Clases y motos.

Las calles de su ciudad estaban vacías, bueno, siempre había gente, pero no eran caras conocidas, así que Tam no se molestaba en mirar a la gente a la cara. Su calle era larga y ancha, aunque fuese una de las más pobres de la ciudad, vivían en una ciudad a escasos kilómetros de Atlanta, Georgia, y eso, hacía que fuese una ciudad pequeña, esa calle estaba plagada de casitas pequeñas, conocía a la mayor parte de la calle, la casa de Annie, su mejor amiga, la casa de los Sanders, la casa de los Wallcraft y las demás casas, donde vivía la gente que solía frecuentar el bar dónde ella trabajaba, se llevaba bien con todos, algunos días, ella se sentaba con ellos y bebía.

La escuela de la ciudad era pequeña, como se puede notar, esa ciudad no era muy rica, era muy extraño dada la cercanía de la capital de Georgia, la fachada estaba pintada de colores, ella, había ayudado a pintar, había una pared donde se podía leer ''TAMMY'' pintado de rojo, un corazón de color azul marino y su mano, pintada de lila al lado, ella adoraba a su clase, eran niños pequeños, de unos 3 a 4 años, le llegaban por la rodilla, así que para que ella les pudiese hablar seriamente tenía que agacharse.

'' ¡Palmada en el culo por no estar atenta!'' La voz chillona de Annie la sobresaltó, Annie había sido su mejor amiga, junto a Amy, la sobrina de sus vecinos, desde que Tam tenía memoria, Annie, era pelirroja, tenía el pelo corto, sobre los hombros y su piercing en la nariz brillaba salvajemente cuando le daba el sol, su madre la llamaba el diablo pelirrojo, alta y delgada, Annie era tan risueña, que a Tam y a Amy les hacía gracia. Amy, su otra mejor amiga, era rubia y alta, con sus ojos grises, era impetuosa y optimista. ''Eh, idiota, ¿te has quedado dormida de pie?'' Annie dijo, con su voz de idiota.

'' ¡No! Solo pensaba. '' Sonreí, esta chica era una completa idiota, pero era su mejor amiga, ya que Amy solo pasaba en la ciudad el verano, pero después de que su tía muriese, venía más a menudo, a visitarnos y a hacer compañía a su tío. ''Sabes algo de…''

''Que va, '' Annie, leyendo su mente, como siempre, se anticipó a las palabras que salían de la boca de Tam. ''Seguro que llegara por la tarde, quizá por la noche, llegará, e iremos al bar a verte, a ti y a ese idiota con el que te acuestas de vez en cuando. '' Tam le hizo una señal a Allison para que fuese hacía la clase.

'' ¡Yo no me acuesto con ningún idiota!'' Sabía que lo sabían, ni Annie ni Amy eran unos grandes cerebros, pero se dieron cuenta, ya que cada vez que Annie o Amy le hablaban, salía el tema de ''el idiota con el que te acuestas'' y eso a Tam le sacaba de quicio. '' Es solo algo casual…''

''Lo hace bien, vamos, cuéntaselo a la buena de Annie'' Puso esa cara que hace que Tam le cuente todo y más. ''Tu y yo sabemos que lo estás deseando'' Levantó una ceja y Tam se echo a reír.

''Bueno, te lo cuento por la confianza que si no, no te diría nada'' Dudó, lo quería hacer pero tenía que mantener la expectación en los ojos de Annie, ''Si, lo hace bien'' Sonrió y Annie gritó unas cuantas cosas que no deberían haberse dicho en medio de la entrada de un colegio. Sonó el timbre, las dos amigas se despidieron y fueron a sus respectivas clases, cuando Tam entro por la puerta, vio a sus pequeños alumnos, Carter, Johnny, Jamie, hoy habían venido todos, estaban muy contentos, y ella también, último día de clase, la excitación en sus caritas era bastante notable, todos sonreían más de lo habitual.

''Buenos días clase, ¿que os parece empezar haciendo un repaso?'' Último día, repaso del curso y juegos, algo con lo que todos hemos lidiado, ya sean a los 3 años o a los 26. ''Veamos, decimos todos juntos el abecedario, contamos hasta veinte y jugamos a algo, ese es mi trato, ¿os gusta?''

Un sonoro si inundó esa clase de párvulos, todos alegres, con caras sonrientes, mientras, la atención de Tam se desviaba a una ruidosa moto, como no, Merle Dixon.

La pequeña Kate Dixon, con su pelo rubio y largo, ojos azul marino y piel clara, entró corriendo a la escuela, después de darle un beso en la mejilla a su padre, Merle Dixon, un hombre que según la madre de Tam, y bueno, toda la ciudad, alguien que no te daría un vaso de agua aunque te estés muriendo de sed, uno de los que frecuentaban el bar donde Tam trabajaba, él sabía quien era Tam y ella había bebido con su grupo de amigos, todos igual de escandalosos, y también le había sacado de varias peleas, con ayuda, claro.

La moto repicó en la cabeza de Tam, como también lo había hecho la risa de la profesora de su hermana pequeña y su amiga Kate, Annie. Pasaron las horas en aquella escuela, Tam se las había pasado haciendo trabajos manuales o jugando con sus alumnos, dentro de tres meses tendría alumnos nuevos, y para ese entonces, quería tener fuera de su casa al gran idiota: Morrisey. La última campana del curso sonó, de esos dolores de cabeza que le daban a Tam, ese era el que más le alegró, ahora podría dormir un poco más después de volver a casa, y también podría hacer otras cosas.

'' ¡Campanada oficial, borrachera de inicio de vacaciones!'' Gritó Annie irrumpiendo en la clase (acompañada de una botella de Jack Daniels), la cual solo estaba habitada por Tam, todos se habían ido, sus niños estaban saliendo por la puerta principal, cuando vio a un hombre, junto a una niña rubia, Tam abrió los ojos, junto con Annie y las dos se acercaron a la ventana de la clase. ''No será posible, por favor, dime que no es…'' Demasiado tarde, Tam ya había cogido sus cosas y había salido por la puerta, ''Lo sabía, era demasiado obvio''. Annie susurró para si misma y se dispuso a salir corriendo, era una cotilla por naturaleza, y todo lo que vería, lo comentarían las tres amigas, Amy, Tam y ella, como en los viejo tiempos.

Tam recorrió el largo pasillo, cogiendo la caja donde guardaba las cosas de su armario, que tenían todos los profesores, iba muy rápido, tenía que verle, necesitaba verle, o al menos reírse de él por llevar gafas que le taparan las ojeras y le protegieran del Sol, Tam se despidió rápido de todos los profesores que la habían acompañado durante el curso, y sin caer en cuenta de que Annie le había puesto pintalabios, llegó delante de su objetivo, que se iba ya con su sobrina.

'' ¡Daryl!'' Tam lo paró, y él se dio la vuelta y avanzó hasta ella. Kate estaba entre los dos, con su mirada dirigida a su profesora, la cual daba saltos en el umbral de la puerta del colegio.

''Hey'' Tam sabía que no era un hombre de muchas palabras, y la mayoría de frases largas que decía era para insultar, a Tam le sorprendió que la saludara con un beso profundo en los labios, él no era de ese tipo de chicos '' ¿Último día?''

''Si, '' respondió, aun sorprendida, Tam era de estatura normal, pero le llegaba a Daryl por el cuello, algo que a Tam le encantaba, que sus ''novios'' fueran más altos que ella. '' ¿Qué tal tu resaca?''. Con ese comentario Tam le sonrió, le encantaba preguntar cosas obvias, además le hacia gracia la cara que ponía Daryl al pensar la respuesta.

''Mal, como siempre, me duele la cabeza al fijarme en algo'' Daryl la miró, pero detrás de las gafas tuvo que cerrar los ojos, pensaba que se moría. '' Me debo ir, ¿te veo esta noche en el bar, no?''

''No lo sé, quizá llegue un poco más tarde, llega una amiga de California y quiero estar un rato con ella'' Respondió, se despidió de Daryl y cada uno se fue por su camino.

A Tam no se le daba hablar bien con Daryl, era demasiado callado, y a ella, le gustaba hablar, no hasta el punto de que a la gente le dieran ganas de darle una patada, no era necesario, ya que a la gente le gustaba como hablaba Tam. Annie estaba parada en la puerta del colegio, sorprendida, como Tam, nunca había visto a Daryl Dixon besar a una chica, y menos a una chica como Tam, que era la como si fuese perfecta. Annie fue hasta Tam, andando lentamente, como si tuviese algo que ocultar, pero no era así, lo habían visto todos los profesores, incluso la gente de la ciudad, había observado, pero habían seguido su camino.

''Ostia puta, ¿qué coño?'' Annie hablaba muy claro, aunque hubiese dicho más insultos y palabras malsonantes que palabras normales en una misma frase. ''Enserio, ¿es ÉL?'' Hizo énfasis en la palabra ÉL, Tam solo asintió y dejó que su amiga pusiese cara de póker.

''Tu no lo entiendes, no es como ellos dicen que es, lo único malo que tiene es su hermano'' Tam solo decía eso, y Annie tenia que creerla, ¿por qué si no iba a decirlo? ''No es como los que vienen al bar, es distinto, te lo juro, por lo que más quieras''

'' ¡Tam!'' La voz de su hermana pequeña la llamó desde la puerta, donde estaba con Annie anteriormente, '' ¿Ese era tu novio? Preséntamelo. '' Allison la miró con sus ojos verdes y Tam sonrió.

''Quizá otro día'' Tam dijo, y con esta frase, las tres chicas fueron hacia casa de Tam, ignorando por completo un hombre que cojeaba al fondo de la calle, con la ropa rota y manchas de sangre por todo el cuerpo.