Su relación iba bien, como cualquiera tenía sus momentos altos y bajos, pero después de todo su camino se tendrían que separar a pesar de todo el todo, Michiru había conseguido una beca en la más prestigiosa escuela de arte, mientras Haruka se encargaba de darle prioridad a su carrera deportiva. Los tiempos dejaron de coincidir Haruka viajaba constantemente a Europa para correr mientras Michiru moría de celos al ver como las chicas e incluso algunos chicos morían por su novia, pero Haruka no era diferente ella detestaba entrar al camerino de su sirena y encontrar esos enormes arreglos florales de parte de sus admiradores.
La rubia había regresado un poco más tarde de lo normal y llevaba en la mano un enorme racimo de rosas rojas.
-¡Michi!- La pequeña sailor de los mares despertó ante el grito de su amada.
-Haruka ¿Estás bien? – Pregunto la joven de cabellos turquesa mientras bostezaba somnolienta.
-¿Sabes que te amo? – La sailor del viento se abalanzo sobre la chica mientras la llenaba de besos.
-Haruka ¡Apestas a alcohol! ¿Dónde estuviste? Los ojos azules se encontraron con los verdes de su amada- ¿Qué hiciste? –En ese momento sus peores miedos se confirmaron, en la camisa de la rubia había una marca de labial, de un tono que la joven no utilizaba.
-Nos quedamos festejando que Michelle correrá en la liga conmigo.- La voz de la rubia era cautelosa y mientras decía cada palabra observaba la reacción de Michiru.
-¿Entonces por eso bebiste? – La joven de cabello turquesa camino a la cocina, esa sería una noche larga.- ¿Hicieron algo más? –Inquirió de manera casual.
Los ojos verdes de la sailor del viento siguieron cada uno de sus pasos.- Claro, es motivo de celebración.- Tomo el rostro de la peli azul y acaricio suavemente su mejilla.- ¿No te parece?
Michiru sentía como el tacto que tantas veces había anhelado, ahora quemaba parte de su esencia y no mostraba clemencia.
-Y ¿Qué es esto? – La joven de ojos azules le mostraba la marca de labial en el cuello de la camisa.- También era parte de la celebración ¿No?
-Michi.- La rubia pronuncio el nombre suavemente.- No es lo que parece, seguramente cuando me despedía alguna de las chicas me mancho.
-Que coincidencia.- El tono era escéptico, Haruka sabía que no le creía. – No te molestara dormir en el sillón ¿Cierto?
Haruka no podía caer del asombro, solo dormían separadas cuando era obligatorio, pero después de los años de vivir juntas esta sería la primera vez que no compartirían la cama.
-Michiru, por favor créeme no paso nada.-
-Y eso fue ¿Por qué no hubo tiempo? O ¿Por qué no querías? . La voz de Michiru era fría, escupía las palabras con odio y era lo que sentía. Ella confiaba ciegamente en su compañera siempre lo había hecho y esta la había traicionado.
-No fue así, ¿No entiendes que soy tuya?-
-No Haruka, no puedo entender cómo puedes decir eso y esperar que te crea, que las cosas sigan como antes, lo habíamos hablado Haruka, desde el inicio.- Los ojos de la joven se veían empañados por las lágrimas.- Extrañas tanto tu libertad.
-Michiru, por favor.- La rubia suplicaba mientras tomaba de la muñeca de su sirena. – Déjame hablar.
-Lo aceptaras, deja de mentirme.-
-Solo fue un beso.- Y eso fue lo único que se necesitaba escuchar, entendía que ese era el inicio.
Camino hacia la habitación y cerró la puerta tras de ella. No escucho nada más y así en silencio dejo que su corazón se rompiera en mil pedazos. La noche fue larga y entre el llanto termino rendida, despertó en la cama, junto a ella se encontraba una pequeña nota.
"Cuando me necesites ahí estaré, sabes dónde encontrarme. No tengo cara en este momento para verte y entiendo que lo mejor es que me valla.
Te amo, por siempre.
H.T."
Tomo la nota y la abrazo, pensando todo lo que había sucedido en la madrugada, no había sido una pesadilla. "Después de todo siempre serás el viento" pensó.
Llamo al celular de Haruka quien de inmediato contesto.
-Michiru.- La peli azul guardo silencio, todas las ideas parecían desplomarse sobre ella.
-Ven al departamento, necesitamos hablar.- Antes de que pudiera haber replica corto la llamada.
A los pocos minutos Haruka se encontraba en el departamento, Michiru camino en silencio hasta la sala y con un movimiento grácil le indico a la sailor del viento que tomará asiento,
-Voy a hacerte una serie de preguntas y quiero que las respondas con toda la sinceridad.- Los ojos de Michiru eran fríos como el hielo.- ¿Esta claro?
Haruka se limito a asentir mientras observaba esos ojos azules que tantas veces le habían parecido tan cálidos. Esos ojos de mar.
-¿Cuántas veces lo has hecho? – Michiru sentía como esas palabras ardían al ser pronunciadas.
-Solo ayer y solo fue un beso-
-¿Por qué?- Michiru inquirió mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
-Fueron las copas, sé que no es excusa pero así fue, quería festejar contigo pero últimamente nos hemos distanciado eres cada vez más fría y nuestros horarios han dejado de coincidir mientras estas en la escuela yo me encuentro en casa y mientras tu estas en casa yo tengo practicas.- La rubia camino para tomar las manos de la peli azul.- Te amo Michiru Kaioh pero las cosas no han estado muy bien entre nosotras y lo sabes. Tal vez lo mejor es darnos un tiempo.
-Claro un tiempo ¿No? – Espeto furiosa la sirena.- ¿Quieres un tiempo para estar con ella?
-No.-Respondió tajante la joven de ojos verdes.- Quiero el tiempo para que las dos entendamos que estamos haciendo, si es esto lo que queremos.- La rubia beso las manos de la violinista.- No soporto verte llorar, no quiero estar con ella, no quiero estar con nadie más que contigo, me arrepiento de lo que ocurrió ayer, realmente lo hago.
Michiru tomo el rostro de su amada y la beso suavemente, era un beso triste lleno de sentimiento. Pero sabía que la rubia tenía razón. Las cosas no estaban bien y necesitaban tiempo para pensarlo.
Los primeros días fueron difíciles, habían decidido evitarse, así pasaron los días rápidamente se convirtieron en semanas y al cabo de seis meses la vida se desarrollaba con normalidad para ambas chicas, su duelo aun seguía pero habían aprendido a vivir a su manera.
Tal vez esto no estaba destinado a ser, tal vez no era el momento correcto pero quienes eran ellas para decidir lo que el destino les tenían preparado.
Gracias por sus reviews, y sus lecturas, hice este capítulo intentando explicar el por qué es que ya están separadas.
Gracias a RO89, Momoyo20, Aidan Ross, , Aurora Kaioh y Denny Malfoy gracias a quienes siguen esta historia Nanicas. Espero tener un capitulo la próxima semana!
