TrAs UnA LeYeNdA
Capitulo 2
Ahí estaba él, sentado en el piso, recargado en la puerta que lo tenía atormentado desde hace un par de días… habían tratado con todos los medios que poseía abrir la maldita puerta, pero solo había conseguido aumentar más su obsesión… pensaba en sus viajes y en todos los lugares conocidos… había viajado tanto en tan poco tiempo… y todo por aquella obsesión de la cual había muy poco y tanto por descubrir… la primera vez que escucho aquella leyenda fue cuando era pequeño y aún vivía su madre… ella lo llamo, ya que jugaba en el jardín, se sentó en sus piernas mientras ella se mecía en aquella silla llena de recuerdos…
- flash back –
El viento se colaba por la ventana… mientras el ambiente tranquilo de la habitación le daba paz, y con cada meneo de aquella silla le hacia sentir protegido y contento… ese vaivén que por poco lo deja dormido…
- Syaoran… - le susurro aquella bella mujer de cabellos largos y negros, con porte duro, pero realmente dulce ante los ojos del pequeño castaño sentado en sus piernas y bien aferrado a ella – Te tengo un obsequio
- ¿Qué es? – dijo con ansiedad el pequeño – ¿Me piensas dar otro libro con historias? – el pequeño de apenas 6 años podía devorar un libro completo aunque tardara por ser pequeño, pero era algo que a él fascinaba
- No, mi pequeño torbellino – le dijo regalándole una sonrisa – Esta vez será algo que mi padre me dio antes de morir - él solo frunció el ceño, haciendo aparente su desconcierto – Pero tienes que prometer que lo cuidaras como si fuera lo más valioso ¿Entendido? – el pequeño solo asintió – Esto es un obsequio que viene de familia, desde antes de que las personas conocidas habitaran este continente
- ¿Personas conocidas?
- Sí, antes de que los humanos de los cuales estamos enterados tuvieran ciudades y – guardo silencio y sonrió - ¿Lo prometes?
- Si mamá – con el ceño aún fruncido y el asombro al descubrir el regalo que le ofrecía su madre… un pequeño cofre con tallados extraños a su alrededor, pero que curiosamente parecían tener algún sentido… y sin evitarlo el pequeño extendió su mano pasando sus dedos por cada borde del tallado y perfectamente conservado estilo peculiar de los dibujos y lo que parecían ser letras que tenía el pequeño cofre… Su madre tomo una pequeña llave que colgaba de su cuello y se la ofreció.
- Anda, Syaoran – le dijo sonriente - ¡Ábrelo! – él obedeció con la ansiedad y entusiasmo reflejados en la mirada… introdujo aquella llave en la cerradura y con mucho cuidado levanto la tapa, ante él habían cuatro piedras preciosas, que brillaban de una manera que ninguna otra lo habría hecho… cada una de diferente color, pero aún así diferente a cualquier color que se pudiera imaginar… azul, como el cielo en medio de la oscuridad. Amarillo, como el sol a todo su esplendor. Un Blanco tan puro que podía deslumbrar a cualquiera, y un Negro en el cual te podías perder por la intensidad de aquel color brillante como ninguno y de una manera extrañamente escalofriante, no como aquel blanco que te llenaba de paz… miró a su madre con gran ilusión
- ¡Es muy bonito! – dijo Syaoran intento tocarlas, pero su madre lo detuvo
- Mi pequeño – le beso la mejilla con mucho cariño, una sonrisa se formo en sus labios al ver el rostro de su hijo en forma de reproche – estas piedras hermosas, son la puerta a algo nada bueno… - le sonrío – Por nada del mundo las toques, contienen demasiado y podría hacerte daño. Pero promete que las cuidaras y que algún día se las darás a tus hijos
- ¡Lo prometo! – le dijo el pequeño mientras cerraba la caja
- Bien pequeño mío, te contare una historia – le dijo poniendo la caja de lado y colocando la llave en el cuello del niño con mucho cuidado, después lo acurruco en sus brazos y comenzó de nuevo con el vaivén de la mecedora… - Hace millones de años – comenzó con un susurro – existía una ciudad muy avanzada… con un Rey perverso, capaz de cambiar a sus súbditos por poderes capaces de destruir el mundo… - las palabras se perdían en la mente del pequeño Syaoran, quien empezaba a ser vencido por el sueño… - y por ello lo encerraron en una extraña cámara de un templo que no podía ser abierta con nada, excepto, un pequeño tesoro… - fue lo único que escucho puesto que el sueño le venció…
- fin flash back-
- ¡¡¡¡SON LA PUERTA!!!! ¡Cómo no lo había pensado antes…! - se paro de inmediato y se fue como rayo al campamento, el cual ya no estaba muy alejado de aquel templo… desde que su madre se las había dado no iba a ningún lado sin ellas…a cada expedición o a cada viaje las llevaba consigo… cuando llego al campamento
- Syaoran, veo que estas de mejor humor – le dijo Yamazaki al ver la sonrisa pintada en el rostro
- Si lo estoy… Creo que encontré la manera de abrirla – le dijo sin detener el paso a su tienda
- ¿En serio? – no muy convencido
- ¡Sí! – mientras entraba a la tienda y buscaba en todos lados la caja… estaba tan ansioso
- ¿Y qué es lo que buscas?
- ¿Recuerdas que mi madre me dio una caja?
- ¡Cómo no acordarme, si por tu culpa fui a dar al hospital porque no querías que la tocara!
- Lo sé, lo siento – buscaba y buscaba como desesperado, pero no la encontraba – Pero te lo dije, es muy importante y es lo que me dio mi madre antes de morir… ¿¡Donde diablos esta!? – grito exasperado
- Bien… No será acaso esta que esta aquí – apuntando a una mesita cerca del centro… Syaoran solo sonrió nervioso, se sentía como un idiota
- Si – la tomo y se fue al templo con Yamazaki tras él
- Syaoran ¿Qué piensas hacer? – tratando de seguirle el paso, lo cual era casi imposible, cuando Syaoran se entusiasmaba podía ser más veloz que cualquiera
- Mi madre me contó la leyenda ese día
- ¡De nuevo con eso! Siempre que encontramos algo piensas que tiene que ver con esa estúpida leyenda que solo tu madre y algunos brujos antiguos parecían conocer – ya estaba arto siempre con lo mismo
- Cállate, que después de hoy, no volverás a burlarte de mí… - el resto del camino fue silencioso. Al llegar al templo, Syaoran paso con dificultad… su pulso estaba acelerado y se sentía tan ansioso y nervioso al mismo tiempo… llegaron a la entrada de aquella cámara y la observo por un instante
- ¿Y bien? No veo razones para no seguir burlándome
- ¡Cállate! Y déjame concentrar
- ¡Oh! Lo siento, ya no hablo – tratando de no reír
Syaoran se fijo en la parte superior de la entrada donde había unas hendiduras y unas escrituras que no entendía muy bien, pero aún así no se daría por vencido… al abrir la caja, la sorpresa de ambos fue inevitable, las piedras preciosas brillaban como si de una lámpara se tratara… Syaoran recordaba las palabras de su madre, pero aún así tomo una de color azul y la colocó en lo parecido a una luna…tomó la blanca y la puso a lo parecido a unas alas…y la amarilla debajo de un sol, pero la que más trabajo le costo tomar fue la negra, con solo tocarla sintió tanta pesadez caer en sus hombros que… el suelo se meneo a su alrededor y la puso lo más rápido que pudo debajo de lo que parecía un hombre con capucha y un raro artefacto en la mano. Al instante, sintió un gran alivio… eso pareció ser lo que accionara aquella puerta, la cual segundos después comenzó a brillar con intensidad al tiempo que se movía…
Yamazaki no lo podía creer, tenía la boca tan abierta que una mosca bien podría usarla de casa… Cuando la puerta se abrió por completo lo parecido a dos ráfagas de viento salieron, pasando de lado de Syaoran y provocándole un estremecimiento… lo olvido en cuanto vio dentro de aquella cámara, en la cual se encontraba algo parecido a un altar, en medio se encontraba una especie de féretro que era de oro puro aparentemente y con grabados muy peculiares en el… Las paredes de aquel lugar eran de oro y con toda una historia en los muros… la cual parecía estar en una clase de pergamino, que a pesar de la edad que aparentaba, era más antiguo… Camino al interior, sonriendo y rebosante de felicidad…
- Te dije que ya no te burlarías de mí… - con un brillo en la mirada
- Bien, pero esto no significa que sea de la leyenda con la que has estado obsesionado casi toda tu vida, sólo es una coincidencia
- ¡Sí como no! – le dijo Syaoran sin prestarle atención y caminando al féretro, en el cual parecía estar algo muy valioso y sin evitarlo paso una mano encima de aquel féretro, sintiendo una extraña y tal vez mal sana tentación de abrirla, pero sabia que si lo hacia frente a Yamazaki el se pondría como loco… así que
- Sé lo que piensas y no dejare que lo hagas hasta saber lo que hay ahí dentro – le dijo Yamazaki adivinándole el pensamiento
- No lo pensaba hacer… la última vez no me fue muy bien… ya es muy tarde así que ¿Por qué no venimos mañana con los demás a investigar?
- Me parece lo mejor ¿Piensas dejarla abierta?
- ¡Por supuesto que no! ¿Por quien me tomas? No dejare que la saqueen los habitantes de este lugar sólo por creer que les pertenece… ahora vamos que tengo hambre – le dijo Syaoran haciendo un esfuerzo sobre humano para dejar aquel lugar, que parecía ser lo que tanto había buscado…
En un lugar no muy alejado de ahí… … …
- Este cuerpo no me gusta – decía una mujer de cabellos negros azulados y de ojos de igual color
- No te quejes a mí tampoco, pero recuerda que solo es temporal… - un hombre del mismo tono de cabello y ojos
- Lo sé… pues hay que comenzar, la verdad, no quiero que esto tarde más de lo necesario y me urge mi cuerpo – decía con un puchero aquella mujer
- ¡Ya no te quejes tanto! Si en un par de días lo tendremos, por ahora solo hay que ir por él para poder buscar lo que falta…
- Bien, pero sabes, a mí si me gusta tu cuerpo…se ve más agradable que el que tenías – sonriéndole pícaramente
- No empieces ahora, no tenemos tiempo para eso – un poco sonrojado
- Eres un aguafiestas… - un tanto molesta…
- Pero así te encanto – besándole fugazmente en lo labios
- Cierto – le dijo sonriendo
- Pues andando, no tenemos mucho tiempo
En el campamento todos estaban sonrientes comentando sobre lo descubierto y lo que vendría por descubrir
- Bien pues, creo que ya es hora de descansar, mañana nos espera un largo día – les dijo Syaoran bostezando (muy falsamente)
- Sí, yo estoy muy cansado – decía Yamazaki y como no si seguirle el paso a Syaoran Li era todo un reto para cualquiera…
Syaoran entro a su tienda donde tomo las piedras y una lámpara y salio por la parte de atrás… no se contenía las ganas de analizar lo que había dentro de aquel lugar después de todo "es más fácil pedir perdón que pedir permiso" camino a oscuras solo siendo guiado por aquella atracción a aquel lugar… y cuando por fin estuvo dentro de nuevo, sonrió satisfecho…
Se acerco al féretro y trato de abrirlo y de nuevo no pudo… en él vio algo similar a la puerta y sin pensarlo dos veces quito las piedras de la entrada y entro con velocidad antes de que esta se cerrara… miro el féretro y en él pudo ver el espacio de la negra y la blanca las puso, y en el momento el féretro se abrió y no cabía en el asombro cuando vio a una joven o hermosa mujer dentro…estaba extrañado… Tenía el cuerpo como si estuviera viva… delgada y un tanto morena, con los labios más tentadores que él jamás había visto y con una expresión dura que asustaría a cualquiera… recorrió con su vista cada parte de ella… la cabellera castaña… lo labios delineado… sus pechos bien formado y al descubierto como todo su cuerpo… en su cuello pudo ver una joya esmeralda, que era algo escalofriante y en sus manos dos anillos, los cuales tenían una especie de símbolo, parecido al de las piedras que tenía en sus manos, y sin pensarlo(de echo, era tan impulsivo que nunca pensaba demasiado lo que hacia) coloco las piedras en los anillos y despidieron una calidez inimaginable, así como el frió que podrías sentir sólo en invierno y una luz segadora lo hizo cerrar los ojos para luego abrirlos y encontrarse con un par de ojos no desconocidos para él… como dos esmeraldas…
Continuara…
Espero les aya gustado el cap 2 de este fic que a mí me gusta mucho jaja.
Bien, mando saludos jaja: uno a mi Editora con (mente perversa) buenos sentimientos… Fairy, no te preocupes, pronto estará listo nuestro fic jaja… a Gaby te digo lo mismo, el de la sorpresa pronto XD… a Melissa un saludote y un beso jaja mmm ¡Hay Dios! De nuevo tantas a las que saludar jaja luna box, danny, Amelia y todos los que me mandan sus comentarios y leen este fic besos y hasta la próxima
