Capi 2! Esta vez cortesía de nyappykanda nwn sip este capi le toco a ella y el que sigue a mi jajaja en realidad me gusto mucho como quedó y las cosas se pondrán interesantes *o*

Las advertencias de siempre… Ooc, no mucho creo jaja, drama, yaoi bla bla bla

Que lo disfruten nwn

Capitulo 2

…274,245,276,278…

Dos semanas. Ese mismo martes hacía ya dos semanas habían llevado a Sasori al hospital y desde entonces algunas cosas lo comenzaban a molestar.

…286,287,288,289,290…

Dos semanas, 291 puntitos sobre su goma y…

-Deidara ¿Está saso-chan?- Preguntó Konan abriendo la puerta del cuarto de par en par, revisando meticulosamente con su mirada alguna señal del pelirrojo.

-A menos de que ahora sea invisible no, un- Contesto el rubio deseando que la "chica origami" se fuera de su cuarto.

-Ajam…-Pronunció de forma seca cerrando la puerta con fuerza a su salida.

Dos semanas, 291 puntitos sobre una goma partida a la mitad y ahora "saso-chan"
-"Saso-chan"- Dijo en tono burlón, imitando la voz de Konan-Saso-chan es ¡mío!- Dijo con rabia tirando los pedazos goma con fuerza hacia la puerta.

La actitud de esa chica era lo que le comenzaba a molestar, mejor dicho la actitud que tenía con su novio. Últimamente le era muy difícil el poder hablar con Sasori sin que no apareciera Konan en algún momento, incluso cuando podían tener algún tipo de "momento" algo pasaba y ese "algo" tenia que ver con ella.

-Sasori, tenemos que irnos- Oyó que llamaba esa misma chica.

-¿Irnos? ¿A donde?-Se preguntó Deidara aun molesto mientras abría la puerta de su cuarto y caminaba por el pasillo que conectaban los cuartos con el living.

Rápidamente una de las puertas del pasillo se abrió y dejó ver la rojiza cabellera de Sasori. La mirada de Deidara se clavó rápidamente en él, quien se mostró un poco sorprendido por la presencia del rubio.

-¿Vas a salir?-Preguntó molesto al ver a su novio demasiado bien vestido.

-Si, ¿No te dije? –Preguntó quizá dudoso mientras cerraba la puerta de su cuarto con llave y con sutileza dejaba algo en la pequeña mesita arlado de la puerta.

-Es claro que no, igual últimamente no me cuentas nada, un– Dijo en tono de reproche, cosa que llamó la atención del pelirrojo quien únicamente resopló ante la actitud de su novio.

- Voy a salir con Konan, me pidió que la acompañara a comprar libros de medicina para la universidad- Y con un leve beso casi inexistente se despido de Deidara y se dirigió al living donde lo esperaba la peli-azul.

-Que les valla bien- Se despidió Deidara desde el pasillo.

Pero ninguno de los dos pareció haberlo escuchado, estaban muy ocupados hablando ente ellos. Con lentitud Deidara caminó hacia el living sin dejar de mirar a esos dos; Konan tomó algunas cosa que guardó en su bolso y con un pequeño gesto casi por inercia saludaron a Deidara y se fueron.

Tan pronto como esos dos cerraron la puerta Deidara se desplomó sobre el sillón de la sala con un fuerte resoplo. ¿Acaso estarían por caer en algún tipo de crisis? O quizás solo era su imaginación y recién ahora se daba cuenta de la demasiado estrecha amistad de esos dos. Fuera cual fuera la situación no era algo con lo que él estuviese cómodo, pero ahora no podía hacer nada, solo esperar a que llegaran y tener una charla con Sasori.

Tomó aire un poco resignado y se levantó del sillón dirigiéndose hacia la cocina por un vaso de agua. Para su sorpresa todo permanecía en un inquietante silencio, normalmente el departamento que compartían con Kakuzu, Hidan e Itachi, reinaban los gritos y los insultos; realmente era muy raro ese silencio pero no era algo que le molestara. Mucho más extraño era el hecho de que se encontrara solo en el gran departamento, pero sin duda era mucho mejor que tener que escuchar al religioso y al avaro pelear constantemente.

Lentamente abrió la puerta de la heladera y sacó la botella de agua, claro que no sin antes probar un poco de alguno de los dulces.

-Rubia sírveme un vaso a mi también-

Tan pronto como escuchó la voz del alvino Deidara no pudo evitar sobresaltarse, después de todo esos momentos de paz no habían durado tanto como él quisiera.

-Hey, ¿Me escuchaste?-Volvió a insistir Hidan recostado en el marco de la puerta, viendo divertido como algunas gotas de agua escurrían por el rostro del rubio.

Deidara sacó un par de vasos de uno de los estantes del aparador y sirvió los dos hasta el tope, conteniendo las ganas de tirarle toda el agua arriba del religioso.

-¿Y Sasori?

-Se fue con Konan, un- Contestó dándole un sorbo a su vaso de agua, intentando no pensar mucho en el tema.

-¿Se pelearon o algo?-Preguntó Hidan más curioso que preocupado.

-No, solo la fue a acompañar a comprar unos libros para la universidad. Pensé que irías con ellos.

Inmediatamente el rostro de Hidan cambió, comenzando a oscilar entre duda y confusión, pero casi de forma inmediata volvió a cambiar de expresión y su ataque de risa fue inminente, fue entonces que vio el rostro molesto del menor que lo obligó a parar y en algún tipo de apoyo emocional puso su mano sobre el hombro del rubio.

-Dei, yo compré esos libros hace como un mes. Tú saca tus conclusiones.

-Eso no tiene nada que ver un, ella se los pudo haber olvidado…- Contestó molesto al entender la poco sutil indirecta que le daba el alvino.

-¿Me lo estas diciendo enserio? ¿Konan olvidándose de algo así?.. Además si no recuerdo mal Sasori es bisexual, yo que vos…

Deidara miró molesto al peliblanco, y antes de que siguiera hablando le tiró encima lo que quedaba de agua en el vaso y bajo una lluvia de insultos se fue hasta su cuarto para tirarse boca abajo en su cama.

No quería creer lo que había dicho Hidan, después de todo el confiaba completamente en Sasori y sabia a la perfección que si algo pasaba se lo iba a contar, como también sabía que Hidan decía todo tipo de idioteces. A pesar de ello no podía evitar comenzar a dudar, sentir como su corazón de alguna forma extraña comenzaba a temblar. La imagen de Sasori y Konan besándose en algún tipo de cita apareció repentinamente en su mente incrementando su temor, peor aun fue cuando recordó que su novio en un momento fue bisexual.

¿En verdad Konan sería una amenaza para su relación?

-"Saso-chan"

Recordaba a modo de auto tortura, repitiendo la simple frase de la Konan una y otra vez en su mente, frase que parecía retumbar dentro de su cabeza y comenzaba a hacerlo dudar incluso más que antes.

Pronto sus ojos se llenaron de lágrimas e incluso algún gimoteo lograba salir de su boca. Lentamente levantó su rostro de la almohada y como si se tratara de algún tipo de señal se encontró con un viejo porta retratos que tenía su foto. Lentamente estiró su mano hasta agarrar la fotografía y tomó aire, intentando secar sus ojos.

¿En que estaba pensando? Sasori era un fanático de los libros y aprovechaba cualquier tipo de escusa para poder ir a una librería. Estaba pensando mucho, demasiado quizás. Tomó aire de nuevo e intento despejar su mente. Miró con cariño la foto y la volvió a dejar en su lugar, se paró con pereza de la cama busco ropa y algunas toallas. Nuevamente miró la foto y con una nueva sonrisa se fue al baño, cerrando la puerta a su paso.

No pasó mucho tiempo para que el agua de la regadera comenzara a humedecía su pelo y lo obligara a pegarse a su cuerpo, sus músculos se relajaban de a poco y su mente se despejaba cada vez más. En esos momentos le parecía una total urgencia tomar esa ducha, necesitaba despejarse completamente y olvidarse de todo. Pero igual los pensamientos no tardaron en aparecer, esta vez con una inocente sonrisa dándose cuenta de que había estado exagerando, que no tenía nada de que preocuparse. Después de todo él y solo él era el novio de Sasori y ya muchas veces había oído esa dulce palabra salir de sus labios; "te amo".

Con cierta pereza cerró la llave del agua, ya con ánimos completamente renovados, una nueva sonrisa en su rostro y todas esas absurdas dudas fuera de su mente. Agarró las dos toallas que reposaban sobre el lavabo y con una secó su cuerpo mientras que la otra la enroscó en su pelo, se vistió y salió del baño. Esta vez incluso tarareaba alguna alegre melodía mientras volvía a pensar en lo estúpido que había sido al siquiera pensar que esos dos pudieran tener algo a sus espaldas.

Rápidamente llegó a su cuarto, dejó su ropa sobre una pequeña mesita que separaba la puerta de su cuarto con la de Sasori y abrió la puerta; fue entonces que sobre la mesa, atrás de una planta encontró algo que le llamó la atención.

De repente la puerta de entrada se abrió con fuerza, dejando ver al pelirrojo y a la peli azul cargados de bolsas con libros.

- Jo, y era verdad que fueron a la librería-Dijo Hidan quitando la mirada del televisor y concentrándose en los recién llegados.

-¿A dónde más iríamos?-Pregunto la joven mujer levantando una ceja mientras dejaba alguna de las bolsas sobre una mesa.

Mientras los otros dos discutían Sasori tomó un par de bolsas y se dirigió a su cuarto. Tan pronto como Sasori apareció por el pasillo los ojos de Deidara se clavaron sobre el esbelto chico que lo miraba sin entender nada. Rápidamente se dio cuenta de lo que Deidara tenía en la mano y se quedó perplejo pero inmediatamente reaccionó y su expresión cambió completamente; ahora era más seria, más fría, más distante.

-¿Qué es esto?- Preguntó el rubio enseñándole el vaso ensangrentado- ¡¿Qué es esto?- Volvió a insistir más preocupado al no obtener respuesta alguna; por su parte Sasori se mantenía callado, serio, sin ningún tipo de intenciones de contestar a su pregunta.

Y manteniendo su silencio extendió la mano para que Deidara le devolviera el vaso, pero este se negó y ya se disponía hablar cuando el pelirrojo le arrebato el objeto ensangrentado.

-No es tu problema- Contestó secamente al tiempo que desviaba la mirada y abría la puerta de su cuarto.

-¿Cómo que no es mi problema?- Preguntó el rubio tomándolo del hombro para que se volteara a verlo, pero rápidamente Sasori se soltó de su agarre- ¿Cómo se supone que no va a ser mi..?

-¿Pasó algo?- Interrumpió Konan acercándose a Sasori.

-Nada, no pasa nada- Contestó Sasori con una mano en la espalda de Konan. Ambos se miraron e inmediatamente entraron a la habitación del pelirrojo ignorando completamente al rubio.

Para Deidara el sonido de la cerradura de la puerta se escuchó más fuerte que nunca antes y comenzó a retumbar fríamente en sus oídos.

-Jo, lindo problema rubia- Dijo Hidan desde el living.

Las palabras del religioso no parecían haber llegado a los oídos de Deidara, que miraba absorto su mano, la sangre del vaso había manchado su piel.

No pasó mucho tiempo para que el olor a sangre y a la fragancia de Konan inundaran el pasillo.

-Hey Rubia ¿Me oíste?

Bien hasta aquí nos quedamos nwn porfa dejen review que estos van completitos para kanda nwn