Encuentros entre las sombras
Jill seguía corriendo por la inmensa maleza del bosque, huyendo de la bestia que había visto matar y que había intentado matarla a ella. Aun podía escucharla ir detrás de ella. Oía el movimiento de esas alas negras al planear.
-¡Espera, Jill!-. Le gritaba a unos metros de ella.- No huyas ¡No voy a hacerte daño!
-¿Pero aún me está siguiendo?-. Dijo la chica intentando acelerar su carrera, eso la llevó a resbalarse y caer cuesta abajo rodando hasta darse con una gran roca en la cabeza, además de otras heridas cómo cortes y rasponazos. Trató de levantarse, sintiendo cómo las fuerzas le abandonabas y su cuerpo únicamente pedía descanso y dormir. Finalmente, cómo si su ser pesará una tonelada, sus brazos flaquearon y quedó tirada en el suelo con un pequeño río de sangre saliéndole de la cabeza.
-¡Jill!-. La volvió a llamar, pero la joven muchacha estaba inconsciente.- Oh no…-. Murmuró limpiando un poco la herida de su cabeza.
-¡Aquí está!-. Gritó alguien con una antorcha y señalando al joven, de pronto un montón de hombres aparecieron con herramientas puntiagudas y más antorchas, entre ellos, Barry-san (1), el vendedor amigo de Jill, quien al ver el panorama no pudo reprimir un grito de asombro.
-¡Es Jill!-. Gritó Barry deslizándose por la cuesta junto a algunos compañeros.- ¡Apártate de ella!
El castaño apretó más a la chica a su pecho, dándole a entender al vendedor que no pensaba soltarla.
-¡Maldito! ¿¡Qué le has hecho a Jill!?-. Gritó tratando de arremeterse contra el chico, que, con hábiles movimientos logro esquivarlo con una velocidad increíble.
-no se acerque.- murmuró Chris.
-¡Devuélvenos a Jill!-. Bramó Barry volviendo a por él, pero esta vez Chris pegó un enorme salto aterrizando en una gran roca vigilando cualquier movimiento de los habitantes del pueblo, quienes lo miraban sorprendidos por las habilidades inhumanas que poseía.- Tú… no eres humano.
-No, no lo soy-. Sonrió
-¿Eres tú él responsable de la muerte de nuestras hijas y esposas?-. Preguntó otro hombre con la mirada llena de odio y miedo, recordando la cantidad de cadáveres que habían aparecido en los últimos meses en el bosque.
Momento de silencio que sólo fue roto en cuanto el castaño sonrió levemente.
-¿Y qué si lo hice?-. Los encaró burlonamente, los aldeanos reprimieron un grito ahogado
-Tú… entonces… tú.-. Murmuró uno de los hombres.
-Esas mujeres estaban acabadas de todas formas-. Dijo sin dejar de sonreír.- Lo que hice fue lo más parecido a un acto de piedad.
-¿¡Piedad!?-. Gritó otro, dejándose llevar por la ira.- ¡Te has llevado por delante a nuestras chicas! ¡Has destrozado familias! ¿¡Y dices que eso ha sido un acto de piedad!?
-Mire, señor, no voy a perder el tiempo explicándole algo que es obvio que no va a querer entender.
-¿¡Cómo dices…!?
-Quiero hacer un trato con ustedes-. Le cortó
-¿Un trato?-. Desconfió Barry
-En realidad para mí no es necesario hacerlo porque puedo conseguir lo que quiero de diferentes formas, pero hoy en un día muy especial voy a comportarme cómo un caballero.
-¡Déjate de juegos y di que es lo que quieres!
-Bien, mi trato es el siguiente-. Tosió levemente.- Les garantizo que volverán a haber ni desapariciones ni muerte hacia sus chicas, a cambio de que me dejen marchar con esta-. Dijo lamiendo con cinismo la herida que brotaba de la cabeza de Jill (2)
-¿Qué…?
-Las cosas no se consiguen sin un mínimo de sacrificio, ¿No creen? Además lo que les prepongo es muy generoso, la seguridad de todas sus chicas a cambio de una sola.
-¿¡Y eso cómo podemos saberlo!? ¿¡Cómo podemos creer que dejaras de matar a cambio de una simple vendedora!?-. Interrogó uno de los hombres.
-Ella no es una simple vendedora-. Espetó con un tonito de amenaza en su voz.- Levo mucho tiempo buscándola, vine a estas tierra únicamente para encontrarla.
Los señores callaron un momento ante el tono que empleó el muchacho, cómo una fiera a punto de abalanzarse sobre su presa.
-De todas formas para ustedes ella es una "simple vendedora"-. Recalcó casi con sarcasmo.- Vino aquí un día de repente y de seguro que iba a marcharse pronto, por lo que para ustedes no debe significar gran cosa. Y además, ella no tiene familia, por lo que si desaparece nadie la echará de menos.
-¡Ni hablar! ¡No hay trato que valga!-. Gritó Barry al tiempo que sacaba un revolver y le disparaba al chico justo en el hombro, haciéndole soltar a Jill y caer por un precipicio.- ¡Jill-chan! (3)-. Vociferó soltando el arma y corrió a ver el estado de la muchachita.- ¡Oye, pequeña, despierta!
-¿¡Qué has hecho, Barry-san!?-. Le gritó uno de sus compañeros.
-¿Perdona?-. Preguntó sin entender.
-¡Ese chico nos estaba dando la oportunidad de salvar a las chicas!
-¿¡Por qué le has disparado!?
-¿¡Qué!? ¿¡Es que tenían la intención de entregarle a Jill-chan!?-. Se sorprendió sin creer lo que oía.
-¡Pero es que ese chico sólo la quiere a ella! ¡Con eso podríamos salvar a nuestras hijas y esposas!
-¡No hay garantía de eso!-. Replicó Barry.- ¿¡Y si sólo quiere llevarse a Jill-chan delante de nuestras narices para volver en unos días!?
-¡Entiendo cómo te sientes Barry-san! ¡Pero nosotros no vamos a dejar que destrocen a nuestras familias por una sola niña!
-Una niña muy extraña…-. Murmuró otro.
-¿A qué te refieres?-. Preguntó Barry.
-¿No se han dado cuenta? Jill-chan llegó aquí hace tres años, tendría unos catorce y ahora debería tener ya los diecisiete pero ¿Por qué tiene exactamente el mismo aspecto que cuando llegó?
Los murmullos se presentaron enseguida.
-Es cierto.
-No había caído en cuenta.
-A los jóvenes se les nota mucho cuando crecen.
-Jill-chan no ha cambiado en nada.
-Si ese ser la busca es porque… Jill-chan es una de ellos.
-No es cierto ¿Por qué Jill-chan…?
-No lo sé, pero está claro que por su culpa ha muerto mucha gente… tu esposa entre ellas-. Dijo mientras miraba tras él, ahí estaba el cuerpo inerte de la victima de esa noche.
-Urg…-. Murmuró Barry sin saber que responder
-Debemos deshacernos de ella.
-¡Sí!
-¡No!-. Gritó Barry, pero era inmovilizado por dos de sus compañeros, otro tomó a Jill en brazos mientras que vario cogían un barril vacío y abrían su tapa, al hacerlo, el hombre metió a Jill dentro y cerró la tapa.- ¡No lo hagan, por favor! ¡Es sólo una niña!
-¡Ella ha traído la desgracia a este pueblo! ¡Lo mejor es que desaparezca!
-¡Matarla no nos dará ningún beneficio!-. Bramó Barry en un intento desesperado de que reconsiderasen la estúpida decisión.
-Ella es tan monstruo cómo él-. Dijo cargando el barril con otros compañeros.
-Ha traído mucho bien al pueblo.
-Y a cambio se ha llevado varias vidas.
-¡Jill-chan no las ha matado!
-¡Pero trajo algo que si lo ha hecho!
-Venga chicos-. Dijo otro balanceando el barril para lanzarlo a río.- Uno… dos…
-¡No lo hagan!
Sin poder detenerlos, los hombres lanzaron el barril sin miramientos, viendo como caía con un fuerte estrepito, cómo si hubiese aplastado el aire.
-¡JILL-CHAN!-. Gritó Barry, observando cómo el barril caía sin poder hacer nada por salvar a esa pequeña.
-Lo siento, Barry-san, pero era lo mejor para todos-.
-… Sólo era… una niña… sólo… una niña.
-Lo sentimos mucho… Barry-san.
-¿Qué se supone que han intentado hacer?-. Mencionó una voz llena de acidez detrás de ellos, todos, incluyendo a Barry, se giraron sorprendidos a ver al muchacho con unas alas negras que lo suspendían en el aire, viendo cómo la herida de su hombre provocado por el disparo de Barry seguía habiendo sangre pero ya estaba cicatrizando y más asombro les dio al ver a Jill cargada en los brazos sus brazos.
-¿¡Qué!? ¿¡Pero cuando…!?
-¿Cómo se atreven siquiera a ponerle la mano encima a Jill?-. Dijo con voz amenazadora mientras las uñas de una de sus manos empezaban a crecer y crecer hasta ser afiladas como cuchillas.
-¡Es un monstruo!
-¡Los monstruos son ustedes! ¡Yo soy el único responsable se esas muertes! ¿¡Y son tan idiotas para cargarle la responsabilidad a una niña indefensa!? ¡Muy típico de los humanos! ¡Al no ver culpables se buscan otro!-. Dicho esto empezó a mover su mano con afiladas uñas, provocando corte y heridas profundas a los aldeanos, dejando un enorme charco de sangre entre ellos más sin llegar a matarlos. Se detuvo frente a Barry.
-Tu…
Barry tragó saliva.
-Eres el único que la ha intentado ayudar… te lo agradezco mucho-. Pronunció con una leve sonrisa agradecida que sorprendió al vendedor.- Lleva a tus compañeros a que les vea un médico, ya han tenido suficiente castigo con esas heridas que permanecerán en su piel para siempre.
-Jill-chan…
-No te preocupes por ella, está en buenas manos-. Le aseguró el muchacho.
-No le hagas daño, por favor…
-¿Hacerle daño?-. Cuestionó exaltado.- ¿Cómo iba a ser capaz de hacerle daño… a mi propia hermana?
-¿Qué…? ¿T-tu… tu hermana?
-Si-. Afirmó observando el rostro dormido de Jill.- Mi hermana gemela…
-N-no puede ser… Jill-chan es… ella es…
-Ella es vampiresa.
-¡No es cierto! ¡Mientes!
-No lo hago.
-No puede ser ¡Es una niña! ¡Una joven vendedora con futuro! ¡No puede ser… no!
Chris sonrió amistosamente.
-Me alegra ver que le tienes mucha estima a Jill y te agradezco que haya cuidado de ella durante su estancia aquí pero… ya ve siendo hora de que vuelva con su familia.
-¡Te digo que es imposible que sea un… un…!
-Vampiresa.
-¡Que no! ¡Ella ha estado viajando toda su vida! ¡No tiene familia!
-Oh, sí la tiene sólo que no la conoce…
-¿Cómo…?-. Preguntó sorprendido
-Bueno, ha sido un placer hablar con usted, Barry-san, pero he de llevar a Jill con la familia que la esperan ansiosos en casa-. Dijo mientras sus alas se desplegaban y comenzaban a elevar al chico por el aire.
-¡E-espera…!
-Un placer conocerle Barry-san… pero por mucho que usted estime a Jill… ella no es su hija.
-¿Qué...? ¿Cómo sabes que…?
-Usted aún está a tiempo ¡Hasta otra!-. Se despidió volando y desapareciendo entre las copas de loa árboles, dejando a un muy desconcertado Barry atrás con una cantidad de heridos a su alrededor y grandes charcos de sangre.
-Mi esposa…y mi hija…-murmuro para luego dejar salir unas lágrimas de intenso dolor-… Kathy… Moira (4)
Logró despertarse después de mucho rato sin poder asimilar muy bien lo que había sucedido. De pronto pudo recordarlo todo con todo su detalle. Estuvo por abrir los ojos y ver donde se encontraba pero no creyó prudente hacerlo por lo que se mantuvo fingiendo que dormía para usar sus otros sentidos para ver donde estaba. Espero un poco. De momento no oía nada raro. Pero su nariz captaba otra cosa. Un olor extraño. Como a material de medicina. Sentía el olor del alcohol de desinfectar, también un ligero olor a sangre y además de todo eso un extraño olor a… ¿chico?
Era algo extraño de describir. De pronto un ruido alertó a sus orejas. Se oía un chirrido. Una puerta vieja que se abría y luego se cerraba causando el mismo ruido. Jill se tensó un poco al notar que alguien había entrado en la habitación y se acercaba a ella con pasos lentos y sigilosos, por el ruido de las pisadas Jill podía deducir que el individuo no era corpulento, sino más bien delgado, el pie más o menos de talla 38 y por la forma en la que canturreaba una cancioncilla que ella no podía entender bien era alguien joven, bastante joven, puede que un niño ya crecido o un adulto bastante joven. Mas se tensó cuando notó que un lado del colchón en donde se encontraba se había hundido al haber un peso adicional además del de su propio cuerpo, Jill intuyó que se había sentado a su lado, notó también un aire caliente chocar con su mejilla derecha, señal que se había acercado demasiado a su espacio personal.
''Seas quien seas ¡Haz el maldito favor de apartarte de mí!'' pensaba a gritos el corazón de Jill, no soportaba a alguien tan cerca.
Sintió como el individuo se apartaba de ella y daba pasos alejándose y yéndose hacia la puerta, una vez allí la abrió y acto seguido se oyó el ruido de haber sido cerrada, además de después oírse un pequeño chasquido
"¿Se habrá marchado?'' pensó Jill esperando un poco más para ver si oía algún movimiento pero todo estaba en perfecto silencio.
Se arriesgó y discretamente abrió su ojo derecho para ver si había moros en la costa. Nada. Vacío. Se incorporó de la cama, al hacerlo sintió un punzante dolor en algunas partes de su cuerpo. Al verse bien, vio que tenía vendas en la cabeza, en sus brazos, en la muñeca izquierda, en el hombro izquierdo, en el antebrazo derecho, en la pierna derecha y en muslo derecho…un momento… ¡¿en el muslo?!
Jill enrojeció hasta la punta de los dedos.
"Por favor, por favor, que el que me haya vendado sea alguien del sector femenino" pensó rogando y sonrojada
Se levantó con cuidado mirando a su alrededor.
Una habitación hecha de piedra y suelos de madera muy reluciente, objetos de decoración bastante costosos ¿estaría en la casa de algún noble?
"No, no lo creo, un noble no se tomaría tantas molestias por una plebeya… pero entonces ¿Dónde estoy?" pensó la muchacha al tiempo que se dirigía a la puerta y ponía la mano en el picaporte y trataba de abrirla pero, estaba bien cerrada-¿Estará atrancada?-murmuró para sí tirando con más fuerza-Creo que…estoy…encerrada…-se dijo con una sonrisa sin saber qué cara poner-"¿Y si me han secuestrado?"-pensó-"Espera ¿Por qué secuestrar a una simple vendedora? ¿Qué se saca con…?"-la cara de la chica palideció al verse en la posibilidad de un nuevo oficio obligado para ella: prostitución-¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡Eso sí que no!-se alarmó tirando con fuerza del picaporte apoyándose el pie en la pared para tirar-Como me llamo Jill que yo me largo de aquí-dijo tirando con fuerza del picaporte pero únicamente logrando que éste cediera ente la fuerza bruta de la chica y acabase soltándose de su lugar haciendo que Jill cayera al suelo.- ¡Ups! Ahora sí que la he hecho buena…-se dijo viendo el picaporte en su mano fuera de combate, lo tiró a un lado y suspiró-¿Y ahora qué hago?-dijo tumbándose en el suelo con las mano detrás de su cabeza pero al hacerlo vio en la lámpara que había justo sobre su cabeza un espejo en donde se veía ella misma reflejada aunque un tanto rara.
Espera un momento.
Ella no iba vestida de negro.
Ni tenía el cabello tan corto.
Ni estaba sonriendo de forma divertida mientras aguantaba unas risas.
Jill miró a ese "reflejo'' suyo que estaba colgando en la lámpara con cara de palo.
Bien, todo esto tiene que ser un sueño
Uno…
Dos…
Tres…
Cuatro…
Cinco…
-Hola ¿qué tal?-. Saludó alegremente el reflejo con una mano y una animada sonrisa.
Bien definidamente no era un sueño
¡Era un chico!
-¡KYAAAAAAAAAAAAAA!-gritó Jill haciendo que varios pájaros saliesen volando de sus árboles asustados.
Jill, aun sorprendida, retrocedió rápidamente dándose con la cabeza en una estantería a la vez que después del golpe se le cayeron varios libros encima.
-¡Hala! Que galletón…-comentó en chico viendo como la castaña asomaba su cabeza entre la pila de libros, todavía colgando de la lámpara
Jill se recuperó del susto y salió de los libros y se quedó viendo al chico entre extrañada y enojada
-¡¿Qué narices haces ahí colgado como un jamón puesto a secar?!-le grito sin ningún pudor haciendo sorprender al muchacho
-Vaya, tenemos a una señorita valiente…-murmuró sin que la chica lo oyera-Lo siento mucho, no creí que fueras a sorprenderte tanto
-Es que por lo general no acostumbro a ver gente colgada de una lámpara ¿sabes?
El chico se soltó de la lámpara cayendo en picado y hábilmente aterrizó de pie en el suelo
-Lamentó el susto…-sonrió el chico
-Espera un momento…-dijo ella mirándolo más detenidamente-yo a ti te conozco
De pronto los recuerdos de la noche pasada
-Tu…-murmuró recordando una sonrisa con dos colmillos sobresaliendo de la boca-…eres ese… ¡Eres ese vampiro!-exclamó retrocediendo tres zancadas de él hasta que su espalda chocó contra la estantería
-No te conviene moverte demasiado, se te abrirán las heridas-le dijo de la forma más amigable posible acercándose a ella para verla mejor
-¡No te me acerques, rarito!-le grito alzando los brazos para que no se acercará a ella
-¿Rarito?-preguntó riendo Chris.- eres muy graciosa, Jill.
-¡Pues mira tú que bien porque yo…! Espera ¿Cómo me has llamado?-. Preguntó
-Jill, ese es tu nombre ¿No?
-¿Cómo lo sabes?
-Tú me lo dijiste, anoche en el bosque ¿no te acuerdas?
-Ah…claro-murmuró por lo bajo, tragó saliva dudando entre si debía hacer la pregunta que quería o no-¿Por qué estoy aquí?-bien, ya la había dicho
-Porque debes estar aquí-le contestó acercándose a ella, apartó los brazos de su caminó y la rodeó con los suyos propios para abrazarla-Me alegro de tenerte aquí al fin, Jill.
Pero el chico pudo notar que la chica estaba temblando
-Si vas a matarme…hazlo de una vez…-le dijo temerosa
-¿Matarte? ¿Por qué iba a hacerlo?-pregunto separándose un poco de ella y juntando sus frentes
-¡Aparta!-le dijo empujándolo y quedar a una distancia razonable-¡No soporto que invadan mi espacio!-lo miro con una mezcla de temor y desafío-¿No me habías traído para eso? ¿Para matarme y beber mí sangre?
-No-respondió simplemente-Tú no eres mi presa, Jill
-Pues parecía otra cosa cuando me atacaste en el bosque.
-Eso fue un malentendido no pude reconocerte porque me había pillado comiendo.
-¡Ah! ¡Kathy-san! (5) ¡La has matado!
-Eso es largo de contar, luego te lo explicaré porque supongo que quieres saber el motivo por el cual te he traído aquí ¿verdad?
Jill asintió un poco atemorizada.
-Es porque llevo mucho tiempo buscándote, Jill.
-¿Cómo…?-. Dijo sin entender.
-Supongo que siempre te has preguntado muchas veces de dónde vienes y quien eres, quienes son tus verdaderos padres y porque tienes ese extraño don de la longevidad-le dijo volviendo a acercarse a ella con pasos más decididos-¿Sabes? Yo llevo el mismo tiempo que tú viviendo en este mundo…más de cien años
El muchacho tomó con suavidad su mano la junto con la suya propia viendo que la de ella era ligeramente más pequeña.
-Mi nombre es Chris Redfield-. Sonrió.- Y soy tu hermano gemelo.
Jill abrió los ojos con sorpresa innata.
-Me alegra verte aquí conmigo…mi querida hermana-murmuró abrazando a la chica todavía sorprendida y sin poder reaccionar.
¿Su hermano gemelo? ¿Tenía un hermano? ¡Pero él era un vampiro! ¡Entonces… ¿ella?!
Aleluya! Terminé de tipear este capitulo! JURO que se me hizo eterno! No le veía el fin! Tampoco es como si llevase mucho tiempo tipeándolo. Según yo tendría que haber empezado a escribirlo el lunes, pero por ene razón no pude, ayer martes medio empecé; iba a tomar mi pc y obviamente escribirlo, pero mi padre me puso e ver TWD y bueno terminé viendo las tres temporadas seguiditas (que castigo xD) a fin que hoy me intenté levantar a las nueve de la mañana para agarrar mi laptop y escribirlo. Mi día estaba planeado, pero mi alarma no sonó, así que terminé levantándome hasta las once. La tomé de ahí hasta las doce y cacho. Por andar de distraída algo pasó y me dieron las tres de la tarde (Hora en que llega mi padre) la apagué por que sino no me iba a dejar agarrarla más al rato, asíque la deje, comí y deje comer a mi padre. Se durmió y la volví a tomar. Mi progenitora me llamó y me llevó a tomar un helado, volví y tenía la mitad del capitulo avanzado. Apareció algo que me distrajo y desde hace más o menos una hora que lo estoy intentando terminar. ahora me ven aquí.
Marqué varias cosas:
(1): Barry-san: Antes de empezar quiero decir que el fic original tenía esto ''san'' porque el fic se desarrolla en Japón (país que ADORO), por lo tanto es normal que ahí se escuchen estos sufijos, al principio no tenía en mente agregarlos, pero volviendo a leer uno de los capítulos me dí cuenta de que era indispensable. El ''san'' significa: se añade después del nombre de las personas es un sufijo de cortesía y respeto.(se utliza tanto para personas de la misma edad como para personas mayores que tu). Aquí le tienen muchísimo respeto a Barry por eso xDD.
(2) En el archivo (cómo ssuelo llamar a Fanfiction) del fic original venía una ''descripción'' de la mirada que puso Chris, no puedo poner cómo lo puso la autora original, porque no es tan fácil que se lleguen a saber el nombre y porqué de la canción. Para ver más o menos la cara que puso pueden ver o escuchar el video de la cancion SPICE de Vocaloid. La mirada más pervertida que encuentren ¡Esa es!
(3) Jill-chan: se añade después del nombre de personas mas jovenes que tu, es una expresión de cariño y confianza, se usa para los amigos, familiares(hermana menor) Comunmente se usa en mujeres ¡Jamás en hombres!(o al menos eso sé yo xDD)
(4) En mi fic Polly no existe! Asíque sólo se verá a Moira (?) O puede que sí, pero no como familiar directo de los Burton.
(5)lo mismo que en ''Barry-san" sólo que aquí me referí a una mujer. No está de más decirlo.
Disclaimer: Resident evil no me pertenece, sino a Capcom; en el caso de que lo hiciera: Chris y Jill estarían casados y ya se tendríamos a unos tantos Redfield juniors, Claire ya estaría casada, con Leon (Soy Cleon) y aparecería en más juegos, Piers no estaría muerto etc (se entendió no?). La historia no es mía, pertenece a CHAO LIN YIN, lo único mío es los cambios que esta pueda sufrir.
Gracias, en verdad MUCHÍSIMAS GRACIAS a quien se dedicó a dejarme sus reviews, no me vieran a mitad de semana queriendo actualizar, pero... nahh olvidenlo xDD Este capitulo va para la primeras cuatro personitas que me leyeron: CMosser (Espero tu incoparable apoyo, gracias en verdad), Mi hermana virtual Ary Valentine (sabes que adoro tus reviews, y claro a ti), Nelida Treschi (Espero que te siga gustando el fic, gracias por tu apoyo ^^) y a Fatty Rose Malfoy (Odio a esos que se hacen pasar por vampiro, te entiendo linda) en verdad LAS AMO! Espero sus reviews.
Creo que me excedí mucho jajajja xDD.
Eso creo que estodo.
¡No! mentira Dándome cuenta caí en que las actualizaciones seran cada miércoles y domingo (semana y media)
Eso.
Gracias y nos vemos dentro de una semana y media.
Besos y abrazos de Gato : 33
MiKu D.
