La conversación.

May considero sus opciones.

1. ía romperse y llorar.

2. ía enfrentarse a las palabras de Drew.

Eligio la opción dos.

No iba a escapar de lo inevitable, él todavía era su compañero de viaje al igual que solidad y Harley, ella no era cobarde, no iba a huir más.

- ¡MAY!

- ¿EHHH? ¿Ah dime?

- Ya llego la comida- comento el chico mientras una gotita de sudor le resbalaba, no cabía duda, la castaña era sumamente despistada y distraída.

Cuando May dirigió su vista a la mesa, vio sus dos pastelillos y se le hizo agua a la boca, simplemente se veían exquisitos, miro a su compañero y vio que la miraba con ternura, aquel gesto hizo que la chica se sonrojara y desviara la vista hacia la comida de su amigo, cuando pensó en los pasteles para el té que el pidió imagino dos pasteles color marron oscuro o de otro color feo que no le resultaran nada agradables a la vista, sin embargo lo que él tenía en su plato eran dos domos de lo que parecía ser un chocolate muy brillante.

- ¿Qué es eso Drew?

- Son pasteles para el té- dijo tomando un tenedor y cuchillo.

- Mi mama hace pasteles y galletas para acompañar el té cuando viene alguna visita pero nunca he visto de esos.

- Regularmente son conocidos como cúpulas de nubes. Son de la región Kalos, cuando era pequeño mi madre amaba ir de viaje, así que cuando visitamos Luminalia se quedó encantada con esto.

- Pero parecen solo dos montañitas.

- Pueden parecerlo pero…- Drew corto con maestría uno de los pasteles y lo que vio la castaña la intrigo más, tenían algo blanco- están rellenos de malvavisco y como base tienen una galleta de vainilla – seguidamente se metió un trozo a la boca.

- Wow se ven deliciosos- dijo la castaña un poco más relajada- ¿tu mama viaja mucho?

- Mis padres, ambos, les gusta vivir aventuras, viajar, conocer nuevos lugares, idiomas y comida. Es parte de ellos.

May se quedó pensando un rato, Drew nunca comentaba de su familia con nadie, o al menos no con ella, y hasta el momento no había dicho nada cuando viajaban. De hecho él no hablaba en absoluto de su vida fuera de los concursos. Pero por un momento dejo de pensar y se fijó en su compañero, no podía creer que incluso se viera elegante cuando comía, eso debía de ir contra todas las leyes de la naturaleza. Cuando Drew se fijó en que May lo miraba pregunto intrigado:

- ¿pasa algo?

- ¡Eh NOOOO! –dijo May muerta en vergüenza y con la cara totalmente roja- so solo estaba pensando en que nunca hablas de tu vida aparte de los concursos.

- Ah bueno, esos son asuntos que prefiero mantener…solo para mí por así decirlo – dijo con una clara sonrisa de disculpa.

May comprendió que para el chico debía de resultar un poco incómodo y no insistió más, se concentró en sus pastelillos y comenzó a devorar.

Mientras ella comía Drew se tomó un tiempo para mirarla, se veía más contenta y menos pálida que cuando entro y podía decir que si escogía las palabras adecuadas y le hablaba con honestidad quizás ella recuperaría su ánimo de costumbre. En esos momentos él lo sabía, ella necesitaba un amigo, no un rival…

Aparto la mirada unos momentos y miro a glaceon que lo miraba al mismo tiempo, a él le producía ternura este nuevo pokemon y al mismo tiempo se sentía feliz de que se preocupara tanto por su entrenadora.

Cuando levanto la vista hacia May esta había terminado su primer pastelillo e iba a la mitad del segundo, sino fuera porque debía de mantener la compostura habría reventado en una carcajada.

Decidió esperar hasta que la chica terminara para no arruinar su alegría.

No tardo mucho.

- ¡Woooooooaaa que deliciosos!

- Un record

- ¿Qué fue lo que dijiste Drew?

- No nada- dijo el peliverde aguantando la risa- bien ahora que terminaste de comer me gustaría que habláramos de la copa Wallace

- Pero, aun te falta un pastel.

- Pensé…que te gustaría compartirlo conmigo- dijo sonriéndole de manera tierna.

- ¿Ehh? ¿Porque?- dijo May mientras el color carmesí de sus mejillas se hacía más notorio.

- Bueno, no los conocías, y pensé que estaría bien.

- oh bueno…gracias- una sonrisa hizo acto de presencia en el rostro de la chica y Drew sentía que el color iba ahora a sus mejillas. Partió a la mitad el domo y lo coloco en el plato de la chica.

- Muy bien, ¿cómo te sientes?

- Oh… sobre la copa…bien eso creo.

- Bueno es no es lo que vi – tomo un trozo de su pastel.

- ¿A qué te refieres?- oh no seguro la vio perdiendo en la copa.

- Te veías muy decaída cuando entraste.

- Bueno si…un poco-dijo mirando hacia el pastel, intacto- seguro todos ustedes deben estar enojados…

- Para nada.

Aquella respuesta la hizo levantar la cabeza de golpe.

- ¡Pero PERDI! – dijo casi a gritos.

- Ya lo sé- dijo Drew con los ojos muy abiertos sorprendido de la reacción de May mientras sin apartar la vista de ella se metia un trozo de pastel a la boca.

- ¡Contra alguien menos experimentada!

- Eso no lo sabía – dijo el peliverde entrecerrando los ojos y mirándola de manera acusadora pero cómica.

- ¿Ah no? Ups.

En ese instante ambos soltaron risas tontas, la castaña no lo entendía, ¿porque se estaba riendo con ganas?, nada cambiaba el hecho de su derrota.

- Aun así nadie está enojado contigo al contrario los tres estamos orgullosos de ti.

- ¿Eh? Pe pero yo… perdí…

- Sí, pero no cabe duda lo mucho que has cambiado, tu presentación nos tomó a todos por sorpresa nunca la habíamos visto, fue excelente- tomo un trozo de su pastel.

- ¿Mi presentación...?

Entonces comenzó a razonar, la combinación que había hecho la había practicado en secreto, ella y sus pokemon habían puesto el corazón ahí. Luego lo recordó…durante su presentación, frente a todo ese público, lo más importante era ofrecer un buen espectáculo donde sus pokemon resaltaran su vitalidad y belleza, mientras ella y sus pokemon se divirtieran poco importaba el resultado… ¿Cuándo se volvió tan importante ganar?

- Todos estuvimos muy emocionados después de que te presentaste, Harley hizo sus galletas de chocolate en tu honor antes de que empezaras.

- ¿En mi honor?- pregunto escéptica, vamos por Arceus se trataba de Harley.

- Dijo que eran en honor a los Dioses de la coordinación para que te brindaran toda la ayuda posible

- Oh eso si me lo puedo creer.

Drew observo el pastel que May tenía en el plato, no lo había tocado y el chocolate se estaba derritiendo.

- May será más fácil si te lo comes ya.

- Ahh ehh si…- pero ella no deseaba tocarlo, sabia usar cubiertos, tenía modales, pero temía no poder comer con la misma gracia que el chico a su lado. Drew por su parte noto su indecisión, tomo un cuchillo y corto en tres el pastel, pensando que así sería más fácil para ella, quizá no lo tocaba porque aún estaba impactada por lo que había escuchado…o por lo menos esa fue la única razón que a él se le ocurrió. May sintió que su cara podía iluminar el restaurante o derretir el hielo más frio.