Lo miró un par de segundos más y sintió el cuerpo temblar, parecía que esos hermosos ojos miraran a través de su alma, la desnudaran por completo.

Inuyasha sonrió al verla contemplarlo tan detenidamente más cuando intento decir algo fue callado por otra boca. Se desconcertó por un instante para luego corresponder ese arrebato de pasión, aquella mujer estaba marcando territorio, y a él le encantaba. Sus celos se evidenciaban a kilómetros y la pasión con la que le devoraba la boca se acrecentaba a medida que transcurrían los segundos, la mujer deslizo sus manos por su pecho y lo atrajo más hacia ella, Inuyasha sonrió y acepto la cercanía, colocó su mano izquierda en su diminuta cintura y con la otra mano atrajo su cabeza para ahondar el beso. Aquella mujer moría de ganas de estar con él, estaba seguro que bastaba tan solo con pedírselo para que sea realidad. Sonrió pícaramente entre besos hasta que recordó a la muchacha de hermosos ojos chocolates, se detuvo pero no redujo distancia y observó a la mujer que tenía en frente

Pero que gran bienvenida Kikyo- Soltó divertido

De las que solo yo sé darte- Contestó sin inmutarse ante su presencia- ¿Acaso las has olvidado ya?

Inuyasha sonrió.

Claro que no, imposible olvidarlas querida Kikyo- Dijo separándose de ella y retomando la compostura- Déjame presentarte a alguien

Kikyo roló los ojos y lo miro desafiante

No me interesa.- Dijo acomodándose la falda- Te espero después de clase ¿de acuerdo?- le lanzo un beso fugaz, miró de reojo a Kagome y salió del lugar

Inuyasha la vio irse contoneando las caderas provocativamente y rio por lo bajo, giró a ver a Kagome que se encontraba completamente sonrojada y esquivaba su mirada

Te pido disculpas por el espectáculo- Dijo acortando la distancia

Kagome lo miró un par de segundos y le dedico una enorme sonrisa.

No hay problema- contesto sin perder la sonrisa, dio media vuelta y fue en busca de Sango.

Inuyasha se sorprendió un poco, la muchacha prácticamente salió huyendo del lugar.

Kagome trataba de recuperar el aliento, había corrido con todas sus fuerzas. Inuyasha, aquel joven de hermosos ojos dorados tenía novia y ella había quedado como tonta. ¿Acaso ese sería siempre su papel? Sintió las lágrimas correr por sus mejillas y con el dorso de la mano se las limpió antes de que alguien se diera cuenta se irguió y camino como si nada hubiera pasado.

Buscaba a Sango entre la multitud de personas quienes la veían extremadamente raro pues traía la ropa interior de Sango en mano, apresuro el paso hasta que choco con una muchacha.

Discúlpame no te vi, no fue mi intención- dijo disculpándose atropelladamente mientras recogía lo que se había caído.

La muchacha le dedico una sonrisa.

Descuida, a todos nos pasa el primer día. Mi nombre es Rin, Rin Tamakeda

Soy Kagome Higurashi

Es un placer- aseguró- ¿Vas en último año?

Kagome negó.

Penúltimo.

Rin rio dulcemente.

Iremos juntas- aseguró

Kagome se sintió extrañamente más segura. La conversación con Rin se dio de forma muy natural, mientras buscaban a Sango, ella le contaba algunas cosas que "necesitaba" saber para poder sobrevivir en ese lugar. Así se enteró de los profesores, los alumnos, el prefecto, el director. Kagome se quedó impresionada por el relato era demasiada información para procesaren tan poco tiempo.

Cuando encontraron a Sango la acompañaron a guardar sus "prendas" y de ahí corrieron pues el timbre había sonado. Parecía que nunca llegarían hasta que Rin paro en seco y soltó una maldición.

La profesora, ya está aquí- dijo como si acabara de ser sentenciada a la hoguera.

Tocó la puerta y luego la abrió.

¿Se puede?- Pregunto temerosa

La mujer refunfuño y asintió. Las tres muchachas ingresaron y fueron observadas por todo el salón, como si estuvieran pasando algún tipo de examen. Rin tomo asiento presurosa mientras Sango y Kagome se quedaron paradas en frente. Kagome vio a la profesora unos segundos, era una mujer bastante anciana, de diminuta estatura, cabello blanco como la nieve y esponjado, piel tal cual una pasa y unos anteojos redondos inmensos.

Ustedes deben ser las alumnas que se integran al grupo- dijo mirándolas de arriba abajo. – Bienvenidas, tomen asiento junto a los primos Taisho, por favor que vamos a comenzar la clase, cualquier duda en caso no estemos los profesores ellos son los encargados- dijo con voz rasposa.

Kagome sintió el piso moverse debajo de ella, se congeló en su sitio. Miro de reojo a Sango y adivino a donde iría a sentarse, camino tal cual sentenciado a muerte y tomo asiento al lado de Inuyasha quien la recibió con una sonrisa encantadora. Sango se sentaría delante de Inuyasha así que por lo menos estarían cerca mientras que Rin estaba solo a cinco lugares más atrás.

Podía sentir como murmuraban a sus espaldas, de la inmensa suerte que tenía por tener de "asesores" a los Taisho. Clavó la vista en el pizarrón y se perdió en sus pensamientos.

Inuyasha la observaba de vez en cuando, era una joven hermosa, piel blanca y tersa, hermosos; profundos y grandes ojos chocolates, nariz respingada, una boca pequeña pero perfecta para ser besada y su melena azabache recorriendo toda su espalda hasta llegar a su cintura, sin duda magnifica pero algo extraña, no se había volteado a verlo ni una sola vez cosa que no era muy común en la mayoría de chicas

La clase transcurrió sin más, nadie prestaba atención, la maestra se desvivía por explicar lo mejor posible cómo surgió la Odisea y la Ilíada, construía ejemplo tras ejemplo, mostrando la magnificencia griega y los dotes casi sobre humanos para crear el escenario perfecto, pero nadie lo vivía con igual intensidad, cada uno pensaba en diferentes cosas , la gran mayoría en la "fiesta de bienvenida" y algunos otros como Kagome en lo difícil que sería estudiar en ese lugar.

Cuando el timbre sonó todos salieron disparados hacia los corredores, algunas alumnas le dedicaron una mirada bastante atrevida a Inuyasha y a Miroku invitándolos a aprovechar el poco tiempo libre que tenían , más fue rechazada por ambos con una simple sonrisa o algún gesto distraído.

Miroku conversaba amenamente con Sango, le explicaba la temática del internado, las cualidades de cada uno de los maestros y los grandes defectos que se hacían muy notorios, ambos sonreían cada vez que sus miradas cruzaban o completaban la frase del otro.

Inuyasha se acercó hasta el asiento de Kagome y se puso a su altura, causándole un ligero sobresalto.

¿Comprendiste todo?

Kagome lo miró confundida.

¿Comprender que cosa?- pregunto bastante nerviosa

La clase pequeña tonta- dijo sonriendo causando que Kagome sintiera una extraña corriente en su cuerpo

Kagome sonrió.

Lo tengo todo claro, gracias por preocuparte Inuyasha.- dijo en un suspiro

Kagome deberías aprender a mentir- dijo mirándola directamente a los ojos

Kagome se encogió de hombros y le dedico una ligera sonrisa. Inuyasha bufo y salió del lugar no la entendía y no era su intención complicarse la vida tratando de llegar a comprenderla a pesar de la atractiva que era a él no le iba muy bien lidiar con chicas "complicadas"

Cuando retomaron las clases comenzó el infierno para Kagome, desde su asiento observó como la "maestra" quien llevaba un escote exageradamente grande hablaba de cómo cuidarse al intimar con otra persona, aclaró que esta pequeña introducción era política de la escuela pues no querían tener problemas a mediados de año o finales de este.

La maestra repartió el material "didáctico" y con una pose bastante insinuadora pidió que comenzaran la tarea.

Y así es como se coloca un preservativo, aunque todos aquí lo saben, ¿no es verdad?- Dijo terminando de envolver la banana con el preservativo – Muchachos esto puede ahorrarles muchos problemas, recuerden usarlo siempre- dijo mirando coquetamente a Inuyasha y a Miroku- Ahora ustedes.- ordenó

Todos comenzaron a realizar el divertido ejercicio menos Kagome quien se había quedado helada, observaba la banana que tenía en mano y el preservativo aún sin abrir. Nunca había visto uno, jamás estuvo tan cerca de algo parecido, ¿Cómo se suponía que un pequeño globito cubriría algo así? La maestra lo había hecho con tanta naturalidad al igual que todo el salón, probablemente solo faltara ella, le dio una mirada fugaz a Sango quien ya había terminado, había algunas risas, algunos "pero que cosa para más asquerosa" seguidas de risas hipócritas. Kagome rompió el empaque temblorosa y sacó el preservativo, lo tocó un momento y la imagen de Bankotsu se apoderó de su mente, su estómago dio ligeras vueltas y se asqueó.

Kagome estaba a punto de echarse a llorar, solo faltaba ella, giró en busca de ayuda y se encontró con esos ojos dorados que la miraban muy divertidos, disfrutaban del momento, a Inuyasha tan solo le tome un par de segundos entender toda la situación y le parecía sumamente divertido. Kagome esquivó su mirada y se sonrojó, sentía como la cara le ardía, como quemaba, mientras que el coraje inundaba su cuerpo, la sonrisita burlona de Inuyasha le estaba colmando la paciencia. Sin darse cuenta término de hacer lo que la maestra les había pedido, dio un largo suspiro y miro triunfadora a Inuyasha mientras este no quitaba esa sonrisa arrogante.

Kagome no prestó más atención a esa clase, se perdió en la sonrisa y mirada de Inuyasha, rogando que no hubiera más ejercicios didácticos. Cuando la clase terminó y la maestra salió contoneando las caderas y muy provocadoramente, Inuyasha se inclinó hasta el sitio de Kagome y le soltó una frasecilla que enfureció a la chica.

¿Viste? No es tan difícil después de todo, solo necesitas practica- rio y le guiño el ojo para luego salir sin darle tiempo a responder

A Inuyasha le parecía tierna la actitud de Kagome, actuaba como una niña pequeña, solo le faltaba la paleta y listo. La había dejado echo una fiera, se notaba que su simple frase la llego a enfurecer en demasía, pobre niña.

Desde ese incidente habían pasado ya tres semanas, Kagome estaba muy indignada con Inuyasha no le dirigía la palabra, no lo miraba en clase y había tratado de convencer a Sango o Rin para cambiar de lugar, fracaso total, ninguna accedió. En esas tres semanas Rin las puso al tanto de casi todo, describió a cada una de las personalidades más influyentes del lugar.

INUYASHA, era el capitán del equipo de futbol y aunque generalmente ese merito siempre quedaba para los de último año desde que ingresó al equipo nadie le había podido quitar ese título, amaba los deportes, era el número uno en cuanto de actividad física se tratase, el mejor en oratoria, estaba en el cuadro de honor, su mejor amigo era su primo Miroku. Inuyasha era el chico más deseado, todas morían por estar bajo sus sabanas y algunas lo habían logrado, no había chica que no quisiese estar con él, desde las de primer año hasta las de ultimo año. Se rumorea que aún mantiene una relación con Kikyo quien es un año menor y comanda a las animadoras, sus amigos son Koga y Hoyo quienes también son un año menor pero es con Koga con quien se disputa el número de conquista, aunque Inuyasha va ganando por una gran ventaja

MIROKU es parte del equipo de futbol, es mujeriego por naturaleza pero no busca alardear como lo hace Koga y algunas veces su primo. Es parte del consejo estudiantil, ama las artes marciales y le fascina andar de tras de cuanta mujer pueda. Es parte del cuadro de honor, alumno ejemplar pues ha representado varias veces al colegio, nunca ha tenido una relación seria ni formal con nadie, cree en la libertad de la persona sin ataduras.

KIKYO es la chica más "popular" la que todos quieren en su cama, es frívola y hasta algo malévola, es capitana de las animadoras y siempre está cerca de Inuyasha, es la imagen de la belleza, tiene muchísimas personas detrás de ella pero solo dos a las que considera realmente sus amigas aunque casi nunca lo demuestre: Kagura y Kanna

Inuyasha observó a Kikyo un par de veces y rio ante la actitud que tenía, sabía perfectamente hasta donde podía provocarla, hasta donde podía llevarla y de lo que era capaz, a pesar de ser tan solo un año menor Kikyo le había demostrado que era una experta en la cama, sabía exactamente qué hacer, como hacerlo y cuando hacerlo, claro que él era una guía abierta cualquier técnica nueva era bienvenida, sonrió ante esa idea, la mujer que tenía en frente estaba molesta, fruncía el ceño cada vez que se enojaba, cosa que le gustaba mucho.

Inuyasha sabía que ambos hacían la pareja "perfecta" típico cliché occidental, pero desde hace mucho lo que tenía con ella se convirtió solo en sexo, habían terminado hace algún tiempo pero se encontraban algunas veces pues Kikyo no accedía a ser rechazada cosa que no afectaba a Inuyasha, siempre que ella insinuaba retomar su relación él salía del lugar fastidiado, Kikyo era manipuladora, fría, superficial y él no podía lidiar con eso más de dos horas.

Inuyasha terminó de abrocharse el pantalón y tomó su camisa, se inclinó y le dio un beso rápido en la mejilla

¿Nos veremos esta noche?- pregunto saliendo de la cama completamente desnuda y abrazándolo

Inuyasha la apartó

Kikyo sabes que no me gusta que hagas esto- dijo poniéndose la camisa

Ella lo miro furiosa, recordando el enojo que sentía

No entiendo que te pasa, huyes de mí, pero siempre vuelves a mi cama

Inuyasha la miró y suspiro

Hoy es la fiesta de bienvenida, iré con Koga, Hoyo y Miroku

Eso no tiene nada que ver con lo que te acabo de decir, desde que regresamos de vacaciones estas diferente, pareciese que te interesara alguien más

Inuyasha se tenso

Sabes muy bien como son estos encuentros, no hay sentimientos, los dejamos de lado hace mucho ¿lo recuerdas? Fuiste tú quien lo provocó

Kikyo apretó los puños

Podemos intentarlo, esta vez será distinto

Inuyasha sonrió irónico

Si esto te está afectando lo dejamos y listo- dijo saliendo del lugar

Estaba molesto con Kikyo ¿porque ahora le salía con escenitas? Si fue ella quien jodio su relación, él se enamoró y ella lo mando todo a la mierda, meneo la cabeza y trató de sacarse los recuerdos que llegaban a su mente, pero sabía que ella tenía razón, él siempre volvía aunque de un tiempo para acá ya no disfrutaba del todo del sexo, esas tres semanas no había podido dejar de pensar en la chica nueva, en Kagome, no se había podido quitar de la cabeza esa sonrisa tan perfecta y esos hermosos ojos aunque ella siguiera enfadada con él era preciosa y no podía sacarla de su mente.

Maldijo por lo bajo y apresuró el paso tenía que llegar a su cuarto antes que Miroku si no le ganaría la ducha

Después de todo lo que Rin les había contado, Sango se había desencantado un poco de Miroku y Kagome parecía más callada que nunca, esa noche sería la fiesta de bienvenida y las tres muchachas habían decidido ir juntas. Este baile no era el típico baile con pareja y largos vestidos, era un baile según la organizadora "para librar tensiones" un baile "ligero".

Dime una vez más porque debemos ir- Kagome se tiró en su cama y se cubrió el rostro con las manos

Sango salió del cuarto de baño envuelta en una bata y la miró con desaprobación

Porque todos irán y porque después de esto lo único que tendremos para distraernos será leernos los cincuenta mil libros de la biblioteca- dijo mientras secaba su cabello- Ve a bañarte- ordenó

Kagome sonrió.

Iremos porque quieres ver a Miroku- dijo dándole un beso en la mejilla y corriendo a ducharse

Sango estaba terminando de vestirse cuando Kagome salió de la ducha

Hasta que al fin- comentó algo exasperada

¿Qué me pondré?- dijo ignorando su comentario

Sango meneo la cabeza y le lanzo la ropa.

Apresúrate

Cuando llegaron al lugar Rin les dio el alcance en la entrada, estaba muy hermosa, según se enteró Kagome ella estaba muy interesada en un muchacho así que era obvio que se arreglara tanto para impresionarlo. Cuando entraron al lugar la música casi deja sorda a Kagome quien estaba a punto de emprender la retirada cuando fue arrastrada por Sango y Rin a la barra. Sango quien era toda una experta en tragos ordenó y mientras esperaban observaban el lugar, que estaba repleto, Sango buscaba desesperada a Miroku con la mirada hasta que ¡bingo! Estaba sentado en una mesa con Inuyasha y otros dos chicos, Miroku conectó inmediatamente con Sango y le lanzó una sonrisa que pareció haber sacudido completamente a Sango quien apoyo los codos en la barra y adoptó una pose relajada como invitándolo a acercarse, invitación que Miroku entendió y acepto inmediatamente, giró e intercambio algunas frases con Inuyasha y se encaminó hacia ella.

Sango estaba muy nerviosa pero no lo demostraría, miró de reojo a Kagome y a Rin quienes recibían los tragos y los miraban extrañadas

Sango¿ qué es esto?- preguntó Kagome gritando pues no escuchaba ni sus pensamientos

Sango sonrió y tomo el trago de un solo porrazo para darse valor, le lanzo una mirada bastante dura a Kagome quien asustada imitó su acción seguida por Rin. Cuando Miroku llegó hasta ellas le dio un largo beso a Sango en la mejilla izquierda mientras con su mano derecha la sujetaba de la cintura y la aproximaba a él. Después de esos eternos minutos les dedicó una cálida sonrisa a las acompañantes de Sango y tiró de su muñeca para invitarla a la pista de baile cosa que Sango acepto de inmediato.

Rin y Kagome estaban sorprendidas y por un momento envidiaron y desearon ser Sango, Kagome giro y pidió otro trago igual al que acababan de tomar, le pareció exótico y bastante agradable.

¡Kagome!- llamo molesta Rin captando su atención- ¡Que sean dos!

Inuyasha buscó con la vista a Miroku, no lo había entendido muy bien, la música estaba demasiado alta, solo entendió "llegó mi chica", su primo estaba actuando extraño desde hace un tiempo ya no era el mujeriego de siempre y eso lo traía algo confundido. El lugar estaba a reventar y le era imposible ubicarlo hasta que lo vio bailando con una bella castaña, Miroku la tenía pegada a él y sus movimientos eran bastante provocativos aunque la castaña no se quedaba a tras, le tomo un par de minutos reconocerla… ¡Sango! Eso significaba que Kagome también estaba ahí pero ¿dónde?

Acababa de llegar pero ya iba por su quinto trago, Kagome estaba extrañamente feliz y nada más parecía importarle, sintió un par de veces el piso moverse pero seguía feliz, buscó a Rin pero ella había desaparecido, solo estaba ella en la barra junto a varias parejas que se devoraban ¿acaso no necesitan respirar? Sango estaba bailando en la pista y ella ahí sentada en la barra, dio un suspiro y comenzó a buscar a Rin, no la encontraba por ningún lado quizás hubiera ido al baño, recorrió con una mirada fugaz el lugar hasta que se encontró con esos hermosos ojos y esa sonrisa tan seductora.

Kagome lo vio acercarse sin darse cuenta todo el enojo se había esfumado para dar paso a esas mariposas en el estómago que te vuelven loca, Inuyasha cruzo toda la pista de baile, ¡dios! Estaba extremadamente guapo, llevaba una camisa blanca abierta en los tres primeros botones, las mangas recogidas, un pantalón negro y su manera de andar, tan segura, tan dominante, tan sensual. Kagome le dio un último sorbo a su vaso y trago duro, una extraña ola de calor recorrió su cuerpo, no podía no mirarlo, Inuyasha ya estaba frente a ella, se inclinó y depositó un beso suave, cálido y húmedo en su mejilla, Kagome tembló ante el simple contacto, el aroma varonil de Inuyasha se impregnó en ella haciéndola reprimir un suspiro.

Inuyasha estaba extrañamente contento cuando cruzó miradas con Kagome, una corriente extraña lo embargó, ella estaba al otro lado del lugar así que no la podía observar del todo bien pero como su madre le inculco desde pequeño; "es de caballeros saludar a las personas que conoces" y más aún si se sienta a tu lado, pensó. Esbozó una sonrisa y sin darle mayor información a sus compañeros se enrumbó al encuentro de Kagome, tendría que cruzar toda la pista de baile, cosa que no era nada sencillo, pero a medida que se acercaba la vista era cada vez más hermosa. Kagome estaba sentada mirándolo directamente, con el cabello suelto y ondeando hasta su delicada cintura, sus hermosos ojos chocolates tenían un brillo especial esa noche, sus mejillas estaban cubiertas por un tono carmesí que la hacía verse adorable, llevaba un bivirí blanco y un pequeño short azul que sacaban a la luz sus largas y torneadas piernas. Kagome estaba realmente hermosa, llevaba casi nada de maquillaje y estaba completamente nerviosa, cosa que le parecía sumamente atractiva, observó divertido como le daba un ligero sorbo a su vaso para darse valor y acortó toda distancia que los separaba, se inclinó y beso su mejilla, Kagome olía delicioso, podía sentir un ligero temblor en ella pero cuando la miró le sostuvo la mirada valientemente.

Inuyasha se sentó a su lado y se acomodó para no dejar de mirarla, lo que provocó en Kagome sonrojarse aún más.

Inuyasha fue quien habló.

Estas hermosa Kagome- dijo cerca de su oído para que lo pudiera escuchar

Kagome lo miró sorprendida y sonrió

Gracias Inuyasha- contesto tan alto como pudo causando una sonrisa en él

Inuyasha no dejaba de mirarla, lo que ponía aún más nerviosa a Kagome quien estaba a punto de pedir un trago más pero fue detenida por la mano de Inuyasha quien sostuvo su brazo y lo jaló delicadamente

Kagome ¿quieres bailar?- pregunto dulcemente

Kagome asintió y se paró de su asiento. La mano de Inuyasha sujetó su cintura y la guio hasta el centro de la pista. La música no se prestaba para bailar pegados ni mucho menos lento, era electrónica, bastante fuerte y ella no se movía muy bien a ese ritmo, Inuyasha lo noto y aunque no lo escucho pudo leer como sus labios le decían "lo harás bien". Kagome sonrió pero no tuvo que someterse a pasar tamaña vergüenza frente a él, la música se detuvo en seco, causando las quejas de todos en la pista.

¿Qué sucede?- pregunto sin entender bien

Inuyasha se acercó hasta su oído a pesar de que no había música y le susurro.

Siempre en cada fiesta o "baile" de bienvenida el prefecto pone una o dos canciones antiguas, es para los pocos maestros que asisten, aunque la mayoría la desconocen. Es una tradición desde hace mucho- dijo encogiéndose de hombros para luego mirarla y sonreírle

La gran mayoría abandonó la pista, dejando a tan solo unas pocas parejas, Kagome pudo ver a Sango y a Miroku a unos metros, ambos estaban mirándose a los ojos y sonriendo, se les veía felices, Inuyasha dirigió su vista hasta donde la tenía Kagome y no pudo evitar sonreír, Miroku tenía cara de bobo. Algunos maestros hicieron presencia, aparecieron de las sombras, nadie se había dado cuenta de su presencia hasta ese momento

Inuyasha miró a Kagome una vez más y lanzo un suspiro.

Si quieres bailamos cuando sea una contemporánea- propuso

¿No puedes bailar una antigua?- preguntó divertida y desafiándolo

Inuyasha noto la intención de Kagome y sonrió.

La música empezó a sonar, era realmente hermosa, un bolero antiguo. Inuyasha termino con toda distancia entre ambos, colocó una mano en su cintura y con la otra tomo derecha y comenzó a moverse por la pista.

Vida, desde el día en que te vi, vida no sé, no sé lo que sentí, tal vez lo presentí… que me querías.

Inuyasha bailaba mirándola directamente a los ojos, Kagome se sentía feliz, sentir a Inuyasha tan cerca, la colmaba de una sensación que jamás había sentido y más fue su sorpresa cuando la canción que sonó, era una de esas que por casualidades de la vida conocía.

Vida, desde el día en que te vi, vida no sé, no sé lo que sentí, tal vez lo presentí… que me querías.- cantó emocionada sin dejar de ver a Inuyasha quien estaba sorprendido y feliz.

Me embriagaste con tu risa, me extasié con tu presencia, todo en ti es maravilloso, no consigo tanta dicha. ¡Soy feliz!

Inuyasha le dio una vuelta y luego la atrajo hacia su cuerpo, pegándola a él lo más que pudo, tener cerca de él a Kagome lo llenaba aunque no supiera el motivo y el hecho de que conociera esa canción lo había emocionado muchísimo, esa canción se la cantaba su madre cuando era pequeño, era su canción y ella la sabía, compartía eso con él.

Vida desde que te conocí no existe otro ser igual que tú, vida, que me sepa comprender- canto Inuyasha sorprendiendo a Kagome quien le sonrió muy feliz

Me embriagaste con tu risa, me extasié con tu presencia, todo en ti es maravilloso, no consigo tanta dicha. ¡Soy feliz!

Para ellos no había nadie más en la pista, parecía que las luces, el ruido y todo se hubiera evaporado, para Inuyasha solo estaba Kagome y para ella solo existía Inuyasha. Ambos no podían expresar con palabras lo que acababa de suceder, ¿una conexión?

Cuando la música se detuvo, se separaron y aplaudieron como los demás bailarines pero sin dejar de sonreírse, la música electrónica volvió a retumbar y la pista se aglomeró de personas. Inuyasha acompaño a la barra a una emocionada Kagome y cuando estaba dispuesto a sentarse fue jalado por alguien quien lo arrastró hasta la pista de baile y le dio un beso fugaz en los labios

No sabía que bailabas ese tipo de música- menciono entre molesta y decepcionada mientras se contorneaba

Inuyasha puso los ojos en blanco y se alejó hacia la barra, dejando a una furiosa Kikyo. Cuando llegó Kagome ya no estaba, la buscó entre la multitud sin éxito alguno, cuando se resignó y giró a pedir un trago el barman le señalo la salida a Inuyasha se le ilumino el rostro y salió a toda prisa

Kagome tenía los ojos brillosos y las lágrimas se deslizaban por sus mejillas, no sabía exactamente porque lloraba pero si sabía lo que sintió cuando Inuyasha se fue con Kikyo, sintió una presión en el pecho que no la dejaba respirar, sintió que seguía siendo la misma tonta de siempre y aunque salió huyendo del lugar fue la única salida que encontró ya después le explicaría a Sango además el internado no estaba demasiado lejos. Camino a paso lento pues el alcohol la hacía tambalear un poco y lo último que quería era estampar su cara contra el suelo.

Corrió todo lo que las piernas le dieron hasta que la vio, se tambaleaba mientras caminaba y se abrazaba a sí misma, le tomo un par de segundos darle el alcance, se paró enfrente de ella y vio como algunas lágrimas se deslizaban por su rostro, Inuyasha se sorprendió y se sintió miserable al ser el causante.

A Kagome casi le da un ataque cardiaco al verlo frente a ella ¿Qué hacía ahí?, Inuyasha la miraba fijo a los ojos y con el dorso de su mano le limpió las lágrimas, ambos guardaron silencio por unos segundos pues no sabían que decir. Kagome no podía armarle este tipo de escenas se conocían hace poco y no eran nada, él tenía novia y ella actuaba como una idiota.

Kagome discúlpame- pidió el bastante serio

¿Por qué no estas con tu novia?- atacó

Inuyasha la miró confundido y tardo unos segundos en hilvanar los datos

Kikyo no es mi novia- dijo encogiéndose de hombros

No me mientas no tienes por qué hacerlo, todos afirman eso, además el día que nos besamos tú y ella se conocieron!

Inuyasha se confundió completamente y rascó su cabeza mientras trataba de entender aquella frase sin sentido

Kagome tu y yo nunca nos hemos besado- dijo mirándola a los ojos

¡Eso ya lo sé!- exclamo furiosa y le dio un ligero golpe en el pecho

Pero eso acabas de decir- dijo perdiendo la paciencia

¡NO!- gritó molesta- Yo dije que el día que nos conocimos tú y ella se besaron ¿acaso no recuerdas?

Inuyasha sonrió, a Kagome el alcohol le estaba afectando

Eso no fue lo que dijiste pequeña tonta- sonrió muy divertido

¡Solo vete con tu novia y a mi déjame en paz!

Kagome ya detente- dijo algo molesto- Kikyo y yo no somos novios terminamos el año pasado, a mediados de curso creo no recuerdo, pero ella no es mi novia

Kagome bajo la mirada y sus ojos se llenaron de lágrimas

Pero ella te besa- reclamó como niña chiquita

Inuyasha sonrió y levanto su mentón para que lo observara, secó sus lágrimas y le hablo con ternura.

No llores Kagome, por favor no llores- pidió- Lo de Kikyo no es importante, termino hace bastante, lo que hacemos ella y yo es solo un juego, nada serio ¿comprendes?

Kagome enfureció.

¡No me des explicaciones! ¡Yo no soy nada tuyo Inuyasha y ya vete!- pidió molesta- Ve a que te bese quien tú quieras- dijo muy dolida

Inuyasha sonrió y se acercó hasta ella, tomo su rostro entre sus manos y rozó sus labios, Kagome cerró los ojos y soltó un suspiro, lo que maravillo a Inuyasha, quien se apoderó de su boca de manera suave, rítmica, se abría paso entre sus jugosos labios, a medida que el beso se ahondaba la lengua de Inuyasha pedía permiso para adentrarse, permiso que le fue concedido, exploró cada rincón, cada detalle, guardaba el sabor de los labios de Kagome, labios que lo habían derretido desde el primer rose, las manos de Kagome cubrían su cuello y le proporcionaban lentas y glorias caricias mientras él deslizaba su mano hacia su cintura para atraerla aún más hacía él, el pecho de Kagome rozaba con el suyo y sentía los acelerados latidos de su corazón emocionado. Cuando se separaron lo hicieron lo más lento posible, como si temerían no volver a encontrarse. Inuyasha abrió los ojos y la observo, su frente estaba pegada a la de él, sus brazos enredados en su cuello, sus ojos cerrados, su pecho subía y bajaba rápidamente, sus mejillas sonrosadas, ella estaba hermosa, simplemente hermosa.

Kagome abrió los ojos lentamente, con miedo, con algo de angustia, no quería despertar de aquel sueño, quería aferrarse un poco más a él. Se encontró con los ojos de Inuyasha con esos hermosos ojos y sintió paz. Inuyasha la veía dulcemente, tiernamente.

Definitivamente eres la chica que quiero que me bese- dijo sin despegarse de ella y sonriendo

Kagome se sonrojó pero obedeció al instante, atrapó los labios de un sorprendido Inuyasha y se dejó llevar.

Inuyasha estaba maravillado con esa mujer, cuando se volvieron a separar Inuyasha se separó de ella unos cuantos centímetros y le coloco su casaca.

Debemos evitar que te resfríes- dijo dulcemente- ¿Quieres regresar o ir de vuelta al colegio?- pregunto inocentemente y con una mirada que hacia derretirse a cualquiera

Al colegio- pidió Kagome

Inuyasha asintió sonrió y se acercó a su oído.

Mi pequeña celosa ¿ puedes andar o te llevo cargada?- preguntó causando un sonrojo como respuesta inmediata

Kagome dudó un par de segundos y cuando estuvo segura estiro sus brazos, Inuyasha sonrió y la tomo en brazos, Kagome lo abrazo por el cuello mientras Inuyasha fingía que pesaba mucho

Vale, vale, pero este enorme esfuerzo te costara unos cuantos besos ¿de acuerdo?

Kagome asintió y beso sus labios mientras reía.

Kikyo estaba más que molesta, Inuyasha era un tonto ¿cómo pudo dejarla sola? Esto no se quedaría asi.

Holaaac:

Gracias por leer la historia, dejen sus reviews, prometo actualizar lo más pronto posible, espero que les guste la historia c: