Disclaimer: Dragon Ball pertenece a Akira Toriyama Sensei.
Sueños del alma
CAPÍTULO DOS
"Desapareció".
Viejo silencio dame una cura para el mal del amor, un amuleto contra el mal de ojo que cure el temor (Soledad-Divino Kabaret).
La noche estaba bastante avanzada cuando Milk salió de casa y tomó las llaves de su viejo auto. Botó su maleta en el asiento trasero y emprendió el viaje que la llevaría lejos de Paoz.
Encendió la radio y la suave música de un piano llenó el ambiente. El aire era fresco por lo que decidió no subir la capota. Soltó su cabello, libre, como pocas veces lo dejaba y la velocidad hizo que éste se enredara.
Las luces de la nave iluminaban perfectamente el camino y el frondoso bosque iba quedando poco a poco atrás a la orilla de la carretera. La mujer aspiró el aire, permitiendo que sus pulmones se llenaran completamente.
La verdad es que no tenía la más mínima idea de qué iba a suceder, hacer o a dónde ir. Simplemente tenía ganas de irse lejos.
Cada vez más lejos.
((…))
Goku se sentía flotar.
Era una sensación mucho muy diferente a la de volar.
Alzó sus manos y abrió los ojos un poco, alcanzó a darse cuenta de que se encontraba en medio de agua. Lo extraño era que podía respirar perfectamente. Trató de ver a su alrededor, pero pronto se dio cuenta de que se encontraba sólo. El sentimiento le hizo sentir desesperación, agitando el cuerpo entero tratando de avanzar hacia algún otro punto, sin lograr conseguirlo.
Escuchó un golpe, el sonido fue claramente conducido por las ondas que en el agua se produjeron. Era un golpe suave, sin pretensión de asustarle. Sin saber la razón ni comprenderla, sintió tranquilidad y una de sus manos se alzó hacia el frente, chocando contra lo que parecía ser un cristal, pero a pesar de eso pudo sentir una calidez que le envolvió completamente.
Kakarotto…
Su nombre saiyajin dicho con una suave y amable voz, lejos del tono agresivo que a veces le impregnaba Vegeta.
Kakarotto, será pronto…
Él sonrió. Por primera vez le gustaba ser llamado de esa forma…
—Goku, Goku —el hombre abrió los ojos al sentirse zarandeado.
— ¿Kaio sama? ¿Qué pasa? —se talló los ojos tratando de desperezarse.
—Te has quedado dormido, creo que ya es hora de que regreses a tu casa.
—No, quiero entrenar un poco más.
—Goku ¿crees que es bueno que te quedes tanto tiempo fuera de tu casa, de la Tierra?
— ¿A qué se refiere? —le preguntó mientras realizaba sus ejercicios de estiramiento— Si algo sucediera mientras estoy aquí, lo sabríamos de inmediato y con la tele-transportación acudiría.
—No me refería exactamente a eso, pero en fin. Supongo que Milk ya se ha acostumbrado.
— ¿Eh? A Milk no le importará si me quedo aquí un poco más.
—Jum, no tienes remedio ¿Me pregunto qué fue lo que esa chica vio en ti? —Goku rio sin comprender y de inmediato elevó su ki para comenzar con su entrenamiento.
Poco recordaba del sueño que había tenido, sólo la sensación cálida que le transmitió y que aún era capaz de sentir en su cuerpo y alma. Pero como todo lo demás, lo dejó a un lado para concentrarse en sus entrenamientos.
Su ki se incrementó aún más, haciendo que la tierra temblara y se alzara, así como la voz del dios advirtiéndole (o quizá suplicándole) que no fuera a volar su planeta de nuevo. Lanzó un kame hacia el frente que rodeó el lugar en un instante. Goku se dio media vuelta para recibirlo con las palmas de las manos.
"Un poco más y estoy seguro de que lo lograré", pensó, forcejeando con la energía.
No todo en esta vida es el poder, Kakarotto.
Aquella voz extraña lo desequilibró y el impacto de la onda le hizo salir volando, llevándose un buen trecho de tierra y los pocos árboles que había en el planeta.
— ¡Goku, te lo advertí! —chilló el dios.
El saiyan quedó atrapado en la explosión, para después quedar inconsciente.
((…))
El sonido de una gota cayendo, repitiéndose una y otra vez por causa del eco en el lugar, se escuchó. Luego otra un poco más lejos y después otra.
Goku mantuvo los ojos cerrados, no supo si fue porque no podía o no quería abrirlos. El hecho es que se encontraba de nuevo en agua, sumergido.
"¿En dónde estoy?"
Las ondas dibujadas en el agua se hicieron presentes y como si se tratara de una especie de murmullo, su nombre fue pronunciado.
"¿Quién eres?"
Volvió a preguntar mentalmente.
El murmullo, casi ininteligible, se volvió a escuchar.
"¿Qué quieres de mí?"
Desaparecerá…
"¿Quién? ¿O qué?"
…Entrenar… Kakarotto…
"¿Qué?"
Goku se removió en su lugar y logró abrir los ojos finalmente, sólo para sentir cómo el agua empezaba a entrar a sus pulmones. Se llevó las manos a la altura de la garganta, pero todo fue inútil al tratar de llevar aire. Cuando sintió la desesperación de la asfixia y que se hundía, una mano lo tomó de la muñeca y lo condujo hacia la superficie.
No pudo distinguir bien de quién se trataba, pero era una figura delgada y de cabellos cortos. Al llegar a la superficie, el resplandor del exterior le hirió los ojos, lo cual le obligó a cerrarlos…
Entonces despertó, sintiendo un paño húmedo sobre la frente.
—Milk… —dijo sin moverse de la cama.
—Señor Goku, qué bueno que ha despertado.
—Videl —dijo el guerrero al tiempo en que volvía la vista hacia su lado derecho.
—Avisaré a Gohan —la chica salió de la habitación, dejando a solas al saiyan.
Goku se levantó. Vestía un sencillo pants y una camiseta azul, sobre la mesa de noche estaban sus muñequeras y pronto se dio cuenta de que se encontraba en casa. Trató de recordar lo sucedido y el esfuerzo le provocó un poco de dolor de cabeza, pero no le dio mayor importancia, simplemente esperaría a que Milk entrara para avisarle que la cena estaba lista y se enteraría de los hechos.
La puerta se abrió y él, de pie en medio de la habitación, sonrió con amplitud, como siempre era su costumbre.
—Gohan —le llamó con un poco de desencanto, pero no por ello desprovisto de amor.
—Papá, por fin despertaste. Nos tenías preocupados.
— ¿Estuve inconsciente? ¿Por cuánto tiempo? —se llevó una mano a la barbilla— Umh, lo último que recuerdo es que estaba entrenando en el planeta de Kaio sama.
—Kaio sama nos avisó que en el entrenamiento tuviste un accidente y te desmayaste. Dende, es decir, Kami sama, tuvo que ir por ti. Luego te trajimos a casa, ya han sido cuatro días.
— ¿¡Eh?! ¿Cuatro días?
—Sí, Dende te revisó, dijo que no tenías ninguna clase de herida grave. Desconocemos la razón de tu inconciencia.
—Ya veo —Goku se sentó en la orilla de la cama, como si estuviera meditando sobre lo sucedido.
— ¿Pasa algo, papá? —le dijo preocupado por la actitud seria del guerrero.
—Tengo hambre —le respondió con la ingenuidad que siempre le había caracterizado.
—Claro, lo entiendo. Iré a preguntarle a Videl si ya está la cena.
—Sí, porque en verdad que me muero de hambre.
Gohan salió de la habitación y Goku se dejó caer en la cama, los brazos le sirvieron de almohada y miraba el techo sin estar del todo consciente de su realidad. Podía ser capaz de sentirse todavía debajo del agua y la escena de esa silueta llevándolo a través del líquido. Era un sueño ¿no?
El rechinar de la puerta le interrumpió.
—La cena está lista —le anunció su primogénito y de un solo salto se levantó y se apresuró a ir a la cocina.
Goku devoró la comida, hartándose de todo hasta que ya no pudo más. Gohan en tanto percibía la mirada de su esposa, que parecía querer transmitirle un mensaje y que él deseaba mejor ignorarlo.
—Eso estuvo delicioso —se levantó de la mesa, no sin antes darse unos cuantos golpes en el estómago— Ahora un baño.
—El agua ya debe estar caliente, señor —dijo amablemente Videl, levantando los platos de la mesa. Gohan se acomidió a ayudarla.
—Gracias —Goku se dirigió afuera, donde se encontraba el cuarto de baño.
—Iré a ver si Pan sigue durmiendo —dijo Gohan.
—Gohan —llamó su esposa y éste se limitó a soltar el aire acumulado, dándole la espalda.
—Jamás he juzgado a mis padres, pero… —apretó un poco los puños— ¿Crees que realmente le importe?
—Gohan, son tus padres y el único que puede saber en dónde está o encontrarla es él —Videl se le acercó por la espalda, poniéndole una mano en el hombro.
—Pero me pregunto si mamá quiere ser encontrada —volvió a soltar un suspiro—. Iré a ver a Pan.
((…))
A Goku le encantó el baño, aunque el agua no estaba a la temperatura que a él le gustaba pero no podía quejarse. Se cepilló los dientes y desenredó su cabello como Milk siempre se lo decía y se cambió la ropa por el pijama, que en realidad no era otra cosa que un short y una camiseta de tirantes. Si por él fuera, simplemente dormía en ropa interior (o sin nada), pero con su nieta rondando constantemente por todos lados, Milk ya lo había regañado muchísimas veces. Aunque él no entendía la razón de sus reclamos, era mejor no llevarle la contra.
Se llevó los dedos de la mano de nuevo al cabello y sin reparar en nada más se durmió profundamente. No fue sino hasta la madrugada que, sintiendo un poco el frío natural de Paoz, se despertó.
—Milk —la llamó adormilado— no me destapes.
Estiró la mano derecha para alcanzarla y jalar las cobijas, pero no la encontró.
— ¿Milk? —Goku miró el lugar donde siempre dormía su esposa, intacto.
Se incorporó y después de unos segundos se levantó para dirigirse a la cocina, en donde tampoco la halló. Recorrió la casa y salió también.
No había nadie.
Desaparecerá…
La voz de su sueño se repitió en el aire. No lo había entendido, había sido un mensaje incompleto. Él no creía en los sueños, nunca los había tenido.
Desaparecerá…
Corrió hacia la casa, recorriéndola de nuevo y llegando al punto de inicio, recordando los sucesos desde que despertó y finalmente percatándose de la ausencia de su esposa.
Salió de la casa, aun escuchando esa voz en el aire repitiéndose, esta vez se dirigió a la vivienda de su hijo que se encontraba a unos cuantos pasos.
— ¡Gohan! —llamó desde afuera de su habitación.
—Papá —le respondió de inmediato, como si ya estuviera esperándolo.
— ¿Y Milk? —a Gohan le pareció notar un poco de angustia en su padre.
—Mamá desapareció una noche antes de que te trajeran.
Desaparecerá…
—No hemos podido localizarla —Videl habló saliendo al lado de su esposo—. Esperábamos que usted despertara porque pensamos que era la única persona capaz de hacerlo.
—A lo mejor fue con Ox ¿ya la buscaron allá? —sugirió Goku, pero una especia de mal presentimiento le llenó el corazón.
Gohan negó con la cabeza.
—Goten fue a buscarla junto con Trunks, pero no sabemos nada.
—Usted tiene mejor percepción del ki gracias a su técnica de tele-transportación. Será más fácil encontrarla.
—Lo intentaré —Goku se concentró, llevándose los dedos a la frente.
Para poder sentir el ki es necesario que el tuyo atrape el de la otra persona.
Fue extraño recordar las enseñanzas básicas que Mr. Popo le transmitió a su llegada a la Plataforma Celeste.
Atrapar el ki de la otra persona.
Así de sencillo funcionaba su técnica, entre los miles de 'hilos' de energía que le eran familiares trató de buscar la esencia de su compañera y no pudo ser capaz de reconocerlo.
Cerró los ojos en un nuevo intento.
Ahí estaban todos. Krillin y su familia.
Kame senin y la tortuga misma.
Vegeta y su familia.
Y todos sus demás amigos, incluso aquellos a quienes hacía años que no veía. Recordaba todos los ki.
— ¿Papá? —preguntó preocupado de nuevo su hijo— ¿Le encontraste?
Goku tardó en responder, intentando una y otra vez encontrar a Milk.
Un último intento.
— Papá…
—No puedo —respondió finalmente— No puedo encontrarla.
Videl soltó un chillido, expresando perfectamente el sentir de ellos.
La única razón por la que no se podía sentir el ki de una persona era…
—No, Gohan —la pelinegra se le echó a los brazos, sollozando.
—Iré por el radar…
FIN DEL CAPÍTULO DOS.
Estoy viendo toda la primera saga de DB y esa explicación que le dio Popo cuando enseña a Goku a manejar su ki me pareció importante para esta historia ¿Ustedes que creen que ha pasado?
Gracias por leer, a los que han dejado un review o me han agregado a sus favoritos y espero que hasta aquí vaya llenando un poco sus expectativas.
¡Nos seguimos leyendo!
