Corazones olvidando

Adrien iba caminando por el parque (después de escapar del "gorila"), estaba aburrido, no tenía ni con quien hablar, plagg estaba dormido en su bolcillo, seguía pensando en lo que paso con Marinett hace unos días, estaba confundido, en su cabeza solo rondaban las palabras.* Marinett o Ladybug *.

Por un lado tenia a Ladybug, para él es hermosa, confiable y segura, estaba seguro de lo que el sentía por ella era amor, pero Ladybug ni lo miraba, de hecho se podría decir que no le agradaba ni un poquito chat noir.

Y por otro lado estaba Marinett, linda, amable, muy segura de sí misma cuando de defender lo justo se habla, y tímida (pero solo con Adrien, el cree que lo odia), cuando esta con Adrien se pone nerviosa y balbucea frases sin sentido alguno, pero cuando esta con chat noir lo deja ver su verdadera personalidad y le gusta bastante su verdadero yo.

Estaba al borde del precipicio, cuando unas risas lo sacaron de su trance, a unos cuantos metros estaban Marinett y Alya debajo de un gran árbol sentadas en el piso, Marinett parecía estar diseñando algo mientras Alya estaba con su teléfono, seguramente en el ladyblog.

No quiso interrumpir, de hecho su idea era otra, se escondió detrás de un cartel.

-plagg, plagg despierta- dijo mientras intentaba despertar al kwami.

Ahg, 5 minutos más mama- se quejó y volvió a recostarse en el fondo del bolcillo.

-gato perezoso- murmuro Adrien- ¡plagg las garras!- y en menos de un minuto chat noir estaba presente, *veamos, hora de ver que hace mi princesa *, pensó y se escabullo hasta el árbol en donde estaban la chicas, se subió a este sin que ellas se den cuenta y se recostó en una rama como solo un gato lo aria.

-vamos, Alya, por favor- escucho rogar a Marinett- quédate conmigo, será solo por dos noches, papa y mamá se irán hoy y regresaran el lunes, no quiero estar sola- Marinett estaba de rodillas frente a su amiga, los oídos de chat noir zumbaron al escuchar eso,* con que mi princesa estará sola, y tiene miedo, creo que es mi responsabilidad hacerle compañía *pensó con una sonrisa pervertida en sus labios

- ya te dije que no- Alya tenía cara de estar harta- no es que no quiera, pero tengo que cuidar a mis hermanos y ayudar a mi madre con algunas cosas, te llamare en la noche, ¿sí?- Alya tomo su bolso se despidió y se fue, dejando a Marinett con cara de tristeza, se levantó para irse, tomo sus cosas y las puso en su bolso. En un instante chat salto detrás de ella y la tomo de la cintura con fuerza, ella pataleo para intentar zafarse de los brazos de su atacante pero no lo consiguió.

-¡Suéltame o gritare!- se cejo la chica. Chat rio un poco

- creo que ya estas gritando, prrrrincesa- volvió a reír y de un salto subió a la rama del árbol otra vez.

En el momento que escucho la voz del gato se tranquilizó, quiso soltarse de su agarre, pero cuando noto en donde estaba se aferró más fuerte al cuerpo del gatito, ahora estaba más aterrada que nunca, no era lo mismo ser Ladybug y saltar de un edificio a otro, que ser Marinett y estar en un árbol muy alto.- chat, bájame de aquí-

-tranquila, princesa yo no te soltare- le susurró al oído e hizo que se le erizara la piel.

-escuche que tienes miedo de pasar la noche sola- continuo este- si quieres yo…-le dio un beso en el cuello- pudo hacerte compañía-. Sus palabras la tentaban, pero en ese instante la imagen de Adrien venía a su cabeza, estaba en el mismo lio que Adrien.

Ella quiere mucha a chat noir, es un buen amigo, pero sus bromas de gatos la sacan de quicio, le parecía muy atrevido y coqueto.

Mientras que Adrien es lo apuesto a chat, amable, amigable y nada presumido, pero la realidad la golpeaba en la cara, él nunca se fijaría en ella, *qué más da* pensó.

-sí, mis papas viajaron y debo quedarme sola 2 días- lo dijo más susurrando que hablando

-yo te acompañare en las noches-dijo él y planto un delicado beso en sus labio.

-Gra-gracias- estaba más roja que el trasero de un mandril.

-llegare a la 10 de la noche-dijo mientras la bajaba del árbol-nos vemos, princesa- antes de irse se voltio y le dijo

-y prepara más de esos pastelillos de crema, son una delicia- dijo mientras pasaba su lengua por su labio inferior, a Marinett se le acelero el corazón y le temblaron las piernas.

Cuando estuvo sola Tikki salió de su bolso.

-Marinett, ¿otra vez con los pastelillos?- miraba a su portadora con ojos serios, la chica solo miraba por donde se fue el gato, ni siquiera escucho las palabras de su kwami.

-vamos a casa Tikki, hay que preparar pastelillos de crema- dijo con cara de enamorada.

-hash, es imposible razonar con ellos, parecen animales en celo- murmuro Tikki y volvió al bolso de la chica. Marinett parecía drogada fue caminando con una sonrisa boba en su rostro.

Este fic no tenía continuación, pero voy a intentar hacerlo más largo.

Le doy las gracias a sonrais777 por alentarme a continuar ;)