LA ALDEA JUNTO AL MAR

-Gatomon ¿puedes pasarme ese pescado por favor?

-¡Y otro para mí!

-¿Otro? Agumon ¿no crees que ya has comido suficiente por ahora?

-Lo siento, es que está delicioso.

-Yo estoy de acuerdo con él.

-Ni Agumon ni Gomamon tienen remedio – anunció Palmon con un dramático suspiro.

-Eso no es una sorpresa – concedió Hawkmon.

-Independientemente de eso ¡dense prisa! Si no comenzamos a movernos pronto jamás llegaremos a reunirnos con los demás.

-Auggg… Gatomon realmente se siente muy ansiosa por encontrarse con Patamon ¿no es así?

-Con él y con todos los demás – respondió la felina desviando ligeramente la mirada.

-Guau. No pensé que fuera a admitirlo así como así – respondió el digimon marino fijando en su amiga una sonrisa burlona.

-¿Admitir qué? – preguntó Agumon, aunque debido a que habló con la boca llena sus palabras apenas y lograron ser comprensibles.

-Agumon por su parte es todo un despistado – se burló Hawkmon.

-Oigan no sé de qué hablan – protestó el digimon dinosaurio llevándose otro trozo de pescado a la boca.

-De nada que tenga ganas de discutir – interrumpió Gatomon – ahora ¿qué les parece si se dan prisa? Acordamos reunirnos con los demás antes del atardecer y casi nos falta recorrer la mitad del camino.

-Gatomon tiene razón en eso – concedió Palmon – mejor nos ponemos en marcha ahora o nuestros amigos van a preocuparse.

-Sí bueno, este lugar es tan acogedor que no se nos puede culpar por querer descansar un rato ¿verdad?

Y la verdad es que ninguno de los digimons presentes podía estar en desacuerdo con eso.

Los digimons compañeros de los niños elegidos se habían hecho tan amigos entre ellos que el tiempo que estaban en el digimundo sin sus camaradas procuraban pasarlo juntos, pero había ciertas ocasiones en las que Gennai los contactaba para tal o cual recado y en esta ocasión se habían separado en dos grupos con la finalidad de resolver las cosas más rápidamente. Como a Gatomon, Agumon, Hawkmon y Gomamon sólo se les había pedido que comprobaran el funcionamiento de los televisores de la zona cercana habían acordado reunirse con sus amigos en la aldea vecina pero en el camino de regreso esa hermosa y colorida aldea dedicada al turismo se cruzó en su camino y en consecuencia estaban algo retrasados.

-Yéndonos ahora y apretando el paso aún podemos llegar a tiempo – los tranquilizó Hawkmon – quien sabe, tal vez incluso podemos contarle a los demás de este lugar y podemos venir a pasar unos días junto con Yolei y los demás.

-Sí, estoy seguro de que a Tai y Kari les encantará la comida que preparan estos Popomon.

-Pero lo primero es lo primero: vámonos ya.

-Sí, vamos… ¿oh? ¿Qué pasa?

Lo que Gomamon estaba por decir fue interrumpido cuando la tierra comenzó a temblar y, por una mezcla de costumbre e instinto los digimons inmediatamente salieron del restaurante en el que habían tomado el almuerzo para descubrir que los habitantes de la aldea se encontraban todos en las calles observando con miedo una masa enorme que emergía desde las profundidades del mar.

-¿Qué demonios es eso? – preguntó Gatomon.

-Sea lo que sea es enorme – respondió Agumon notando como parte de esa masa se arremolinaba sobre la superficie del agua con la forma de gigantescas serpientes.

-¡Oh no! – Habló Hawkmon cuando las "serpientes" se separaron entre ellas y el cuerpo de la criatura se hizo visible - ¡tengan cuidado! ¡Es Krakemon!

Y dándole la razón un enorme digimon con un cuerpo que era una especie de cruce entre caracol, pulpo y cangrejo posicionó su enorme mole prácticamente cara a cara con la aldea.

ANÁLISIS DIGIMON: Krakemon.

Este ultra-digimon marino es sumamente destructivo y pese a su gran tamaño tiene la capacidad de pasar desapercibido gracias a su piel que puede pigmentarse se distintos colores. Los ocho tentáculos que salen de su cuerpo están blindados con pinchos en forma de colmillos y su técnica especial es la marea obscura, la cual consiste en un chorro de tinta altamente venenosa.

-No entiendo ¿qué está haciendo este Krakemon en la superficie?

-No lo sé pero ¡cuidado!

Volando a toda velocidad Hawkmon jaló consigo a Palmon mientras Gatomon utilizaba toda su agilidad felina para empujar a Gomamon y Agumon… si lo hubiesen hecho un solo segundo más tarde los cinco habrían perecido bajo en embate del tentáculo que Krakemon había hecho chocar contra la fachada del restaurante derribándolo por completo.

-Oh no.

-Chicos rápido – habló Agumon – tenemos que hacer algo o Krakemon destruirá la aldea y a todos los digimons en ella.

-¿Pero qué podemos hacer? Sin los chicos aquí Krakemon está fuera de liga para cualquiera de nosotros.

-Lo único que no podemos hacer es quedarnos con los brazos cruzados mientras haya alguien en peligro.

-Tienes toda la razón.

-¡Lo tengo! Hawkmon, uno de los televisores que comprobamos está a las afueras de esta aldea, úsalo para pedir ayuda mientras nosotros buscamos la forma de evacuar a todos los que podeamos.

-Bien, pero tengan cuidado.

Y así Hawkmon levantó el vuelo a la máxima velocidad que sus alas se lo permitían.

…..

-¡Adiós! ¡Nos vemos más tarde!

-¡Regresa pronto, mamá!

-También ustedes y por favor no se les ocurra llegar tarde a cenar.

-No lo haremos.

Con esa despedida Yuuko Kamiya salió del apartamento mientras sus hijos terminaban de limpiar los restos del tardío desayuno y, aunque en realidad esa actividad parecía un poco fuera de lugar al mediodía era verano así que realmente no había porque enfadarse al respecto.

En tanto los dos hermanos apresuradamente se organizaron y mientras Tai limpiaba los muebles Kari terminaba de lavar y secar los platos… estaban a mitad de sus labores cuando la señal de auxilio llegó a sus digibaits y así los dos hermanos (sin demora y con los quehaceres olvidados por completo) utilizaron la computadora de su habitación para abrir la puerta al digimundo.

La gravedad de la situación en el digimundo llegó a ellos nada más poner el primer pie en este.

Gritos de pánico por todos lados, ruinas que volaban de un lado a otro sin rumbo definido y, lo más interesante de todo, un extraño y verdaderamente ENORME digimon que parecía una especie de cruza entre caracol y pulpo agitaba sus brazos en todas direcciones acabando con lo que debió ser una aldea realmente preciosa situada en el acantilado de la montaña.

-¡Kari! ¡Tai! – antes de que los hermanos pudieran decir algo sus digimons los recibieron corriendo hacia ellos en la compañía de varios digimon bebé.

-Agumon ¿qué es lo que está sucediendo?

-Krakemon salió de la nada y comenzó a destruir la aldea – respondió Agumon.

-Rápido – intervino Gatomon – debemos encontrar la forma de distraerlo o de lo contrario no creo que los digimons puedan salvar sus vidas.

Respondiendo a sus palabras los bebés comenzaron a llorar y gritar de miedo.

-Esto es malo – dijo Kari mirando primero al enorme ser marino y luego a Tai – hermano ¿qué debemos hacer?

-Los demás ya deben haber recibido el mensaje de Hawkmon y seguro están en camino pero hasta entonces creo que tendremos que hacer lo posible por alejar a Krakemon de la costa.

-¡Bien! Gatomon…

-Estoy lista Kari.

-¡Agumon!

-¡Listo!

-¡Digievoluciona! – gritaron los dos hermanos al mismo tiempo.

AGUMON DIGIMON A: GREYMON.

GATOMON ARMOR DIGIMON A: NEFERTIMON, EL RAYO DE LUZ.

-Intentaremos crear una distracción que lo detenga hasta que lleguen los demás – instruyó Tai a los digimons de sus amigos – mientras tanto ustedes continúen evacuando la aldea.

-Tengan cuidado – pidió Gomamon.

-Lo tendremos ¡vamos!

Con esa simple instrucción el chico subió a la espalda de Greymon mientras Kari se acomodaba en la espalda de Nefertimon y ambos elegidos se acercaron a Krakemon.

-Krakemon ¡detente ahora! – gritó Tai sólo para ser ignorado por el digimon que nuevamente utilizó uno de sus enormes tentáculos para barrer una parte de la aldea.

-Krakemon – intentó Kari acercándose peligrosamente al rostro del oponente - ¿por qué estás haciendo esto? ¡Tienes que dejar de hacer esto o alguien saldrá lastimado!

Pero la única respuesta del digimon fue sacudir el tentáculo que antes había estado barriendo la aldea contra Nefertimon obligando a esta a retroceder.

-Es inútil tratar de hablar con él – explicó en digimon sagrado a su compañera.

-Pero entonces ¿qué podemos hacer?

Tai y Greymon intentaron distraerlo desde tierra lanzándole bolas de fuego y cuando la atención del enorme digimon se fijó en ellos Kari guió a Nefertimon a atacarlo directamente en la cara, sin embargo, con algunas sacudidas de sus tentáculos ambos elegidos se vieron obligados a retroceder. Pese a eso aún intentaron la maniobra de distracción un par de veces más antes de que Krakemon se decidiera por ignorarlos y regresara a su labor de destruir las casas.

-Hermano…

-Lo tengo: ataca uno de sus ojos y Greymon y yo atacaremos el otro.

-Entendido. ¡Nefertimon!

LA MALDICIÓN DE LA REINA.

MEGA FLAMA.

Tal cual lo habían esperado el ataque directo hizo que la atención de Krakemon regresara a ellos, sin embargo eso también significó que se vieron obligados a tener que esquivar los tentáculos que se abatían sobre ellos y mientras que Nefertimon lograba (aunque con dificultades) elevarse lo suficiente como para esquivarlos, el tamaño de Greymon le estaba dificultando cualquier tipo de maniobra, lo que terminó ocasionando que él y Tai fuesen arrojados peligrosamente cerca de la orilla del acantilado.

-¡Hermano! – gritó Kari al verlo en tal peligro.

AROS EXPLOSIVOS

ATAQUE DE AGUIJÓN

-¡Ken! ¡Yolei!

Los dos elegidos (que por cierto habían llegado apenas a tiempo) se ubicaron a los lados de Kari haciendo frente al enorme oponente.

-Nosotros ayudaremos a Kari a distraerlo por aire – instruyó Ken – mientras tanto tú Tai asegúrate de que no regrese su atención a los digimons de la aldea.

-Está bien – observó como los tres elegidos más jóvenes se volaban en dirección a Krakemon – Greymon permanece atento y si alguno de ellos está en grave peligro ataca con tu flama ¿entendido?

-Sí, Tai.

-¡Ken! ¡Kari! ¡Yolei! Intenten llevar a Krakemon a mar abierto.

-¿Qué? Pero Tai, Krakemon es un digimon acuático, si nos dirigimos a mar abierto le daremos la ventaja en batalla.

-Hasta que lleguen los otros nuestra principal prioridad debe ser alejar el peligro de la aldea ¿lo entienden?

-Sí.

-Entonces dense prisa.

Atendiendo de forma inmediata a las instrucciones de Tai los otros tres elegidos comenzaron a atacar a Krakemon tratando de conducirlo de vuelta al mar, pero el digimon era demasiado grande y fuerte para ellos por lo que sus ataques quedaban cortos para causar un daño real y Krakemon por su parte si bien había dejado de atacar directamente la aldea no dejaba de mover sus tentáculos salvajemente provocando daños en todo aquello que estaba en su (gran) rango de alcance.

-Dios – susurró Tai con impotencia – en momentos como estos no tienes idea de cómo extraño que puedas digievolucionar en Wargreymon para pelear en aire.

-Está bien, no es como si no poder volar alguna vez nos ha detenido – se centró en el tentáculo que estaba por golpear a Kari – rápido ¡ataca!

MEGA FLAMA

GOMAMON DIGIMON A: IKKAKUMON.

ARPÓN VOLCÁN.

-¡Tai! ¡Lamento el retraso!

-¡Jou!

-Matt, Sora e Izzy estarán aquí en cuanto encuentren a sus digimons.

-¡Excelente! ¡Greymon ataca otra vez!

….

-¿Terminaste Davis? ¡Por fin! ¡Ya era hora de que salieras!

-Oh vamos, tú siempre eres la que más se tarda en la ducha.

-Sabes, tengo prisa así que no puedo quedarme a pelear contigo ¡déjame en paz! – con esas palabras Ju Motomiya cerró la puerta del baño dejando a su hermano y al compañero digimon de este parados a la mitad del pasillo.

-Davis, hoy Ju está un poco irritable ¿no crees?

-Sí bueno, me parece que es por una de esas "cosas de chicas". Oye Demiv-mon ¿tienes hambre?

-¡Sí! ¡Comida!

-¿Qué te parece si preparamos unos sándwiches o tal vez… - el diálogo se interrumpió en cuanto al llegar a la cocina el chico abrió su digiterminal.

-¿Davis? – se preocupó Demiv-mon.

-Lo siento amigo pero el almuerzo tendrá que esperar – tomando a su compañero en brazos corrió hacia la computadora en su habitación y la encendió con una impaciencia digna de un niño de preescolar - ¡finalmente! ¡Puerta al digimundo ábrete!

…..

METEOROS FUGACES

ARPÓN VOLCÁN

MEGA FLAMA

LA MALDICIÓN DE LA REINA

AROS EXPLOSIVOS

ATAQUE DE AGUIJÓN

ELECTRO SHOCK

La lluvia de ataques esta vez resultó lo suficientemente fuerte como para hacer retroceder a Krakemon pero tras unos pocos segundos el digimon se recobró y cargó al ataque en contra de los niños elegidos atinando esta vez a golpear con sus tentáculos a Greymon y Nefertimon, perdiendo esta última su digievolución. Kari y Gatomon ya caían en picada cuando fueron rescatadas la digimon por Aquilamon y la chica por Stingmon.

-¡Kari! – nada más la depositaron en tierra firme la chica se vio envuelta por los brazos de su hermano.

-Tranquilo, estoy bien.

-Tai, este digimon es demasiado fuerte para hacerle frente de esta forma.

-Lo sé, pero desde que devolvimos la luz de Qinglogmon no hay forma de que digievolucionemos al siguiente nivel.

-¿Qué podemos hacer entonces?

-Por el momento sólo hay que mantenernos firmes, estoy seguro de que los demás llegarán en cualquier momento.

Como para dar fe a sus palabras…

X LASER

-¡Davis!

-Lamento la demora chicos ¡XV-mon ataca con toda tu fuerza!

-Kari, por favor, aún tengo fuerza para digievolucionar una vez más.

-Pero Gatomon…

-Por favor, Krakemon es demasiado grande como para que en esta forma pueda causarle cualquier daño y no pienso dejar pelear solos a mis amigos.

-Gatomon… - por la mirada preocupada y llorosa que dirigió a su compañera hubo un segundo en el pareció que la elegida de la luz negaría la petición, pero al segundo siguiente lo único que quedó en sus ojos fue una resolución pura e inquebrantable – está bien. Gatomon ¡sigamos!

Y con eso Nefertimon volvió a la carga siendo su ataque sobre Krakemon seguido por los de Kabuterimon y Birdramon. Cuando Krakemon intentó contraatacar con su marea oscura Greymon disipó parte de la tinta con su mega flama y la parte que quedaba fue disipada por el aullido explosivo de Garurumon.

-¿Garurumon? ¡Matt!

-¡Tai! ¡Chicos! ¿Qué es lo que está pasando?

Krakemon comenzó a atacar la aldea que está al borde de este acantilado y nosotros tratamos de enfrentarlo para dar oportunidad a los digimons a escapar pero…

-Entiendo. Garurumon ¡ayudemos a nuestros amigos!

-¡Vamos Matt!

Pero, como si con la llegada de Matt Krakemon decidiera que ya era suficiente, el enorme digimon comenzó a sumergirse y, liberando un grueso chorro de tinta, desapareció tan misteriosamente como había llegado dejando a los niños elegidos y sus compañeros digimons con expresiones de perplejidad.

…..

A esa montaña rodeada de bruma y sombras llegó el digimon de las tinieblas luciendo en su rostro una sonrisa satisfecha, con la que se presentó ante los que ya estaban ahí aguardándola desde hace ya varias horas.

-Y bien ¿conseguiste la información que necesitábamos?

-Mi querida mascota Krakemon hizo un trabajo impecable – respondió con una voz que pretendía ser sensual.

-¿Y bien? ¿A qué conclusiones hay?

-Aunque son enemigos peligrosos podremos enfrentarlos sin complicaciones siempre que esas bestias molestan no interfieran con esa molesta luz de la digievolución.

-Si las cosas salen de acuerdo a nuestros planes esas bestias no tendrán siquiera la oportunidad de intervenir.

-Aún así sólo tendremos una oportunidad de hacer las cosas sin que ellos lo noten – habló una digimon diferente a quien había hablado antes.

-Y si ellos lo notan todo nuestro plan se puede complicar.

-Sabemos eso de sobra pero confío en que esta vez las cosas saldrán a nuestro favor, después de todo sólo tenemos que quitar del medio a esos niños elegidos y ya sin ellos nada podrá interponerse en la resurrección de nuestro amo.

-Ella tiene razón. Vamos hermanos, preparemos el campo de batalla.