Nota de autor: Como podéis haber comprobado el primer capítulo estaba escrito en primera persona, señalando lo que pensaba cada una ya que odio no saber como se siente cada personaje pero a partir de ahora será en tercera.

Ambas chicas iban caminando juntas hacia casa de Brittany cuando de repente sin darse cuenta sus meñiques se unieron y ambas tenían una sonrisa tonta en la cara.

-Bueno Lord Tubbington te voy a quitar el castigo ya, pero que sepas que sé que te has unido a una pandilla – le dijo Brittany a su gato.

Santana al escuchar eso comprendió por que Brittany era de esa forma, pero aún así a ella no le molestaba, es más, le agradaba.

-Ven, vamos San, mi habitación está arriba. –dijo la rubia mientras corría subiendo las escaleras.

-Más despacio Britt, no hay prisa.

-Sí, corre, que nos persigue Lord.

-Bueno, está bien. –dijo Santana sin darse cuenta.

Al entrar a la habitación Santana vio una foto de un chico y algo por dentro le ardía, estaba furiosa, la rabia la estaba sobrepasando.

-¿Quién es ese, Britt? –preguntó con mala gana.

-Ese es el chico que me gustaba pero… me dijo que era estúpida. –dijo entre sollozos. -¿soy estúpida? –Santana al escuchar esto se puso triste, odiaba verla mal aunque solo la conociera desde ese mismo día.

-No, no eres estúpida Britt, eres diferente.

-¿Y… eso es malo?

-No, para nada. Los chicos y chicas son como los caballos y ponis, a algunas personas les gustan y a otras no, pero Britt tú eres un unicornio, a todos le gustas, eres especial.

-Eres la primera persona que me dice eso, tú también eres un unicornio.

-No, yo no lo soy, yo soy ese caballo que pega patadas y todos se alejan de él.

-Pero… -interrumpió. –tú no pegas patadas, ni eres mala como esos caballos.

-Bueno, no todos piensan eso.

Y en cuestión de segundos el silencio se apoderó de la habitación.

-Mmm.. Britt. –dijo Santana tímidamente.

-Dime.

-Quinn y yo queremos batir un record este año, ¿te animas a hacerlo con nosotras?

-Claro, ¿qué es?

-Queremos acostarnos con todos los chicos del instituto.

-Nunca lo he hecho pero vale.

-Y… otra cosa.

-Dime.

-Quiero que una persona sea mi primera vez, alguien especial.

-¿Quién?

-Tú.

-Pero… somos dos chicas, no podemos.

-¿Quién te dijo eso?

-Una chica de mi otro instituto.

-Que chica tan estúpida, claro que podemos, somos especiales, ¿recu- y sin haber terminado de hablar el beso de Brittany la interrumpe. Santana pone sus brazos en la espalda de Brittany y la lleva hasta la cama, se acuesta encima de ella.

-Por favor Britt –dijo Santana entre jadeos.

Y en menos de un segundo Brittany estaba encima de Santana, cada vez más pegada a ella, entre besos Brittany le quitó la camiseta a Santana y Santana hizo lo mismo. Santana volvió a ponerse arriba y la espalda de la rubia tocó el colchón en cuestión de segundos y empezó a quitarle la falda poco a poco, Brittany soltó un pequeño gemido que excitó a Santana aún más, empezó a tocarle la espalda suavemente hasta encontrar el broche del sujetado, y en cuestión de segundo el sujetador estaba en el suelo de la habitación. Santana se apoyó sobre los codos y atrapó los pechos de Brittany entre sus labios mientras ella le quitaba el sujetador. Brittany volvió a quedar tumaba encima de Santana y comenzó a quitarle la falda. En cuestión de segundos las manos de la rubia fue descendiendo por el cuerpo de Santana, hasta colocarse entre sus piernas y los dedos en su entrada. Santana dio un suspiro ahogado mientras su cuerpo se contraía a la vez que Brittany movía sus dedos dentro de ella.

Santana comenzó a mover las caderas contra el muslo de la amiga y sin darse cuenta el muslo de Brittany rozó contra el clítoris de Santana y ésta soltó un gemido de placer. Santana introdujo los dedos dentro de la amiga y en cuestión de segundos Brittany alcanzó un punto que desencadenó el orgasmo. Santana al ver a su amiga así se excitó aún más y alcanzó su propio orgasmo.

Santana apoyó su cabeza en el pecho de su amiga y la besó.

-Brittany, eso..

-Ha sido mágico. –interrumpió.