Capitulo 2: Estrategia

Era temprano y Ryoga estaba guardando en su mochila las cosas de su casa improvisada. Seguía algo melancólico por la fallida cita del día anterior.

Le dolía admitirlo, pero estaba seguro de que Akane había enviado a Ranma para que fuera a la cita en lugar de ella. Ya había soportado sus sutiles rechazos por mucho tiempo… pero este era un poco más evidente. Lo mejor era rendirse por esta vez e iniciar un nuevo viaje…

Estaba por ponerse de pie y escuchó a una irritante y aguda vocecita a sus espaldas…

- Hola Ryoga… he estado pensando en ti y no pude resistir venir a verte – dijo la pelirroja abrazándole con descaro. El Hibiki frunció el ceño. No entendía como el idiota de Ranma podía ser tan persistente.

- Escucha creo que ayer dejé claro que… - Cuando Ryoga vio la ropa que Ranma estaba usando casi se desmaya. La pelirroja parecía haberle robado a Shampoo uno de sus cortos y provocativos vestidos chinos, además se había soltado el cabello, venía en tacones y se había maquillado un poco más de lo normal.

"Veo que este tonto quedó embobado con mi belleza… el plan está dando resultados. Muy pronto lo tendré a mis pies pidiéndome perdón" – pensó el Saotome con malicia.

- Creo que te agrada como me veo ahora Ryoga… ya no podrás decir que soy fea o que…

- No importa cómo te vistas, siempre tendrás cara de mono – la interrumpió y luego se acercó a su rostro para verle a los ojos – Niña fea – dijo en un susurro casi seductor.

"Qué demonios le pasa a este idiota…" – gritó internamente Ranma – "Esto ya se está saliendo de control. No voy a permitir que siga diciéndome de ese modo"

La pelirroja le dio un empujón al Hibiki y este cayó al suelo, pero aún mantenía esa fastidiosa sonrisilla que tanto irritaba al Saotome. Al parecer esta vez Ryoga hablaba en serio…

- Bueno, si ya terminaste ahora debo irme… espero no volver a ver tu fea cara nunca más – soltó levantándose y sacudiéndose el polvo. Ranma le miró con furia, pero no podía atacarlo como el día anterior o Ryoga sabría que se trataba de él.

- Cómo puedes decir esas cosas tan horribles sabiendo que te amo con todo mi corazón – dijo manipuladoramente fingiendo llorar.

- Ese es tu problema. Adiós – respondió él alejándose lentamente.

"Desde cuando este idiota se volvió tan frío… espero que no tenga que ver con el rechazo de Akane"

- Espera – le gritó sosteniendo su brazo. Ryoga no le daba la cara… estaba muy sonrojado al sentir el pecho de Ranma mientras este le sujetaba y se apegaba a su brazo.

Respiró varias veces y de un momento a otro logró volver a su frío personaje. Debía esforzarse mucho para actuar como uno de esos canallas de los que todas las chicas estaban enamoradas y…

"Eso es" – pensó descubriendo finalmente la razón de su mala suerte en el amor – "Si soy tan malo con las chicas como Ranma… de seguro alguna se enamorará de mí. Solo debo practicar más… y ya sé con quién".

Ryoga se zafó del agarre de Ranma con una frialdad que el Saotome nunca había visto en él. Parpadeó sorprendido de la fuerza que había usado. Se suponía que Ryoga no era así con las chicas… siempre era torpe, se sonrojaba por todo y lloraba de la nada. Era casi como otra mujer… pero ahora. Esa frialdad era extraña. Ranma no entendía el comportamiento de ese cerdo tarado.

- Ya te dije que me dejes en paz. No estoy interesado en ti – bufó dándole la espalda. Al darse vuelta pudo ponerse nervioso sin que Ranma se diera cuenta.

"Esto no va a resultar… no puedo ser tan malo con una chica, ni siquiera con el idiota de Ranma. Me iré al infierno si sigo haciendo esto" – pensó al borde del colapso, pero luego recordó todas las veces que Ranma lo engañó y todo el daño que le hacía solo por diversión – "Mi noble corazón no me permite destruir las ilusiones de una chica, pero si no lo hago seguiré solo de por vida… No. Debo hacerlo… mi felicidad futura con Akane depende de lo malo que pueda ser con las mujeres. Empezando con Ranma"- respiró e intentó volver lo mejor que pudo a su personaje de maldad…

- No lo repetiré. Aléjate de mi si no quieres que lo haga por la fuerza – terminó esperando a que la pelirroja se fuera.

"Creo que esto será más difícil de lo que pensé… este imbécil me está desafiando en serio y yo no voy a perder. Jamás he perdido ante nadie. Ya verá, tarde o temprano acabará cediendo… tal vez solo debo aplicar un poco de presión"

- Jamás te dejaré amado Ryoga… lo eres todo en mi vida y te seguiré hasta el fin del mundo aunque tú me odies – soltó Ranma sintiendo asco de sí mismo por decirle tanta cursilería al idiota de Ryoga. Él le dio una mirada fría y luego volvió a voltearse…

"Cerdo apestoso… como pudo rechazar una declaración así…" – pensó el Saotome

"Jamás imaginé que Ranma llegaría tan lejos solo por su estúpido orgullo… no creo que esté hablando en serio. O quizá solo está bajo el efecto de otro hechizo extraño y en verdad está enamorado de mi. Si eso es así… sería muy cruel que le rechazara tan duramente. No. Debo hacerlo… prefiero morir antes de tener algo con ese anormal" – pensó Ryoga por su lado.

Se miraron tensamente unos minutos. Los ojos de Ryoga en verdad mostraban que no le atraía ni un poco la forma femenina de su rival… y eso tenía más que furioso a Ranma. No se iría a casa sin ganar.

En eso usó su as bajo la manga. Ryoga no soportaba ver a las chicas llorar. Si él lloraba por su rechazo, el Hibiki simplemente iba a ceder…

- Como puedes ser tan cruel… sabiendo lo que siento por ti… y además me dejas de esa manera tan fría – decía la pelirroja entre llanto.

Ryoga sintió una puntada en el pecho. Ranma conocía su punto débil. No soportaba ver a una damisela llorar de esa forma tan desconsolada… aunque supiera de quien se trataba en realidad. No… arghh… debía ser fuerte. Solo es Ranma… solo era Ranma, debía mantener el control. Si cedía Ranma volvería a ganar y a burlarse de él.

- Ya te dije que no me importas… llora todo lo que quieras – y esta vez en verdad se marchó.

A penas estuvo lo suficientemente lejos Ranma se levantó del piso y maldijo a Ryoga de todas las maneras posibles. No lo entendía… realmente no sabía qué diablos estaba pasando. ¿Desde cuándo ese idiota era así de frío? Ni siquiera se sonrojó al verlo con ese atuendo tan revelador.

Esa mañana se había visto al espejo muchas veces y hasta él mismo pensó que se veía hermosa. Hermoso. Bueno, ser veía muy bien… Todos los chicos idiotas de la ciudad volteaban a verlo y le pedían una cita. ¿Cómo es que Ryoga podía estar tan sereno y tranquilo a su lado? Además la había rechazado más de una vez. Esto estaba mal muy mal.

….

Cuando el Hibiki estuvo a una distancia considerable de su némesis le sangró la nariz y se sonrojó. Era como si su cuerpo supiera que debía contenerse cerca de esa pelirroja del mal. Estaba alterado y nervioso y… básicamente había vuelto a ser el mismo chico tímido e incapaz de hablarle a una mujer que era siempre.

- Esta vez Ranma se está pasando de los límites… nunca pensé que podía ser tan obstinado. Increíble… tratar de seducirme de ese modo solo para asegurarse de que es hermoso en todas sus formas – se dijo a si mismo recargándose en un árbol para calmarse un poco – No sé cómo pude contenerme… está vez si lucía muy bien.

Se regañó mentalmente

- Que demonios estoy diciendo… es solo ese idiota. No es una chica de verdad… Arghh Ranma Saotome si quieres jugar jugaremos… ya veremos quién se cansa primero de esta absurda situación – terminó su monólogo y volvió a caminar con su furia renovada.

…..

Ranma había llegado a casa y nuevamente estaba furioso. Había tenido que quitarse a Kuno de encima varias veces en el camino y a toda una horda de hombres pervertidos que le seguían como moscas a la miel…

No estaba de humor para nadie. No había logrado su objetivo… y su orgullo había sido destruido por la persona a la que siempre vencía en todo.

- Arghh me las pagará… no puedo creer que volviera a hacerlo… - hablaba solo quitándose los malditos tacones que le habían lastimado infernalmente los pies – Como pueden caminar con estas cosas… Arghh ese estúpido, todo es su culpa – refunfuñaba solo.

- Dónde estabas Ranma – preguntó una voz fuerte detrás de él…

- A-Akane – respondió sin mirarla. Un escalofrío de miedo lo recorrió de pies a cabeza. No quería que ella lo descubriera de ese modo…

- No me digas que estabas otra vez con Ryoga- dijo ella adivinando los planes del Saotome…

- Claro que no… no seas boba – contestó riendo nerviosamente

- Escúchame Ranma, sé que para ti tu orgullo es lo más importante y que siempre debes sentir que todos estás tras de ti… pero sabes que Ryoga puede llegar a tomarse en serio todo lo que hagas. Él siempre está muy solo y ya sabes lo que ocurrió hace unos años con esa caña de pescar del amor… Si yo no hubiese llegado quién sabe lo que hubiera sucedido…

Ranma sintió nausea al recordar aquello. Ese cerdo pervertido… pero, si aquella vez estuvieron tan… tan cerca de llegar a algo ¿Por qué ahora le decía que era fea y… cara de mono? ¿Sería una broma de mal gusto?

- No te metas en esto Akane, yo sé lo que hago y sabré cuando parar… solo quiero que ese pervertido admita que yo soy una chica linda. Eso es todo – dijo quitándose el vestido y quedando en su clásica ropa interior…

- No estoy de acuerdo en que juegues con los sentimientos de Ryoga de ese modo….

- Una vez que sepa que soy yo se le pasará. Estoy seguro… además tendré algo con qué molestarlo después – dijo pensando en todas las cosas que le gritaría en una pelea si Ryoga terminaba aceptando que su forma femenina le gustaba…

- Arghhyy, contigo no hay caso… eres un egoísta – bufó ella cruzándose de brazos

- No estarás preocupada porque prefiera a Ryoga ¿o si? – dijo para molestarla

- CLARO QUE NO… ADEMÁS SI PREFIERES QUEDARTE CON ÉL ES TU PROBLEMA. QUIEN QUIERE COMO ESPOSO A UN FENOMENO COMO TU –

- A SI, PUES RYOGA ES MUCHO MÁS FEMENINO QUE TU MARIMACHO…

- QUE DIJISTE….

Iban a comenzar una pelea de nuevo, pero Kasumi los interrumpió…

- Por favor no peleen… es hora de almorzar – dijo ella y ambos se miraron enojados, pero no podían contra la mayor de las Tendo.

Después de la comida, Ranma se encerró en el dojo para leer su "manual" para la venganza. La revista de chicas. El paso uno definitivamente no había funcionado. Para su sorpresa Ryoga era más difícil de lo que imaginaba…

- De acuerdo… ahora qué – dijo abriendo la revista y leyendo – Si tu chico sigue ignorándote después de verte con tu nueva apariencia deberás ser más osada. Tal vez estás enamorada de un chico frío y poco expresivo que ha tenido una mala experiencia en el amor… debes demostrarle que eres mejor que esa mala mujer que le rompió el corazón y ganártelo con halagos y tu compañía. Las mejores relaciones naces de una verdadera amistad… hazte su amiga, pero déjale en claro que deseas algo más… y por supuesto luce siempre fabulosa frente a él.

Ranma suspiró…

- Este paso es más complejo… pero no me queda más remedio. De seguro Ryoga caerá cuando vea que soy mejor que Akane…

De pronto Ranma se dio cuenta de las cosas extrañas en las que estaba pensando. ¿Estaba compitiendo con Akane por el amor de Ryoga? ¿Cómo había pasado eso? A esta altura no importaba… y tampoco importaba quien era su rival.

Iba a demostrarle a ese cerdo apestoso que él era mucho mejor que Akane… y de paso aprovecharía de demostrar que él era una chica bien parecida. Ranma Saotome era –sin importar si era chico o chica- él más irresistible de todos. Ryoga no volvería a tener ganas de decirle fea nunca más…

Continuará….

Gracias a Erza por su review!