé que moriría, tenía cero posibilidades de escapar, lloré asustada retrocediendo lentamente para cuando el monstruo salto para atacarme cerré los ojos esperando mi muerte. Pero nada paso lo que escuche fueron disparos, abrí los ojos solo para ver al monstruo inerte en el suelo. Salte al sentir una mano en mi cabeza, me di la vuelta solo para ver a tres personas. La persona que me toco era un hombre adulto de ojos azules pero ojos amables, se puso de rodillas para ponerse más o menos a mi altura.
-Hola pequeña, soy Chris Argent te prometo que no te haré daño -me aseguro de forma cálida, tenía un aire paternal pero me mostré igualmente cautelosa.
-Hola -susurre poniendo mis manos detrás de mi espalda, la única mujer en el grupo río, era muy bonita, con piel bronceada y cabello castaño claro ondulado.
-Que adorable pequeña nos encontramos en el bosque -dijo acercándose, me puse un poco inquieta pero no baje la mirada, continué observándola con precaución -¿que hacías en el bosque sola y de noche? -me pregunto con una sonrisa amable.
-Es peligroso estar a estar horas por aquí -dijo una voz intimidaba a cualquiera, la persona que faltaba era un anciano de ojos negros y con poco cabello canoso, me miro como si estuviera analizándome, como si de repente saltará sobre su cuello.
-Corría lejos del incendio -murmure con timidez, ellos me miraron con atención y sedieron cuenta de mi aspecto, llena de humo y algunas pequeñas quemaduras aunque podría jurar que eran más graves.
-¿Incendio? -pregunto la mujer curiosa.
-Si, el orfanato se incendio no se porque, estábamos todos durmiendo y de repente comenzaron los gritos -relate mirando alrededor, no veía mucho, estaba demasiado oscuro.
-¿Que edad tienes? -me pregunto Chris, sin darme cuenta note que se había acercado mas.
-Cumplí cuatro hace un mes señor -le dije suavemente, me miro con cierta sorpresa y curiosidad.
-Hablas como alguien un poco mayor -me dijo sonriendo, le sonreí, me agradaba no parecía que haría daño -ahora hay que llevarte al hospital a que te revisen esas heridas -me dijo parándose, lo mire con pánico.
-¡No! -grite sorprendiéndolos -si voy me llevaran a un nuevo orfanato, no quiero caer en uno peor del que ya estaba -solloce asustada retrocediendo, salte al sentir los brazos de la mujer alzándome.
-Tranquila, no dejaremos que caigas en malas manos pequeña -me susurro de forma maternal -me llamo Kate -se presentó.
-¿Te trataban muy mal pequeña? -pregunto el anciano acercándose y limpiando mis lagrimas con su dedo, pude notar que ya no era tan cauteloso, es más me observaba como si le recordara algo. Asentí recordando cuando me encerraban en el oscuro ático, siempre sentía presencias como si no estuviera sola pero no eras presencias buenas, era aterrador. Les dije este dato y de la forma en que los niños me metían en problemas por odiarme sin razón, ellos se mostraron sorprendidos y frialdad cruzo su rostro pero en el de Chris note también cierta ira. El se acerco y me tomo de los brazos de Kate me sonrío besando mi frente, mis ojos se ampliaron en shock al sentir tal afecto.
-Te llevaremos a nuestra casa, mi esposa Victoria puede encargarse de tus heridas -me informo mientras caminaba suponía que a su coche -¿como te llamas? -me pregunto.
-Alexis -susurre bostezando y poniendo mi cabeza en su hombro, antes de dormirme lo escuche decir "te cuidaremos Alexis".
Fin de flashback
-¡Alex! -me saco Alli de mis pensamientos, me miro con preocupación -¿estas bien? -pregunto, mis padres en silencio esperaban mis respuesta, suspire.
-Si Al, tranquila solo me perdí en mis pensamientos como siempre -le sonreí rodando mis ojos, al ver la verdad en mis ojos sonrió y comenzó a hablar de lo nerviosa de empezar de nuevo en una nueva escuela Nuestra familia siempre se mudaba por el trabajo de mi padre y técnicamente el mio también. ¿La razón? Nuestra familia proviene de una larga línea de cazadores de hombres lobos. Alison desconocía este hecho queríamos que tuviera una vida normal. Al crecer con los Argents me di cuenta de las salidas a cualquier hora de mi padre y también al ser muy curiosa observe las armas que tenían. Mi abuelo Gerard me atrapo observándolas con anhelo, así que comenzó a instruirme en esgrima y luego con ayuda de la tía Kate me explicaron lo que hacían para disgusto de mis padres adoptivos, Chris y Victoria. Notaron que tenía mucho potencial así que ya para cuando cumplí mis seis años ya era una experta. Mi abuelo Gerard lamentablemente se volvió a Francia pero me dijo que en las vacaciones debía ir para continuar el entrenamiento. Mi papa se negó pero le dije que era lo mejor ya que al menos podría proteger a Alison de esta vida, hable con los cuatro y les dije que me convertiría en cazadora pero que mi hermana disfrutara de su vida, aceptaron cubrir este secreto de Alison aunque al principio mi abuelo y mi tia se mostraron un poco decepcionados. Alison era muy buena con el arco ha competido ya que mi padre la incito a eso pero no la presiono más después del trato que hicieron conmigo. Pero mi vida cambió completamente cuando cumplí los 12 años, cuando me enteré de quienes eran mis padres... mi madre era una ninfa oceánica de primera clase y mi padre, esa era la cosa, el era Apolo el Dios griego del sol, la luz, la medicina, la música, la poesía, el tiro con arco, el conocimiento y la profecía.
Me enteré por un grupo que vino a mi encuentro cuando estaba siendo atacada por unas furias en la escuela, personalmente no estaba muy sorprendida. Es más me resolvía las dudas que tenía sobre mi misma. Había heredado las habilidades de mi padre pero físicamente me parecía a mi madre, ella por lo que se se encontraba en el océano cerca del territorio del tío Poseidon. Al principio temía la reacción de mi familia, bueno excepto Alison, pero se lo tomaron bien, ellos con el tiempo notaron que era especial. Era sorpresivo ya que ellos no eran de aceptar los seres sobrenaturales pero dijeron que no era un monstruo, dijeron que era una bendición. Mi abuelo Gerard me dijo que los cazadores respetaban a los dioses a su manera, su esposa y madre de mi padre y tía Kate , adoraba todo lo que tenga que ver con los dioses griegos, al escuchar eso suspire de alivio. Ahora ¿el problema? Mentirle aun más a mi hermana, los veranos los pasaba en el campamento mestizo, en realidad le dije una media mentira, le dije que iba a un campamento para chicos superdotados en las bellas artes creado por Julliard, ella se lo trago pero estaba triste de no pasar las vacaciones de verano con ella. Eramos muy unidas, tanto que dependíamos mucho la uno de la otra pero el último año estuve distante ya que con la guerra contra Cronos directamente tuve que estar un año en Nueva York. El más largo tiempo separada de ella pero ahora ella era mi ancla ¿por que? Mi mejor amigo y primer amor murió convirtiéndose en el último héroe del Olimpo. Yo había estado saliendo con Luke Castellan, hijo de Hermes. Al principio conectamos en seguida siendo amigos el me mostró todo sobre el campamento y me entreno quedando sorprendido de lo hábil que era con las armas, nos llevábamos dos años de diferencia pero con su traición, me decepciono totalmente, el intentó convencerme de unirme a su lado ya que Cronos era consciente de mi poder absoluto. Hasta me secuestró, dos veces, en la primera confesándome sus sentimientos por mi compartiendo nuestro primer beso pero no pude evitar convencerlo de abandonara a Cronos pero no hubo caso. Nuestro lazo era inquebrantable pero mi lealtad a mis amigos, a mi padre, al campamento era más grande y lo correcto. Al final pude convencerlo pero era tarde para salvar su vida antes de morir me beso por ultima vez susurrando te amo. Luego de eso mi padre me abrazo tratando de confortarme sin éxito, estaba atónita, furiosa, triste. Enseguida mi padre en su carro me levo por petición mía a San Francisco donde se encontraba mi familia, los necesitaba, necesitaba a mi hermana. Al principio no dormía, no comía, estaba en un estado en coma pero con los ojos abiertos. Mi padre Apolo en persona cuando me dejo les contó lo que paso. Alison solo sabía que el chico que estaba enamorada murió suicidándose. Me llevaron a un psicologo que recomendó en mi caso, ya que me negaba a reconocer su existencia, el numero de un psiquiatra me moleste con mis padres por llevarme pero fui por que Ali me lo había pedido, le dije en una versión humana lo que paso y el medico me receto unas pastillas antidepresivas, ya tomaba unas para el calcio y la sangre. Fui mejorando pero yo ya no era la misma. Mi madre decidió que nos mudáramos, un cambio para distraerme y concentrarme en lo nuevo para olvidar lo viejo. Estuve de acuerdo ya que personalmente no me gustaba mucho San Francisco, para vivir no.
-Hemos llegado -nos informo papa, sacándome nuevamente de mi mundo, observe el letrero -bienvenidas a Beacon Hills -dijo mientras en mi interior presentía que mi vida cambiaría...
