HIMITSU
Gackt x Hyde / Tetsu x Hyde
Día dosLuego del desayuno a la mañana siguiente Ken y Yukkie no lograban dejar de intercambiar risitas cómplices para "fastidiar" a Tetsu.
- Ya basta, ¿si? –les pidió el bajista molesto- Ya me disculparé con Gakuto y desearía que no estuvieran ahí para burlarse, ¿ne? Cielo, me duele tanto la cabeza...
Los ocho huéspedes del hotel recorrían el inmenso jardín. Era una mañana soleada pero muy fría y el matrimonio Kuwashima ya se había separado del resto para estar solos. Varios metros más adelante se encontraron con el jardinero, un hombre robusto de mediana edad. Ken y Yukihiro se quedaron hablando con él, mientras Hyde, Gackt, Tetsu y Endo continuaban rumbo al cementerio.
Como el profesor de historia antigua había dicho el lugar era bastante espacioso. No había más de unas veinte tumbas pero todas ellas eran grandes, casi esplendorosas. Algunas parecían realmente antiguas, con la piedra carcomida y algo de musgo. Hyde estaba encantado y a cada momento le pedía a Tetsu que le tomara fotografías.
- Endo-sensei –dijo Gackt despreocupadamente- ¿Cuáles son las tumbas más antiguas?
- Aquellas de ahí –respondió el hombre caminando hacia el lugar seguido por los demás- Rebecca y Frederich Hartcourt, quienes construyeron la mansión.
- Mite –Gackt se dirigió a Hyde y fue señalando las pequeñas fotografías de las tumbas- Son los ancianos del cuadro que vimos anoche. Y al lado deben estar... –el muchacho dirigió su dedo índice más a la derecha y leyó: - Lylian y Manfred Hartcourt, el matrimonio joven.
Tetsu se acercó, decidido a no ser dejado de lado: - Qué jóvenes murieron... y con poco tiempo de diferencia...
- Ambos contrajeron una grave enfermedad –aclaró Endo- No hay muchos registros pero se cree que fue alguna clase de hemopatía. Este lugar es aislado ahora, imagínenselo más de cien años atrás y sin tantos avances médicos...
Las siguientes tumbas eran de Eileen Hartcourt y su esposo. Los rasgos delicados casi infantiles de la mujer y los años entre los que había vivido permitían deducir que se trataba de la niña de la pintura. Sólo faltaba alguien...
- Ese cuadro al principio del pasillo de nuestras habitaciones... –comenzó Hyde dirigiéndose a Endo- En él había también un hombre joven de cabello negro y ojos claros, ¿no debería estar también aquí?
Endo se mostró pensativo por unos segundos y luego respondió: - Seguro te refieres a Evan Postlethwaite. Era primo de Eileen y vivió varios años con los Hartcourt. Pero no está enterrado aquí. Seguramente está en Inglaterra –A continuación Tomoaki comenzó a explicar cómo todo el ala este de la mansión estaba repleta de retratos familiares, mientras que en el ala oeste, donde se hospedaba él y los Kuwashima, había sólo pinturas algo valiosas, pero de autores no muy reconocidos, en su mayoría paisajes y figuras religiosas.
- ¿El fantasma de ese hombre es el que los asustó anoche? –preguntó Tetsu sarcásticamente, olvidando por completo que debía disculparse con Gackt.
El ex cantante de Malice Mizer sonrió con suspicacia, rodeando por los hombros a Hyde con su brazo, dándole un pequeño empujón para acercarlo hacia sí: - Un espíritu no podría asustar nunca a Gakuto Kamui... aunque nuestro pequeño Haido estaba algo conmocionado. Estabas demasiado ebrio, Tetsu, tu percepción debió haber sido muy pobre...
El bajista apretó los puños y pensó que no necesitaba alcohol en el cuerpo para decirle a Gackt sus "verdades"... pero... ¡no! ¡No podía mostrarse así frente a Hyde! Lentamente aflojó la presión de sus puños y bajó apenas la cabeza: - Sí... lo siento, Gakuto... por lo que te dije anoche...
- No te preocupes, Tet-chan –dijo Hyde sonriendo sin separarse de Gackt, a quien se dirigió luego- Nos prometiste una sesión de espiritismo, ¿ne? ¿Qué tal esta noche? ¿Tú vas a participar, Tet-chan?
Gackt lucía algo apesadumbrado y no era porque Hyde había comenzado a hablar sin darle oportunidad de aceptar (o no) las disculpas de Tetsu. De todas formas fue él mismo quien habló a continuación no dándole tiempo a Tetsu de asentir o rechazar la invitación de Hyde: - Etto... no sé si quieres participar o no, Tetsu, pero... bueno... Haido no lo hará...
Hyde se apartó de Gackt en el acto: - ¿Cómo que no participaré? ¿Dooshite? Sí quiero hacerlo.
- Pero no lo harás –volvió a afirmar Gackt rodeando nuevamente a Hyde con un brazo.
- ¿Por qué no? ¿De qué estás hablando, Gacchan? –esta vez el vocalista comenzaba a enojarse y se alejó de su colega moviendo su brazo con algo de rudeza.
- Porque no es conveniente –respondió él preocupado por la reacción de Hyde.
- ¿No es conveniente? ¡¿Qué significa eso?! –gritó Hyde y luego agregó con suspicacia- ¿Tetsu sí puede participar?
- Da igual –Gackt se encogió de hombros.
Hyde permaneció mirándolo fijamente, muy enojado: - Eres un idiota, Gakuto –Dio media vuelta y comenzó a alejarse, murmurando algo que no llegó a oírse.
- ¿Vas a dejar que se vaya? –le preguntó Tetsu a Gackt tranquilamente. El bajista disimulaba la avergonzada satisfacción que sentía. Por otro lado, no le parecía raro que de repente Gackt saliera con una locura como esa. ¿Qué pretendía no dejando que Hyde participara en la sesión de espiritismo?
- Es por su bien –respondió Gackt enigmáticamente.
Tetsu dirigió sus ojos al cielo, lleno de exasperación. Ni siquiera quería molestarse en pensar qué rayos significaba eso. Dio media vuelta y fue tras Hyde.
- Ne, sensei –dijo Gackt de repente al quedarse solo con Endo frente a las tumbas de los Hartcourt- ¿Usted quiere participar?
El profesor acomodó sus anteojos, serio como de costumbre a pesar de haber sido espectador incrédulo de lo que había pasado minutos antes. Luego respondió, sonriendo vivazmente: - ¿Por qué no? Tal vez pueda descubrir cuál es el truco.
Gackt lanzó una pequeña risita: - No hay problema, no necesita creer en nada, sólo participar con un poco de su energía.
Tomoaki, al igual que Tetsu, tampoco deparó en reflexionar sobre lo que acababa de oír y sólo atinó a decir: - ¿Es sólo por diversión?
- Puede que Haido haya pensado eso –dijo Gackt- Pero desde el principio presentí que podíamos hacer algo más que eso aquí... Hasta podría serle incluso útil a usted en su investigación, Endo-sensei.
El suave sol matutino se reflejó en los anteojos del profesor, quien mostró una sonrisa: - No estaría mal preguntar un poco de historia conocida sobre los Hartcourt para corroborar la veracidad de... la supuesta experiencia espiritual que tendrá lugar esta noche... Si todo concuerda tal vez sería interesante saber alguno de sus secretos...
- Himitsu... himitsu... –Gackt parecía no haber escuchado a su interlocutor. Su mirada estaba fija en una de las tumbas.
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Gackt había reunido a todos en la lujosa y amplia (como todas) habitación de Endo en el ala oeste. Los Kuwashima estaban inesperadamente ahí, diciendo que era su última noche en el hotel y que sería divertido despedirse de él con una experiencia insólita. Experiencia insólita en la cual también sorpresivamente estaban Ken y Yukihiro. Hyde seguía enfadado con Gackt (no le había dirigido la palabra en toda la tarde) y permanecía con Tetsu en el ala este.
Los seis participantes rodeaban una mesa redonda con una vela roja (la única iluminación) encendida en medio de ella, tomados de la mano.
El excéntrico cantante cerró sus ojos, les pidió a todos que se concentraran y comenzó a murmurar algo repetidas veces. Sólo Endo reconoció aquella palabra: "Eileen".
Un minuto después Gackt abrió sus ojos: ya no eran azul eléctrico, sino profundamente verdes. Pero cuando habló, todos se sorprendieron mucho más.
- What do you want to know? –dijo Gackt con una voz etérea, muy femenina y hablando en inglés.
Los participantes se miraron entre ellos, confundidos y asombrados. Endo no perdió la compostura y tradujo para los demás. También tomó la iniciativa sin vacilar.
- Who are you? –le preguntó el profesor al aparentemente poseído cantante.
- Eileen Hartcourt. What do you want from me? –respondió el cuerpo de Gackt sin siquiera pestañar.
- Well, first of all I want to make sure if it's really you, Eileen –dijo Endo, traduciendo siempre después para el resto de los ocupantes de la mesa.
Y a partir de ahí Endo comenzó a preguntar a Gackt datos históricos sobre los Hartcourt. ¿Era posible que Gackt supiera de antemano esa clase de información? Las respuestas lo sorprendieron...
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Hyde miraba aburrido el amplio techo de su cama. Estaba bastante fastidiado porque se estaba perdiendo la sesión de espiritismo y a cambio de eso estaba acostado en su cama, aburriéndose, con las manos detrás de la cabeza.
Tetsu descorrió el traslúcido dosel y le sonrió a Hyde para luego sentarse a un borde de la cama.
- ¿De qué sonríes, Tet-chan? –dijo Hyde por poco haciendo un puchero.
- De nada –respondió él sin poder evitar volver a sonreír. ¿Cómo no sentirse feliz al ver la hermosa silueta de Hyde reposando suavemente?- Estás aburrido, ¿ne? –Tetsu no obtuvo respuesta y comenzó a cantar en voz suave. Una estrofa después sintió los pequeños brazos de Hyde pasando por encima de sus hombros y abrazándolo.
- Ne, esa canción es mía –le dijo Hyde casi pegando su mejilla a la del bajista- Tú también debes estar aburrido, ¿ne?
Tetsu sentía sus mejillas sonrojadas. Hyde lo abrazaba por la espalda y la sensación era hermosa. Intentó decir algo pero su compañero se levantó de la cama en ese preciso momento. El bajista se puso de pie desilusionado y vio que Hyde estaba parado frente al amplio ventanal. Los vidrios comenzaban a empañarse y varios copos de nieve caían lentamente afuera.
"Ah yes, on such snowy nights memories revive... Your eternal flame burning again... Secret..."
Aquella última palabra quedó retenida en los labios de Hyde por un par de segundos. A Tetsu le parecía verlo como hipnotizado frente al ventanal.
- ¿Haido?
Hyde dio media vuelta en ese momento, sobresaltando un poco a su compañero y salió al pasillo.
- ¿Haido? ¿Qué sucede? –Tetsu lo siguió y se quedó pasmado con lo que vio: pudo ver a Hyde al principio del pasillo, mirando fijamente uno de los cuadros, pero en ese y en varios otros retratos resplandecía en blanco la figura de una misma mujer (niña, adolescente o adulta de pendiendo de la pintura). El fulgor era algo borroso pero muy sobresaliente en la poca luz del pasillo.
- ¿Qué es esto? –Tetsu caminó veloz hacia Hyde, mirando asustado a su alrededor- ¿Lo ves?
- Hai –respondió él sin quitar la vista del retrato familiar de los Hartcourt- Está brillando... Es rojo...
- ¿Rojo? –dijo Tetsu confundido, ya a su lado- Sé que eres daltónico, Haido... pero no es rojo, es blanco... Esa mujer resplandece en blanco en todas las pinturas... ¿Qué clase de truco es?
- Ninguna mujer resplandece en blanco –Hyde hablaba con seguridad, sus ojos clavados en el cuadro- Es un hombre resplandeciendo en rojo... y sólo en esta pintura...
- ¿Nani? –Tetsu no entendía nada. ¿Estaría Hyde en su sano juicio? Se paró detrás del cantante, superando su estatura por unos quince centímetros debido a sus zapatos de plataforma, y prestó atención al retrato que Hyde observaba casi sin pestañar. Efectivamente, la niña allí dibujada emanaba un suave brillo blanquecino, y los tres hombres que había se veían normalmente. ¿Por qué Hyde decía ver otra cosa?
Repentinamente Hyde se desvaneció en los brazos del bajista, como si por unos instantes toda la fuerza de su cuerpo que lo mantenía en pie se hubiese ido. Pero así de rápido como se descompensó, también se recuperó. Se puso de pie firmemente, dándole un pequeño empujón a Tetsu y susurró con voz extraña: "We meet again, sweetheart..."
Y sin más se lanzó a correr por el largo pasillo.
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Endo estaba fascinado y sorprendido: todo lo que Gackt estaba diciendo eran datos muy concretos sobre la familia Hartcourt que correspondían a la perfección con sus investigaciones. Sea como sea que Gackt supiera todo eso ya no tenía mucho sentido seguir haciendo el mismo tipo de preguntas.
Yukihiro, Ken y los Kuwashima estaban más sorprendidos por el cambio en el color de ojos y tono de voz del medium que de lo que éste decía. Sin embargo, segundos después toda su atención estaba en la pregunta de Endo.
- How did your parents die, Eileen? Was it really a blood disease? -preguntó el profesor.
Los rosados labios de Gackt se doblaron en una sonrisa algo sarcástica: - Himitsu... –cerró los ojos por un momento y continuó- That's the Japanese word for "secret", right? The real reason for my beloved parents death is something my family tried hard to cover up... My grandparents and me did a good job, I guess... Surely the present day Hartcourts don't know anything about it... and none of my successors tried to find out on that...
Endo comenzaba a sentirse emocionado; el resto de los participantes quizá un poco asustados.
- So, what the real reason for your parents' death was? Can you tell us?
Gackt permaneció en silencio por unos segundos hasta que de repente la puerta de la habitación se abrió de par en par y tras ella apareció Hyde corriendo a toda velocidad hacia el excéntrico cantante.
- I SHOULD HAVE KILLED YOU TOO, YOU LITTLE BRAT! –gritó Hyde abalanzándose sobre Gackt y cerrando sus manos con fuerza sobre su cuello.
Ken y Yukkie se levantaron de la mesa abruptamente al igual que los Kuwashima y trataron de separar a Hyde de Gackt. Segundos después llegó Tetsu corriendo y los ayudó.
Cuando el alboroto terminó, Shizuko Kuwashima parecía conmocionada y se aferraba a su esposo Midori. El resto de ellos estaba simplemente confundidos.
Gackt, ya obviamente fuera del trance, se ponía de pie con la ayuda de Ken y le decía que estaba bien. Hyde se había desmayado en los brazos de Tetsu.
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- No sé que me pasó, Tet-chan... No recuerdo mucho... –Hyde, ya acostado en su cama, llevó una mano a su cabeza- ¿En verdad ataqué a Gacchan de esa form...?
- Ya no te preocupes –lo calmó el bajista- Estabas muy enojado con él, ¿o no?
- Demo... no era para tanto... ¿Y qué me dices de los cuadros que resplandecían? ¿Te acuerdas?
Tetsu dio un suspiro exasperante. Afuera seguía nevando suavemente y ya eran pasadas la una de la mañana. – Creo que todos estamos bastante paranoicos –dijo- Esta mansión es de por sí algo intimidante por las noches... sumado a las excentricidades de Gakuto y... tu gusto por todo ese tipo de cosas misteriosas... –Tetsu tomó valor y agregó-: No dejes que Gakuto influya tanto en ti.
- No es eso, Tet-chan... –Hyde parecía algo abatido y susurró- Mañana me disculparé con él.
- Sólo descansa, ¿ne? –Tetsu sonrió y comenzó a acomodar las mantas de la cama sobre el pequeño cantante, arropándolo como si fuera un niño- Y ya no te preocupes, estamos aquí para relajarnos –Le acarició el cabello y le dio un delicado beso en la frente- Oyasumi, Haido.
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En el pasillo Tetsu se encontró con Gackt y Endo. ¿Qué hacían sus dos "rivales" casi en la puerta de la habitación de su amado Hyde? De ninguna forma iba a permitir que Gackt siguiera llenando la cabeza de su querido cantante con ridículas historias de fantasmas.
- Haido está durmiendo –dijo Tetsu sin mayores preámbulos- No es conveniente que hables con él ahora, Gakuto. ¿Y no deberían haberse ido a dormir ustedes también, como todos los demás?
- No vengo a hablar con Haido, Tetsu –respondió Gackt. La evidente molestia del bajista le parecía graciosa- Y aún no nos hemos ido a dormir porque Mr. Hartcourt nos está esperando.
- ¿Mr. Hartcourt? ¿Esperarnos para qué?
- Pasaron varias cosas interesantes en la sesión de espiritismo –aclaró Endo- El señor Anthony se ofreció a despejarnos algunas dudas a pesar de lo tarde que es.
Ahora era Tetsu el que parecía irónicamente divertido: - Creí que usted pondría un poco de objetividad y escepticismo al asunto, Endo-sensei...
- Estoy tratando de ser objetivo –se defendió el profesor- ¿Vienes con nosotros?
- No, gracias –Tetsu estuvo tentado de agregar que no quería perder el tiempo- Ya me voy a dormir.
- Sólo una cosa, Tetsu –lo detuvo Gackt repentinamente- Hyde estaba contigo, ¿ne? ¿Qué estaba haciendo antes de correr hacia el cuarto de Endo?
El bajista se detuvo en seco. Por nada del mundo iba a "darle el gusto" a Gackt diciéndole que los retratos brillaban: - Estaba mirando un cuadro familiar al principio del pasillo –dijo simplemente- Ese del cual hablamos en el cementerio... Vaya uno a saber qué le dijiste a Haido mientras lo abrazabas frente a esa pintura...
- No le dije nada, él creyó ver algo –dijo Gackt obviando los evidentes celos de Tetsu- Estoy seguro de que vio algo... en ese hombre...
- Suficiente por hoy –Tetsu dio media vuelta y comenzó a caminar hacia su habitación- Oyasumi, minna-san –Pero en el fondo algo lo preocupaba, algo no estaba bien, algo estaba pasando... No sabía qué era. No quería creerlo para no seguir lo que él mismo se forzaba a pensar que era un "juego" de Gackt. De algo estaba seguro ahora: ya eran dos veces en las que Hyde decía haber visto algo en un hombre de aquel retrato. Endo-sensei había hablado de él en el cementerio, pero Tetsu ya no recordaba su complicado nombre inglés.
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- Ustedes no son los primeros en tratar de contactarse con los espíritus de mis ancestros –dijo el Sr. Hartcourt sonriendo, mientras servía una taza de café para Endo y un vaso de whisky para Gackt- Pero la mayoría se va decepcionado, creo. En esta mansión jamás hubo apariciones ni manifestaciones de ningún tipo.
- Hasta ahora, Sr. Hartcourt...-dijo Gackt luego de darle un trago a su bebida- Tal vez nadie estaba contactando al espíritu correcto... o haciendo las preguntas adecuadas...
- Mr. Hartcourt –comenzó Endo revolviendo su café- ¿Usted sabe algo de la muerte de Lylian y Manfred Hartcourt?
- Mm... –el anciano se llevó una mano al mentón mirando hacia arriba y luego respondió: - Fue alrededor de un siglo antes de que yo naciera... Por lo qué, según la historia de mi familia, murieron muy jóvenes, por alguna clase de enfermedad de la sangre.
- Hemos averiguado... –Endo hizo una pausa y continuó con cautela- ...aparentemente a través de la hija de ambos, Eileen, que la familia Hartcourt ocultó la verdadera causa de sus muertes a sus sucesores.
- Si es así lo han hecho muy bien –dijo el anciano- No sé nada más al respecto.
Hablaron por algunos minutos más y finalmente el Sr. Hartcourt se retiró a su habitación, no sin antes decirles con amabilidad que si necesitaban algo más él y Hanako estaban a su servicio.
- ¿Tú crees que si volvemos a contactar a Eileen ella nos diga toda la verdad? –preguntó Endo a Gackt, una vez solos.
- Probablemente –respondió él con algo de indiferencia- Pero no averiguaremos de esa forma qué fue lo que le pasó a Haido... Aunque creo intuirlo...
- ¿Honto ni? –Endo lo miró sorprendido.
- ¿Qué puede decirme de Evan Postlethwaite, sensei?
- No mucho más de lo que dije en el cementerio. Vivió sólo unos años aquí, era el primo de Eileen y su cuerpo no está enterrado en el cementerio de la mansión. Era un "amante de la buena vida", si sabes lo que quiero decir. Los Postlethwaite también eran muy adinerados y eso le permitía una vida fácil. No le gustaba mucho el campo y por eso se pasaba todo el día en la ciudad más cercana. ¿Por qué me preguntas sobre él?
- Haido estuvo muy interesado en el retrato en que está ese joven... Tal vez su espíritu lo poseyó...
A Endo todavía le causaba algo de escepticismo ese tipo de afirmaciones: - ¿Poseído? Yo creí que estaba muy enfadado contigo –dijo con una sonrisa sarcástica, acomodándose los anteojos.
- No lo sé, pero si tengo razón... –Gackt se puso de pie- Fue Evan Postlethwaite quien asesinó a los padres de Eileen... y no puso o no quiso matarla a ella...
Tomoaki también se levantó de su asiento: - Si es así... ¿deberíamos vigilar a Haido-san? ¿Qué si...?
- ¿Lo poseyera de nuevo? No creo que lo haga mientras Eileen no tome ningún cuerpo. Después de todo, Mr. Hartcourt dijo que nunca pasaron sucesos paranormales hasta ahora.
Si Gackt estaba en lo correcto ya no había más que decir... o hacer. Convocar a Eileen de nuevo era peligroso para el medium y para Hyde. Endo se sentía terriblemente decepcionado: sus deseos de saber toda la verdad sobre aquella oscura etapa de la familia Hartcourt crecía cada vez más.
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Hacía casi una hora que Tomoaki daba vueltas en la cama. Desde que había apoyado su cabeza en la almohada sabía que no podría dormir. Estaba desilusionado y no hacía más que pensar en qué forma averiguar la verdadera causa de la muerte de Manfred y Lylian Hartcourt , y qué papel cumplía Evan Postlethwaite en todo el asunto.
Se volteó en su amplia cama y segundos después escuchó el leve sonido del dosel descorriéndose.
- ¡Haido-san...! –Endo se sentó en la cama de un sobresalto, asustado- ¿Cómo entraste? No escuché el sonido de la puerta...
- Japanese, eh? –Hyde comenzó a subirse a la cama, deslizándose sobre Endo- I only learnt a bit of it... Fucking complicated language...
- ¡¿Haido...?! ¡¿Nani...?! –Tomoaki estaba paralizado y no hizo nada para detener al pequeño cantante. ¿Por qué hablaba repentinamente en inglés? Sabía que la voz que escuchaba no era la de Hyde... y sus ojos eran ahora extremadamente claros. ¿Acaso sería posible que...?- E-Evan... Postlethwaite...?! –dijo Endo conteniendo el aliento.
- Smart guy... –susurró él acariciándole una mejilla- I can feel your strong desires.
- Desires...?
- Desires for knowledge, am I right? But not only that... also... desires for this cute little body... I'm not used to this blond hair but... it's nice, isn't it?
Endo trataba de controlarse, atrapado entre las manos (apoyadas a ambos lados de su cabeza) y las rodillas (apoyadas a ambos lados de su cintura) de Hyde.
- You never possessed a body before... not until you felt Eileen's presence in Gackt... Why are you taking Hyde's body now?
- A wise question... –Hyde-Evan acercó su rostro a milímetros del de Tomoaki- The first time I took this body I was angry, but now... I think maybe I can have some fun... In exchange you can have some answers and... some fun too...
Tomoaki no hizo nada para evitar el apasionado beso del poseído cuerpo de Hyde, pero cuando sintió que Evan comenzaba a desprender los botones de la larga y semitraslúcida camisa que Hyde llevaba puesta tuvo que detenerlo.
- I'm sorry –le dijo con pesar- You can't do this, Evan... You can't do this to Hyde...
- Mm... you're right... This body is smaller than mine was... but... –el rostro de Hyde mostró una sonrisa traviesa a la que Endo no pudo resistirse- It's too late for you, I guess... You are... –los ojos de Hyde se dirigieron provocativamente a los pantalones de Endo- ... already hard. Are you afraid of... hurting me? Or... hurting him?
- I just wanna do you... –dijo Endo, demasiado excitado como para volverse atrás- From the very moment I saw you...
- Don't worry –Evan desprendió el resto de los botones de la camisa blanca de Hyde y comenzó a quitarse los pantalones- This will stay just between you and me... Will be a... himitsu...
Enseguida Endo comenzó a tocar y besar a Evan-Hyde con desenfreno hasta recostarlo en la cama debajo suyo. Ni el más mínimo pensamiento racional podía cruzar por la mente del profesor en este momento: le estaba haciendo el amor al bello cuerpo de Hyde y eso era lo único que le importaba. Endo notó que su repentino amante estaba a punto de llegar a su clímax cuando oyó una conocida y melodiosa voz que ahora hablaba en japonés, y supo enseguida que todo el asunto estaba muy mal...
- Yamero... onegai... yamero...
Hyde permanecía con los ojos cerrados, sólo murmurando aquellas palabras, como si estuviera teniendo una pesadilla. Endo sabía que ya no podía echarse atrás, mucho menos cuando él mismo estaba por alcanzar su clímax. Segundos después, ambos habían terminado.
Hyde jadeaba suavemente, afiebrado y confundido. Tomoaki lo abrazaba con firmeza, arrepentido de todo y culpándose a sí mismo por su impulsividad... y por las mentiras que tendría que dar como explicación...
Por fin Hyde reaccionó, tomando conciencia de lo que había y estaba pasando, sentándose bruscamente en la cama y apartando a Endo de un empujón.
- ¡¿Qué...?! ¡¿Qué rayos está ocurriendo...?! ¡¿Qué estoy haciendo aquí?! –Hyde le dio una patada a Endo instintivamente, por poco tirándolo de la cama, y se cubrió con las mantas con rapidez.
- De-demo... Haido-san... ¿qué te pasa? ¿No recuerdas... nada?
Hyde se cubrió el rostro con las manos, tratando de recordar: -Sólo me... fui a dormir y luego... desperté aquí... hace un momento!
- Haido-san, tú entraste a mi habitación sin tocar la puerta... –Endo se había puesto una bata y sus lentes, y se acercó nuevamente al bello cantante con cautela. Estaba seguro de algo: si no mentía, Hyde lo odiaría para siempre- Cuando desperté estabas encima mío, te quitaste la ropa y... No entiendo qué te ocurre...
- ¡Urusai! –gritó Hyde apartando con rudeza la mano con la que Endo trataba de acariciarlo- ¡Yo no hice eso! ¡No recuerdo nada!
Tomoaki ahora iba en contra de toda su escéptica formación académica, pero ya no tenía muchas dudas: Gackt estaba en lo correcto, Evan Postlethwaite había poseído a Hyde una vez... Pero se había equivocado en que no lo haría de nuevo. Endo no estaba seguro de que Evan era el responsable de la muerte de los padres de Eileen, y si había o no intentado asesinarla a ella... Pero su espíritu no podía ser muy bueno: había usado a Hyde y lo había usado a él... ¿Con qué propósito? ¿Sólo divertirse, como había dicho?
Un gemido de Hyde volvió a Endo a la realidad. El pequeño cantante intentaba levantarse cuando el dolor lo hizo detenerse.
- ¿Qué está pasando conmigo, Endo-sensei? –suplicó Hyde, tomándose repentinamente del cuello de la bata del profesor- ¿Por qué golpeé a Gakuto? ¿Qué tienen los cuadros...? ¿Qué... qué acabo de hacer? ¿Por qué no recuerdo nada?
Endo lo abrazó con ternura y arrepentimiento, y le contó todo lo que Gackt le había dicho.
- Por favor, Endo-sensei... –dijo Hyde suavemente, ya más calmado en los brazos de Tomoaki- Quiero que esto... quede sólo entre nosotros dos...
A Endo aquellas palabras le recordaron amargamente a las de Evan. Pero también recordó algo más: Evan había prometido respuestas que tal vez nunca le daría...
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Gackt volvió a su habitación luego de hablar con Endo y el Sr. Hartcourt. Estuvo un buen rato tratando de conciliar el sueño sin mucha suerte, cuando sintió una fuerte presencia en el cuarto. Se volteó velozmente en la cama para mirar el techo y allí, flotando y de apariencia etérea y resplandeciente, estaba una mujer.
- E-Eirin...! –exclamó Gackt sin dudar, sentándose en la cama- ¡No deberías estar aquí! ¡Haido podría volver a ser poseído por...!
- I don't understand you, handsome man –respondió Eileen con una sonrisa casi angelical.
- Ah... em... yes... –balbuceó Gackt- You shouldn't be here, Eileen! Hyde could be possessed again by...!
- Don't worry. He's busy and distracted right now.
- Who? Evan? I just can let him...! –el cantante bajó de su cama con rapidez, dirigiéndose a la puerta, pero allí volvió a aparecer el espíritu de Eileen.
- I'm sorry, this is the perfect moment to contact you without having that bastard Evan attacking me –la mujer mostró una firma expresión- That man, Endo, is the first one who asked the right question. I always expected someone to ask me that, even before I died. But his psychic powers it's so weak and I can't contact him directly.
- So... you are contacting him through me... What do you want to tell me?
Lo mujer dio un suspiro y continuó: - I always want it to be uncovered sometime... The "himitsu affair", like my grandparents used to call it... That time has arrived, I guess..
"At the very beginning of the Meiji Era, the Hartcourt mansion's construction was started. Ten years later, when I was born, my grandparents, Rebecca and Frederich, and my parents Lylian and Manfred came to live here. In 1883 Evan Postlethwaite arrived. He was my handsome and easy-going cousin. Despite I was a child I was impressed by his funny and charming personality. He was so kind with me, but he didn't spend too much time in the mansion. But... my happy life ended five years later... when I saw him... killing my parents... in one of his riots, I supposed..."
- So I was right. He did kill you parents – Gackt apenas pestañaba- Buy why? One of his riots, you said? Why didn't he kill you too?
- He didn't realize I was watching... I did nothing, I was too afraid... But I waited... I investigated on Evan secretly... And then, a year later... I kill him...
Gackt abrió bien sus ojos azul eléctrico: - You... you killed a man... when you were twelve...?
La delgada y bella figura de Eileen se acercó más al cantante. Su brillo era cada vez más intenso.
- He wasn't a man –susurró ella al oído de Gackt antes de desvanecerse en el aire.
La habitación quedó a oscuras y Gackt continuó de pie delante de la puerta, sosteniendo con una mano la delgada sábana que cubría su cuerpo por la cintura.
"Wakatteru, Eirin-san..."
